Mostrando entradas con la etiqueta David del Pino Klinge. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta David del Pino Klinge. Mostrar todas las entradas

17 abril 2015

OSN: Yolanda Auyanet y canciones de Valcárcel

(Difusión)
(Difusión) El Ministerio de Cultura anuncia para este viernes 17 de abril, a las 20:00 horas, en el Gran Teatro Nacional, la segunda gala de la Temporada de Otoño de la Orquesta Sinfónica Nacional, que presentará como invitados estelares al director peruano radicado en Chile, David del Pino, y a la soprano canaria Yolanda Auyanet.
Sigue a Ópera Perú en Facebook y Twitter.
La noche promete una serie de emociones con la interpretación de siete canciones populares españolas de Manuel de Falla, laureado compositor que sigue tres procedimientos diferentes para la ejecución de sus piezas: la utilización exacta de la melodía con el “Paño moruno”, “Seguidilla murciana” y “Asturiana”, la reelaboración melódica en “Nana”, “Canción” y “Polo” y la recreación de un estilo con “Jota”.
La combinación musical perfecta llegará con el estreno absoluto en Perú de siete canciones de los “Treinta y un cantos del alma vernácula”, obra del artista puneño Theodoro Valcárcel. “¿Hakuchu?”, “Suray Surita”, “Allkamari kanki”, “Urpicha, yaw”, “Tikata tarpuy, ¿Niykichu?”, “Apu kuyapayaq” y “Chililin utaja” forman parte del repertorio que Yolanda Auyanet regalará al público en quechua y aimara.
El cierre del concierto tendrá como protagonista a Ludwig van Beethoven y su Sinfonía No.7. Las entradas están a la venta en los módulos de Teleticket y en la boletería del teatro, con descuento del 50% para miembros del CONADIS, menores de 12 años, estudiantes universitarios y de institutos superiores y adultos mayores.
Para completar la jornada, el Ministerio de Cultura ha programado a las 18:30 horas, en el foyer del Gran Teatro Nacional, un conversatorio con ingreso libre para brindar una visión más profunda de la vida de Theodoro Valcárcel. Participarán el sociólogo y director del Instituto de Etnomusicología de la PUCP, Raúl Renato Romero; el poeta puneño y promotor de la literatura aimara, José Luis Ayala; y el director de la Orquesta Sinfónica Nacional del Perú, Fernando Valcárcel.

09 abril 2015

OSN inicia temporada de otoño

© MinCul
(Ópera Perú) La Orquesta Sinfónica Nacional  presentará diversos programas a partir del viernes 10 de abril, iniciando su temporada de otoño 2015 en el Gran Teatro Nacional. Todos los conciertos se realizarán, como siempre, a las 8:00 pm, y además el domingo 28 de junio a las 11:00 am.
© Ceac
El director peruano David del Pino Klinge vuelve para hacer su habitual residencia anual en Lima en la que dirigirá dos programas. En el primero el solista invitado será el trompetista italiano Gabriele Cassone. En este concierto escucharemos la obertura de la ópera "La gazza ladra" de Gioacchino Rossini, el Concierto para trompeta en mi bemol de Joseph Haydn, y el estreno peruano de “Nobody knows the trouble I see, Concierto para trompeta” de Bernd Zimmermann. El programa concluye con Los pinos de Roma de Ottorino Respighi. Este será un programa que incluye piezas brillantes.
Gabriele Cassone © MinCul

© Yolanda Auyanet
El segundo concierto dirigido por Del Pino será el 17 de abril y presentará a la soprano española Yolanda Auyanet. En este programa escucharemos un estreno mundial, un estreno nacional y un clásico del repertorio. Primero, escucharemos el estreno en Perú de Siete canciones populares españolas de Manuel de Falla, en una orquestación del compositor italiano Luciano Berio. Luego, el estreno mundial de seis canciones de Treinta y un canciones del alma vernácula del compositor peruano Theodoro Valcárcel, a propósito del homenaje a su obra que se le hace durante todo el año. El programa se cierra con la famosa Sinfonía n.º 7 en la mayor, op. 92 de Ludwig Van Beethoven, "apoteosis de la danza" como la describió Wagner un día.
Carlos Vieu © MinCul
La temporada continúa el 8 de mayo, con dos invitados argentinos. Primero, el reconocido director Carlos Vieu, frecuente en las temporadas del Teatro Colón y la Filarmónica de Buenos Aires, acompañará al  bandeononista Daniel Binelli, consagrado miembro de la mítica banda de Astor Piazzolla. Ambos artistas interpretarán música argentina de Piazzolla (Aconcagua, Milonga del Ángel, Chiquilín de Bachín, Decarísimo, Adiós Norino y Fuga y Misterio) y el programa incluirá el estreno nacional de la Elegía, fantasía para piano y orquesta de Ariel Hagman.
Daniel Binelli © MinCul
Pablo Sáinz Villegas © MinCul
El 29 de mayo, el director venezolano José Luis Gómez y el guitarrista español Pablo Sáinz Villegas, ofrecerán un programa que incluye el estreno de Trovadores, variaciones para guitarra y orquesta de John Corigliano, así como otras obras por confirmar.
© John Neschling
La temporada termina con un programa especial en dos funciones. El viernes 26 de junio a las 8:00 pm. y el domingo 28 a las 11:00 am. Veremos al famoso director brasileño John Neschling, quien es sobrino nieto de Arnold Schönberg y del maestro Arthur Bodanzky, y además estudió con Hans Swaeowsky en Viena y con Leonard Bernstein en Tanglewood. Neschling dirigirá al Coro NacionalOSN y solistas en la Misa en Do Mayor de Ludwig Van Beethoven. En esta participarán como solistas Ximena Agurto, Rosángela Merino, Álvaro López y Fernando Vizcarra. El programa se completa con la Sinfonía n.º 4 en re menor, op. 120 de Robert Schumann.
Las entradas siempre están a la venta en Teleticket y en la boletería del teatro. Niños menores de 12 años, jóvenes del Servicio Militar, universitarios, jubilados y afiliados a CONADIS reciben el 50% de descuento.

25 abril 2014

Mozart, Strauss y Shostakovich en interesante concierto de la OSN este viernes

safe_imageLa Orquesta Sinfónica Nacional continúa con su temporada de otoño bajo la dirección del director invitado David del Pino, y esta vez con el cornista Dante Yenque como solista. Este oncierto que viene es muy interesante ya que es un programa emocionante y sofisticado: Incluye la obertura de "Le nozze di Figaro" de Mozart, el concierto para corno y orquesta de Richard Strauss, y la extraordinaria sinfonía no. 5 de Dmitri Shostakovich. Además la OSN aprovecha para homenajear a Radio Filarmonía, la única emisora de música clásica en el país, por sus 30 años de transmisión ininterrumpida.
Anticipándose a este concierto, desde el Facebook de la OSN se han ido publicando, como ya lo vienen haciendo en conciertos pasados, datos interesantísimos sobre las obras que se irán a ejecutar. En este caso compartimos las que se han publicado hasta el momento sobre las obras de Strauss y Shostakovich:
[El misterio del Waldhorn] (Sobre el concierto para corno de Strauss)
Este Viernes 25 de abril el virtuoso peruano Dante Yenque interpretará el "Concierto para corno Nro. 1" de Richard Strauss con David del Pino al frente de la OSN. El título original de la obra es "Konzert für waldhorn Nro. 1". Traducido como “Corno del bosque”, Waldhorn es la denominación alemana del corno natural o corno sin válvulas. Cuando Strauss a sus diecinueve años compuso este concierto, ya existía y se estaba extendiendo el uso del corno con el recientemente inventado sistema de válvulas que ha llegado a convertirse finalmente en el corno moderno. Este concierto es bastante difícil de tocar en el corno natural, sin embargo mucho más asequible en uno de válvulas. Entonces ¿por qué Strauss lo destinó al corno natural? Lo seguiremos viendo en la próxima entrega de esta serie. Por el momento los dejamos con la leyenda del corno Barry Tuckwell, quien nos explica amablemente el mecanismo y la problemática de ejecución de un corno natural. 
Nos preguntábamos por qué en el título de su primer concierto para corno Richard Strauss destinaba dicha obra al "Waldhorn" o corno natural, teniendo en cuenta que su ejecución es sumamente dificultosa en este instrumento, mas no en el corno con el sistema de válvulas. Ambos sistemas convivieron un tiempo hasta que se popularizó y estandarizó el corno de válvulas. El padre de Strauss, Franz Strauss, era cornista principal en la orquesta de la corte de Baviera, y uno de los instrumentistas de corno natural más respetados en toda Europa. Es evidente la influencia de este hecho en la música de Richard Strauss, no sólo por la presencia de dos conciertos para corno en su catálogo además de otros trabajos menores que incluyen al instrumento de manera solística, sino también en su exhuberante escritura cornística y el rol protagónico que tendría el instrumento en los poemas sinfónicos que escribiría posteriormente. De hecho, Franz leyó el concierto acompañado al piano y le pareció demasiado difícil y cansador sobre todo por los pasajes en registro agudo. 
10171089_653936014684072_7334224430222359647_nMencionábamos a Franz Strauss, el padre de Richard y reputado cornista del siglo XIX. El viejo Franz desarrolló una predilección por el corno natural o "waldhorn" sobre el novísimo corno de válvulas. Sin embargo, no desconocía el sistema de válvulas. Franz Strauss fue primer corno en muchos de los estrenos de las óperas de Wagner. Si bien la música de Wagner desagradaba a Franz, su profesionalismo hizo que sus interpretaciones wagnerianas en el corno a válvulas sean brillantes. Wagner llegó a decir "[Franz] Strauss es un tipo detestable, pero cuando toca el corno es imposible seguir enojado con él". Al parecer se va despejando el misterio... [En la foto, corno a válvulas que perteneció a Franz Strauss. En el siguiente enlace se puede ver un trabajo de restauración realizado en este instrumento:http://www.pizka.de/fstrau3.htm
dmitri-shostakovich-1233767711-hero-wide-1[Supervivencia y libertad. #1] (Sobre la Quinta de Shostakovich)
Este Viernes 25 nuestra orquesta interpretará la "Quinta Sinfonía" de Dimitri Shostakovich bajo la conducción de David del Pino. No empezaremos a recorrer la historia de esta composición desde antes de su fecha de creación (1937) sino casi tres décadas después, específicamente en 1962 cuando Igor Stravinsky retornó a Rusia luego de aproximadamente medio siglo. Dentro de sus muchas actividades llegó a reunirse brevemente con un grupo de importantes compositores rusos entre ellos Shostakovich. Si bien Stravinsky era mayor, ambos fueron compositores rusos que tuvieron en común un período histórico de seis décadas y media, aunque sus destinos terminaron siendo opuestos: Stravinsky se fue de Rusia, Shostakovich se quedó, con todo lo que ello podía implicar.
Nos habíamos quedado comentando que a diferencia de Stravinsky u otros artistas rusos de comienzos del siglo XX que emigraron principalmente a países de Europa Central y a Estados Unidos, Shostakovich permaneció toda su vida en su país. Un año antes de su nacimiento había estallado la revolución rusa de 1905. Siendo niño viviría la revolución de Octubre de 1917 y con ella el establecimiento de la era soviética y a continuación la vorágine histórica de la Rusia del siglo XX. El gobierno de Lenin duró hasta su muerte en 1924. Justo por aquellos años Shostakovich se encontraba componiendo su Primera Sinfonía (1923-1925), obra de culminación de estudios de conservatorio que lo catapultó como la gran promesa de la música rusa. Sus principales problemas realmente empezarían a partir de esa segunda mitad de la década del veinte con la llegada de la represión política del gobierno de Stalin. Se impusieron una serie de restricciones a las libertades en general, incluida la libertad artística en Rusia a través de la implantación del “realismo socialista” Veremos luego cuál fue la respuesta de Shostakovich ante este panorama. 
Seguramente este viernes seguirán posteando mas sobre estas interesantes obras. Lo que si les recomiendo es sumergirse en ellas. Este año se celebra el 150 aniversario del nacimiento de Richard Strauss, uno de los mejores orquestadores y de los últimos románticos. Sus obras son demandantes y es un excelente acierto de la Sinfónica asi como la orquesta juvenil, incluir sus obras en su programación.
La quinta de Shostakovich es quizá su obra mas imponente, y para cualquier amante de la música marca un antes y un despúes en apreciación musical. La intensidad de la obra es tal que ha uno lo descuadra y lo hace apreciar con mayor entusiasmo la música rusa del siglo XX.
El concierto es este viernes 25 de abril a las 8 pm en el Gran Teatro Nacional de San Borja. Entradas en Teleticket y boletería.

15 abril 2014

Poderoso Réquiem alemán de Brahms para abrir la Semana Santa

Foto: Ópera Perú

Domingo 13 de abril de 2013, Gran Teatro Nacional. Orquesta Sinfónica Nacional del Perú - Director invitado: David del Pino. Coro Nacional - Director: Javier Súnico. Solistas: Jacqueline Terry, soprano; Humberto Zavalaga, barítono.
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú) 
Abriendo la Semana Santa, la Orquesta Sinfónica Nacional abre su temporada de otoño presentando una obra coral sacra particular: El "Réquiem alemán" Op. 45 de Johannes Brahms, pieza exigente no muy frecuente en el repertorio universal.
Para esta presentación se invitó al Coro Nacional, el cual fue complementado por cantantes extras, como se hace costumbre para llenar las exigencias de las partituras presentadas. En esta obra también se requiere de una soprano y un barítono.
Brahms escribió esta obra hacia 1868, se presume que afectado por la muerte de su madre y de Robert Schumann, su gran amigo y mentor. No es certero si esta obra fue dedicada a alguno de ellos o a ambos. Escuchando esta obra atentamente, podemos percibir perfectamente el estilo de Brahms en ella,: Sobrio, romántico y muy particular. La orquestación y estilo de este germano muchas veces no es del gusto o deleite general, sin embargo, los que conocemos bien su obra disfrutamos de este color y peculiaridad que podemos llamar "la marca Brahms".
Esta obra se destaca por ser el primer réquiem que no se basa en el latín tradicional. Brahms tomó el mismo textos de la Biblia Luterana y preparó el texto en alemán. Cada pasaje se extrae de diferentes versículos.
La OSN tiene facilidad para interpretar repertorio germano pesado, el sonido y fuerza le viene mejor cuando enfrenta obras románticas como las de Schumann, Chopin, Brahms, Beethoven u otros. Cuando le toca una obra que requiere mucho virtuosismo, ahi la orquesta empieza a perder peso. En el caso de este Réquiem tuvo una buena interpretación. En lo que si careció la orquesta es en peso sonoro. Los violines no siempre pueden hacer frente a los metales sobretodo en los momentos fuertes, mejor le va a los contrabajos, aunque los cellos no siempre se salvan, y son opacados por otros. El resultado es distante al que podemos encontrar en orquestas de mayor número y con mayor virtuosidad. Por otro lado en varios momentos los vientos no entraban a tiempo, lo cual era notorio. Fue lamentable la ejecución de los cornos, especialmente el primero, en casi todas sus entradas. David del Pino trata de balancear el sonido, y logra buenos resultados en los volúmenes.
El Coro Nacional se lució, sobretodo en ese crescendo que va del primer al segundo movimiento. Durante toda la obra siguen con atención al director en todas sus indicaciones, y dan una interpretación de calidad. Un sonido poderoso y también sutil y delicado cuando es debido.
Jacqueline Terry fue una correcta intérprete, aunque por momentos le falta inspiración y conexión. Humberto Zavalaga carece de la calidad para dar una versión completamente satisfactoria de la obra.
Debo decir que conozco esta obra hace mas de 10 años, aunque nunca le di mucha importancia ya que me parecía muy pesada y exigente. Gracias a que la OSN la programó pude volverle a prestar atención y descubrí elementos de esta que no había percibido antes, lo que me permitió disfrutarla. Lo que quiero decir con esto es que muchas veces tenemos prejuicios sobre ciertas obras, y lo que necesitamos es ver la versión en vivo para poder entrar en el universo de una respectiva obra y de su creador. En este sentido valoro que la OSN haya programado esta obra y no una mas "popular". Esto permite ampliar el repertorio musical de nuestro público, y también sofisticar sus gustos y exigencias.
Un buen detalle es haber incluído el texto traducido en el programa de mano, y el origen del libro al que pertenece cada párrafo. Otro acierto en un concierto de este tipo es poner subtítulos cuando ese recurso técnico va a complementar la experiencia. Pero es inaceptable que en nuestro primer teatro se tenga un sistema de subtitulaje tan deficiente  e inútil como el que vimos el domingo. Textos fuera de tiempo, apresurados o repetitivos, y entre cambio y cambio un cuadro azul de monitor que rompe toda ilusión y arruina la experiencia por completo. Espero que se hayan percatado de lo grave que fue esto y, o lo arreglen y lo vuelvan infalible, o desechen el sistema y dejen de arruinarnos el viaje que estas obras nos ofrecen.

09 abril 2014

OSN presenta el "Réquiem alemán" de Brahms

unnamed

(Difusión MinCul) Después de su Ciclo de Conciertos Descentralizados, que la llevó a presentarse de manera totalmente gratuita en parques zonales de Lima Norte, la Orquesta Sinfónica Nacional, elenco artístico del Ministerio de Cultura, inaugura este viernes 11 de abril a las 20 horas en el Gran Teatro Nacional su Temporada Internacional de Otoño 2014 con el "Réquiem alemán" de Johannes Brahms.

El Réquiem alemán (cuyo título original en alemán es Ein deutsches requiem) es una composición sobre la vida y la muerte basada en textos bíblicos, que será interpretada en esta oportunidad junto a las más de cien voces que integran el Coro Nacional, bajo la dirección de Javier Súnico, y los solistas nacionales Jacqueline Terry (soprano) y  Humberto Zavalaga (barítono).
Debido a la magnitud del concierto, esta presentación se repetirá el domingo 13 de abril a las once de la mañana, con la finalidad de que una mayor cantidad de público pueda disfrutar de esta magnífica obra sinfónico coral, en la que el coro tiene el mayor protagonismo al cantar, a lo largo de sus siete movimientos, diferentes pasajes bíblicos llenos de fe y espiritualidad.
La Orquesta Sinfónica Nacional será dirigida en esta oportunidad por el director peruano-chileno David del Pino, uno de los más destacados directores de orquesta de Latinoamérica. Ha sido director musical de la Orquesta Nacional de Georgia en dos períodos (1990-1996 y 2006-2009) y director artístico de la Sinfónica de Chile (1996-2007).
En Rusia, dirigió a la Sinfónica Nacional, las Filarmónicas de San Petersburgo y de Astraján; mientras que en Latinoamérica ha sido regular invitado de las orquestas nacionales de Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay y México. En el Perú, su país natal, fue director fundador de la Camerata de Lima y sus festivales internacionales durante 17 años.
Puede disfrutar de este concierto adquiriendo sus entradas desde 15 soles en Teleticket y en la boletería del Gran Teatro Nacional de martes a domingo en el horario de 14 a 21 horas. Recuerde que hay descuento del 50 % para niños, estudiantes, jóvenes del Servicio Militar, jubilados y afiliados al CONADIS.
Para mayor información sobre las próximas presentaciones de la Orquesta Sinfónica Nacional visite la página web del Gran Teatro Nacional www.granteatronacional.pe.

Agenda de música clásica esta semana

Un resumen de los eventos de música clásica que se van a realizar en la ciudad esta semana
9 de abril: ENSAMBLE DE INSTRUMENTOS DE VIENTO. Metal Kallpa Brass, agrupación que integra trompetas, cornos, trombones y tubas acompañadas por instrumentos de percusión y órgano, ofrece música de diversos compositores como Gabrieli, Piazzolla, Rossini, Pérez Prado, entre otros. 7:30 p.m. ICPNA Lima Centro. Ingreso libre.
Marty Sohl / MET
Marty Sohl / MET
9 de abril: Ópera en HD, "La boheme" de Puccini
Repetición de la transmisión del sábado en vivo en HD de "La boheme" de Puccini, en una grandiosa producción de Franco Zeffirelli, con Vittorio Grigolo y Kristine Opolais en los roles protagónicos. UVK Larcomar, 7 pm. Entradas en boletería.
unnamed
11 y 13 de abril: Temporada de otoño de la Orquesta Sinfónica Nacional
Este viernes a las 8 pm  y domingo a las 11:00 am la Orquesta Sinfónica Nacional inicia su temporada de otoño presentando el "Réquiem alemán" de Johannes Brahms. Participa el Coro Nacional, los solistas Jacqueline Terry y Humberto Zavalaga. Dirige David del Pino. Gran Teatro Nacional. Entradas en boletería y Teleticket.
480616_560015250686551_2089560931_n
13 de abril: Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil
El domingo a las 5:30 pm la OSNJ presenta un nuevo concierto de temporada bajo la batuta del director brasileño Gil Jardim y con el trompetista peruano Huber López como solista con Bachianas Brasileiras No. 4: Preludio, de Villa-Lobos, Concierto para trompeta de Böhme y la sinfonía No. 4 en la mayor “Italiana”, de Mendelssohn. Gran Teatro Nacional, entradas en Teleticket y boletería.

21 agosto 2013

Leticia Muñoz en concierto con la OSN este viernes


(Difusion) La violinista Leticia Muñoz Moreno será la solista invitada al tercer concierto de la Temporada Internacional de Invierno 2013 de la Orquesta Sinfónica Nacional, que estará bajo la conducción del director peruano-chileno David del Pino.
Muñoz fue calificada por los medios de comunicación de Austria como “la nueva Martha Argerich del violín” por su magnífica interpretación del Concierto para violín, opus 99 de Dimitri Shostakovich, que la llevó a ganar el concurso Kreisler con la Orquesta Sinfónica de Viena a la edad de 19 años.
Ha actuado como solista con orquestas de primer nivel como la Sinfónica de Chicago y la Orquesta Filarmónica de Viena, y en la actualidad tiene programados conciertos en Austria, Inglaterra, San Petersburgo, Moscú, Italia, México, Perú y España.
En la presentación con la Orquesta Sinfónica Nacional, la violinista española interpretará el Concierto para violín deFelix Mendelssohn, obra compuesta en 1844, que posee una serie de innovaciones como la continuidad entre movimientos y un tipo de pasaje en donde el solista acompaña a la orquesta con arpegios.
La Orquesta Sinfónica Nacional también tocará el preludio de Los maestros cantores de Nuremberg de Richard Wagner, basado en el estilo de vida de los gremios de comerciantes de Alemania en los siglos XIV y XVI, yelpoema sinfónicoMuerte y transfiguraciónde Richard Strauss,sobre la retrospectiva que hace un hombre en su lecho de muerte.      
El concierto será dirigido por el director peruano-chileno David del Pino, uno de los más destacados a nivel latinoamericano. Del Pino ha sido director musical de la Orquesta Nacional de Georgia en dos períodos (1990-1996 y 2006-2009) y director artístico de la Sinfónica de Chile (1996-2007).
En Rusia, dirigió a la Sinfónica Nacional, las Filarmónicas de San Petersburgo y de Astraján; mientras que en Latinoamérica ha sido regular invitado de las orquestas nacionales de Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay y México. En el Perú, su país natal, fue director fundador de la Camerata de Lima y sus festivales internacionales durante 17 años.
Disfrute de este concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional el viernes 23 de agosto a las 20 horas en el Gran Teatro Nacional (Av. Javier Prado Este 2265, San Borja). Puede adquirir sus entradas en Teleticket de Wong y Metro y en la boletería del GTN de martes a domingo de 14 a 19 horas.



25 septiembre 2012

Oscura obra, luminosa interpretación: Maria Foust en el concierto para violin de Schumann


Por Jorge Smith*, para Ópera Perú

El reencuentro del maestro David del Pino Klinge con la Orquesta Sinfonica Nacional nos trae siempre gratas sorpresas y esta vez no ha sido la excepción. De una amplia trayectoria en Chile y también como director de la Orquesta Nacional de Georgia por muchos años, ha sido muy acertado que escoja dirigir la obra "Cuadros de una Exposición" de Modest Mussorgsky, obra emblemática del repertorio ruso, que el domina en todos sus detalles y de la cual nos ha brindado una excelente interpretación. Esta obra también, junto con la ópera "Boris Godunow", es sin duda la más representativa del repertorio del compositor y fue inspirada en una exposición de dibujos del arquitecto Hartmann, quien hasta su muerte fue su íntimo amigo.

La obra es riquísima en toda su gama de matices y variaciones ritmicas, a lo largo de sus 10 cuadros musicales. El riesgo en la música de programa, es que siempre tratamos de asociar imágenes sugeridas por el programa con ritmos o melodías, olvidando que la música es, entre todas las artes, la mas abstracta. En todo aquello que sugiere un paseo, como lo es en varios de los 10 cuadros la ilustración es muy bien lograda pues la sugestión rítmica es precisa y sostenida. El talento de ese genial autodidacta que fue Mussorgsky hace que sus obras por muy programáticas que pretendan ser, de todas maneras siempre se sostengan como música en si mismas. No se puede forzar al oyente a asociar tal melodía o ritmo con tal imagen, pero al margen de la coincidencia o no, el resultado siempre es interesante. Cuando se busca en este compositor precisar algo a través del ritmo, este debe ser muy enfático. pues allí logra el ruso una gran expresividad y mas bien cuando no hay un énfasis rítmico, lo cual denota una indecisión en lo que el quiere expresar, la música deja de suscitar mucho interés. Hay una riqueza inagotable en esta partitura de Mussorgsky, y a comienzos del siglo siguiente, el aleman Richard Strauss va a llevar a su cúspide en sus Poemas Sinfónicos la musica en base a un programa.

La Orquesta Sinfónica Nacional, que ya ha tocado la obra varias veces estos últimos años, ejecutó con bastante solvencia los pasajes mas difíciles, cometiendo mas bien algunos instrumentos algunos errores en su intervención, los cuales se supone ya no deberían cometerse. De lo que no queda duda, es que el maestro  David del Pino por su gran familiaridad con la música rusa debería ser el director invitado ideal para alguna integral de obras, como  las sinfonías de Shostakovich , que hace buen rato espera Lima.
La primera parte del concierto, fue aquella que nos dió la impresión mas grata, pues tuvimos la presencia en el violín a la maestra rusa María Foust, quien es la actual concertino de la Orquesta Sinfónica Nacional y que estuvo a cargo de la ejecución del hermoso concierto para violin de Robert Schumann, obra por otro lado muy poco interpretada. Por  diversas y oscuras razones este concierto fue encarpetado en la Biblioteca Estatal de Berlín hasta que fue sacada a la luz a fines de los años 30, estrenándose por dos de los mas grandes violinistas de esos años como lo fueron, el germano Georg Kullenkampff en Berlín y luego el judío-norteamericano Yehudi Menuhin en Nueva York.

El concierto fue la ultima gran obra completa compuesta por Schumann antes de que este sucumbiese a la locura. La compuso en una veintena de días entre el 11 de Setiembre de 1853 y el 3 de Octubre del mismo año. Dos días antes de terminarlo incluso Schumann conoció a Brahms, un impetuoso joven de solo 20 años, sobre el cual escribió al dia siguiente de conocerlo en su diario, "He conocido a Brahms. Un genio." premonitoria y exacta intuición. Es curioso pero todo indica que fue por una decisión mancomunada de Clara Schumann, la esposa de Robert, de Hans Joachim, a quien estaba dedicado este concierto y con opinión en el mismo sentido de Brahms, que se decidió por no difundir dicha obra e incluso no incluirla en la edición de las obras completas de Schumann que hizo Joachim, pues consideraban que la obra no tenia los estándares de las otras obras del compositor, y también agregando el criterio bastante subjetivo y arbitrario de que en la obra ya se reflejaban los elementos mórbidos, que presagiaban el desequilibrio mental del compositor, y que lo llevó a la muerte.

Desde el inicio se notó que la interpretación por el lado de la orquesta Sinfónica Nacional no iba a tener el carácter algo pomposo y de una gravedad bien alemana como el que habia querido imponerle la interpretación de Georg Kullenkampff con la Filarmónica de Berlín cuando estrenaron la obra, en 1937 y de la cual hay una grabación. Del Pino le impregnó al acompañamiento orquestal de la Sinfonica Nacional una gran fluidez al darle un tempo algo mas rápido diferente al cual nos tienen acostumbrados las interpretaciones germanas.

Maria Foust, al inicio un poco nerviosa, poco a poco se fue apropiando de la obra, exteriorizando todos los ricos matices que hay en el primer movimiento. El tempo del primer movimiento, "In kraftigen, nicht zu schnellen", fue respetado a todo lo largo del hermoso primer movimiento. Para eso la experiencia de tres años en el sitial de concertino de la Sinfónica ha sido muy útil para Maria. Conoce al dedillo como funciona su orquesta y ser acompañada por sus colegas es como acompañarse a si misma. Conoce también, cuando tienden a acelerar o modificar la ritmica, por lo que, ayudada por el maestro del Pino, el acompañamiento ha sido de una coordinación perfecta. Atinadamente Maria ha preferido tener la partitura al frente de ella mientras hacia de solista y no porque ella desconozca la partitura de memoria, sino que en Schumann, como en ningun otro compositor clásico, las repeticiones ritmicas tan constantes y los diversos exabruptos que a veces rompen las leyes de la armonía clásica en Schumann pueden inducir a un error involuntario, pero error al fin y al cabo. Ya en el transcurso del primer movimiento Maria había sobrepasado con total solvencia las irregularidades formales de la obra, que en ningun momento le quita lo sublime a la obra que nos captura desde las notas iniciales. Es un movimiento donde lo interior e introspectivo brota en forma generosa y al mismo tiempo desesperada en Schumann. Es la lucha de un hombre que esta al borde de la locura, y por lo mismo, un testamento espiritual único de alguien que dos meses después va a entrar al manicomio para no salir más.

La violinista, en los momentos que intervenía sola, dialogaba con los tutti o tocaba al unisono con la orquesta, estuvo siempre precisa. Por momentos su aproximación nos daba la impresión de que iba a ser un acercamiento, algo frío e intelectual y hasta mecánico de la obra, pero en todo momento veíamos a la solista hasta experimentar una gran satisfacción de como estaba transcurriendo es interpretación y eso se refleja con total evidencia. No hay en esta obra la limpieza clásica del concierto para violin de Beethoven, la simplicidad a veces ingenua y angelical del de Mendelsohnn. Tampoco hay la energía por momentos desenfrenada del concierto de Tchaikovsky o el dramatismo claro pero controlado del concierto para violin que despues compondra Brahms, para el mismo Joachim a quien Schumann dedicó su concierto. Nada de eso. En este es la póstuma inspiracion schumaniana vertida en la partitura, plasmada una súplica dolorosa pero vigorosa a la vez. Por eso la mejor forma de interpretar este movimiento es tocarlo sin agregar mas de lo que ya hay en exceso en la partitura misma. Maria no ha metido mas leña adonde ya hay bastante fuego y con ese proceder ha salido airosa del encargo.

El segundo movimiento, "Langsam", nos ha mostrado el gran oficio que ya ha sido alcanzado por la maestra Foust en el arte del violín. La compleja trama del movimiento fue vertido, prácticamente deletreado y emitido con total claridad. Evidentemente al preparar el concierto ha procesado con su fina sensibilidad todos los detalles de este movimiento. El Schumann mas intenso, aquel de los lieder o de las obras de música de cámara, vuelve en este movimiento pero en una atmosfera mas sombria. Maria en todo momento ha estado en control de la situación, ya totalmente segura de como tenia que interpretar la obra y precisamente este movimiento, pues no se trata simplemente de leer la partitura sin cometer errores. Por momentos tuve la impresión que habia un desequilibrio sonoro entre la solista y la orquesta, sobre todo en relación a las cuerdas, pero no era el caso. El movimiento en toda evidencia era lento, pero con el agregado de que Schumann le da a este movimiento una densidad como en pocas de sus obras.

El último movimiento es de una dificultad desconcertante, pero del tipo de dificultades que por exigir un extraordinario virtuosismo no enriquecen necesariamente una obra, sino pueden tornarla hasta confusa. Ya el concierto en su totalidad es irregular, pero el tercer movimiento en sí mismo, lo es bastante en su forma y en su desarrollo. El movimiento es de una exigencia extrema para el solista, tanto en los requerimientos sobre la sonoridad, la técnica y también sobre la interpretación misma. Bien hizo la violinista en pasar directamente del segundo al tercer movimiento  "Lebhaft, doch nicht schnell" (con impetu, pero sin apuro) sin pausa alguna, que es la forma en que se debe proceder. En este movimiento, sí se refleja la carencia progresiva de estabilidad emocional que ya invadía a Schumann. Hay increíbles irregularidades en la música misma, como lo son ritmos que se repiten obsesivamente, luego hay también transiciones abruptas y el uso de lo que podríamos llamar un uso heterodoxo de las leyes de la armonía. La obra fluye pero lo hace en un sentido incontrolado, que no sabemos adonde quiere llevarnos el compositor. La maestra Foust, frente a las díficultades de este movimiento, optó por una lectura bastante inteligente evitando cualquier riesgo inútil, para coronar una faena que en sus dos primeros tercios estaba, por así decirlo, bien avanzada. Decimos  que Maria  optó por no tomar riesgo alguno, pues incluso por instantes nos dió la impresión que habia una pequeña modificación del tempo, para permitirse  vertir con mayor precisión los acordes, de la trepidante y obsesiva melodía de este rondó final, que nos recordaba el 'rondo alla polaca' del Triple Concierto de Beethoven. En buena hora que asi procedió, dándonos al final una extraordinariamente equilibrada interpretación de este concierto.

Un concierto que en sus tres movimientos representa dificultades diversas en la interpretación y al margen de eso la evidente lucha que siempre existe en el arte, sobre todo en la música romántica, entre contenido y forma, lucha que en el caso de Schumann, lo llevó a la locura. El genio habia sido un hombre en los primreros años su juventud a perderse proclive a perderse en los abandonos imaginarios, lo cual era secundado por su sensibilidad exacerbada. Sin duda su música es la expresion mas pura del espiritu romántico. Un cerebro soberbiamente organizado como el de Schumann, como lo demuestran sus escritos teóricos y de crítica musical, pero al mismo tiempo una inspiración desbordada, que el mismo tenía temor que lo llevase al desequilibrio mental, el cual  ya había acosado a su padre y que también llevó a la demencia a su hermana. Por eso el mismo, terminó después de 1840, en sus composiciones por tomar distancia hacia esos abandonos a los cuales le llevaba su inspiración y tratar de darle a sus obras cánones formales mejor estructurados y mas clásicos, pero aquel año de 1853 y específicamente en esta obra nuevamente vuelven esa libertad de la forma pero en un sentido algo caótico, pero la divina inspiración con altibajos esta allí y nada justifica el largo letargo que tuvo que sufrir esta bella obra, a la cual la hermosa y equilibrada interpretación de la maestra Maria Foust le ha hecho justicia, espléndidamente acompañada por la Sinfónica Nacional dirigida por David del Pino Klinge.




(*) El doctor Jorge Smith es psicólogo graduado de la Universidad de París y actualmente es director del Centro Cultural de la Universidad Peruana de Arte ORVAL. Ha sido catedrático en la Maestría de la Universidad San Martín de Porres, ha trabajado con el Instituto Libertad y Democracia y con el Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD. Ha publicado diversos ensayos y artículos sobre temas relacionados a la psicología y el arte.

20 septiembre 2012

Orquesta Sinfónica Nacional termina temporada de invierno con Schumann y Mussorgsky

Maria Foust, concertino de la OSN, interpretará el concierto para violín y piano de Schumann

(Difusión Elencos Nacionales) La Orquesta Sinfónica Nacional cerrará su Temporada Internacional de Invierno 2012 este viernes 21 de setiembre a las 20.00 hrs., con la presentación de la solista de nacionalidad rusa y actual concertino de la OSN, la maestra violinista María Foust.
El espectáculo se iniciará con Concierto para violín y orquesta en re menor del compositor alemán Robert Schumann, pieza compuesta en el otoño de 1853 pero que no fue estrenada sino hasta noviembre de 1937 por Georg Kulenkampf con la Filarmónica de Berlín.
En la segunda parte del programa se interpretará Los Cuadros de una Exposición, una famosa suite de 15 piezas compuesta en 1874 por el ruso Modest Mussorgsky. Aunque el autor escribió la obra para piano, el compositor francés Maurice Ravel la hizo quizás más conocida al adaptarla en forma de orquestación y arreglo.
María Foust, la solista invitada a esta gala, ha pertenecido a reconocidas orquestas en Rusia como las de Ekaterimburgo, San Petersburgo y Petrozavodska. En el Perú, es profesora de violín en el Conservatorio Nacional de Música, donde enseña a niños y jóvenes en forma individual y grupal. Desde el 2009, es Concertino de la Orquesta Sinfónica Nacional, con la cual acompañó a destacados artistas de talla mundial como Placido Domingo.
En esta oportunidad será dirigida por el maestro David del Pino, uno de los más destacados representantes de la Dirección de Orquesta en Latinoamérica. Del Pino inició sus estudios en el Conservatorio Nacional de Música desde temprana edad, debutando como director a los 17 años. Fue el primer director titular extranjero en conducir a la Orquesta Nacional de Georgia, Tbilisi; y actualmente está a cargo del Curso de Dirección Orquestal que patrocina la Orquesta Sinfónica de Chile.
La cita es este viernes 21 de setiembre a las 20.00 hrs. en el Gran Teatro Nacional (Av. Javier Prado Este, cuadra 24 s/n San Borja) Adquiera sus entradas desde veinte nuevos soles en los módulos de Teleticket de tiendas Wong y Metro, y en la boletería del Gran Teatro Nacional, de martes a sábado de 14.00 a 21.00 hrs. Se aplica 50% de descuento para niños, estudiantes universitarios, jubilados y CONADIS. Para ventas a empresas y abonos llamar al 715-3663.

26 agosto 2010

Concierto y Cena de Gala 2010 de Radio Filarmonía


Desde Chile, el maestro David del Pino Klinge viene a dirigir a la Orquesta Sinfónica Nacional, y como invitado el renombrado pianista mexicano Jorge Federico Osorio.

Radio Filarmonía y la Embajada de México en el Perú, celebrando el Bicentenario de la Independencia de México, presentan el Concierto de Gala en el que participarán la Orquesta Sinfónica Nacional que será dirigida en esta oportunidad por el destacado director peruano de trayectoria internacional David del Pino Klinge y el renombrado pianista mexicano Jorge Federico Osorio.

El maestro David del Pino es uno de los más destacados representantes de la Dirección de Orquesta en Latinoamérica. Actualmente viene dirigiendo con éxito la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Chile y anteriormente fue director de la Orquesta Sinfónica de ese país. En esta oportunidad, vuelve al Perú para dirigir a la Orquesta Sinfónica Nacional acompañado de uno de los más eminentes pianistas de nuestros tiempos y aclamado por su maestría y dominio absoluto del instrumento, el mexicano Jorge Federico Osorio.

En este único Concierto de Gala, gracias al esfuerzo conjunto de Radio Filarmonía, la radio cultural del Perú, y la Embajada de México en el Perú, el público podrá disfrutar de un programa que incluirá el Concierto N° 5 para piano “Emperador” de Ludwig van Beethoven y la Sinfonía N° 1 “Titán” de Gustav Mahler.

El concierto se llevará a cabo el viernes 3 de setiembre de 2010 a las 7:30 pm, en el auditorio del Colegio Santa Úrsula de San Isidro, luego del cual tendrá lugar la tradicional Cena de Gala en el Swissôtel.

Las entradas sólo para el concierto están a la venta en Teleticket de Wong y Metro y las entradas para Concierto y Cena de Gala se encuentran en venta en la sede de Radio Filarmonía, Pedro de Osma 501, Barranco. Los precios de las entradas sólo para el concierto en Teleticket son de S/. 140.00 en Platea y en Mezzanine son de varios precios: S/. 100.00, S/. 70.00, S/. 50.00 y S/. 30.00. El costo de la entrada para concierto y cena es de US$ 100.00.