03 octubre 2014
Gran cellista Iagoba fanlo presenta dos recitales en Lima
28 septiembre 2010
Nueva ópera "Il Postino" se estrena en Los Ángeles

Plácido Domingo (Pablo Neruda), Charles Castronovo (Mario Ruoppolo)
13 septiembre 2010
Se estrena "Il Postino" de Daniel Catán, en Los Ángeles

11 septiembre 2010
La Scala de Milán en el Colón de Buenos Aires con "Aida" de Verdi
Por Ramón Jacques
Amneris: Ekaterina Gubanova
Radamés: Salvatore Licitra
Ramfis: Kwangchul Youn
Rey de Egipto: Carlo Cigni
Amonasro: Andrzej Dobber
Mensajero: Antonello Ceron
Sacerdotisa: Sae Kyung Rim
Coro del Teatro Alla Scala de Milán
Maestro de coro: Bruno Casoni
Orquesta del Teatro Alla Scala de Milán
Director concertador: Daniel Barenboim
Para conmemorar el bicentenario de la Argentina y la reapertura de su teatro más importante, el Teatro Colón, el cual permaneció cerrado durante cuatro años por renovaciones, no podía haberse elegido a un mejor invitado que el Teatro alla Scala de Milán, quien con la presencia de su coro, orquesta y solistas interpretó, en versión de concierto, la opera Aida de Verdi, que fue la obra con la que se inauguró el celebre coliseo bonaerense en 1908.
Esta emocionante ejecución en concierto, sin dudas, quedará grabada en la historia del Teatro Colón como una de las mejores ejecuciones que se hayan visto en este recinto. La ventaja de escuchar en concierto una partitura tan exuberante y con una agrupación tan importante, fue que con una orquesta más amplia en cuanto al número de instrumentistas sobre el escenario, se pudo escuchar y apreciar una variedad de colores, matices y timbres normalmente imperceptibles en una función escenificada por las limitaciones que impone el foso. En conjunto el desempeño de la orquesta fue notable, con una sección de cuerdas homogénea y precisa, y sus resonantes metales. Daniel Barenboim, dirigió antes su público con entusiasmo, y aunque le faltó mayor dinámica a su lectura, esto de ninguna manera afectó el resultado final. A su vez, el Coro del Teatro alla Scala, dirigido por Bruno Casoni, cumplió su cometido de una manera verdaderamente admirable.
El elenco vocal se mostró sólido, con la soprano ucraniana Oksana Dyka quien prestó al personaje de Aída, una voz homogénea, que manejo con energía y dulzura expresiva. El tenor Salvatore Licitra dio carácter a Radamés, personaje que cantó con amplia proyección y grato timbre. Por su parte Ekaterina Gubanova cantó con intensidad y seguridad al Amneris, con su vigoroso timbre de mezzosoprano. El barítono Andrzej Dobber, mostró un color y una elegancia en su voz, ideal para el papel de Amonasro. Kwangchul Youn fue un Ramfis de voz recia y pujante, y meritorios fueron los aportes de Carlo Cigni, como el rey de Egipto, de Antonello Ceron como el mensajero y de Sae Kyung Rim como la sacerdotisa. Al final, el publicó presente mostró su aprobación del espectáculo premiando a todos los artistas sobre el espectáculo con mas de quince minutos aplausos.
05 septiembre 2010
Daniel Barenboim y la orquesta del Diván Este-Oeste en Buenos Aires

"Così fan tutte" en el Teatro Avenida en Buenos Aires
Por Ramón Jacques
operaperu.com
Como parte de su temporada 2010, la Asociación de opera Juventus Lyrica de Buenos Aires, con la participación de dos entidades holandesas como: la fundación Opera2day y el Conservatorio Real de la Haya, ofrecieron una brillante y divertida ejecución de la opera bufa de Mozart, Così fan tutte que musicalmente fue interpretada por una orquesta con instrumentos de época.
El montaje de la opera se realizó con apego al libreto y al tiempo en el que se desarrolla la historia. Las escenografias ideadas por Daniel Feijóo fueron sencillas pero funcionales, con el uso de pocos pero indispensables elementos, y telones que subían y bajaban, se cerraban o se abrían, creando diversos ambientes, como en la partida del barco de los militares, el salón de una casa y en un jardín. La brillante iluminación y los elegantes y tradicionales vestuarios, muy coloridos en el caso de los turcos, crearon una imagen escénica visualmente atractiva.
De la dirección escénica se encargó la regista Ana D’ Anna, quien realizó un adecuado trabajo, dentro de la justa comicidad y sin exagerar las actuaciones de los artistas, y que se expandió mas allá de los confines del escenario: hacia los corredores de la sala entre el publico, la primera fila del teatro, y el mismo foso de la orquesta donde habitaba Despina. Colocó el clavecín sobre uno de los extremos del escenario, y su intérprete participaba como un observador y un personaje más.
Satisfactorio fue el desempeño del elenco de cantantes argentinos que contó con la presencia la soprano Sabrina Cirera que como Fiordiligi, mostró una voz dúctil de ágil y grato color, facilidad en la emisión de agudos, con la que cautivó en la interpretación de sus arias, y buena actuación. El tenor Santiago Bürgi cantó con elegancia y buen fraseo a Ferrando, personaje al que dio vida con diversión y seguridad. El barítono Santiago Tiscornia, fue un correcto Guglielmo, de buenos medios vocales, aunque por momentos el sonido nasal de su timbre vocal opacó su proyección. La mezzosoprano Guadalupe Barrientos creó una pasional Dorabella de robusta voz de tono oscuro. Convincente y autoritaria, en la parte vocal y actoral, fue la interpretación que el barítono Alberto Jáuregui dio al malicioso Don Alfonso. Una mención aparte merece la sobresaliente soprano Laura Polverini, por su simpática y amena Despina, a la que prestó su voz de cristalina tonalidad, transparente y ligera.
El director argentino Hernán Schvertzman, realizó una alegre y colorida lectura de la partitura mozartiana; y de la orquesta de instrumentos antiguos, reforzada con músicos provenientes del Conservatorio Real de la Haya, extrajo un sonido uniforme, compacto y adornado, favorable en la dinámica y elección de tiempos. El coro tuvo una digna y meritoria participación.
"Così fan tutte", ópera bufa en dos actos de Wolfgang Amadeus Mozart (1790).
Función de la Asociación Juventus Lyrica realizada en el Teatro Avenida de Buenos Aires Argentina el 26 de agosto del 2010.
Sabrina Cirera (Fiordiligi),
Santiago Bürgi (Ferrando),
Laura Polverini (Despina),
Guadalupe Barrientos (Dorabella),
Santiago Tiscornia (Guglielmo),
Alberto Jáuregui (Don Alfonso).
Coro y Orquesta de Juventus Lyrica.
Director del coro: Miguel Pesce.
Dirección de escena: Ana D’Anna.
Diseño producción: Daniel Feijóo.
Iluminacion: Ana D’Anna.
Vestuarios: María Jaurena.
Director musical: Hernán Schvartzman
15 marzo 2010
Tenor José Carreras dio concierto en el Auditorio Nacional de Ciudad de México

Por Ramón Jacques
A pesar de que José Carreras se encuentra retirado del circuito operístico internacional, es imposible olvidar la gran aportación que tuvo, a lo a lo largo de su prolífica carrera, al mundo de la lírica que lo ha convertido en una leyenda viviente del canto. Por ello, su presencia continúa atrayendo tanto público a sus conciertos, como sucedió en el Auditorio Nacional de la ciudad de México.
Para este concierto se conformó un grato programa musical, no tan exigente desde el punto de vista vocal, que inició con la interpretación de cuatro canciones de compositores italianos, muy afines al gusto y al temperamento de Carreras, como: L’ultima canzone de Francesco Tosti, Pecchè de Francesco Pennino, Silenzio Cantatore de Gaetano Lama y Passione de Nicola Valente, y se incluyó una pieza mas cercana a su espíritu como la romanza catalana Rosó de Pel teu amor de Josep Ribas. En todas ellas exhibió buena dicción, ardor y emoción, y su inconfundible y distintivo timbre vocal. En el siguiente ciclo cantó deleitables obras en español, como: Lejana tierra mía y El día que me quieras de Carlos Gardel. Para adentrarse un poco en la zarzuela eligió la jota Ya mis horas felices de La del Soto del Parral de Soutullo y Vert, y selló la velada con su celebre y enardecida interpretación de Granada de Lara, que causó una tumultuosa ovación.
Notable estuvo la soprano navarra Sabina Puértolas, quien mostró una correcta línea vocal, con un timbre claro y cristalino, así como agilidad en el aria Je veux vivre de la opera Romeo y Julieta de Gounod; expresividad en Les filles du Cadix de Delibes, una gracia particular en Carceleras de Las hijas del Zebedeo de Chapí, y picardía en Me llaman la primorosa del Barbero de Sevilla de Giménez y Nieto. Al lado de Carreras, cantó de manera placentera, el Dúo y Jota del Dúo de la africana de Manuel Fernández Caballero.
La Orquesta Pro Arte creó un satisfactorio marco musical durante la velada bajo la exaltada, pero segura conducción de Enrique Ricci, y ejecutó en solitario, la Suite 2 de L’Arlesianne de Bizet, el Intermedio de la opera Pagliacci, y el intermedio de la Boda de Luis Alonso. Ante tanto entusiasmo, se ofrecieron cinco propinas resaltando: O mio babbino caro, Core’ngrato y el brindis de La Traviata de Verdi.
10 diciembre 2009
Desde Los Angeles: El barbero con un gran reparto
Por Ramón Jacques
desde Los Ángeles
El Barbero de Sevilla ópera bufa en dos actos de Gioacchino Rossini. Elenco: Nathan Gunn (Figaro), Joyce Di Donato (Rosina), Juan Diego Flórez (Conde Almaviva), Bruno Praticò (Dr. Bartolo), Andrea Silvestrelli (Don Basilio), José Adán Pérez (Fiorello), Kerry Marcinko (Berta). Producción del Teatro Real de Madrid de Emilio Sagi. Iluminación: Eduardo Bravo. Coreografías: Nuria Castrejón. Escenografías: Llorenç Corbella. Dirección escénica: Javier Ulacía. Orquesta y coro de la Opera de Los Angeles. Director Musical: Michelle Mariotti. Función del 6 de diciembre de 2009. Dorothy Chandler Pavilion, Los Ángeles, California.
La reposición en Los Ángeles del siempre ameno Barbero de Sevilla, se realizó con el marco escénico proveniente del Teatro Real de Madrid ideado por Emilio Sagi, como parte del convenio de intercambio de producciones entre ambos teatros. Para el montaje local de operas inspiradas en temas españoles (como: El Gato Montes de Manuel Penella, Luisa Fernanda de Moreno Torroba, y Carmen de Bizet) se ha recurrido al trabajo del director asturiano ya que nadie mejor que el sabe resaltar y plasmar en sus producciones el carácter, los matices y las tradiciones de su país. En esta ocasión, Sagi concibió una Sevilla moderna, luminosa y soleada (con radiante iluminación de Eduardo Bravo y funcionales escenografías de Llorenç Corbella), de pocos elementos, constantes bailes flamencos, y las edificaciones blancas típicas de Andalucía, así como el interior de un salón con un jardín al fondo. Los vestuarios de la argentina Renata Schussheim, principalmente en colores pastel para los protagonistas, y de tipo arlequín en blanco y negro para el resto de los cantantes y coro, complementaron una visión fresca y visualmente sugestiva para el espectador. La dirección escénica del regista español Javier Ulacia, fue discreta, ya que como es habitual en este tipo de obras, existe la innecesaria tendencia de forzar y exagerar la comicidad al máximo, cuando las obras de Rossini contienen per se una alegría original en la trama y la música. El problema es cuando los constantes gags, algunos sin sentido, incidieron en la fluidez musical de la opera, como en el aria de Rosina “Contra un cor” que fue interrumpida en varias ocasiones. La parte orquestal tuvo diversos resultados ya que si bien la conducción de Michele Mariotti fue segura, por evidente conocimiento del estilo y porque supo extraer armonía y musicalidad de la partitura, convenció poco en su elección de tiempos, que fue muy dinámica y jubilosa por momentos, y muy lenta en otros, que aunada a las interrupciones en escena hicieron un pesado primer acto de casi una hora con cincuenta minutos de duración. El papel del Barbero fue interpretado por el barítono Nathan Gunn, quien mostró buenas cualidades vocales y correcta proyección, pero cuya actuación fue pálida, sin pericia y distante de la acción. A su vez, encantó la mezzosoprano Joyce Di Donato con su espiritosa y astuta Rosina que actuó con particular gracia y que cantó de manera esplendida con su suntuoso timbre, homogénea y segura voz, y un ágil despliegue en las coloraturas. Juan Diego Flórez, creó un divertido Almaviva, refinado en el timbre, en el fraseo y en la dicción, y coronó su desempeño con una escalofriante interpretación del aria“Cessa di piu resistere” que suscitó una entusiasta reacción. Bruno Praticò dominó el papel de Don Bartolo en canto y actuación, y el bajo Andrea Silvestrelli, fue un malicioso Don Basilio, muy potente en la emisión y la extensión de su voz, muy apropiada pare el repertorio wagneriano que frecuentemente interpreta, por lo que pareció fuera de estilo. Correcto el coro y resto del elenco, resaltando las cualidades del prometer barítono mexicano José Adán Pérez como Fiorello.
23 noviembre 2009
Tamerlano en LA Opera

Crédito: Robert Millard
Su única experiencia en este repertorio fue en los inicios de su carrera cuando cantó Hippolyte et Aricie de Rameau, al lado de la soprano Beverly Sills, en la Opera de Boston. Las primeras interpretaciones de Bajazet, su personaje numero 124, ocurrieron en el 2008 en el Teatro Real de Madrid y en la Washington National Opera, teatro del que al igual que la Los Ángeles Opera, funge como director general. La presencia de Domingo generó atracción e interés, y su desempeño escénico convenció y conmovió plenamente, ya que en escena encarnó la figura paterna ideal, y vivió su papel con brío y ardor en la emisión de cada frase y palabra. Su línea de cantó fue correcta, de buena proyección, y elegante en el fraseo y en la dicción. Aquí convendría además, resaltar el valor anecdótico e histórico que contienen estas represtaciones.
La ejecución musical de la orquesta bajo la batuta delWilliam Laceyfue grata. Con menos integrantes de lo habitual y el uso de instrumentos originales, se escuchó la tinta dramática y la tensión que indica el libreto en algunas arias y en los largos recitativos acompañados. En contraste, se escuchó un deleitable y compacto sonido, muy dinámico y fascinante en lo melódico. El contratenor Bejun Mehta, actuó con autoridad el papel de Tamerlano y suscitó inesperadas reacciones de emoción y efusión en cada una de sus arias, que cantó con virtuoso pirotécnico manejo de la voz, y un timbre calido, homogéneo y comunicativo. Sarah Coburn, soprano lírica de voz ligera y transparente, bordó una sentimental y frágil Asteria. A su vez, la mezzosoprano irlandesa Patricia Bardon desplegó una suntuosa voz de tono oscuro con agilidad y rapidez para maniobrar las ornamentaciones de su escritura vocal, pero a su actuación del papel de Andronico le faltó más pasión y vida.
La mezzo soprano Jennnifer Holloway, única solista que acompañó a Domingo en Tamerlano de Madrid y Washington, fue una refinada y exquisita Irene tanto en la parte vocal como en la actoral. El bajo-barítono Ryan McKinny, tuvo una correcta prestación como el apacible Leonore, con adecuados medios vocales. Las escenografías fueron creadas por David Zinn y la puesta fue dirigida por el regista Chas Rader-Shieber, especialista en barroco en America, quienes situaron la obra en un tiempo actual en el ambiente íntimo de un salón, con pocos elementos, y elegantes vestuarios en negro, como los atuendos militares de los guardias, que contrastaron con los vestuarios de origen turco-otomano de Bajazet y su hija Asteria.09 octubre 2009
Sylvie Valayre y su historia

Foto: Sylvie Valayre (soprano- Macbeth)
Crédito: Ken Howard / San Diego Opera
¿Qué fue lo que te atrajo al mundo de la opera?
¡Desde niña siempre ame el teatro y el cine! Me fascinaba la posibilidad de cambiar de personajes, de la manera como hacen los niños cuando juegan, pretendiendo ser alguien más, como: un príncipe, una princesa, Zorro, Ivanhoe (aunque normalmente no les guste ser el villano). Yo quería, como todo niño, ser alguien más, y la mejor manera para mí de hacerlo era por medio del teatro, y así comencé a estudiar obras, a ver películas en televisión, asistir al cine y al teatro, primero con mi familia y después yo sola. Cuando decidí convertirme en actriz de teatro tuve el problema que mi maestra pensó que era demasiado robusta y que podría ser una actriz para papeles simpáticos. Claro que para la adolescente romántica que era yo, no lo soporte, y me retire cerrando la puerta pero con la certeza de que algún día dejaría de ser robusta y me convertiría en una actriz de papeles trágicos (ya que Shakespeare era mi dramaturgo favorito). Mas tarde descubrí la opera, por medio del cine y me dejó una gran impresión. Ya estudiaba música, y pensé que seria lo mejor juntar el teatro y la música. Fácil ¿no? Esto, sin saben o entender lo que me esperaba.
¿Cómo y donde ocurrió tu debut profesional?
Fue como un cantante de opera principiante cantando el papel del pastorcillo Jano (que canta no mas de tres minutos en checo) en Jenufa, y fue en la Opera de Marsella, al lado de la adorable Marita Napier como Jenufa y la gloriosa y Leonie Rysanek como Kostelnicka. La próxima temporada volveré a Marsella en Attila y en el 2011 para Andrea Chenier.
En los inicios de carrera cantante en la opera La Novia del Zar de Rimsky Korsakov al lado del maestro Mstislav Rostropovich. Seguro fue una experiencia muy significativa para ti….
¡Fue increíble! Para mí porque me iniciaba como cantante, y no habían pasado diez meses de mi debut en Jenufa. El Mastro Rostropovich y la Sra.Vishnevskaya me eligieron en una audición en Radio France. Cante algunas Melodías para niños de Prokofiev como El patito feo, y me sabia Sherezade de Rimsky, pero no hablaba ruso ni conocía la historia ni los hábitos de la Rusia medieval, y menos hablar de la forma como la nobleza bailaba en esa época. En apenas unos meses tuve que aprenderme la parte, reuniéndome con mi maestro de canto, mi coach de ruso, un amigo pianista que me enseñaba la parte y me corregía mi ruso, y la Sra. Vishnevskaya, la gran soprano rusa quien me enseñó el estilo. Ella fue la directora de escena y según recuerdo, fue muy severa, pero con seguridad tenía razón porque había cantado tantas veces el papel de Marfa que no podía ni tolerar algo mediocre. ¡Presentarse al lado de Rostropovich fue grandioso! En su manera de tocar el chelo expresaba los sentimientos humanos, y para mi su forma de interpretar era acerca de sentimientos y emociones y no solo para hacer gala de su increíble virtuosismo. Era lo mismo cuando acompañaba cantantes de opera, los escuchaba, los dejaba respirar, respirando con ellos, y haciendo teatro. Nunca sentí que fuera una estrella cuando conducía opera, aunque si lo era, y el público no lo miraba durante la función sino al escenario y escuchaba la música que ofrecía de manera tan generosa.
Verdi ha jugado un papel importante en tu carrera, y se que no te agrada la idea de ubicar las voces por repertorios o categorías, pero ¿Qué opinas cuando se menciona que tal o cual cantante es un verdadero verdiano en su forma de cantar?
Creo que se debe probablemente a la tradición de escuchar lo que decide si una voz es de un tipo o de otro. Por ejemplo, la idea del cantante Mozart ha evolucionado mucho, y como también en el caso de Verdi, no existían los cantantes verdianos antes de el, o wagnerianos antes de Wagner. De hecho, la primera Abigaille se encontraba en su momento cantando Lucia di Lammermoor. Es posible comparar papeles que más o menos utilizan el mismo rango de voz o se cantan con la misma fuerza sobre la orquesta, pero nada más. Una vez que se tiene el rango y la fuerza necesaria se debe estudiar el estilo el carácter y también la forma como suena la orquesta, que puede ser ligera y transparente o gruesa y pesada. Aunque, también la acústica de un teatro puede cambiar la perspectiva de la voz, sea verdiana wagneriana etc. Creo que en los escritos de Verdi es donde debemos encontrar lo que significa ser un cantante verdiano. El explica muy bien lo que quiere, tanto en sus escritos como en sus partituras. Pero ¿Como hacemos cuando dos grandes cantantes que han cantado Verdi, y también Monteverdi, cantan Wagner?
¿Consideras que haber nacido el 10 de octubre, mismo día en el que nació Verdi, te marco como una destacada interprete de este repertorio?
¡Claro que no! (risas), creo es solo una simpática coincidencia que le hace mas fácil a amigos músicos recordar mi cumpleaños.
¿Qué personajes te dan mas satisfacción interpretar en escena?
Obviamente los que poseen muchas facetas y son complejos como: Salome, Lady Macbeth, La emperatriz Kaiserin de Die Frau ohne Schatten, que aunque la he cantado solo tres veces en mi vida me encanta.
Escénicamente te caracterizas por dar mucho énfasis no solo a la interpretación vocal, si no también al desarrollo actoral de tus personajes. ¿Cuánto tiempo le dedicas, o consideras que se le debe dedicar a la parte de actuación de un papel?
Es difícil responder esta pregunta ya que lo mas difícil es aceptar o no un nuevo papel, y una vez que se acepta se debe leer la partitura para decidir la técnica y la manera como se debe cantar. Después, se debe decidir como darle vida al personaje y elegir los diferentes colores de la voz que serán necesarios para pintar sus sentimientos. Es un método similar al de un actor o al de un bailarín. Ellos también utilizan colores como los cantantes es la voz, pero para ellos es el lenguaje corporal. Piensa en el ballet El Lago de los Cisnes en el que la coreografía del cisne negro Odile es diferente al de la del cisne blanco Odette, que se supone son idénticos y son bailados por la prima ballerina. Las emociones cambian, en la vida real, ¿Por qué no habrían de cambiar en escena en el tono y color de la voz y el lenguaje corporal?
¿Consideras importante tomar como referencia grabaciones de cantantes del pasado o del presente para enriquecer tu interpretación de un papel?
La respuesta es si, si, y nuevamente ¡si! Agregaría ademas que YouTube es una manera fantástica de escuchar cantantes que se han ido y también colegas con los que nunca se ha tenido la fortuna de compartir un escenario. Es verdaderamente muy interesante y se puede aprender mucho.
¿Como se convirtió Salome de Strauss en uno de los papeles mas representativos de tu repertorio?
Por casualidad, ya que nunca tuve la intención de dirigirme hacia ese tipo de repertorio. Conocía muy bien los Lieder de Strauss, algunas partes orquestales y Der Rosenkavalier, pero estaba mas contenta aprendiéndome papeles italianos. Un día después de un ensayo de Madame Butterfly en Graz Austria, el director artístico de ese teatro Michael Lakner, me preguntó si consideraría Salome para una posterior temporada y yo respondí que no. Se rió y me pidió que leyera la partitura y le respondiera en seis meses. Regresé a casa y mí entonces marido, el director francés Jean Yves Ossonce, me aconsejó aceptarlo. Espere seis meses hasta que llegue a admitir que tenía razón y lo acepte. Mientras más lo estudiaba mas me encantaba. Salome tan joven, voluntariosa, mimada, terca, amorosa, pero enferma y loca. Era un reto como una actriz y cantante, y que tuve que hacerla.
Lady Macbeth de Verdi ha sido otro de tus papeles importantes. Para una interpretacion tan completa como le das ¿Como lo concibes ?
Trato de serle lo mas fiel posible a mi amado William Shakespeare. Lady mi entender debió ser una guerrera,pero es finalmente una mujer en la política, aunque se esconde detrás de la figura de su marido. En aquellos tiempos (finales del siglo 11 en Escocia) ninguna mujer podía gobernar un estado, pero en los tiempos de Shakespeare si se podía. De hecho, Elizabeth es una las gobernantes mas interesantes de su tiempo,ya que oficialmente decidió ejecutar a su prima María Stuarda por traición y por querer gobernar Inglaterra. Así que Lady Macbeth y Macbeth asesinando al rey Duncan, al General Banquo y a la familia de Macduff debieron ser las políticas habituales en ese momento. Lady Macbeth es ambiciosa y sabe desde el principio que haría cualquier cosa para alcanzar el trono y materializar la profecía de las tres brujas. Ella misma sabe que el verdadero problema es Macbeth, quien también es ambicioso, un buen general que no es político, pero que tampoco es solidario al rey. La historia completa es el ascenso y la caída de esta extraordinaria pareja, y como después de ser consumidos por la ambición mueren de diferentes formas de suicidio, por remordimiento ella (cae de la torre) y Macbeth como buen general lucha hasta la muerte. Lady Macbeth es inteligente despiadada, pero cautivadora y entretenida cuando debe serlo y al final es una pobre alma perdida. Imagínate que además Verdi escribió todas las indicaciones musicales que ayudan a la cantante a tener éxito con su interpretación. ¡Gran compositor y gran papel!
Con tu concepción tan clara de papeles como: Salome, Lady Macbeth o Tosca y otros. ¿Te interesan nuevas ideas de los directores de escena o estas abierta a otras perspectivas y formas de interpretación de los personajes?
Es verdad que he vivido con estos personajes por algún tiempo y que los conozco muy bien pero mi forma de hacerlos no es la única, así que claro, estoy abierta a otro tipo de concepciones, siempre y cuando tengan una explicación y exista una base. En ese caso puedo aprender nuevas cosas e intentar nuevas facetas de mis personajes. No me importa, por ejemplo, que Macbeth se sitúe fuera de Escocia, en otro siglo diferente al de Shakespeare o en producciones y con vestuarios modernos. No le cambia nada a la historia. Digamos que mi preocupación es que se altere la historia o en el arte.
¿Que otros compositores y personajes, además de los ya mencionados te estimulan y te satisfacen?
Amo también a Mozart, Puccini, Wagner etc. y hay muchos papeles como Fiordiligi, Donna Elvira, Isolda, Kundry, Turandot, Liu, Leonora de Fidelio, de Il Trovatore,y de Forza del Destino, y muchos otros mas. En realidad son demasiados.
¿Existe algún papel que no hayas cantado y que pienses debutar próximamente?
Mi próximo nuevo papel será el de Odabella en Attila de Verdi que cantaré en abril del 2010 en Marsella. Mi primer Wagner también vendrá pronto, pero con paciencia ya lo comunicare en cuanto sea posible.
Finalmente, ¿Qué es lo que te motiva a seguir adelante con tu carrera?
Me motiva cantar nuevos papeles, pero también viejos, y crear y revivir personajes desconocidos para mí con las palabras y la música con la que fueron compuestos, en algunos casos hace muchos siglos. El teatro y la opera fueron creados para ser interpretados y esa es mi pasión y mi trabajo por lo que ¿que mas se puede pedir?
Consultar: http://www.sylvievalayre.com/
23 agosto 2009
Le Nozze di Figaro en el Real de Madrid.

Por Ramón Jacques
(Vía Pro Opera)
El Teatro Real de Madrid concluyó su temporada 2008-2009 con la conocida opera mozarteana Le Nozze di Figaro, la que es considerada una de las obras mas divertidas y teatrales de siempre. Para la ocasión, el teatro estrenó una nueva propuesta escénica ideada y dirigida escénicamente por Emilio Sagi, realizada en coproducción con los teatros Bilbao, Las Palmas y el Teatro Nacional de Opera y Ballet de Lituania.
Sagi, con su equipo de trabajo en el que participaron Daniel Bianco, como diseñador de las escenografías y Renata Schussheim, como creadora del vestuario, ubicaron la obra dentro de su correcto contexto histórico, logrando plasmar y delinear un ambiente típico de la Sevilla andaluza dieciochesca, con bailables flamencos, colores claros, y texturas típicas de esta región del sur de donde transcurre la acción de la obra, y con visible influencia de las pinturas del pintor Francisco de Goya.
La producción es estéticamente visual y sugestiva, con un correcto juego de luces e iluminación, y pocos elementos en escena, algo característica en las propuestas de Sagi. Particularmente, el cuarto acto que se realizó en un opulento y prodigo jardín, incluida una fuente con agua, fue encantador. La mano escénica fue cuidadosa y detallada, de divertidos movimientos y gestualidad, combinando la tradición goldiana de combinar, personajes serios y nobles, con personajes cómicos y humildes
Para esta reposición, se conformó un cast vocalmente sobresaliente y homogéneo, encabezado por el barítono Fabio Maria Capitanucci, un Fígaro de majestuosa y grata musicalidad en su timbre, muy seguro en todos los registros los registros, y que actuó el papel con justa jocosidad y gracia.
El barítono polaco Mariusz Kwiecien encarnó un Conde porte y nobleza escénica, aunque por momentos se notó algo rígido en su desempeño, pero esto nada incidió en su sobresaliente función vocal, en la que mostró afinidad por este repertorio, con su refinada y exquisita voz de amplia proyección. La soprano Eva Mei, recreó una sensible y afectiva Condesa a la que prestó una sublime línea de canto y timbre claro.
La prestación escénica y vocal de Cinzia Forte fue valiosa, dando vida a una espirituosa, afable, femenina, y muy expresiva Susanna, siempre participativa y activa en escena. Su grata voz lírica fue melodiosa, ágil y precisa, su adecuada emisión de agudos apasionante, y la de pianos conmovedora y sutil.
Ketevan Kemklideze, es una nueva mezzosoprano que aparece en el circuito operístico, recreando un correcto y adecuado Cherubino. En el resto del cast, fue un lujo contar con el tenor argentino Raúl Giménez, como el malicioso Basilio, y el legendario bajo-barítono español Carlos Chausson, como un astuto Bartolo de voz profunda. Completaron el cast , la argentina Soledad Cardoso (Barbarina), el divertido Miguel Sola (Antonio) y Enrique Viana (Don Curzio). El coro a su vez realizo un loable trabajo en cada una de sus intervenciones.
La siempre segura batuta de Jesús López Cobos, guió el espectáculo exaltando los momentos más musicales de la alegre partitura, con algunos tiempos lentos al inicio, pero cumpliendo con su cometido de poner en primer plano la música de Mozart, con cuidado y consideración por las voces.
22 agosto 2009
Carmen en San Lorenzo de El Escorial
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Por Ramón Jacques
(Vía Pro Opera)





