11 enero 2013

Se inicia el año de Richard Wagner con celebraciones en todo el mundo


(Wagnermania.com) 2013 ya ha llegado. Y con él, el año Wagner. Y es que durante los próximos 365 días el mundo de la ópera homenajeará al compositor alemán al cumplirse el segundo centenario de su nacimiento, que tuvo lugar el 22 de mayo de 1813 en Leipzig. Un aniversario que competirá en protagonismo con el también bicentenario del nacimiento de Giuseppe Verdi, el compositor de Busseto.

El Gran Teatro del Liceu quiso ser el primero en apuntarse a estas celebraciones en septiembre del año pasado. Entonces, y en una circunstancia muy poco habitual, el Festival de Bayreuth representó fuera de su sede en la Colina Verde tres títulos, en versión concierto, en el teatro catalán: El holandés erranteLohengrin y Tristán e Isolda. Además, en este 2013 el Liceu representará también El oro del Rin y Rienzi. Todo dentro de una ciudad, Barcelona, tradicionalmente wagneriana, que organizará decenas de actos adicionales, entre conferencias, proyecciones de cine, actividades…

El popular Concierto de Año Nuevo, que cada 1 de enero se celebra en el Musikverein de Viena, interpretó por primera vez en su historia una pieza de Wagner. La obra elegida para acompañar la gala straussiana ha sido el preludio del tercer acto de Lohengrin, una de sus piezas más populares y que en ocasiones suele interpretarse de forma independiente a la ópera.

Junto a decenas de nuevas producciones, serán muy habituales las exposiciones, como las que se acaban de inaugurar en el Palazzo Fortuny de Venecia, titulada “El Wagnerianismo en las artes visuales de Italia”, o la de la Academia de las Ciencias de Berlín en la que 50 artistas han creado obras inspiradas en el legado del compositor.

El doble aniversario Wagner-Verdi fue motivo de discusión el pasado diciembre, en la Scala. Entonces, la dirección del teatro italiano optó por abrir la temporada el día de San Ambrosio con un título wagneriano,Lohengrin, para celebra su bicentenario. Ello causó el rechazo de una parte del público de la Scala, que hubiera preferido que fuera Verdi, y no su rival alemán, el que inaugurara la temporada en el teatro que tantas óperas del italiano estrenó en el siglo XIX.

No será el único título wagneriano en Milán esta temporada. En junio, se podrá presenciar la primera producción completa de El Anillo en ser representada en una sola semana en la Scala, exactamente 75 años después desde que en aquel prebélico 1938, el director vienés Clemens Krauss dirigiera en la Scala a la Ópera del Estado de Múnich en un Anillo en seis días.

En Alemania, los últimos días de marzo convertirán a la ciudad de Berlín en el epicentro wagneriano europeo. Y es que en apenas 10 días se representarán nueve de las diez óperas de madurez de Wagner (todas a excepción de El Holandés Errante). Nada como contar en una misma ciudad con dos de los mejores teatros de ópera del mundo: la Deutsche Oper y la Staatsoper.

Muy cerca de allí, en Múnich, han optado por celebra el bicentenario Wagner-Verdi de forma conjunta. El Festival de la Ópera Estatal de Baviera, que comienza en la última semana de junio de 2013 y se prolonga durante todo julio, se consagra casi en su totalidad a celebrar ambos aniversarios. Nada más y nada menos que 17 títulos distintos de ambos compositores podrán verse durante esas fechas en el Nationaltheater.

Leipzig, la ciudad natal de Wagner, se vuelca también con el compositor. Seis títulos en toda la temporada, incluyendo dos poco habituales en el repertorio: Die Feen y Rienzi.

Y para el final, el gran evento wagneriano del año. La nueva producción deEl Anillo del Nibelungo que se estrenará en el Festival de Bayreuth, a cargo del director de escena berlinés Frank Castorf y dirigida en lo musical por ruso Kirill Petrenko. Tendrá lugar los últimos días de julio de 2013.