30 abril 2010

Alessandro Vitiello: Con Daniela es como que "trabajamos sin trabajar"


Por Gonzalo Tello
(Operaperu.com)

Alessandro Vitiello, director de orquesta respetado en teatros europeos, visita Lima por quinta vez y llega invitado para participar en la tercera edición del Festival Internacional de ópera “Alejandro Granda”. Casado con la mezzosoprano Daniela Barcellona, estrella de esta edición del Festival, la dirigió en “Norma” de Vincenzo Bellini y ahora lo hace en “La Favorite” de Gaetano Donizetti, ambos estrenos en el Perú.

Cuéntenos sobre sus anteriores visitas al país…

Vine por primera vez en el 94 acompañando a Daniela en su debut en “Carmen” en el Teatro Municipal. Luego vine varias veces como pianista correpetidor, y finalmente dirigí “I Capuleti e I Montecchi” en 2004.

¿Cuál es su percepción del público operístico peruano?

Es muy entusiasta y con ganas de divertirse. Es relativamente joven, pues es la primera vez que se hace “Norma” aquí. Es un público con ganas de descubrir y curioso de conocer nuevas obras y sentir la expresividad y las voces.

Siendo la primera vez que Ud. dirige “Norma”, ¿Cuál cree que son las virtudes de la ópera?

Es una obra increíble y de gran contenido. En su estreno fue un fiasco, pero esto se debe a que su música fue muy moderna en su época, desde cierto punto de vista. No presenta tanto el efecto espectacular habitual de, por ejemplo, terminar el acto a gusto de la época con un gran concertante. Esta termina con un terceto. Los recitativos son números integrados a las arias. Aún siendo una ópera con números cerrados (recitativo, aria, etc.), estos recursos modernos son muy originales de Bellini. Desde el punto de vista melódico Bellini ha sido uno de los grandes maestros. En el caso de la orquesta, en este caso es de puro acompañamiento, con líneas muy simples, con una línea de canto. Las escenas como “Casta Diva” o “Mira o Norma” son páginas de una simplicidad y belleza increíbles.

¿Qué desafíos presenta “La Favorite”, siendo también la primera vez que la dirige?

Es una ópera mucho más sinfónica, con una orquesta más presente que en “Norma”. Aunque también esta obra presenta números cerrados, la parte de la orquesta tiene una parte muy importante, que demanda un empeño vigoroso. La trama es muy particular, innovadora y moderna. La dificultad está en mantener cantantes y orquesta juntos en los cambios de tiempo, más que en “Norma” en que la orquesta acompañaba.

¿Qué cree que contiene esta ópera que le va a gustar al público, siendo tan poco conocida?

Desde la obertura, uno no cree que es Donizetti por la modernidad de su música, incluso los músicos no se identifican con el compositor cuando la tocan. Suena mas a un “Beethoven sinfónico” por la fuerza que imprime. La orquesta crea desde el inicio una atmósfera muy precisa que también prepara e introduce a los cantantes. Las arias son bellísimas y muy difíciles para la mezzo y el tenor sobretodo. Estas arias eran muy famosas durante el siglo XX para los cantantes, que las cantaban en italiano. Además estoy contento de hacer la versión original en francés, ya que la versión que se hizo por mucho tiempo era en italiano pero no era escrita ni autorizada por Donizetti. Era una versión completamente cambiada en su argumento por la censura del Vaticano, y modificada por un maestro de banda de un teatro en Italia. Esta versión es una moderna, al más alto nivel de Donizetti.

¿Qué opina de Daniela Barcellona y Dmitry Korchak en los roles principales de “La Favorite”?

Mas allá de que Daniela sea mi esposa (ríe) pienso que son la pareja ideal para esta ópera. No se me ocurren otras voces más correctas para estos personajes, porque es una voz de verdadera mezzosoprano con la de un tenor de peso justo, ni muy fuerte ni muy ligero. A mi gusto, las voces de Dmitry Korchak, como la de Juan Diego Flórez, son las ideales para el rol de Fernand.

Siendo esposos, ¿qué nos puede decir de su trabajo con Daniela? ¿Cuál sería la ventaja comparada a trabajar con otros cantantes?

Con Daniela hemos llegado a un punto tal en que “trabajamos sin trabajar”. Con otros colegas se debe explicar el modo de trabajo, pero con Daniela no. Conociéndonos por tantos años, estamos en sintonía y sabemos lo que queremos del otro, pues hay un fuerte ‘Feeling’ entre ambos.

¿Que es lo que más le gusta de su trabajo como director?

La posibilidad de hacer música, de construir y dar emociones. Encontrar una obra que tiene más de 200 años y poder reconstruir la emoción que el compositor escribió, para un público de hoy.