13 abril 2010

Lucia Aliberti: ""Norma" es la ópera de mi padre y siento que la canté para el". Entrevista Exclusiva


Por Gonzalo Tello
(Entrevista exclusiva para Operaperu.com)

Uno cuando lee biografías tan interesantes como la de esta soprano de coloratura, o la busca en internet y encuentra tantos archivos, fotos y vídeos, uno se da cuenta que se ha topado con un personaje que ha dejado huella. Ese es el caso de Lucia Aliberti, soprano que por casi 30 años ha encantado a los públicos mas exigentes con un estilo particular que denota disciplina y empeño. Alumna con honores del Conservatorio de Roma, estudió con legendarios nombres como Alfredo Kraus y Herbert Von Karajan. Ella misma, proveniente de una familia de músicos, aprendió a tocar seis intrumentos y compuso obras para varios de estos. Su carrera incluye presentaciones en los mas importantes teatros, siendo dirigida por las leyendas del siglo XX y triunfando en el repertorio del 'bel canto' de Bellini y Donizetti, compositores de sus obras mejor interpretadas. Su gran éxito la ha llevado a cantar ante el Papa Juan Pablo II en el Vaticano, la Reina Sirikit de Tailandia en Bangkok, el Príncipe Carlos de Inglaterra, el Presidente alemán Horst Kohler y el Príncipe Hiro en Japón.

Entre sus diferentes grabaciones, destacan "Il Pirata" y "Beatrice di Tenda" de Bellini, además de una grabación de "La Traviata" en vivo en Japón, en el cual se muestra en la plenitud de sus capacidades. Cabe destacar una grabación en vídeo en vivo de "Beatrice di Tenda" en Catania, donde la voz de Aliberti vuela y brilla.

Lo mas curioso de Aliberti es su parecido físico y vocal con Maria Callas. La similitud de la voz es impresionante, sobretodo cuando canta emblemáticos roles como la "Norma" de Bellini, por el cual esta soprano siciliana volvió a los escenarios después de una pausa de varios años. Y lo hizo nada menos que en Lima, en esta tercera edición del Festival Internacional de ópera "Alejandro Granda" en el Callao. Una soprano que despierta pasiones en su interpretación es una artista completa, y esta artista nos lo entregó en el Callao, y nos lo comenta en esta entrevista.

En una escena de "La Straniera" de Bellini

Cuéntenos sobre sus primeros pasos con sus grandes maestros como Kraus o Karajan.

Yo vengo de una familia de músicos, mi abuelo tocaba diez instrumentos, yo seis. (Vocalmente) he estudiado mucho la técnica, con los grandes maestros: Luigi Ricci, Alfredo Kraus, y con Karajan por dos años. Pero Karajan quería que grabara con el inmediatamente alguna ópera como “Tosca” o “Don Carlo”, repertorio totalmente diferente al mío. Yo le dije que no, pues no estaba lista con solo dos años de estudio, y por eso me puso fuera. El fue muy duro conmigo y fue difícil, pero estoy contenta. Hoy, los cantantes empiezan su carrera y luego de 3 o 4 años terminan, destruyen su voz. Alfredo Kraus siempre me decía “en la escena puedes tener edad, pero la voz siempre tiene que sonar joven. Sobre el escenario no existe la edad de la persona, sino la edad de la voz” Esta ha sido siempre mi filosofía, de cuidar mi voz.

¿Por qué cree que Karajan quería empujarla a un repertorio distinto?

Por que yo era músico y por eso el me quería. Se que antes de morir, el llamó a gente alrededor mío para decirles que quería verme y grabar conmigo una “Norma” pero no se pudo hacer porque al poco tiempo el murió.

¿Cuál es la ópera que le ha dado más satisfacciones?

Pues la ópera que he cantado en todo el mundo, es absolutamente “Lucia di Lammermoor”. Creo realmente que fui una de las mejores, como voz, técnica y dramaturgia. La canté en tres producciones en La Scala, dos veces en Covent Garden, Bolshoi de Moscú, en Berlín, Viena, Colón de Buenos Aires, Metropolitan…en los teatros importantes. Luego también me gusta mucho “Beatrice di Tenda” y “Norma”



Además tiene una grabación extraordinaria de “Beatrice”…

Si, pero la versión en vivo es mejor. Lo importante es dejar tiempo entre roles y no empujar la voz, es importante mantener la voz joven…

¿Es como siguiendo el ejemplo de Kraus, que cantó pocos roles?

Si, y además el descansaba tres días entre funciones. Esto es muy importante. Uno ve tantos cantantes ahora que a los cinco años están acabados, ¡es increíble! Ellos cantan y cantan…se deben cuidar mucho las cuerdas vocales.

Hablando técnicamente, ¿cuál cree que es la receta para los cantantes para mantener fresca la coloratura?

Ya te lo dije. Todo el tiempo uno debe ejercitar la voz, pero no demasiado. En una ópera uno no canta más de 45 minutos. Se deben cuidar las cuerdas vocales, no cantar con acidez, no empujar nunca la voz en el repertorio equivocado, y no cantar mucho. Si uno canta en la noche, uno debe dormir en la mañana. Tampoco se deben hacer cosas locas, de otra forma se destruye la voz. Con la coloratura se debe ejercitar pero se debe adaptar la técnica al nuevo color de la voz, pues esta cambia conforme pasa el tiempo. Por ejemplo, ahora mi voz es mucho más fuerte en ciertas notas, así que debo adaptarme. Cantar es como pintar, usando muchos colores, no solo ‘fuerte, fuerte fuerte’, no, nunca empujando la voz, nunca. Cuando uno conoce el repertorio que hace y tiene que empujar, entonces no es el indicado.

Cantando "Casta Diva" de Norma, en las Termas de Caracalla en Roma

En el estado actual de su voz y su coloratura, ¿cual es el reto más difícil al cantar “Norma”?

El reto es realmente increíble. Lo más importante en este rol es la concentración. Luego debes entrar a tiempo, pues hay muchos sonidos y notas en el medio que son muy fuertes. Es importante no empujar mucho al inicio. Mi estilo de “Norma” esta en el Bel Canto, no lo hago como ‘Spinto’, pues no es mi tipo de voz ni estilo. Uso la coloratura, canto ‘piano’, notas fuertes algunas veces, pero sobretodo tengo una gran concentración y es muy difícil para mi concentrarme si hay cámaras tomando fotos o gente moviéndose alrededor. Cuando tienes un momento de concentración en una escena dramática, uno ve la luz.

Desde Maria Callas, la idea de la voz de “Norma” es la de una voz grande y dramática. ¿Hay mayor riesgo para estar voces de ser afectadas por la dificultad del rol?

Mi voz es lírica, pero en algunas notas es dramática en expresión. Pero mi carácter y personalidad es dramática. Las sopranos dramáticas que cantan Norma lo hacen pero sin la coloratura…

Entonces, en su caso, esta Norma es cantada como una “Beatrice”

Absolutamente. Bellini escribió “Beatrice di Tenda” luego de escribir “Norma”. ¿Por qué Bellini escribió tanta coloratura y tantas notas en piano? ¿Por qué? El quería color. Tu escuchas Norma todo el tiempo “forte, forte, forte”, para mi eso no tiene sentido.

Portada de su último CD "Verdissimo"


Hablando de su último disco “Verdissimo”, ¿cree que estas arias de la primera etapa de Verdi fueron pensadas para voces en el mismo estilo de Bellini y Donizetti?

Yo esperé muchas veces para grabar este CD. Esta etapa de Verdi es muy difícil y completamente en el estilo de Bellini y Donizetti. Si uno escucha el aria de “Un Giorno di Regno” uno piensa que esto es “Don Pasquale”. Verdi usaba mucho el tiempo ternario “Um pa pa”. La dificultad en este “Verdissimo” es que al cantar un aria, uno se encuentra con cuatro temas melódicos diferentes y esto es muy difícil. Lo prepare por años y es un buen documento. Alguien dijo alguna vez “pero esto tiene muchas ‘cadenzas’”, claro, si Verdi escribió todo con cadenzas, como Bellini y Donizetti: Aria, cadenza, cavaletta dos veces…exactamente igual.

Hablando como compositora, ¿cree que Verdi no era muy experto en ese tiempo cuando escribió sus primeros roles para soprano, por la complejidad de estos, y fue mejorando en su etapa madura y mas condescendiente con sus sopranos?

No, el fue un genio todo el tiempo, absolutamente.

¿Lo cree?, mucha gente dice: “Esto es muy difícil, es muy fuerte, muy exigente”

Cualquier ópera es difícil, pero uno debe cantarla con su propia voz. Yo puedo cantar “Nabucco” o “Il Trovatore”, no hay problema, pero con mi voz.

Por eso también se dice que cantar “Norma” es muy complicado y puede dañar la voz de una cantante

Cuando empiezan a empujar. El secreto es no empujar. Algo que destruye voces es la entrada de Norma, es aterrorizante, y si empiezas a empujar, terminas sin voz. Todo debe cantarse con color, no siempre ‘forte’. Para mi eso no es interesante, me gusta cantar como pintar, con muchos colores. Este es el secreto de mi voz, empecé muy joven y he durado. Mucha gente me escribe y me pregunta sobre mi técnica, mis pianos, y mi fiato tan largo, que tú has escuchado en esta “Norma”.

¿Qué le ha parecido esta producción de Norma en Lima? ¿Qué se lleva de este trabajo en Perú?

Yo debo agradecer a Ernesto Palacio, pues yo no canto ópera hace cuatro años, solo conciertos. La vida de mi padre fue muy importante en mi carrera y cuando el murió, hace 4 años, yo perdí la esencia dentro de mi. “Norma” fue la ópera de mi padre y yo ya no la siento dentro de mi cuerpo como antes. Luego de este tiempo vuelvo al escenario. Cuando Stefan, mi agente, vino con esta propuesta para cantar Norma aquí, dije “esta es la ópera de mi padre, no me es posible”

Entonces, ¿Cómo se preparó para este regreso?

Primero no quise aceptar, pero Stefan me empujó, pues no tenía sentido para mí hacerlo. Era la ópera para mi padre, y el ya no está. Creo que debo agradecer por haber vuelto al escenario, y siento que es bueno haber vuelto, pues es como si hubiera cantado esta Norma para mi padre. Ha sido un sueño estar aquí, siento que es un regalo del Edén volver después de estos años a la escena. También fue en una gran circunstancia, con un reparto maravilloso, gran director, gran teatro y personas que trabajan ahí. Para mi fue todo bueno, es como un sueño. Esto realmente tocó mi corazón. Y ahora que Palacio tiene la responsabilidad de haberme puesto de nuevo en los escenarios, el lo debe continuar (rie).