14 junio 2013

Llega la magia de Strauss y lo valses vieneses al Gran Teatro Nacional


(Difusión) En carnavales el compás del vals invade los salones de Viena. Los vieneses están de fiesta sumergiéndose en una atmósfera de glamour de antaño. La época de Johann Strauss resucita con su música alegre, sus bailes elegantes y sus fiestas opulentas. Ahora los limeños tendrán la oportunidad de vivir en carne propia esta tradición, probar un sorbo de “Sangre Vienesa” y bailar con música en vivo hasta el alba. El segundo baile vienés en Lima se realizará del 22 de junio del 2013 a las 8 p.m. en el Westin Lima Hotel. También los amantes de la música vienesa tendrán la oportunidad única de dejarse llevar a la era dorada del vals y de la opereta. Con la orquesta austriaca “Fledermaus” acompañada por dos cantantes de opereta podrán pasear por “El Danubio azul” en un concierto de gala de música de Johann Strauss el 25 de junio del 2013 a las 8 p.m. en el Gran Teatro Nacional. Ambos eventos son a beneficio de la Asociación Emergencia Ayacucho.

La orquesta “Fledermaus” (murciélago) con 17 excelentes músicos llevará en su equipaje desde Austria las melodías más famosas de Johann Strauss padre e hijo, de Carl Millöcker y Franz Léhar. En nuestro Baile Vienés creará un ambiente alegre con valses y polkas después de la apertura tradicional en que jóvenes parejas vestidas de blanco y con smoking negro realizan la típica cuadrilla, una contradanza que en bailes vieneses siempre se acompaña con la música de “Murciélago”.  Dos cantantes, el peruano Xavier Fernández Santa María y la estadounidense Alicia O’Neill, deleitarán con solos y dúos de las operetas de aquella época dando así al ambiente la última sazón con una pizca de chispa y unas gotitas de magia.


En el Concierto de Gala en el Gran Teatro Nacional la orquesta junto con los cantantes se dedicarán a la dinastía Strauss y en especial a Johann Strauss hijo, el “Rey de los valses”. La orquesta “Fledermaus” es una típica orquesta de cámara y de Baile vienés y será dirigida por la violinista Iva Nikolova que mostrará su gran virtuosidad presentando una selección de obras magistrales. Es el mismo papel que Johann Strauss asumía durante sus conciertos. Los músicos destacan sobre todo por su gran cuidado vital de la música clásica vienesa, combinado con el placer por el arte de hacer música, que desde hace ya más de 150 años, con los conciertos de Strauss, caracteriza a la ciudad de Viena.

El vals vienés y la opereta
Las primeras melodías de Vals Vienés datan de 1770. Los dos siguientes siglos originaban generaciones de músicos y compositores en toda Europa que se dedicaban al vals. Sin embargo Viena se convirtió en el centro de este baile y sigue siéndolo hasta hoy.  El vals vienés está incrustado en el alma de los vieneses. Todos los años reciben el año nuevo bailando “El Danubio azul” donde estén - en la plaza principal de Viena, el “Stephansplatz” , en las “Carpas de Vals”  que se emplazan en todas partes de la ciudad,  en sus casas y también en la discoteca - a las doce en punto toda la ciudad unida vive esa tradición que tiene sus orígenes en el pueblo: Hasta el siglo XVIII, mientras la clase alta bailaba noblemente el minué, el pueblo se divertía en los bares con el vals lleno de alegría y chispa. Cuando durante el Congreso de Viena de 1815 se bailó por primera vez el vals en un ambiente de salón se alzaban las voces advirtiendo el peligro para la salud de tanto girar y girar. La moral pública estaba en peligro con tanto contacto corporal se decía. Sin embargo las advertencias fueron en vano y pronto el vals vienés conquistó también el corazón de los nobles. Fue Johann Strauss que finalmente logró encumbrarlo. Comenzó la era dorada de la opereta y en los salones se entonaban las melodías contagiosas de las operetas más famosas de Strauss. “El Murciélago”, “El Barón gitano”, “Sangre vienesa”  contienen mucha música bailable como valses, polkas y  marchas. La opereta se caracteriza por su música alegre, sus diálogos bromistas y elementos folklóricos. Trata de amores difíciles, intrigas, confusiones, mentiras y finalmente el reencuentro feliz de los amantes.

Johann Strauss
Johann Strauss, hijo del famoso padre del mismo nombre, nació en 1825. Se hizo músico y compositor contra la voluntad de su padre que veía un rival en su hijo e hizo lo posible para impedir su ascenso. Mientras el padre era leal a la monarquía, Johann Strauss hijo apoyó a los revolucionarios del 1848. Su debut en 1844 en el Casino Domayer fue un éxito total. El público entusiasmado le pidió una y otra vez un bis. ¡Hasta 19 veces tuvo que repetir algunas piezas! La prensa escribió: “¡Buenas noches Lanner! ¡Buenas tardes Strauss padre! ¡Buenos días Strauss hijo!” Pronto se convirtió en la estrella  de su época, las mujeres adoraban al guapo y elegante concertino. Strauss viajaba por muchos países incluso Estados Unidos haciendo famoso sus valses a nivel mundial. En 1863 se hizo “Director Musical del Baile de la Corte”. Falleció en 1899 dejando una obra de 16 operetas, 500 valses, polkas y cuadrillas, un ballet y una ópera.

Del vals vienés al vals criollo
El vals vienés llegó primero a Espana donde vivía una primera transformación. Enqriquecido con nuevos ritmos llegó a mediados del siglo XIX al Perú. Se difundía primero por bandas militares que tocaban para entretener a los soldados; a la vez, la clase alta peruana bailaba la danza de estilo formal en los eventos sociales. Sin embargo, fue la población criolla de la clase media limeña que empezó a transformar este baile europeo dándole una característica inconfundible. Para armonizar mejor con la música y los bailes del lugar se fue cambiando el ritmo original y el estilo de bailar  con la influencia de la música criolla y afroperuana.
Como resultado el vals peruano introduce pasos más cortos y giros acrobáticos. También los instrumentos difieren producto del viaje sobre el atlántico: En vez de una orquesta de cámara son ahora la guitarra y el cajón los que llevan la melodía y el ritmo convirtiendo el vals en una tradición muy peruana y muy popular hasta hoy en día.

Bailes vieneses entre tradición y modernidad
La magia de la época Johann Strauss y su música se vive hasta hoy en día. En los meses de enero y febrero se organizan más de 450 bailes vieneses en toda la ciudad de Viena pero también en casi todas las otras ciudades y pueblos del país. Estos eventos son una fusión de elementos tradicionales y modernos. En el Baile de los Cafeteros por ejemplo tocan entre 10 y 15 orquestas  y grupos musicales cuyos repertorios abarcan valses de Strauss, Samba, Jazz, ritmos africanos y también música de discoteca, presentando casi todo tipo de música bailable que existe hoy en día.  

500,000 personas, o sea un cuarto de la población vienesa, se divierten unas 2,000 horas en estos eventos tradicionales ayudando que estos sean también un éxito económico ya que el volumen de ventas llega a 17 millones de euros. Muchas asociaciones profesionales organizan sus propios bailes vieneses: hay el Baile de los médicos, de los abogados, de los pasteleros. También se organizan eventos más exóticos como el “Baile de los cuidadores de los animales del zoológico de Schönbrunn”, el ”Baile de los carniceros”, el “Baile de los deshollinadores” o el “Baile de las personas sin hogar”.  Es tanta la popularidad de los bailes vieneses que por ejemplo en 2012 las 6,000 entradas del “Baile de los monteros” se vendieron dentro de los primeros diez minutos de salir a la venta!

El Baile de la Ópera es el evento internacionalmente más conocido: Es un baile enorme y el “baile del estado” del gobierno austríaco donde se encuentran también estrellas y celebridades internacionales. Su equivalente moderno es el “Life Ball”, el evento de este tipo más grande del mundo a beneficio de la lucha contra el VIH/SIDA. 

Especialmente excepcionales y bonitos son el “Baile de la Orquesta Filarmónica de Viena” donde toca la Filarmónica de Viena y el  “Baile de las flores” que se caracteriza por el mar de miles y miles de flores con que se decoran los salones. En el “baile de los caramelos” todo se centra en dulces culminando con la elección de la Miss Caramelo. La ganadora se sube a una balanza y su peso se compensa con wafers. En 2013 los 648 paquetes de wafers fueron donados a un orfanato. También la asociación de homosexuales en su lucha contra la homofobia y discriminación organiza el “Baile del arco iris” donde la cuadrilla tradicional se baila entre parejas del mismo género.

Además de los bailes de máscaras tradicionales (“G’schnas”) existen los “Redouten” una tradición que ha sobrevivido sólo en el baile de las asociaciones estudiantiles (“Rudolfina Redoute”): Ahí las damas cubren sus rostros con una máscara elegante al estilo veneciano. Así se puede fácil y anónimamente conocer a varios caballeros y desaparecer nuevamente en la multitud sin ser reconocido. Hasta la media noche son sólo las damas que pueden solicitar bailar con los caballeros y no al revés. A la media noche se baila la cuadrilla tradicional en que las damas salen del anonimato quitándose las máscaras. Recién a partir de este momento los caballeros pueden invitar a bailar.

En fin, cada baile tiene sus características pero todos también siguen reglas tradicionales que de ninguna manera se pueden cambiar. Las damas tienen que usar un vestido largo de gala, los caballeros un frac o smoking negro o un uniforme. Los organizadores tienen el derecho de negar la entrada en casos que no se cumpla con el código de vestuario.  En la entrada las damas reciben un pequeño obsequio y el evento comienza con una fanfarria de apertura y la cuadrilla de los debutantes. Las palabras “todo vals” dan inicio a la fiesta. Tradicionalmente sólo los varones pueden pedir a las damas un baile aunque ellas tienen la opción de negarse con elegancia y amabilidad. Sin embargo cuando el concertino proclama “elección por las damas” también ellas pueden elegir su pareja de baile. Negarse a la invitación de una dama sería un faux pas imperdonable que un caballero de verdad jamás cometería. Típico es la cuadrilla de media noche en que todo el público participa con más o también menos destreza. Aunque tradicionalmente se bailaba sobre todo valses y polkas entretanto hay música bailable para todos los gustos. Hoy en día incluso una discoteca no puede faltar. En la madrugada la fiesta se va terminando. Los bailarines cansados y un poco achispados cierran la noche recuperando fuerzas con un Gulasch, un guiso tradicional austriaco.

La Asociación Emergencia Ayacucho

El baile vienés que se realizará el 22 de junio es a beneficio de la Asociación Emergencia Ayacucho (AEA) que fue fundada como institución privada sin fines de lucre en 1985. En este año, beato Juan Pablo II visitó la región Ayacucho. Al saber de la orfandad de muchos niños, debido al accionar del senderismo, donó $ 50,000 dólares para ser utilizados urgentemente a su favor.

El objetivo de la AEA es mantener esta obra y en particular las Casas Hogar Juan Pablo II que proveen a los niños, que necesiten ayuda, de refugio. Además es deseo de AEA crear Casas Juveniles para los anteriores residentes de los hogares hasta el final de su formación profesional. Una tarea muy urgente al presente momento es la remodelación de la Casa Juan Pablo II de Huancapi, por cuya ubicación está expuesta a lluvias fuertes. Una parte del techo ya se ha caído. 


AEA colabora intensivamente con iglesia católica; Monseñor Salvador Piñeiro, Arzobispo de Ayacucho, es Presidente honorario de AEA. La asociación organiza varios eventos para financiar su misión, como el Bazar de Navidad, la Cena de Gala y el Té Juego y tiene sedes en el Perú, Luxemburgo y Miami.