03 diciembre 2014

"Juditha Triumphans" por los 20 años del Coro Nacional de Niños

Oratorio “Juditha Triumphans” contó con un imponente video mapping interactivo (Foto: CNN Facebook)
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
Celebrando los 20 años del Coro Nacional de Niños del Perú, se organizó la presentación en el Gran Teatro Nacional del único oratorio de Antonio Vivaldi que ha sobrevivido hasta nuestros días: "Juditha Triumphans devicta Holofernis barbarie", y que fue compuesto por el compositor italiano, conocido como Il prete rosso ("El cura rojo"), en Venecia en 1716 con libreto en latín de Giacomo Cassetti, basado en el Libro de Judit, antiguo libro hebreo.
Interesante apuesta del elenco dirigido por Mónica Canales de interpretar este oratorio, originalmente escrito para coro femenino, pero que en esta versión es interpretado por el elenco infantil. Vivaldi lo compuso durante sus días al frente del Ospedale della Pietà, un orfanato femenino veneciano. Es por eso que todas las voces solistas y corales son femeninas.

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"Juditha Triumphans" contiene música virtuosa y un argumento completamente operático. En su estructura en dos partes, narra la historia de Judith, heróica viuda de la ciudad de Betulia, que ante la conquista por las tropas de Nabucodonosor decide seducir al general Holofernes. Una vez que este queda prendado por la belleza de Judith, esta lo emborracha y lo decapita, con lo cual logran desmoralizar al ejército invasor y recuperar la libertad de Betulia.
Las partes solistas recayeron en la mezzosoprano Josefina Brivio como Juditha, la mezzosoprano Edda Paredes como Holofernes, la soprano argentina Jaquelina Livieri como Vagaus, la soprano Chiara Solari como Abra y la contralto Rosangela Merino como Ozias. Acompañó el Coro Nacional de Niños y el Ensamble Artifex, dirigido por Luis Chumpitazi. La orquestación que requiere instrumentos antiguos, aquí se presentó con cuerdas, vientos, y otros instrumentos como guitarras (reemplazando a las tiorbas), mandolina, y un órgano eléctrónico que el director usaba para los recitativos. 
Todas las arias como era el estilo de Vivaldi son da capo, es decir, se repiten dos veces y en la segunda se permite el uso de adornos en que las cantantes puedan lucir sus habilidades vocales.
Josefina Brivio demuestra en este protagónico que es una artista versátil. Sólo este año la hemos visto interpretar la 3ra. sinfonía de Mahler, los roles de Susuki en "Madama Butterfly" y el de Stéphano en "Roméo et Juliette". Interpretando a Vivaldi, Brivio puede hacer derroche de todas sus habilidades tanto en el aspecto dramático como el vocal, con coloraturas estrepitosas y una musicalidad impecable. Grande sobretodo en su aria "Summe Astrorum Creator", en que consuma el asesinato.
La mezzosoprano Edda Paredes como el general Holofernes demuestra nuevamente su compromiso musical, con excelente presencia y sentido dramático. Es la primera vez que la veo interpretar un rol de coloratura de Vivaldi y considero que dio un buen resultado. Sería interesante verla explorar mas roles de este repertorio y ver hasta donde puede llegar la voz.
La soprano argentina Jaquelina Livieri demostró nuevamente que tiene una excelente voz que demuestra una muy buena escuela. Goza de potencia, bello timbre e impecable coloratura. Un placer escuchar tan bella voz nuevamente en nuestro primer escenario. Ella volverá a Lima en 2016 para debutar el rol de Sophie en "Werther", junto a Juan Diego Flórez en el Festival Granda.
La contralto Rosangela Merino da una buena interpretación en su breve rol como Ozias, con una voz clara y melodiosa, sobretodo al final del oratorio, cuando llama a Betulia al regocijo.
La joven soprano Chiara Solari hace frente al exigente rol de Abra con buen resultado, pero evidentemente le falta experiencia para lograr una interpretación con completa soltura, energía y seguridad.
La interpretación del Coro de Niños es satisfactoria y resulta muy interesante escuchar las voces blancas en una partitura tan virtuosa. El Ensamble Artifex da un buen resultado que podría ser mucho mejor con mayor dedicación. La dirección de Luis Chumpitazi es correcta y dinámica.
Esta producción contó con la ventaja de ofrecer subtitulación en español y un montaje de video mapping realizado por Yitzhak Fowk. En este pudimos apreciar diversos cuadros de autores como Caravaggio o Allori, alusivos a la historia, que se iban intercalando de forma interactiva. Esta "escenógrafía virtual" nos permitió tener una idea visual del argumento, lo cual acrecentó la impresión de la interpretación. Aplausos por la novedosa iniciativa que esperemos se repita en otras propuestas.
Fue una gran experiencia poder disfrutar de una importante obra del barroco en nuestro primer teatro. Creo que nuestros cantantes y músicos tienen potencial para interpretar estas obras. Existen en nuestro país festivales de música antigua donde tenen la oportunidad de interpretarla, pero podríamos generar mas espacios e iniciativas con grandes recursos para hacer óperas u oratorios como este. Hay obras de Bach, Handel u otros en las que nuestros jóvenes cantantes pueden desarrollar sus voces. 
Otro detalle interesante fue que el público respetó con silencio ambas partes, sólo aplaudiendo al final. Si bien en el teatro habían muchos familiares del elenco, es importante guardar la etiqueta y considerar al silencio como una forma de respeto, ya que aplausos espontáneos solo hacen desconcentrar al público y músicos. La continua formación de públicos es aún una tarea pendiente en nuestro medio.

Aprovecho la oportunidad para jalar las orejas públicamente al departamento de comunicación del Ministerio de cultura. Sus resultados son nulos y este tipo de eventos no tienen la difusión mínima adecuada. Si aquí se publican sus actividades es por mi constante comunicación con sus directores y productores privados que me tienen al tanto con mucho tiempo de anticipación. Da pena que elencos trabajen duro y que el público no se entere, ya que no existe un envio de notas de prensa o seguimiento a los grandes medios de lo relevante que es cada producción como esta. El público que asistió el domingo al GTN fue en su mayoría compuesto por familiares de los músicos. Estoy seguro que en otro caso ese teatro hubiera estado medio vacío. Yo mismo como comunicador me enteré muy tarde y casi de casualidad por haberme topado con una de las solistas, encima la argentina. Esto es una constante de meses que no puede seguir así. El objetivo no es solo tener un teatro medio lleno, sino que se difunda para que la gente se entere de que si se hacen cosas en ese teatro.