07 febrero 2016

Los ojos puestos en la Industria Cultural

© GTN
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Proximo gobierno debe continuar y priorizar la industria cultural   
 Por Gonzalo Tello
 Esta semana se inicia una nueva temporada en nuestro primer escenario, el Gran Teatro Nacional (GTN).  Esta es la quinta desde que fue inaugurado en 2012, y en este corto tiempo no solo ha albergado los mas selectos espectáculos en nuestra ciudad, sino que ha ofrecido una programación variada e inclusiva. Esto se ha logrado gracias a un gran equipo profesional encabezado por Juan Carlos Adrianzén.
Sin embargo, el GTN, así como el Teatro Municipal, no tienen una autonomía ni presupuesto estatal o privado que les permita producir espectáculos propios. Lo que ofrecen en su programación se da gracias a los proyectos propuestos por los Elencos Nacionales y productores privados, quienes presentan a sus artistas nacionales e internacionales. La virtud de la gestión de Adrianzén, frente a este problema, es el de crear la figura de coproducción, y dar pautas del nivel artístico que sean dignas de verse sobre este escenario. El GTN, a diferencia del Municipal, no es un mero teatro de alquiler (como voces influyentes han dicho, injustamente), sino un espacio que cuida la excelencia de su oferta para hacerla competitiva. Un ejemplo de esto es que, ante la valla de calidad que impone el teatro, productores se han aliado y están sofisticando sus espectáculos para poderlos presentar allí, con lo cual no solo gana el artista, sino también el público. Esto es algo que, en un paìs acostumbrado a la informalidad y mediocridad, es todo un logro.
Desde la apertura del GTN, los Elencos Nacionales (Orquesta Sinfónica, Orquesta Juvenil, Coro, Coro de niños, Ballet y Folklore) han dado un salto cualitativo, ofreciendo temporadas exigentes que han atraído mayor público y han creado expectativa en nuestra agenda cultural. Los espectáculos que se presentarán este año hacen de esta temporada una de las mas ambiciosas. Solo la OSN, presentará artistas de la talla de Nelson Freire, Gabriela Montero, Julian Kuerti o Nancy Fabiola Herrera. La Sociedad Filarmónica de Lima promete a Daniel Hope, Mischa Maisky y Zubin Mehta, frente a la Filarmónica de Israel. Las estrellas Jonas Kaufmann, Renée Fleming y Joyce DiDonato dan la cuota lírica.
Algo que nos preocupa es la continuidad de las buenas prácticas, en un año de elecciones y en que el prontuario de los postulantes favoritos es desolador. La ministra Álvarez Calderón invitó a los candidatos presidenciales a conocer lo que se ha avanzado en el Ministerio de Cultura y poder definir un perfil de lo que serían sus planes para este rubro. Una idea positiva para el sector sería que la ministra convoque a un Foro sobre la Cultura, en que se invite a los candidatos para hablar del tema, seriamente, y se les muestre los avances desde una perspectiva económica y social.
Mucho debe hacerse todavía para que las políticas culturales sean tomadas en cuenta y cuenten con un presupuesto digno. Los resultados y las cifras de los avances en la materia están ahí, y son positivos. Nuestros políticos poco entienden de cultura, la confunden con entretenimiento., Poco saben de industria cultural, que genera no solo números favorables para nuestro crecimiento, sino también cimientos en nuestra sociedad. Un paso adelante sería darle autonomía política y presupuesto al GTN, y así iniciar una digna inclusión de nuestro país en el circuito regional cultural, que nos lleva la delantera por mucho.
Publicado en Luces de El Comercio el martes 2 de febrero de 2016.