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07 agosto 2011

Gigante puesta de "Boris Godunov" sorprende en Santiago

Foto: Marcela Poch

"La puesta en escena que acaba de estrenar el Teatro Municipal de Santiago es un trabajo de valor excepcional, que se recordará como uno de los mayores logros artísticos de la historia del principal teatro chileno"

Juan Antonio Muñoz H.
Diario El Mercurio de Santiago

"Boris Godunov" (1874; revisión orquestal de Rimsky-Korsakov de 1908), de Modest Mussorgsky (1839-1881), es una de las óperas más impresionantes jamás escritas, tanto por su música como por su texto, y la puesta en escena que acaba de estrenar el Teatro Municipal de Santiago es un trabajo de valor excepcional, que se recordará como uno de los mayores logros artísticos de la historia del principal teatro chileno. No es una ópera cualquiera bajo ningún aspecto, al punto que incluso permite discutir en términos ideológicos, pues los partidos soviéticos quisieron usar algunas de sus escenas como ejemplos de levantamiento popular cuando el mensaje del poeta (Pushkin en el origen) y del compositor ponía en relieve la manipulación de que era víctima el pueblo.

Muchas experiencias teatrales y musicales confluyen en esta obra. Mussorsgky quiso dar cuenta de "lo contemporáneo del pasado" y hablar de cómo se repiten en los siglos los hechos de sangre para acceder al poder y luego para mantenerlo. Por esto, algunas puestas en escena han enfatizado estos aspectos, asociando una historia de zares para aludir a Stalin y Lenin, aun cuando la acción de la trama se ambienta entre 1598 y 1605.

Hay referencias a técnicas teatrales de la tragedia griega, a Shakespeare ("Macbeth", "Hamlet", personajes populares de sus comedias), a los métodos dramáticos en boga en el siglo XIX ruso, a la piedad religiosa, al folclor, al sentido profundo de los himnos y, también, vínculos hasta con Claudio Monteverdi, pues el compositor consideraba que la palabra es clave en la expresividad musical ( Seconda Prattica ) y que la música es la "recreación en sonidos musicales de la expresión y los sentimientos". Lo esencial, por tanto, era utilizar el verbo en la descripción psicológica de personajes que, a través de la musicalidad que se desprende de su habla (de su canto), mostraran su interior.

Es de esperar que Hugo de Ana nunca deje de venir a Chile. Su trabajo es tan extraordinario, de tanta profundidad en su análisis, de tan acucioso tratamiento de todos los aspectos, que, a la vez que asombra con su belleza, también invita a descifrar misterios intelectuales y catalizar vínculos entre el foso y la escena. Así, las dos estructuras de fierro de 2,5 toneladas cada una y los motores que las mueven no están destinados a hacer alarde tecnológico, sino a contribuir -sincronía garantizada- al concepto dramático y crear una réplica visual de lo que sucede en la orquesta. Todos los elementos contribuyeron a este propósito. Partiendo por una iluminación que consigue dar la profundidad que el escenario del Municipal no tiene y que, mediante transparencias y difuminados en bellas tonalidades rojas, plateadas y azules, permite planos de acción en secuencias que podrían definirse como cinematográficas. Además, la presencia de los íconos contribuye a dar el marco exactamente ruso que equilibra la necesaria estilización, así como el vestuario, rico, elaborado con pedrería y buenas telas. De Ana sabe también cómo manejar las masas corales para extraer de ellas potencia teatral y comunicar el sentido de sus lamentos y de su elusiva alegría: el coro fue protagonista en todo momento.

Este hermoso trabajo tuvo a su lado un logro musical también de alto nivel. El joven director Konstantin Chudovsky, capaz de conducir una obra como esta sin partitura, atendió cada detalle vocal e instrumental, fue sutil incluso en la expresión sonora más exuberante, diferenció tramas musicales y mantuvo un correlato absoluto con la régie . Simplemente notable. Contó con una Orquesta Filarmónica y un Coro del Teatro Municipal en espléndido estado, y un elenco de primera.

El bajo italiano Roberto Scandiuzzi estuvo brillante en la parte de Boris, entregado al pathos del personaje y a sus disquisiciones morales y religiosas. Quizás faltó algo de la profundidad metafísica de sus textos, pero el zar estaba ahí, vivo, imponente, comunicando su miseria y su grandeza. La voz le respondió muy bien en el registro central y grave; sólo sus agudos sonaron de pronto algo fijos. Estupenda en porte y riqueza vocal la Marina Mnishek de la contralto Ana Viktorova, dueña absoluta de un personaje insólito cuyos textos sorprenden en cada relectura.

Lo mismo el tenor Mikhail Gubsky, con su agudo vibrante y poderoso, y el bajo Ain Anger, Pimen de gran altura vocal y actor profundo y sereno. Deben mencionarse los aportes de Diletta Rizzo Marin (delicada Xenia), Lina Escobedo (Nodriza), Maxim Paster (Príncipe Shuisky), Vitaly Bilyy (excelente como Andriei Shelkalov y como Rangoni), Alexander Teliga (Varlaam), Alexis Sánchez (entrañable Idiota), Claudia Godoy (vital Posadera), Miriam Caparotta (Fiodor), Pablo Ortiz (Missail) y Cristián Moya (Jesuita).

Giorgio Tozzi interpreta a "Boris Godunov" en material histórico

Este es un raro material de archivo en que se aprecia al recientemente desaparecido bajo Giorgio Tozzi representando a "Boris Godunov" en la ópera de Mussorgsky. Esta es una producción para la televisión dirigida por Peter Herman Adler, y cantada en ingles.

25 octubre 2010

"Boris Godunov" nos muestra lo brutal de nuestras sociedades

René Pape brilla en producción macabra de Wadsworth y dirección impecable de Gergiev

Por Gonzalo Tello
Operaperu.com
Fotos cortesía de The Metropolitan Opera


"Boris Godunov” obra cumbre de Modest Mussorgky, fue transmitida este sábado en vivo a más de 1000 salas de cine en 45 países. Lima como siempre formo parte de este evento, el cual se transmitió entre las 11 am y las 3:35 pm. En una sala casi llena, el publico disfrutó los cinco actos que esta obra rusa contiene, atento y ávido de entender la historia y disfrutar de la música y sus intérpretes.

Esta transmisión causa interés debido a que en esta nueva produccion de Stephen Wadsworth, debuta el bajo alemán René Pape en el rol de Boris Godunov, el que ya había interpretado antes pero por primera vez en este teatro. El resto del elenco es totalmente ruso, salvo Pape. Gergiev destaca con una lectura dinámica, fresca y precisa, y expresa estas características desde la orquesta.

Como ya se había comentado antes, el director alemán Peter Stein renunció a dirigir esta produccion, por lo que Stephen Wadsworth la asumió, tomando el trabajo avanzado por el escenógrafo Ferdinand Wögerbauer y la vestuarista Moidele Bickel y adaptándolo a su propia visión de la obra.

Mussorgsky escribió texto y música de esta obra, la cual tiene una historia de adaptaciones y reorquestaciones variadas que merecen un capítulo aparte. Cabe destacar que esta versión escogída por Gergiev, contiene la orquestación original del compositor. Otros compositores como Rimsky Korsakov o Shostakovich le dieron un matiz más poderoso y duro a esta música. Mussorgsky conserva una partitura poderosa en melodía pero simple, no abusando de los metales ni percusión como los otros orquestadores.

René Pape fue un Boris poderoso, aunque en su propio estilo. Sin la fuerza y dramatismo que muchos otros bajos recordados, Pape le dio un matiz de realismo desgraciado a Boris, y muy conmovedor en la escena de la muerte. Destacan casi todos los personajes. Especialmente el Coro del Met, el cual tiene que interpretar una partitura muy difícil y estar permanentemente sobre escena. El tenor ruso Aleksandrs Antonenko fue impecable como Grigory, quien se hace pasar por un falso Dimitri, verdadero heredero del trono.

Aleksandrs Antonenko como Gregory, el falso Dimitri quien usurpará el trono del Zar.

Sinceramente con este equipo esperaba más. Wadsworth tiene una visión muy interesante de la obra, y a través de movimiento escénico muy orientado a lo cinematográfico, logra escenas crudas y realistas, sobre todo cuando trabaja con los coros. Desde el preludio de la obra, vemos a un Boris trastocado y confundido que se topa con un pordiosero, el cual volverá a ver años después cuando es Zar y será quien la diga “Señor, unos niños me robaron, por favor, mátelos como hizo con el heredero al trono Dimitri”. Este mismo personaje (conocido como el santo loco) será el que cierre la opera lamentándose del destino fatídico de su madre patria. Ciertamente, esta ópera habla de ese periodo fatídico en que asesinos y usurpadores se disputaban el trono.

"- Reza por mi - No puedo rezar por un Zar Herodes"

También ilustra de forma cruda lo cruel y despiadada que pueden ser nuestras sociedades, y como no hemos aprendido la lección, por lo cual estamos condenados a cometer los mismos errores y repetir los procesos más oscuros de nuestra historia. Wadsworth trabaja independientemente con cada actor y cantante, y eso se muestra por la elasticidad que consigue en la expresión corporal de cada uno. Hay elementos que estan en el texto y se ven en esta producción, pero no están bien resueltos y no tienen un fin claro. Uno de los cuales es el gran libro en el piso durante todas escenas de la obra. ¿Un elemento para marcar la historia? posiblemente.

Esta transmisión en HD trae un elemento muy conveniente para esta producción: Se centra en primeros planos, y una excelente dirección de cámaras, la cual le da un realismo de película a esta representación en vivo. Esto ayuda a apreciar una obra que sufrió con una escenografía muy simple y nada digna de sus personajes. La escenografía se ve pobre y los vestuarios poco suntuosos. Bickel fue nominada al Oscar por “La Reina Margot” por lo cual las expectativas de vestuario fueron altas. Las ideas de cambios rápidos de escena de Wögerbauer no fueron suficientes y deslucieron la majestuosidad que se podía esperar. Este Boris fue uno casi minimalista. No es algo malo, pero si que nos deja deseando algo más.


La grandiosa "Boris Godunov" se repite este lunes y próximo sábado en diferido en UVK Larcomar.

Modest Mussorgsky
BORIS GODUNOV (NUEVA PRODUCCIÓN)

Producción: Stephen Wadsworth
Director: Valery Gergiev (Rusia)

BORIS GODUNOV: René Pape, bajo (Alemania)
MARINA: Ekaterina Semenchuk, mezzosoprano (Rusia)
DIMITRI: Aleksandrs Antonenko, tenor (Rusia)
SHUISKY: Oleg Balasohv, tenor (Rusia)
RANGONI: Evgeny Nikitin, barítono (Rusia)
PIMEN: Mikhail Petrenko, bajo (Rusia)
VARLAAM: Vladimir Ognovenko, bajo (Rusia)

Sábado 23 de octubre 2010, 11:00 (en vivo)
Lunes 25 de octubre, 7:30 p.m (en diferido)
Sábado 30 de octubre, 12:00 (en diferido)

20 octubre 2010

El Alma de Boris Godunov: Notas sobre la producción del Met

Fotos: Metropolitan Opera

René Pape, Valery Gergiev y Stephen Wadsworth exploran la poderosa historia de un líder caído acosado por su conciencia.

Texto escrito por David Shengold para el Metropolitan Opera. Traducción de operaperu.com

Este 11 de octubre el Metropolitan Opera dio a conocer su nueva produccion de “Boris Godunov” en 36 años. Retrato de Modest Mussorgsky de una Rusia épica y de su gobernante en crisis, rica en evocaciones musicales de elegancia, crueldad, amor, terror y humor, - en resumen, de la vida misma - es una de las óperas más difíciles del repertorio para cualquier compañía. El desafío puede ser aún mayor en el caso de la nueva producción de Stephen Wadsworth. Wadsworth reemplazó a Peter Stein como director hace apenas unos meses y esencialmente ha tenido que concebir su acercamiento a esta obra monumental en cuestión de semanas. Pero Wadsworth es entusiasta respecto a los espectaculares trajes y escenarios, diseñados antes de llegar a este proyecto, pero que han sido refinados para adaptarse a sus ideas sobre la pieza. Tambien cuenta con el famoso bajo alemán René Pape en el papel principal y el infatigable Valery Gergiev en el foso. Es difícil imaginar dos colaboradores más emocionantes con quien trabajar.

Este es la primera produccion que Wadsworth hace de “Boris Godunov”, pero esta es una obra que a venerado por mucho tiempo. "He conocido y amado esta ópera por 40 años", dice Wadsworth sobre una pieza que es a la vez un thriller político, un drama familiar, y el retrato del deterioro de un gran hombre. "Me ofrecieron hacer una producción teatral de la obra de Pushkin [en la que “Boris” se basa] hace un par de años y se canceló por diversas razones, pero aportó a todo esto una gran cantidad de ideas.

Vestuarios creados por Moidele Bickel, nominada al Oscar por Queen Margot

René Pape, cuyo torturado zar ha sido aclamado en teatros de Berlín y Dresde, su país natal, está cantando por primera vez el rol de Boris en el Met. Pape se ha convertido en uno de los bajos favoritos gracias a sus retratos deslumbrantes del rey Marke, Gurnemanz, Escamillo, y Mefistófeles, entre otros. Boris exigirá a su extraordinaria variedad, control de la respiración y resistencia vocal, así como a su flexibilidad espectacular y destreza en el dominio de escena. "René tiene la complejidad, intensidad, y la ironía,"acota Wadsworth. "Su Boris va a ser muy potente y fresco." El director general del Met, Peter Gelb, añade: "Fue fácil programar una nueva produccion de “Boris” una vez que supimos que René estaría disponible, ya que él es intérprete líder mundial de este rol hoy".

La vasta experiencia que tiene Wadsworth dirigiendo óperas épicas, dramas familiares sutiles, y una amplia gama de teatro clásico lo ha preparado bien para realizar “Boris”. Él ve esta gran ópera en términos históricos: "Hay dos protagonistas en Boris: El personaje del título, y el pueblo que el gobierna. A través del Zar podemos ver la mente de un líder defectuoso, y a través de los coros, por turnos apasionado, volátil, necesitados y temerario, vemos la volatilidad de un pueblo escéptico y desconfiado de sus líderes. La tercera historia es la aparición del nuevo régimen, primero como una idea, luego en planificación, por último en la acción. En un sentido más grande, la ópera se trata de la historia que siempre se repite, y envía una advertencia cada vez más actual, y en particular a la Rusia en que se celebra la acción. En las primeras escenas de la ópera, un nuevo líder llega al poder mediante la violencia, y la gente se rebela a esto. En la última escena otro nuevo líder hace lo mismo, tan sólo siete años más tarde, y la gente está tan atrapada en el momento de la rebelión que no pueden ver que el hombre al que animan y vitorean no es menos culpable que el hombre del que dudaban al principio. Esta es la tragedia de la historia: Siempre se olvidan las lecciones y se cometen los mismos errores ".

Stephen Wadsworth alcanzó fama internacional con la producción "verde" que hizo del “Anillo del Nibelungo” de Wagner para la Opera de Seattle (llamada así por su énfasis en la naturaleza y su inspiración en paisajes del Noroeste del Pacífico americano), y su colaboración con el Met ha incluido otras dos óperas que combinan la dinámica elemental de la familia con la intriga política: “Rodelinda” de Haendel, protagonizada por Renée Fleming, y “Iphigénie en Tauride” de Gluck (que se verá de nuevo en el Met esta temporada, nuevamente con Susan Graham y Plácido Domingo en los roles principales). Él se acerca al reto especial de la puesta en escena de “Boris Godunov” en un corto plazo pero con claridad y energía.

"He necesitado comprender todos los detalles en el diseño, reelaborar alguno de ellos, estudiar la pieza con mucho cuidado, concebir la narración, y de alguna manera dar tiempo a que las ideas fluyan, y no sólo sean información", dice. La aproximación visual a la producción se caracteriza por la simplicidad: un escenario diferente para cada escena, sobre la base de un escenario inclinado con bloques de madera como pavimento en el suelo, diseñado por Ferdinand Wögerbauer. Moidele Bickel ha creado alrededor de 600 trajes espectaculares para los muchos cantantes que forman parte de “Boris Godunov”.

El planteamiento de esta producción es ambicioso, como “Boris Godunov” demanda. La historia de la ópera se desarrolla durante casi una década, en lugares bastante alejados entre sí. El texto de la obra es también complejo, con dos versiones completas creadas por el compositor, varias re-orquestaciones por otros compositores y muchas ediciones aprobadas. El maestro Valery Gergiev opta por utilizar lo que el musicólogo Richard Taruskin llama, el "sobresaturado" texto de “Boris”; mantiene la orquestación de Mussorgsky, pero aumentando la versión musical de 1875; además incluyendo texto de la versión de 1869, sobre una impresionante confrontación en la Catedral de San Basilio, así como algunos otros pasajes. Ideas posteriores de Mussorgsky agregan más humor y textura a la obra. También incluyen el vistoso “acto polaco” - seductor, brillante y lleno de números de baile, un contraste total a la trama previa. Eso también produce el quiebre de la ópera dominada por los hombres, a ser dominada durante un acto por una prima donna. La mezzo-soprano del Teatro Mariinsky Ekaterina Semenchuk interpreta a la ambiciosa princesa polaca Marina Mnishek.

Soprano Ekaterina Semenchuk y tenor Alexandrs Antonenko

Comenzando con el estreno en EE.UU. en 1913 dirigida por Arturo Toscanini, “Boris Godunov” cuenta con una rica historia de presentaciones en el Met, abarcando varias ediciones e idiomas (Italiano, Inglés y, desde 1974, también el ruso) con la participación de grandes nombres, incluyendo a Adamo Didur, Alexander Kipnis, Ezio Pinza, George London, Jerome Hines, Cesare Siepi, Giorgio Tozzi, Martti Talvela y Nicolai Ghiaurov. Por encima de todos ellos se abre paso la gran figura de Fiodor Chaliapin, cuya interpretación (oído en el Met cerca de 40 veces en la década de 1920) establece el estándar mundial vocal e interpretativamente.

"Boris me parece una buena persona que ha cometido un error terrible, y, en última instancia, no se puede vivir con eso", dice Wadsworth. "Hay un pasaje que me mata, y es cuando le dice a su hijo mientras él está muriendo: "Proteje tu inocencia: es tu poder, tu fuerza, tu equilibrio, tu salvación”. "Él anhela su propia inocencia perdida…eso es tan triste. Cada vez que Boris esta en escena lo miramos muy de cerca, y es maravilloso cómo Mussorgsky hace que estos momentos se sientan tan íntimos incorporando estos primeros planos fuera de escenas de gran tamaño de multitudes espectantes".

Bajo alemán René Pape

El primer minuto de esta obra maravillosa suena como una pieza lírica de música de cámara. De pronto, irrumpe el tema de Mussorgsky "fuerza de la historia" y entra en acción, preparando el camino para la etapa en que el pueblo ejerce presión sobre Boris para tomar el trono (Pushkin tomó una hoja de “Ricardo III” de Shakespeare). Ese mismo tema resuena por la vorágine de los acontecimientos históricos y personales que les suceden durante la ópera a estos dos (imperfectos) antagonistas históricos, al personaje principal y a Grigori, el monje fugitivo que se convierte en el Dimitri pretendiente. Él se presenta como el verdadero heredero dinástico al que Boris, si no en Pushkin pero en la historia, ha causado o por lo menos ha permitido ser asesinado. La estructura dramática episódica, pero emocionalmente conmovedora incluso supera a sus modelos de Shakespeare de reproducir la historia: Boris y El Pretendiente (cantado por el tenor Aleksandrs Antonenko) nunca se encuentran, y los únicos personajes que interactúan con ambos son el monje Pimen –quien es el testigo y el recolector de la historia – y la sufriente gente de Rusia en sí misma.

Wadsworth también toma nota de la importancia del personaje secundario, pero clave, del boyardo Shchelkalov (Alexei Markov), secretario de la Duma de gobierno y una de las pocas figuras, aparentemente incorruptible en el estado ruso. Su entrada inicial, cuando ora por Boris para que este acepte el poder, lo encuentra también lamentándose por el triste destino de Rusia y la desgracia cíclica cometida por el hombre. "Shchelkalov articula este dilema de la historia", explica Wadsworth. "La música que presenta aquí y, más tarde, en la escena de la Duma, es el corazón y el alma de la ópera para mí. Esas cinco barras musicales tratan de las ironías terribles y tristes de la vida, la forma en que no se pueden resolver y lo mucho que duele. "

Y Shchelkalov es uno de los muchos personajes aparentemente menores en “Boris” a quien Wadsworth entiende que se les debe dar vida propia y un distintivo. Al igual que en Shakespeare, hay pequeñas partes, nada insignificantes, en este enorme drama musical. "Mussorgsky y Pushkin estaban interesados en la creación de una imagen en movimiento de la conciencia moral de un hombre y su sufrimiento", dice el director. "Y el resultado es una obsesionante, y gran, obra de arte”.

Escenarios diseñados por Ferdinand Wögerbauer

"Boris Godunov", de Modest Mussorgsky. Dirigida por Stephen Wadsworth y Valery Gergiev y protagonizada por René Pape, será transmitida en vivo vía satélite desde el Met este sábado 23 de octubre desde las 11 am, y será repetida el lunes 25 a las 7:30 pm y el sábado 30 a las 12m. En UVK Multicines Larcomar.

18 octubre 2010

Director Stephen Wadsworth habla sobre el reto en dirigir “Boris Godunov” en el Met

La mayoría de los directores se toman años para preparar cada nueva produccion de “Boris Godunov”. Stephen Wadsworth tuvo cinco semanas. El conversa con Matt Dobkin sobre poner en escena esta obra maestra de Mussorgsky y el por qué René Pape será un ‘Zar torturado’ ideal.

Usted tomó esta producción hace muy poco tiempo. Como así llegó a dirigir este “Boris Godunov”

Cuando el director general del Met, Peter Gelb, se dio cuenta de que el director alemán Peter Stein tendría que retirarse de la producción, me llamó a preguntar si podría hacerlo. Después de pensarlo en sorprendente silencio por un momento, dije: “¿Me podrías dar 24 horas?” El me dijo: “No, tú tienes que viajar a Europa antes que eso”. Así que lo pensé por un momento, traté de imaginarme cómo es que funcionaría todo el trabajo, y luego decidí asumirlo. Nunca había dirigido "Boris", pero la conozco y la amo desde hace 40 años.

¿Cuál es su aproximación a la obra?

Aquí hay tres historias. La primera es la de Boris y la desintegración moral que el sufre. La segunda se centra en el pueblo y en como ellos responden a la represión, pobreza y a su errante líder, con infinito escepticismo. La tercera es la historia del sucesor de Boris – incubando su plan, poniéndolo en acción y luego tomando el trono. En un sentido mayor, la ópera es sobre la historia repitiéndose otra vez. Al principio, el pueblo desprecia a un líder quien toma el poder a través de engaños y violencia, y al final ellos celebran a un nuevo líder quien hace lo mismo. Y luego ellos celebran también con violencia. Es aterrador.

Siendo un director conocido por su visión psicológica, un personaje como Boris debe ser especialmente fascinante para usted. ¿Cómo describiría a este personaje?

Boris cometió un terrible error y al final no podía vivir con eso. El quería volverse Zar. Estuvo dispuesto a participar del asesinato del heredero al trono – un niño- para cumplir su objetivo. Logró lo que quería, pero por dentro, estaba destruido. Eso es un bello nexo de lo político y lo personal. Mientras tanto su conciencia y vulnerabilidad se acrecientan. Un momento que a mi personalmente me afecta es cuando Boris habla con su hijo mientras esta muriendo, diciéndole qué hacer cuando se vuelva Zar: “Guarda tu inocencia – es tu poder, tu fortaleza, tu equilibrio, tu salvación. El anhela su propia inocencia perdida, y eso es muy triste. Yo acabo de tener una hija hace nueve semanas. Para una persona con hijos, ver esa escena y escuchar esas palabras es algo muy fuerte.


Este Boris será René Pape, el más importante intérprete de este rol en la actualidad. ¿Cómo es trabajar con él?

René es un artista fantástico con mucha experiencia de vida. El tiene la complejidad y la intensidad y una vida interior muy rica. A el le han pasado cosas en la vida y se puede percibir. El ya trae consigo mucho de Boris con el, no solo por quien es él, sino por haber ya interpretado el papel y haber tomado ese viaje con el rol. Su Boris será uno poderoso y fresco.

No es usual para un director el tomar una producción ya casi lista. ¿Cómo ha afectado esto su trabajo?

Realmente es un trabajo diferente. Normalmente tengo como dos años para prepararme. Estoy tratando de comprimir cada etapa de trabajo en este corto tiempo que tengo, asi todo tiene integridad. La diseñadora de vestuario, Moidele Bickel, es una leyenda en el teatro alemán. Sus bocetos son geniales y sus puntos de vista dramatúrgicos son fascinantes. Ella y Ferdinand Wögerbauer, quien elaboró los escenarios, se inclinaron hacia una colaboración con alguien a quien ni siquiera conocían, que es mi caso. Ferdinand y yo hemos reposicionado todo el espectáculo y hemos encontrado una nueva manera de mirar las escenas. El tiene un gusto impecable, una profundidad buscando el fuego artístico, y el más amable de los corazones.

¿Ha discutido la producción con el director Valery Gergiev?

Lo conocí en Alemania. Su conocimiento y experiencia con Boris es enorme. Uno le puede sugerir el detalle más matizado y sus ojos parpadean en señal de reconocimiento y respuesta.

Aparte del apretado cronograma, ¿Cuál ha sido el más grande reto hasta el momento en montar este nuevo Boris en el Met?

Lo mismo que siempre encuentro: ¿Realmente he considerado la historia desde el punto de vista de cada personaje? Desde el inicio me digo, “Si voy a hacer esto, lo voy a plantear como un proceso completo”. No quiero echar por la borda alguna parte importante, incluyendo el proceso en el que floto mentalmente, y puedo soñar las cosas tomando forma. No me interesa pensar en que sólo tengo cinco semanas para hacerlo...me interesa hacerlo volar. Quizá no hubiera tomado la decisión de hacer esta producción antes de que mi hija nazca, quizá me hubiera asustado. Hay algo en ella que me calma, asi que estoy pasando un gran momento.


Entrevista por Matt Dobkin – Metropolitan Opera. traducción por Operaperu.com


"Boris Godunov" sera transmitida en vivo este sábado 23 de octubre desde las 11 am. en UVK Multicines Larcomar.