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06 mayo 2019

Reivindicando a Rossini

El Festival Granda vuelve a poner en escena "El barbero de Sevilla", esta vez en una versión crítica del Festival de Pesaro, pocas veces vista en este hemisferio. (Fotos: Festival Granda)
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
5/5 ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
El Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" lleva doce años trayendo a nuestra ciudad títulos poco difundidos y con artistas de talla internacional. Muchas veces la falta de apoyo de auspiciadores e interés del público por descubrir títulos diferentes hace que estos proyectos sufran dificultades, por lo que es inevitable volver a los "clásicos" para garantizar un éxito en la taquilla.
Este parecería ser la nueva etapa del Festival, el que en los últimos años ha presentado títulos populares como "Traviata" "Tosca" y este año "El barbero de Sevilla". Sin embargo ahora podríamos hablar de un Festival Granda "reinventado" o que se conduce en otra dirección.
Que quiero decir con eso? En que el Festival depende básicamente de las labores de Ernesto Palacio, su director artístico. En su primera etapa, Ernesto era manager de las grandes estrellas de la lírica que llegaron a Lima para debutar roles que pronto harían en los grandes teatros. Esto nos dio gratas satisfacciones con óperas como "Rigoletto", "Attila", "Don Carlo", "Guillermo Tell", Romeo y Julieta", entre otras. Hoy que Palacio dirige el Festival de Ópera Rossini de Pesaro, y además la Academia Rossiniana, le permite traer al Festival ese trabajo que se realiza allí, con la dedicación y estudio sobre la obra del compositor que en 2018 cumplió 150 años de fallecido.
Es por eso que este año no solo vimos una obra popular y muy conocida, "El barbero de Sevilla", por primera vez en el Gran Teatro Nacional, sino que pudimos disfrutar de una versión "crítica", con todos sus cortes y con el mas detallado estilo que se presenta en el Festival de Pesaro. Por eso resulta novedoso e interesante escucharla en jóvenes cantantes que han estudiado este nuevo tratamiento del estilo.
A diferencia de la vez anterior en que el Festival presento "Barbiere" en Lima, en el Teatro Municipal en 2011, con estrellas como Ruggiero Raimondi y Juan Diego Flórez, esta versión llega en un momento en que el Festival encuentra madurez y permite, gracias a los recursos del GTN y artísticos locales, de lograr producciones con mayor calidad en todos sus aspectos.
Siempre he sido muy exigente en las producciones locales, y esta es una de las muy pocas en que todos los factores han dado resultados satisfactorios. Desde la puesta en escena de Lev Pugliese, que ha diferencia de su producción de "Tosca" basada en proyecciones, esta vez presenta una escenografía tradicional y con mucho detalle, de una Sevilla que por momentos parece "arábiga" por el detalle de sus escenarios, y el ambiente de "Harem" de la casa de Don Bartolo. La escenografía no solo lucía elegante y completa, sino que permitió, como pocas veces hemos visto, proyectar las voces de los cantantes de la mejor manera al público. La dirección escénica es correcta, aunque por momentos es algo agotador ver a los cantantes interpretar sus arias parados en el centro del escenario, eso mejora con los duos, trios y concertantes.
Los solistas no son las estrellas que solíamos ver en el Festival, pero si competentes cantantes del Festival que destacan en el estilo rossiniano a nivel internacional. 
Lo primero que uno percibe es la dinámica, ligereza y color en la música desde la obertura. La Orquesta Academia Sinfonía por el Perú, a cargo de Hugo Carrio y dirigida en esta producción por el mexicano Iván López Reynoso se consagra como la orquesta de ópera mas eficiente de nuestro país, con una musicalidad de alto nivel internacional, sonido parejo, cambios perfectos de tiempos, volúmenes y brillantez en el sonido. El estilo y versión de López Reynoso es de destacar con un estilo rossiniano exquisito. Cabe destacar el excelente desempeño entre orquesta y cantantes, especialmente en los difíciles concertantes de la ópera.

Impresionante la voz del joven tenor italiano Pietro Adaìni. Ágil coloratura, potencia estupenda y versatilidad escénica. Un gran Almaviva que brilló en todo momento. Cada agudo suyo partía en dos a la platea, y su versión del aria final "Cessa di piú resistere" fue infalible a todo nivel. El barítono Gurgen Baveyan, en el rol protagónico de Figaro, mostró estilo y frescura con una voz ligera, menos potente que la del resto pero mas "mozartiana" si la podemos llamar de alguna manera, algo así como los barítonos de los tiempos de Rossini habrían sonado, y no como los dramáticos a los que estamos acostumbrados en grabaciones y puestas tradicionales. Los aplausos en mi opinión se los lleva el barítono Pablo Ruiz como Bartolo, con mucho oficio, una voz potente, pastosa, directa, presencia heróica y sentido humorístico, algo que rompe nuestra percepción de su personaje, al que estábamos acostumbrados a ver como muy feo, casi deforme, muy viejo y malgeniado. Esta versión mucho mas sofisticada de Bartolo debería hacer dudar a Rosina por qué pretendiente decidir. La voz del bajo Marko Mimica, el cantante con mas trayectoria internacional del elenco, sonó poderosa y llenando el teatro de ida y vuelta. Su basilio, casi siempre llevado en silla de ruedas, era mucho mas discreto que el resto y dio cátedra con un canto perfecto. Ojalá podamos verlo por aquí en roles mas intensos como el de Wurm, Giorgio o Padre guardiano. La mezzosoprano Chiara Amarù posee una voz deslumbrante, mejor posicionada en los agudos que en los graves, pero con una coloratura estupenda y convincente interpretación, que hizo cómplice al público y se lo metió al bolsillo desde su entrada, con el aria "Una voce poco fa". Cabe destacar los adornos y colores que cada uno de ellos interpretó en esta versión de la ópera, muy fresca y ágil, y no hizo sentir sus casi tres horas de duración.
El reparto se completó con una adecuada versión de Bertha por la soprano venezolana Dorian Lefebre, una potente y destacada voz del barítono Paolo Campos y una discreta intervención del bajo Alfonso Orbegoso. 
Los pocos miembros que requiere esta ópera de oficiales de policía provinieron de las voces masculinas del Coro Nacional del Perú que dirige Javier Súnico. Ellos demostraron su gran oficio como uno de los mejores coros de Sudamérica con gran resultado musical.

Queda una función de este delicioso barbero que musicalmente es bien logrado y como puesta en escena nos trae la reivindicación mas exquisita de Rossini a Lima.
Mas información en www.festivalgranda.com 

07 abril 2018

Tosca cumple expectativas en el Festival Granda

Fotos: Ópera Perú

Tosca, ópera en tres actos con música de Giacomo Puccini y libreto en italiano de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa. Gran Teatro Nacional de Lima.
Tosca: Viktoria Yastrebova; Cavaradossi: Ivan Magrì; Scarpia: Carlo Cigni; Angelotti: Humberto Zavalaga; Sacristán: Xavier Fernández; Spoletta: Juan Pablo Marcos; Sciarrone: Royer Durand; Niño pastor: Gabriel Laines. Director de orquesta: Christopher Franklin; Dirección de escena, escenografía y vestuario: Lev Pugliese; Coro Nacional del Perú, Director: Javier Súnico; Coro Nacional de Niños del Perú, Directora: Mónica Canales; Orquesta Academia Sinfonía por el Perú, Director titular: Hugo Carrió.
Calificación: ⭐️⭐️⭐️
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
Alguna vez, conversando con el famoso crítico de El País, Juan Vela Del Campo, me comentaba: "Hoy quiero criticar lo que me llama la atención. Ya no puedo poner mas adjetivos a La traviata...". Pues bien, si el lleva varias décadas mas que yo escribiendo y comentando espectáculos, algo similar me pasa, especialmente con Puccini. Y es que su música y obras son tan frecuentemente representadas y a veces con tan poco de novedad, que a uno ya se le hace pesado ver mas Toscas, Butterfly o Bohèmes, y es que Puccini de alguna manera quedó en el gusto popular del siglo pasado, y lamentablemente debe ser omnipresente si las casas de ópera quieren subsistir con buena cantidad de público. Y es que Puccini es eso, espectáculos de gusto para las masas y los turistas.
Algo similar propone el Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda", quien durante 10 años ha ofrecido en Lima títulos diferentes y hasta estrenos en nuestro país, y con elencos de primeros teatros mundiales. Pero esa falta de apoyo y desinterés de nuestro público por la cultura, tanto en auspicios como en venta de tickets, los obliga a buscar títulos efectivos para subsistir y de alguna manera obtener taquilla. Sin eso, el Festival debería cerrar, pues sería inmanejable.
Por eso vimos esta "Tosca" con algo de incredulidad, pues es complicado que una obra tan bien descrita por Puccini en su partitura pueda traernos alguna novedad, mas allá de las voces que la interpretan.
De esta producción podemos destacar el debut en el rol del tenor italiano Iván Magrì, quien ya ha cantado otros roles en nuestro país en años anteriores. Esta sería la primera vez que lo veamos en un rol verista. La "italianità" del tenor es siempre evidente en sus interpretaciones, con un hermoso timbre, gran pasaje y agudos extraordinarios. Magrì presenta a un Cavaradossi joven en aspecto y timbre, entregado y con una interpretación elegante. El rol pide graves y agudos poderosos, en los que Magrì no tiene problema. esta fue su noche.

La soprano rusa Viktoria Yastrebová, quien es protagonista frecuente en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo, interpretó una Tosca inspirada. Aunque esperé una voz mas grande y dramática, como es común en cantantes rusos, tiene un timbre lírico interesante y su caracterización estuvo acorde a la partitura. Su "Vissi d´arte" del segundo acto fue intenso, abriendo las notas como en un intento por emular a La Callas, la referencia absoluta en este rol.

El barítono italiano Carlo Cigni ofreció un Scarpia de peso. Aunque la voz es grande, es algo seca y no redonda del todo. Sin embargo fue convincente, especialmente en su desarrollo en el segundo acto.
Correcto estuvo el bajo Humberto Zavalaga en el breve rol de Angelotti. Xavier Fernández como el sacristán ofreció buen oficio sobre las tablas y buen volumen de voz. Los otros cantantes, interpretando a Spoletta, Sciarrone dieron de sí, aunque con voces demasiado ligeras.

Destacable estuvo El Coro Nacional y Coro Nacional de Niños, en el Te Deum, con una muralla de voz poderosa y contundente. La Orquesta de la Academia Sinfonía por el Perú ha demostrado ser la mejor para interpretar ópera en nuestro país. El sonido es pastoso, las cuerdas contundentes, los metales afinados y precisos, y el conjunto suena a la perfección. La experiencia comprobada de Christopher Franklin se hizo notar desde el podio, con una dirección clara, balances perfectos y fortes precisos, aunque en el tercer acto faltó ensayo.

"Tosca" es una ópera con escenarios reales precisamente descritos, e indicaciones que Puccini agregó en la partitura, por lo que cambiarla de época o agregarle audacias escénicas cae mal en el público tradicional. Si bien los recursos no daban para construir una escenografía que mostrara la Iglesia Sant'Andrea della Valle, el Palacio Farnese o la terraza del Castillo de Sant´Angelo, lugares que existen y pueden visitarte hoy en Roma, la propuesta del director escénico Lev Pugliese estuvo acertada, proyectando ángulos particulares de estos escenarios, sobre fondo y piso, y con escenografía mínima, con el escenario reducido. Esto da la sensación de sofocación, pero llenando el espacio preciso para enfocarnos en el drama. Fue un acierto original proyectar el cuadro de la Magdalena en el piso y la iluminación cumplió el resto. Mejor efecto tuvo el segundo acto. El tercer acto, si bien la música, e incluso el texto, describe, una noche oscura antes del amanecer, aquí se presenta de día, con el ángel de espaldas y con acentos rosas y amarillos. la silueta del Castillo se refleja en el piso y acompañan dos bancas a los laterales. Algo excéntrico resultó que el Ángel de la vuelta y tenga movimiento interactivo, aunque cumplió con el mensaje que quería dar el director.
El vestuario creado también por Pugliese lució pulcro y con buen acabado. Siempre de época, apoyó a que la obra no luciera vacía, sino cargada en su concepción, esencialmente tradicional. Incluso se respetan las indicaciones de Puccini al final del segundo acto, en que Tosca coloca dos velas y un crucifijo sobre Scarpia, luego de matarlo. Aunque por momentos la dirección no era precisa, y los actores se desplazaban de manera errante, y quitándole peso al texto.

Esta "Tosca" con estilo y fiel al drama le da un toque elegante y puede decirse que supera a otros intentos no muy pulidos de escenificar esa obra en nuestros escenarios. Las voces y orquesta son destacadas y superarán las expectativas de los amantes de los dramas de Puccini.
- "Tosca" tendrá dos presentaciones mas, el domingo 8 a las 18 horas, y el martes 10 a las 20 horas, en el Gran Teatro Nacional. Las entradas se venden en Teleticket. - 
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05 abril 2018

Tosca en el Festival Alejandro Granda

(Pablo Macalupú-Cumpén/ Festival Granda)
El Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" celebra sus 10 años de creación presentando "Tosca", la ópera mas famosa de Giacomo Puccini con un importante elenco de cantantes internacionales, el cual ha sido siempre su motivo de existencia. Si bien el Festival se caracterizó por traer títulos diferentes e infrecuentes cada año, con elencos de primer orden, la falta de interés del público local y la falta de apoyo hacen que se tenga que recurrir de vez en cuando a clásicos populares, para poder subsistir. Esto lo tiene claro Ernesto Palacio, director del Festival y además una eminencia a nivel internacional, no solo por su carrera de décadas como tenor en los principales teatros, sino como un agente de grandes artistas y hoy director del Festival de Ópera Rossini de Pésaro y de la Academia Rossiniana. Su nombre queda así ligado por la eternidad con la historia del mas grande compositor italiano.
Para esta "Tosca", Palacio convoca a Christopher Franklin, director americano afincado en Europa, que anteriormente dirigió "Attila" de Verdi, e "Il barbiere di Siviglia" en pasadas ediciones. La carta importante de esta edición es la soprano rusa Victoria Yastrebova, un nombre importante en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo, de donde hoy salen voces estupendas.
Junto a ella, vuelve a Lima el excelente tenor Iván Magrì, quien posee un timbre y extensión extraordinaria y quien ha cantado en "Guillaume Tell" de Rossini y "Atahualpa" de Pasta en ediciones anteriores, y pudimos ver como Nemorino en "L´elisir d´amore" de Donizetti años antes. El barítono Carlo Cigni, quien interpretó a Gessler en "Guillaume Tell", es esta vez un imponente barón Scarpia. El elenco se complementa con cantantes locales, el Coro Nacional, Coro Nacional de Niños y la orquesta de Sinfonía por el Perú. La dirección escénica es de Lev Pugliese, quien apuesta por vestuarios tradicionales en una puesta minimalista complementada por proyecciones para ambientar los escenarios en Roma de 1800.
El estreno será este viernes 6 a las 8:00 pm en el Gran Teatro Nacional y habrán dos funciones mas, el domingo 8 a las 6:00 pm. y el martes 10 a las 8:00 pm. Apoyar al Festival ayudará a su continuidad, apreciando su esfuerzo por ofrecer grandes producciones.

14 marzo 2016

Jacques Lacombe: "Rossini es como el cristal"

© NJSO

Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
La novena edición del Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" mantiene la valla alta en lo que a talento artístico se refiere. Aunque esta edición no trae producciones completas de ópera, viene con dos contundentes galas líricas, una dedicada a lo mejor de Gioacchino Rossini, y una gala de los grandes compositores italianos.
El plato fuerte de esta edición llega con el director musical canadiense Jacques Lacombe, experimentado y sensible músico requerido en los principales teatros de Norteamérica y Europa. La única vez que vi dirigir a Lacombe fue en el Met en 2004, cuando dirigió el "Werther" de Massenet, reemplazando a Michel Plasson. El elenco estaba integrado nada menos que por Roberto Alagna, Vesselina Kasarova y Paul Plishka. Director titular de la Sinfónica de Trois-Rivières de Canadá y recientemente nombrado titular de Ópera de Bonn, Dirigirá importantes títulos operísticos clásicos y contemporáneos en Europa, entre ellos "Peter Grimes" con José Cura, y una nueva producción en Montecarlo de "Los cuentos de Hoffmann" de Offenbach, con Juan Diego Flórez debutando el rol protagónico.
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Hoy Lacombe pisa Sudamérica por primera vez y con mucha ilusión por lograr un excelente resultado en las dos galas en que dirigirá a cuatro jóvenes solistas, el Coro Nacional y la Orquesta del Festival Granda.
¿Cómo espera su primera experiencia en Perú?
Es interesante descubrir un nuevo país, no solo artísticamente sino la vida en general. Es mi primera vez en Sudamérica. Conocí a Ernesto Palacio hace unos dos años, pues dirigí a Juan Diego Flórez en unas funciones de "La favorite" de Donizetti en Europa. Ya que trabajaré de nuevo con el en su debut en "Werther" en Champs Elysées, Palacio me habló de venir. Es interesante descubrir nuevos músicos. El Coro Nacional que interpretará el Stabat Mater es bastante bueno, y Ernesto conoce muy bien a los cantantes, así que tenemos un excelente cuarteto de jóvenes de bellas voces en el inicio de sus carreras. Para mi es refrescante trabajar con ellos así que lo disfruto.
¿Qué nos puede decir desde la perspectiva del director del Stabat Mater de Rossini? Quizá no sea una de sus obras mas reconocidas o interpretadas siendo de un Rossini maduro, y una obra sacra.
Es una obra muy interesante y original. Muestra a través de sus diez movimientos un gran sentido de unidad y la calidad de la inspiración típica en Rossini, la cual es formidable. Sus escenas, duetos y solos suenan a sus óperas serias, pero además en las escenas del coro muestra una música muy seria y profunda, especialmente en los números acapela. Hay bellos momentos en que sentimos que que hay algo muy especial que Rossini trataba de decir aquí. El último número es una fuga, es una pieza musical muy compleja, y creo que Rossini quería probar que podía componer música mucho mas elaborada. Con eso en mente, podemos percibir todas las cualidades de este compositor. El estaba en París, en una época en que dejó de escribir óperas, así que sentía mucha libertad para trabajar en la obra y expresar lo que realmente quería.
© NJSO
Luego en la primera gala, tendrá que dirigir las oberturas y arias mas populares de Rossini. Estas pueden sonar fáciles, pero ¿Cuál es la dificultad de interpretarlas y de qué manera puede darles un sentido personal y especial?
Al inicio de mi carrera, hace unos 30 años, no entendía muy bien el estilo del Bel Canto, para ser sincero. Como dices, puede sonar fácil, son composiciones con ritmo al estilo de Donizetti o el joven Verdi, pero luego entendí que en este estilo de composición hay un increíble espectro de posibilidades para expresar el drama en la música, por ende. El ritmo es diferente de acuerdo a la dinámica o la articulación, así que hay muchos parámetros en que el director puede trabajar para expresar la música. Otra cosa es, especialmente con las piezas mas famosas, cuando estoy en el podio puedo tratar de recrear una sensación de frescura y novedad. No cambio las notas por supuesto, pero trato de que suene como si fuera la primera vez. Cuando los músicos conocen muy bien estas piezas, tienen esa flexibilidad para interpretarlas de diversas formas, con cierto rubato por ahí o acelerando por allá por ejemplo. Al mismo tiempo pienso que esta música es tan complicada como la de Mozart, es como cristal, muy clara y expuesta, por lo que hay que ser muy preciso con ella.
Luego viene una Gala Lírica Italiana con piezas de otros compositores
Es un programa de arias que Ernesto decidió con los solistas. Los solistas presentarán un gran espectro de la lírica italiana de autores como Donizetti, Bellini, Verdi y Puccini, pienso que son los mejores compositores en saber escribir para la voz humana. Especialmente Puccini, quien es un compositor con que me gusta mucho trabajar, y del cual dirigiré varias de sus óperas próximamente cuando inicie mi nuevo cargo como director musical en la Ópera de Bonn, y también en Covent Garden. Hay piezas también de "La forza del destino" por ejemplo, y piezas menos frecuentes. Es un gran espectro de 60 años de obras italianas.
Hablando del próximo "Werther" que va a dirigir en París, en lo que será el debut en los roles principales de dos de los mas importantes cantantes de hoy, Juan Diego Flórez y Joyce DiDonato, ¿Cuánto tiempo necesita para preparar esta obra, considerando que es una versión en concierto de una ópera que conoce muy bien?
Será algo muy rápido, una sola función el 9 de abril. He dirigido "Werther" muchas veces pero la última vez fue hace casi 10 años en Vancouver, y antes de hacerla en Europa la dirigí en mi debut en el Met con Roberto Alagna.  Tendremos cuatro días de ensayo con la orquesta, y algunos días al piano con los solistas e incluso con el coro de niños. Será con la Orchestra National de France, una de las mejores de Francia. Aunque no son una orquesta de ópera, ellos deben saber muy bien este tipo de repertorio. Para mi Massenet es como el Puccini francés, pues hay muchas similitudes en la escritura orquestal y será interesante trabajar con Juan Diego quien hará su primer Werther y con Joyce quien hará su primera Charlotte. Espero compartir mi conocimiento sobre la pieza y absorber lo que ellos van a ofrecer, pues son nuevas voces en este tipo de repertorio. Conozco todas las formas como puede interpretarse y además amo la historia. Es para mi la mejor de Massenet, por sus personajes complejos maravillosos y la estructura del drama. Cuando Goethe escribió el libro el impacto fue tremendo, incluso gente se suicidaba por la fuerza del drama, como el personaje. es una historia poderosa. Felizmente nadie lo va a hacer luego de escuchar la ópera (ríe).

Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda". 14, 16 y 19 de marzo, Gran Teatro Nacional. Entradas a la venta en Teleticket. Mas información en www.festivalgranda.com

21 enero 2016

Festival Granda presenta Galas Italianas


(Ópera Perú) El Festival Internacional de ópera "Alejandro Granda" llega a su novena edición en la cual hacen un alto en producciones operísticas y nos presentarán dos Galas en forma de concierto.
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En la primera Gala, llamada "Viva Rossini" escucharemos obras de esta compositor. Primero, el  Stabat Mater para solistas, coro y orquesta, y en la segunda parte arias, duetos y piezas orquestales de sus obras más populares. Las funciones serán el 14 y 16 de marzo en el Gran Teatro Nacional del Perú.
En el segundo programa llamado "Gala Lírica Italiana" escucharemos selecciones de ópera de Giuseppe Verdi, Giacomo Puccini, Gaetano Donizetti y Vincenzo Bellini. La función será el 19 de marzo, también en el GTN.
El elenco que llegará para estas galas será de jóvenes cantantes que estarán programados para participar en el Festival de Pésaro en Italia, del cual Ernesto Palacio es director artístico desde este año. Serán la soprano Salome Jicia, la mezzosoprano Cecilia Molinari, el tenor Davide Giusti y el bajo Sergey Artmonov.
El director será Jacques Lacombe, un nombre importante en los principales teatros de ópera, y que dirigirá a Juan Diego Flórez y Joyce DiDonato en su próximo debut como "Werther" en Europa.
Las entradas ya están a la venta en Teleticket de Wong y Metro.

¡Viva Rossini!

Concierto dedicado al compositor italiano Gioachino Rossini (Pésaro, 1792 – París, 1868)*.
14 y 16 de marzo de 2016  · 8:00 p.m.
Gran Teatro Nacional (Avenida Javier Prado Este 2225, esquina con Aviación. San Borja, Lima. Lima, Perú)
PROGRAMA
Stabat Mater
Composición para cuatro solistas, coro mixto y orquesta
(Salome Jicia, Cecilia Molinari, Davide Giusti, Sergey Artamonov. Coro Nacional del Perú. Orquesta del Festival Granda. Director de orquesta: Jacques Lacombe)
SEGUNDA PARTE
La Gazza Ladra. Sinfonía
Il Viaggio a Reims. Nel suo divin sembiante (Davide Giusti / Salome Jicia)
Il Barbiere di Siviglia. Una voce poco fa (Cecilia Molinari)
Il Barbiere di Siviglia. La calunnia (Sergey Artamonov)
Guillaume Tell. Sinfonía
Guillaume Tell. Asile héréditaire (Davide Giusti)
Semiramide. Bel raggio lusinghier (Salome Jicia)
Semiramide. Sinfonía
Semiramide. Serbami ognor (Salome Jicia / Cecilia Molinari)

Gala Lírica Italiana

Concierto dedicado a los grandes maestros de la ópera italiana.
19 de marzo de 2016
Gran Teatro Nacional (Avenida Javier Prado Este 2225, esquina con Aviación. San Borja, Lima. Lima, Perú)

Programa

PRIMERA PARTE
La Forza del Destino. Sinfonía
Simon Boccanegra. A te l’estremo addio (Sergey Artamonov)
La Bohème. Che gelida manina (Davide Giusti)
I Lombardi. O madre, dal cielo soccorri al mio pianto (Salome Jicia)
Lucrezia Borgia. Il segreto per esser felici (Cecilia Molinari)
La Fille du Régiment. Sinfonía
Lucia di Lammermoor. Dalle stanze ov’è Lucia (Sergey Artamonov)
Rigoletto. La donna è mobile (Davide Giusti)
SEGUNDA PARTE
Don Carlo. Ella giammai m’amò (Sergey Artamonov)
L’elisir d’amore. Una furtiva lagrima (Davide Giusti)
I Capuleti e i Montecchi. Sinfonía
I Capuleti e i Montecchi. Se Romeo… (Cecilia Molinari)
Madama Butterfly. Un bel dì vedremo (Salome Jicia)
Norma. Sinfonía
Norma. Mira o Norma (Salome Jicia / Cecilia Molinari)

23 noviembre 2014

Venera Gimadieva: "Mi sueño era interpretar a Julieta"

Leonid Semenyuk
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
La joven soprano rusa Venera Gimadieva ha desarrollado una interesante carrera en un corto período de tiempo. Graduada del programa de jóvenes cantantes del Teatro Bolshoi de Moscú, donde ha interpretado diversos roles, se está abriendo camino en el circuito internacional. Recientemente fue una producción de "La traviata" en el famoso Festival de Glyndebourne la que le dió la mayor exposición internacional con una transmisión a nivel mundial vía internet en una desgarradora e intensa interpretación.
Fue en un concierto en Moscú que Juan Diego Flórez la conoció, y la sugirió para que venga a Lima a debutar con el en esta edición del Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda".
Hoy uno de los sueños de Gimadieva se hace realidad en Lima, cantando por primera vez el difícil rol de Julieta en "Roméo et Juliette", la clásica ópera de Charles Gounod, junto a Flórez, quien debuta el rol.
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La vimos interpretar a Violetta en "La traviata" en Glyndebourne. Fue un gran éxito internacional y una fantástica interpretación...
¡Gracias!
...¿cómo fue recibir este éxito, no sólo de los que la vieron en vivo sino de todo el mundo?
Estoy muy agradecida, primero con el programa de jóvenes cantantes del Teatro Bolshoi, por darme esta oportunidad de tener grandes profesores y entrenadores. Allí conocí a mi agente y gracias a él tengo la oportunidad de viajar e interpretar en diferentes teatros en varios países y hacer nuevos roles, y por supuesto conocer a maravillosos cantantes y directores. Estoy muy feliz de haber pasado por todo esto.
¿Usted se desarrolló íntegramente en Rusia?
Si, en el Bolshoi también tenemos muy buenos entrenadores que ayudan con todo. En Venecia pude trabajar la dicción del idioma italiano cuando canté ahí. Hay excelentes pianistas y me ayudaron mucho con mi italiano, y cada vez está mejor.
¿Cuáles son los roles que mas le gustan o le van mejor?
Mi sueño era interpretar a Julieta. Le pedí a mi agente que me de esta oportunidad y hoy se está cumpliendo. También quiero algún día poder interpretar la "Manon" de Massenet. Será algún día.
Usted ya ha cantado varios roles en su carrera. "La traviata" es quizá un título muy popular pero no por eso es fácil de cantar, no solo por la música sino que es muy dramático. Dígame si estoy equivocado, pero creo que Juliette es un paso mas allá en términos musicales y es mas exigente...¿cómo maneja todas las facetas de este rol tan complejo?
Absolutamente, lo es. Yo solamente había cantado el aria ("Je veux vivre"), y es como cualquier aria, en que no se considera la parte dramática. Pero cantar el rol entero es muy difícil dramáticamente. Hay que hacer todo un cambio de voz, como en "traviata". No es fácil conseguir interpretar el drama de la voz. Este rol es un paso mas adelante en mi carrera, y quiero encontrar los colores adecuados que no he probado todavía en otros roles.
Gimadieva luce radiante en su debut como Julieta
¿A qué se refiere con nuevos colores en la voz? ¿qué tipo de colores?
Ella (Julieta) tiene otros sentimientos. Por ejemplo, como cuando tienes a tu amante muriendo en tus brazos, eso aún no lo había experimentado. 
Es como Juan Diego, que dijo que este es el primer rol en que muere en escena, lo cual suena increible.
Si, claro. En mi caso yo si he muerto con Gilda, o he terminado con un final feliz como con Amina.
¿Y para usted cuál es el reto mas grande y difícil en este nuevo rol?
Para mí lo mas difícil es conectar estos diferentes sentimientos que tiene Julieta con los colores de la voz. Ella al inicio es joven y está esperando algo pero no sabe qué, quizá sea el amor. En la segunda parte ella ya es una mujer, la voz debe volverse mas oscura y con mayor peso dramático, hasta el final en que ella muere.
¿Cómo ha sido trabajar estos días en Lima con este elenco que también interpreta sus roles por primera vez, y con los directores Pichon y López Gómez?
Esta experiencia ha sido muy corta, ya que para debutar un nuevo rol toma por lo menos un mes trabajar todos los detalles, hasta los mas pequeños. Incluso para el director Manuel López Gómez es una nueva ópera, así que hemos trabajado juntos creando los pesonajes. Es un tiempo muy corto, quizá para mí.
¿Cree que el rol de Julieta pueda servir como plataforma para lograr el estrellato y la fama internacional?
Ojalá sea así, aunque este rol aún debo trabajarlo muchas veces para lograr resultados completos, verlo en diferentes producciones con diferentes enfoques y puntos de vista. Como en "traviata", en que hice ya siete producciones. Se trata de ser mejor en los detalles paso a paso.
¿Qué le parece la visión de Julieta que tiene el director Pichon?
Yo veo a Julieta de la misma manera que él, estamos de acuerdo en el significado del personaje. Le ofrecí mi punto de vista y el dijo que sí a la mayoria de cosas. Es una producción clásica, con muchos colores y bellos vestuarios, un coro muy bueno con gran sonido, me gusta mucho.

21 noviembre 2014

Extraordinaria producción de “Romeo y Julieta” enaltece Lima

Festival Granda
El debut en el rol protagónico del tenor peruano Juan Diego Flórez causa gran expectativa a nivel mundial. 

Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
El Festival Internacional de Ópera “Alejandro Granda” vuelve este año al Gran Teatro Nacional para presentar su VII edición. Ernesto Palacio, su director artístico, una vez más vuelve a ensamblar a un elenco de primer nivel internacional para una importante producción en nuestro país. Con las dificultades que acarrea la falta de apoyo estatal y privado, así como también el interés del público masivo, Palacio apuesta en este Festival por ofrecer espectáculos de calidad en todo sentido, tanto vocal como escénico, y con obras que no son necesariamente las más populares, lo cual lo hace más interesante. Siempre son obras atractivas que se representan en el circuito internacional y el resultado es tan alto que ni siquiera teatros estables de la región, incluso europeos con millones de presupuesto, pueden ensamblar.
El motivo de esta edición es presentar una primicia en nuestro país, “Romèo et Juliette” de Charles Gounod, vehículo para que nuestro primer tenor, Juan Diego Flórez, debute un nuevo rol en su repertorio. Cosa especial, ya que este debut marca una nueva etapa en la carrera del tenor, el inicio de un tipo nuevo voz que ampliará su repertorio a futuro. En esta nueva etapa está expuesto a otro tipo de competencia y a diferentes críticas fuera de su territorio belcantista habitual, en que es Rey. El resultado de esta experiencia ha sido extraordinario.
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Flórez, encarnando a Romeo, va creciendo conforme transcurre la ópera. Teatralmente va desarrollando el personaje, pasando de una timidez e ingenuidad a darle mayor peso y autoridad. Musicalmente, en el dúo con Julieta del primer acto, aparece fino y sutil; Durante su gran aria “Ah, lève toi, soleil” del segundo acto, muestra en pleno todas sus capacidades, con agudos potentes y la fineza característica de su voz de excelente musicalidad y legato. En el dúo “Nuit d´Hymenée” suena melodioso e íntimo; Es soberbio y dramático en la escena de la muerte de Tybalt y Mercutio, y lírico y dramático en su aria final “Salut!, tombeau”. Ha sido un gran descubrimiento este nuevo personaje,  con el que, según el mismo dijo, es la primera vez que muere en escena. Con gran dominio histriónico, la agonía del personaje se hizo creíble. Lo que pienso que destaca de su interpretación es la frescura y lectura totalmente nueva del personaje. Sus colegas, tenores líricos más experimentados, pueden llegar a este rol con clichés o mañas aprendidas. En el caso de Flórez la voz suena fresca, nueva y distinta, lo cual lo hace un Romeo interesante. Pienso que Flórez de ahora en adelante debe esforzarse teatralmente para hacer a estos personajes totalmente suyos y logre imponerlos con completa autoridad escénica. Esto lo logrará de seguro con el tiempo y experiencia.
GTN

La soprano rusa Venera Gimadieva es muy joven y llega desde las canteras del Teatro Bolshoi de Moscú. En su corta carrera ha logrado importantes triunfos en Venecia, Budapest, Reims y Londres, donde tuvo un éxito rotundo en “La traviata” en el Festival de Glyndebourne, en una producción que se vió en todo el mundo a través de internet. Gimadieva tiene el timbre y seguridad en la voz que me recuerda a una muy joven Angela Gheorghiu.  Con una gran vena dramática sabe darle el balance necesario a un rol tan difícil como es el de Julieta. Sabe transmitir a través de la voz diferentes personalidades, la de una Julieta inmadura y despreocupada, a una que sabe enfrentar las adversidades que la hacen infeliz. Es fabulosa en su aria “Je veux vivre”, la escena del veneno y su dúo final de muerte.
Lavrov y Flórez en ensayo general
El barítono ruso Alexey Lavrov, a sus 29 años, es una figura brillante. Su paso por el programa de desarrollo Lindemann del Metropolitan Opera de Nueva York se nota, ya que de ahí los cantantes salen con una formación de altísimo nivel. Èl mismo sabe crear un Mercutio desenfadado, fresco, juvenil, bromista e inquieto, y desde el primer momento eso queda claro en la escena. Esto, más la potencia y belleza de timbre, lo hacen un gran talento.


El bajo ruso Sergey Artamonov es un Frère Laurent de lujo. Voz imponente, pastosa y exquisita, lo hicieron brillar en sus breves apariciones, durante el tercer y cuarto acto.

La mezzosoprano peruana Josefina Brivio destacó en el también breve rol de Stephano con gracia en su aria y buen desempeño durante su apariciòn, en la que incluso nos sorprende batièndose con la espada.

El reparto peruano está a la altura. Xavier Fernández como Capuleto sabe imponer autoridad. El Gregorio de Carlos Martínez destaca por la potente voz y Mónica Canales como Gertrude está correcta. Breves son los roles de Dangelo Díaz, Israel Díaz y Fernando Vizcarra. Destaca especialmente la voz del joven tenor Juan Pablo Marcos, que pese a no tener la experiencia de sus colegas, sabe proyectar la voz muy bien, y luce convincente como un joven pero firme Tybalt.

El reparto de esta producción es de excelente nivel incluso en roles menores. Los cantantes, músicos de la orquesta, coro y director de orquesta, salvo el regista, hacen por primera vez esta ópera. El director de escena, el francés Jean-Louis Pichon, es uno de los más reconocidos especialistas en ópera francesa en el mundo y fue el promotor del redescubrimiento de la obra de Jules Massenet en la ciudad de este autor, Saint-Etienne, en Francia. Esta producción de “Roméo et Juliette” viene del Teatro Municipal de Santiago de Chile, donde Pichon la estrenó en 2013. La escenografía es minimalista, comprende un solo gran escenario bien diseñado para proyectar la acústica y que se transforma para mostrar las diferentes escenas de los cinco actos de esta obra. La ópera presenta un gran siparieto ilustrando nubes en una atardecer naranja. Desde que se inicia la ópera, vemos a travès del siparieto la tumba de los amantes y todos sus protagonistas rodéandola, junto con la figura del Padre y la Muerte. En esta escenografìa destacan la escena de la capilla del Frère Laurent y la escena de la tumba, que con la bien trabajada iluminación de Pascal Noel, forma cuadros estupendos. El vestuario de Jérôme Bourdin es bien elaborado y muy elegante, separa a los Capuletos en naranja y Montescos en celeste.
El Coro Nacional dirigido por Javier Súnico brilla en una partitura exigente y levanta la producción durante sus apariciones. Teatralmente cumplen bien con la puesta.
La Orquesta del Festival Granda lleva la partitura de Gounod con justicia y con pasajes muy inspirados. El venezolano Manuel López Gómez logra cohesionarla con firmeza, energía y belleza. Salvo algunas entradas tímidas e inseguridades en pasajes enérgicos, la orquesta sabe conducirse y lograr sonidos brillantes, sobre todo en las cuerdas y metales. Los diversos motivos musicales de esta obra se aprecian bellamente.
GTN
Vale este esfuerzo del Festival Granda por mantener sus estándares de calidad. Apostar por producciones exitosas de otros teatros, mientras el presupuesto lo permita, asegura el éxito de estas con los grandes elencos a los que ya nos vamos acostumbrando. Esperamos dentro de pocos meses su VIII edición, en que presentarán la gran "Lucia di Lammermoor" de Donizetti, como siempre, con un reparto de primera.
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Ernesto Palacio: "Quiero crear una estructura operística sólida en Perú"

Foto: Festival Granda Foto: Festival Granda

Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)

Ernesto Palacio es el director del Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" de Lima, fue uno de los grandes tenores peruanos que tuvimos en el siglo XX y ahora se desempeña como representante de artistas líricos en In Art Management.

Conversó con Ópera Perú minutos antes del inicio de la VII edición 2014 del Festival y estreno de "Roméo y Juliette" de Gounod. Hablamos de la experiencia de manejar este Festival todos estos años,  también de los detalles de esta edición y esta producción. También habló de su experiencia como Presidente del Jurado en el Concurso Nacional de Canto Lírico de Radio Filarmonía y su apoyo a artistas peruanos durante todos estos años.

Escucha la entrevista en el siguiente enlace:


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02 marzo 2013

"Guillaume Tell", un espectáculo que pudo ofrecer más

Fotos: Gran Teatro Nacional
Por Gonzalo Tello
Operaperu.com

La sexta edición del Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" abrió este viernes en un nuevo recinto, el Gran Teatro Nacional, con todas las miradas nacionales e internacionales fijas y atentas en el debut en el rol de Arnold del tenor peruano Juan Diego Flórez, el cual volverá a hacer en el Festival Rossini de Pésaro, . 

El Festival Granda se caracteriza desde hace seis años de traer al Perú, un país donde la cultura lírica no ha sido tan difundida, a una constelación de artistas consagrados y en ascenso de la lírica internacional lo cual sorprende a nuestros vecinos que ven con asombro como aquí se pueden ensamblar elencos de ese nivel.

Y ese es el fuerte del Festival, lograr ensamblar elencos de primera que ofrecen un resultado importante. En las últimas ediciones del Festival Granda los resultados musicales han sido magníficos. Como gran ejemplo, el "Don Carlo" en 2012, "Barbero de Sevilla" en 2011, entre otros.


La edición 2013 nos trae, en vez de "Lucrezia Borgia" de Donizetti como estaba programado en un inicio, otra obra a pedido del propio Flórez: "Guillaume Tell", la última gran obra escrita por Rossini y estrenada en la Opera de París en 1829. Rossini no quiso componer una nota más luego de esta ópera, y hasta su muerte en 1868 solo escribió algunas obras de cámara y sacras. Lo que Rossini logró con esta partitura es increíble: La melodía, orquestación y sentido musical están muy por encima de obras como El barbero de Sevilla o La Italiana en Argel, deliciosas comedias que compuso poco más de una década antes. En "Tell", el nivel de la composición y las capas armónicas van más allá de lo acostumbrado en este compositor, he por ello la fría recepción del publico parisino en su estreno, y la poca frecuencia con que se representa esta obra. Tanto por la dificultad en contratar cantantes idóneos así como lo anacrónico del libreto, el cual está plagado de referencias patrióticas, sin un orden ideal. Es difícil además escucharla ya que existen muy pocas grabaciones referenciales y que un teatro o Festival la programe siempre es un evento de nivel mundial. Solo hace poco se interpretó de forma integral en el Royal Albert Hall de Londres como algo muy especial.

Szemeredy, Florez y Guagliardo
Flórez pidió esta ópera para poder prepararse antes de su debut en Pesaro este verano. Esta ópera no se ve en ese festival rossiniano desde 1995, cuando el legendario tenor Gregory Kunde hizo de Arnold. Flórez y su virtuosisima técnica son en parte la razón por la que este Festival dedicado íntegramente a las obras de Rossini, lo programe después de tanto tiempo.

Para Ernesto Palacio no ha sido nada fácil preparar este "Tell", ya que encontrar cantantes idóneos es difícil  Incluso a pocas semanas del viaje y ensayos, algunos artistas tuvieron que desistir, como la mezzo Daniela Barcellona quien recibió un ofrecimiento importante de Berlín para interpretar Dido en "Les Troyens", o del director italiano Alessandro Vitiello, quien un accidente le obligó a cancelar sus presentaciones. Felizmente se llega con un elenco solido de voces experimentadas.

Una grata sorpresa es saber que la partitura en esta versión en Lima no ha sido del todo recortada, se conserva gran parte de la música e incluso los ballets, los cuales son comúnmente recortados. Lo que se omiten los las repeticiones de cavalettas y algunos pasajes corales que dramáticamente dilatan bastante la historia.

Otra de las grandes sorpresas y enorme satisfacción es el nivel logrado por la orquesta. Cuando decimos que esta obra es difícil de montar, también lo es porque la partitura es complicada. Incluso su famosa obertura es difícil para una orquesta profesional. En este caso esta obra es interpretada por la orquesta juvenil "Sinfonía por el Perú" integrada en su mayoría por jóvenes estudiantes del Conservatorio Nacional de Música y algunos elementos de la red de orquestas. Con el apoyo de los cinco maestros de la Filarmónica de Viena que vinieron a darles apoyo pedagógico, y algunos integrantes invitados de la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar de Venezuela, este ensemble logra no solo sobrevivir sino darle un ritmo dramático e intenso a la genial partitura rossiniana. El director Espartaco Lavalle logra un buen maridaje entre peso orquestal, tiempos dinámicos y solemnidad cuando es requerido. y absoluto control sobre coro y orquesta, apoyando correctamente a los cantantes. Una excelente interpretación digna de elogio a director y músicos.

El protagonista de la historia, el barítono húngaro Kàroly Szemerédy en el rol de Guillermo Tell, demuestra una gran evolución desde su visita en 2009, en que eran claras sus deficiencias en la emisión.  Si bien no fue un Tell virtuoso, su voz a tomado un color interesante y su potente emisión lo ayuda a apoyar largos pasajes en esta obra, como en su aria "Sois immobile" del tercer acto.

La soprano inglesa Jessica Pratt, la cual es una de las nuevas figuras en Pesaro y se está haciendo conocida en el mundo por sus capacidades, sobretodo en el repertorio belcantista, debuta el rol de Mathilde en Lima. Con un bello timbre y una interpretación de lo más elegante nos da cátedra en su gran escena del segundo acto "Sombre forêt", en que no encontramos un bel canto tradicional, sino más bien una escena que roza un lirismo y unidad musical que encontramos solamente en el Verdi Maduro, incluso en Puccini medio siglo más tarde. Así de revolucionario fue Rossini al final de su vida de compositor. Pratt logra gran virtuosismo en los extensos dúos con Arnold.

Jessica Pratt y Juan Diego Florez
Y es el Arnold de Juan Diego Flórez el que se lleva las palmas de la velada, ya que este es el rol más difícil que cualquier tenor puede encarnar. Canta durante los cuatro actos largas escenas complejas, intercala hasta 28 Do de pecho y muchas otras notas agudas, y además debe sobrevivir todo ese viaje para llegar al último acto y cantar una escena extremadamente difícil de 15 minutos que incluye una caballeta suicida que lo obliga a lanzar sobreagudos a toda voz, por encima de una orquesta en forte y el coro. Flórez adapta a su estilo y timbre este rol, distanciándose de la voz Rossiniana heroica que nos dejaron Bruce Ford, Gregory Kunde, Rockwell Blake u otros, y volviendo a Arnold un personaje más lirico y con el fraseo, técnica y volumen propios de Flórez. El tenor peruano supera nuestras expectativas, y aunque corta severamente el “Aux armes” final, el cual en grabaciones dura varios compases más, es heroico lo que logra en este rol, y ademas un privilegio ya que el mejor tenor rossiniano de la historia, en el pico de su carrera, nos regala en su ciudad natal.

Impresionante Ivan Magri

El tenor italiano Ivan Magri llega a Lima luego de exitosas presentaciones en Valencia con “I Due Foscari” de Verdi, cantada nada menos que junto a Plácido Domingo. Magri es una de esas voces en ascenso que en cualquier momento se dispara al estrellato. Voz de bellísimo timbre, segura y con agudos fáciles, interpreta el breve rol del pescador, el cual tiene que intercalar hasta 3 Do de pecho, hace que esta producción sea un lujo de tener a un tenor de ese nivel en un rol “secundario”. Magri seguramente brillará cuando interprete a Hernando de Soto en “Atahualpa” de Pasta a finales de mes.


El barítono italiano Carlo Cigni interpreta a un Gessler rotundo, dramático y con una correcta interpretación rossiniana. Uno de los placeres del rossini serio es precisamente escuchar a los bajos o barítonos interpretar papeles duros como este.


La soprano ligera Arianna Ballota posee un bello timbre y le hace justicia al rol de Jemmy, hijo de Tell.

La mezzosoprano Albanesa Enkelejda Shkosa destaca en el breve rol de Edwige con fuerza, ya que tiene una voz con bella textura y transmite naturalmente dramatismo. Deja una grata impresión y nos gustaría ver pronto a esta mezzo en un rol más complejo en nuestros escenarios.

Interesante la voz del bajo italiano Ugo Guagliardo durante el terzetto con Arnold y Tell del segundo acto.


Aunque por momentos no se le escuchaba, fue correcto el Melchtal del barítono peruano Humberto Zavalaga. Buen resultado el del barítono Xavier Fernández como Leuthold, con buena emisión y adecuado dramatismo. Asimismo correcto el cazador el bajo Carlos Martínez. El Rudolphe de Juan Antonio de Dompablo si dio mucho que desear, inaudible casi completamente.

El Coro Nacional dirigido por Javier Súnico fue correcto, aunque inaudible muchas veces. El poco numero de integrantes y lo amplio del escenario pueden haber influido.

Ballet Nacional durante el tercer acto
La participación del Ballet Nacional, por más esforzado por ofrecer una interpretación decente, fue deplorable y poco digna del estatus de primer elenco. Si bien da gusto que no se hayan omitido las escenas de ballet y hayamos podido disfrutar de esos momentos, que en Rossini son muy inspirados, el Ballet Nacional no mostró el profesionalismo que su nombre remite, y estuvo muy por debajo del espectáculo. Comprendemos el interés del Ministerio de Cultura por incluir a los elencos y darles la oportunidad de participar en este tipo de producciones internacionales, pero hay que tener mucho cuidado de no exponer sus deficiencias de esa manera tan explícita. Si bien las coreografías que combinaban elementos modernos, sobretodo en el tercer acto, se veían muy atractivas, la ejecución fue penosa, con bailarines mirándose de reojo entre ellos, como no sabiendo que hacer, y en completa desincronización.

Otro punto gravísimo fue el pésimo trato de los subtítulos. Hicieron perder todo interés por entender la trama y le quitaron todo el peso al guión. Sin contar que ese español antiguo ya no se usa en los teatros de ópera. Siempre se actualiza al lenguaje moderno para hacerlo más atractivo al público joven.

Finalmente la puesta en escena de Massimo Gasparón estéticamente es atractiva y nos muestra un minimalismo propio del director. Sin embargo, no vivimos en 1950 y ese tipo de dirección casi nula, en que los cantantes entran a escena, declaman con las manos y se van, además de un escenario que si bien funciona claramente solo en el segundo acto, y en el resto de las tres horas siguiente se ve pobre y poco funcional desluciendo completamente el drama, desluce el espectáculo en su totalidad. No hay cosa más arriesgada que presentar una ópera desconocida, compleja y tan larga con un montaje que no apoye dramáticamente a la parte musical. Y si los subtitulos no sirven ni ayudan, estamos al borde de una tragedia.

Eso nos hace pensar el peligro que conlleva presentar espectáculos así. Últimamente parece que el rubro operístico peruano está alejándose de los nuevos públicos, ofreciendo solo espectáculos démodé que atrae a los públicos mayores más tradicionales, publico en extinción que no estará presente muchos años más. La ópera es un ente vivo, es drama, es teatro, es música de la mejor, y nuestro público limeño se ha vuelto exigente, exige ver calidad y está expuesto a excelentes producciones como musicales, teatro y demás que lo han hecho aprender en los últimos tiempos. Presentando espectáculos operísticos a la antigua, sin peso en lo teatral, ni explotando los recursos que el GTN si puede mostrar, estaremos ante un espectáculo de museo, reliquia antigua que será poco atractiva, y por lo que público joven neófito y con ganas de aprender no pagará, sobre todo a precios altos. Se estará alejando a cualquier otro público de la posibilidad de disfrutar de un espectáculo tan grato. Corresponde al Festival Granda estar a la altura no solo en lo musical, sino en lo teatral, como pasa en todos los festivales del mundo.

Es importante que todos los gremios que manejan la ópera en nuestra ciudad vean más allá de sus espectáculos y de los grandes elogios que reciben de amigos y afines, que siguen con la resaca del éxito de Juan Diego Flórez para justificar cualquier otra deficiencia. Es importante mirar al futuro y revisar qué es lo que falta completar. Solo así se saldrá del subdesarrollo cultural y empezaremos a ver espectáculos de excelencia. Estamos encaminados, solo hay que mirar los detalles, y aprender de otras artes afines y ver en qué punto se encuentran.

“Guillermo Tell” continua en en Gran Teatro Nacional los días lunes 4 y jueves 7. Luego viene “Atahualpa” el 23 y 25 de marzo, en forma de concierto, sobre el mismo escenario.