14 noviembre 2011

La Temporada del Metropolitan de Nueva York en vivo en HD en el cine UVK Larcomar


Una perspectiva de Heriberto Ascher
para Ópera Perú

Un nuevo elemento importante se ha incorporado a la escena cultural limeña: La temporada del Metropolitan Opera House de Nueva York en vivo en HD, en el cine UVK de Larcomar. El músico melómano – y también el que no lo es – espera durante meses que se pongan a la venta las entradas para presenciar las funciones del Metropolitan en vivo, en transmisión directa por HD. Un nuevo medio que sólo tiene dos años, pero ya se ha hecho imprescindible, gracias al esfuerzo conjunto de la Radio Filarmonía y la cadena de cines UVK. . El público hace cola y compra anticipadamente entradas para las 11 óperas que se transmiten en la temporada 2011/2012 por este medio, y se encuentra sábado a sábado, o en sus repeticiones, en una confraternidad extraordinaria.

Yo, que soy fanático de la ópera, opinaba que sólo en el teatro se puede experimentar la emoción de este género, del que se dice que es el más completo de los géneros musicales: música, canto, ballet, coro, coreografías, decorados y puesta en escena – todo en uno. Veía grabaciones en DVD sin mayor interés, sólo para escuchar a un cantante excepcional al que no había podido escuchar en vivo. Pero llegó el HD, y me convertí en fanático. No es que deje de ir al teatro – pero esto es una experiencia nueva. La proximidad del artista en la pantalla gigante, la extraordinaria calidad sonora, la visión interna del teatro con la presentación de Renée Fleming con sus entrevistas a los intérpretes, y la oportunidad de ver y escuchar óperas de todas las épocas en versiones de gran calidad.

Este año se inició con una versión absolutamente extraordinaria de "Anna Bolena" de Donizetti. El rol principal estuvo a cargo de Anna Netrebko, una artista excepcional, diva sí, pero intérprete fiel de sus roles, con una presencia y una voz que recuerda a las grandes. La acompañó como Enrique VIII el bajo Ildar Abdrazakov y dirigió Marco Armiliato. A los dos los hemos escuchado en Lima. Marco Armiliato dirigió en Lima en 1989 el "Elixir de Amor", con Luis Alva como protagonista y Roberto Servile, y en el mismo año un concierto en la temporada de la Sociedad Filarmónica. En 1990 dirigió "Don Pasquale", en el 91 "Cavalleria" y "Pagliacci", y en el 94 "Rigoletto", también con Roberto Servile, quien hizo este papel por primera vez, el que lo lanzó a la escena mundial, cantando el mismo rol en las Arenas de Verona. A su vez Ildar Abdrakazov fue traído a Lima en el 2001 por Ernesto Palacio para cantar en "Semiramide" de Rossini, junto a Juan Diego Flórez en forma concertante en el Auditorio del Teatro Santa Úrsula, y en el 2009 en el rol principal de "Attila" en el Teatro Municipal Alejandro Granda del Callao.

La segunda obra presentada fue "Don Giovanni", dirigida por Fabio Luisi. Es de destacar que Luisi acompañó los recitativos, tan importantes en las óperas de Mozart, al clavecín. Musicalmente un Giovanni muy interesante, pero escénicamente no me pareció tan logrado, generalmente las escenas oscuras y con un accionar lento. Extraordinaria la escena final, en la que Don Giovanni es llevado al infierno por el Comendador. Una Donna Anna fuera de papel, tanto escénica como vocalmente, una excelente Barbara Frittoli como Doña Elvira. El Ramón Vargas de Don Ottavio no es mozartiano, en un rol sumamente difícil y expuesto, en la interpretación de un carácter poco atractivo. Tanto Mariusz Kwiecien como Luca Pisaroni interpretando a Don Giovanni y Leporello, excelentes, y la pareja Masetto y Zerlina muy en sus roles. El Comendador impresionante en su corto papel.

De la tercera presentación, Siegfried, encontrarán mi crítica detallada más adelante.

En resumen: una experiencia inolvidable. Si me atrevo a hacer críticas, es en base a mi experiencia en la ópera – mi primer Siegfried lo escuché en 1947 en el Colón de Buenos Aires, a los 16 años, y mi primera (y única) visita a Bayreuth fue en 1947. Entre tanto he ido a 2260 representaciones de ópera, conciertos, ballet y teatro, de manera que hay cierta experiencia. Pero debo decir francamente que la experiencia de la ópera en el cine en transmisión directa es única, y se la recomienda aún a aquellos quienes no han tenido mucho contacto con este arte tan completo.