07 septiembre 2016

Mischa Maisky: "El instrumento es un vehículo para servir a la música"

(Kaaskara - DG)
Conversamos con el genio del violoncello quien vuelve a Lima para interpretar un concierto junto a los Solistas de Tel Aviv.
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
La Sociedad Filarmónica de Lima (SFL) nos da nuevamente la oportunidad de disfrutar en Lima a una de las grandes figuras del presente, el violonchelista Mischa Maisky. El vuelve después de algunos años, en que lo vimos ofreciendo un recital junto al pianista Sergio Tiempo, esta vez junto a Los Solistas de Tel Aviv, elenco de cámara con el que interpretará una serie de virtuosas obras. Este es un extraordinario cierre de oro del Ciclo Sinfónico de la SFL, el cual nos ha ofrecido a legendarios intérpretes en el Gran Teatro Nacional.
Si uno se pone a nombrar a los grandes músicos del presente, Maisky estaría definitivamente en ese selecto grupo, del que podemos nombrar a Argerich, Barenboim, Mehta, Perlman, Zukerman, Mutter, entre solo algunos otros.
Poseedor de una extraordinaria tradición musical (fue alumno de los legendarios Rostropovich y Piatigorsky), Maisky fue un virtuoso desde muy joven. Salió de la Unión Soviética por problemas políticos (incluso estuvo preso) y fue a residir a Israel. Actualmente vive en Bélgica y su agenda de conciertos es grande, pues está presente en las salas de concierto y festivales mas importantes del orbe.
El estilo de Maisky es único, y se puede percibir en las decenas de grabaciones de estudio que ha realizado con los mejores directores y orquestas. Su conexión con las obras es directa, está en comunión con los compositores y se siente un canal entre estos y los públicos de todos los tiempos. 
Tuve el privilegio de conversar con el. Como todo grande, el maestro refleja sencillez y humildad en su voz, la cual es muy jovial y apresurada, como la de un joven personaje que quiere absorver toda experiencia y no pierde el tiempo.
Alguna vez usted fue llamado el "Rostropovich del futuro". ¿Qué piensa de esa afirmación hoy?
Fue un halago extraordinario para mi, pero al mismo tiempo creo que cada artista es único. Mientras mas grande es un artista, mas único es, así que no existe tal cosa como un segundo o tercer Rostropovich, ya que nadie lo puede reemplazar. Nunca quise ser segundo Rostropovich, siempre quise ser el primer Maisky (risas). Tengo una gran influencia suya pues fue mi maestro, y siempre lo he idealizado en la manera de interpretar el chelo, pero nunca traté de imitarlo, es imposible, el fue muy grande.
Y en su carrera usted tuvo el privilegio de estudiar con el y con otro gigante como Gregor Piatigorsky. ¿Cuáles cree que fueron las lecciones mas importantes que le dejaron, que usted aplica diariamente en su arte?
Si tuviera el tiempo podría escribir un gran libro sobre el tema. Pero si tuviera que ponerlo en una frase diría que lo mas importante que aprendí de ambos y de recuerdo diariamente es que, sea el instrumento que se toque, este es un vehículo que nos ayuda a lograr el último objetivo: La música. No es al revés, esta es una distinción muy importante. Uno a través del talento, arte y virtuosismo, utiliza su instrumento para expresar lo que el compositor quiso decir. Es un tema ambiguo, pero lo que debemos hacer es usar todos los medios para hacer música, y no usar a la música para mostrar que maravilloso tocamos un instrumento. Desafortunadamente, esto pasa mucho, pues las competencias suelen ser muy intensas para los jóvenes y pueden pensar erróneamente, por el deseo de triunfar, que deben tocar mucho mas fuerte, o mas suave, y diferente, así la prioridad cambia. Considero que incluso hay chelistas que pueden tocar mejor que yo, pero creo que lo que hago es tocar muy preciso y dedicado al compositor y la partitura, lo cual para mi es lo mas importante.
Quizá los jóvenes músicos de hoy, con la presión que menciona, pierden de vista la tradición por la técnica pura. ¿Qué piensa de esto? ¿Le parece importante seguir la tradición de los grandes músicos predecesores?
La tradición viene de muchas partes. Siempre es importante mirar atrás y escuchar a los grandes intérpretes. Para nuestra visión de la música, lo mas importante es la partitura y las indicaciones que nos dejaron los compositores. A veces seguir una tradición puede ser algo negativo, pues sin ver la partitura se puede seguir formas no escritas de interpretación y que no necesariamente siguen la intención de su autor. Es importante tener mucha información sobre lo que se está tocando para poder ser fiel de la mejor manera a la obra. Hoy en día hay muchísimos músicos que tocan extraordinariamente bien, por ejemplo, una gran cantidad de coreanos en Juilliard tocan lo que sea de manera fantástica. El nivel técnico es mas alto que nunca, Lo que hay que desarrollar es la individualidad, personalidad y esa conexión de la obra con el público, como la encontramos en muchos artistas del pasado.
Maisky derrocha energía sobre el escenario, tocando en un Montagnana de 1720.
¿Cuáles son las principales características que nos puede contar de su chelo Montagnana?
Es un bellísimo chelo que fue construido en 1720, y por coincidencia, fue el mismo año en que Bach escribió sus famosas Suites. Cuando se habla de cómo interpretar a Bach en instrumentos de época, siempre digo que no hay mejor instrumento que este, que nació con esas gran obras. Además, Montagnana fue uno de los grandes creadores de chelos, hacía muchos de ellos en un tamaño mayor al regular, y muchos eran cortados o alterados. Soy muy afortunado de tenerlo, desde hace muchos años.
¿Qué nos puede contar de su relación con los Solistas de Tel Aviv, con quienes nos visitará en esta gira?
Yo he tocado con muchas orquestas israelíes desde que llegúe allí en los setentas. Incluso haciendo giras en Estados Unidos, Brasil, México, etc.Los Solistas de Tel Aviv son un elenco relativamente joven en el que tengo grandes amigos y colegas por lo que me entusiasma hacer con ellos esta pequeña gira que incluye Lima. Me gusta mucho tocar con orquesta jóvenes y especialmente si son reducidas, porque me siento mas a gusto. A pesar del color de mi pelo, me siento muy joven de corazón, en parte porque tengo 6 hijos, de 1, 3, 7 años, además de los mayores. Esa puede ser una de las razones por las que me siento mucho mas joven hoy que hace 40 años, cuando salí de la Unión Soviética. Cuando tenía 25 años me sentía demasiado viejo.
Maisky y Martha Argerich son grandes amigos y trabajan juntos hace décadas
¿Tiene nuevos proyectos próximamente, como nuevas obras o compositores?
Estoy trabajando en nuevas obras escritas para mi, como un maravilloso Concierto para cello de Benjamin Yusupov, un compositor ruso-israelí, el cual he interpretado con varias orquestas. Luego en un doble concierto para cello y piano escrito para Martha Argerich y yo por Rodion Shchedrin, el cual también hemos llevado en Tour por Japón, Europa y mas. Espero tener mucha energía a futuro para trabajar en mas piezas. Quizá no sea reconocido por haber ejecutado demasiado música contemporánea. Para eso tengo un dicho: "Para interpretar cualquier tipo de música, hay que hacerlo lo mejor posible y dar siempre lo mejor". Por ende, si un músico no hubiera tocado a Bach, Beethoven o Mozart de la mejor manera posible, estos no serían reconocidos como grandes músicos. En el caso de la música contemporánea es igual, hay que dedicarse mucho y trabajar muy fuerte para dar lo mejor por estas obras y hacerles justicia con el tiempo. Es una gran responsabilidad.
El genial Mischa Maisky se presenta este sábado 10 de setiembre, con los Solistas de Tel Aviv, a las 8:00 pm, cerrando el Ciclo Sinfónico de la Sociedad Filarmónica de Lima en el Gran Teatro Nacional. Las entradas se venden en Teleticket.

Programa
 W.A. MOZART (1756-1791)
Sinfonía Nº 41 en do mayor “Júpiter”
Allegro vivace – Andante cantabile – Menuetto (Allegretto) – Molto Allegro
P.I. TCHAIKOVSKI (1840-1893)
Nocturno en do menor para chelo y orquesta
M. BRUCH (1838-1920)
Kol Nidrei para chelo y orquesta, op. 47
 S. PROKOFIEV (1891-1953)
Sinfonía Clásica, op. 25
Allegro – Larghetto – Gavotta: Non troppo allegro – Finale: Molto vivace
 J. HAYDN  (1732-1809)
Concierto para chelo y orquesta Nº 1 en do mayor
Moderato – Adagio – Allegro molto