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21 marzo 2016

Un cierre accidentado

© Festival Granda
El Festival Granda cerró su reciente edición con inconvenientes y proselitismo político.
Por Gonzalo Tello
Este sábado fue la última fecha de la IX edición del Festival Granda en el Gran Teatro Nacional. Estaba programada una Gala Lírica Italiana con cuatro solistas internacionales y la orquesta dirigida por Jacques Lacombe. Sin embargo el concierto se realizó de otra manera. 
Según nos enteramos por un comunicado de Ernesto Palacio y por comentarios de varios de los músicos de la orquesta en redes, la orquesta decidió no tocar debido a demora en sus remuneraciones y desconfianza en las promesas de pago, basadas en experiencias pasadas en que se habría dicho lo mismo y no se cumplió, o se hizo tarde. Ante este escenario, la producción decidió realizar un recital a piano, en la que el correpetidor del Festival, Xavier Aizpurúa, acompañaría a los cantantes, quienes solo interpretaron sus arias sin intermedio y en el que se omitían las oberturas, en un programa de casi una hora de duración.
En este programa, en el cual el director Jacques Lacombe insólitamente ayudaba a pasar las páginas de la partitura de piano, y a veces marcar tiempos, disfrutamos de la calidad del bajo Sergey Artamonov, tenor Davide Giusti, soprano Salome Jicia y mezzo Cecilia Molinari. 
Artamonov dio las mas logradas interpretaciones con el aria de Fiesco de "Simon Boccanegra" (que ha cantado junto a Plácido Domingo en Europa), una fresca versión del aria y cavalleta del Conde Rodolfo de "La sonnambula" de Bellini, y una grata y redonda versión de la gran escena de Felipe II del "Don Carlo" de Verdi.
Salome Jicia pudo demostrar su versatilidad en la bravura con la escena de Giselda Oh madre dal cielo soccorri al mio pianto de "I lombardi" de Verdi, brillante sobretodo en la cavaletta No, non giusta causa, llena de coloratura y agudos poderosos. Destacó en el verismo con Un bel di de "Madama Butterfly" y en el duetto Mira o Norma de la ópera de Bellini.
El tenor Davide Giusti demostró que su voz lírica es muy adecuada para roles como el de Rodolfo en "La boheme" y el Duque de "Rigoletto", con gran potencia, técnica y bella línea de canto. La voz quizá sea algo grande para Nemorino, sin embargo estuvo bien en formato recital cantando "una furtiva lagrima". Hubiéramos agradecido alguna otra aria menos popular y donde demuestre mas de sus cualidades.
Quien estuvo desaprovechada fue la excelente mezzo Cecilia Molinari, quien interpretó la Seguidilla de "Carmen" de Bizet (compositor francés, no italiano), y el aria Se Romeo... de "I Capuleti e I Montecchi" de Bellini, que sin la famosa cavatina la tremenda ultrice spada resulta vaga. Molinari solo interpretó la primera de estas, en escasos dos minutos. Estuvo mejor en el duetto de "Norma", pero sin mayor derroche de brillo, teniendo esta excelente cualidades.
El pianista Xavier Aizpurúa asumió muy bien el reto de acompañar a los solistas avisado con muy poco tiempo y habiendo repasado las obras sin prepararse para hacerlo ante el público. Quizá el sea el héroe de la velada.
Respecto al tema de por qué la orquesta no tocó, eso ya queda a criterio de cada uno, si comparamos los comunicados de una y otra parte. Lo que me parece personalmente objetable es el tinte acusador a los músicos del comunicado de Palacio, así como el mal manejo al pedirle al público en la sala que si no estaban conformes, pidieran su dinero de vuelta. En este sentido, hay mejores maneras de comunicarlo y esto causó lógico malestar.
Por otro lado, el Festival atribuye el problema a demoras de pago de los auspiciadores. Eso es pan de cada día para las productoras, pues como sabemos, nuestro país se maneja en la informalidad y poca profesionalidad y las marcas son poco serias al momento de asumir compromisos de ayuda económica. Por otro lado, los músicos están en todo su derecho de no querer tocar, por las razones dadas de desconfianza y no sentir que se los respeta, habiendo respetado su parte yendo a ensayos y cumpliendo el compromiso.
Discrepo con el comunicado de Palacio diciendo que la calidad de los artistas no hizo extrañar a la orquesta. Un programa sin oberturas ni intermedio, que duró menos de una hora, y en que no disfrutamos de la calidad de Lacombe, que seguramente hizo un excelente trabajo con la orquesta, estuvo mas que deslucido y fue un premio consuelo para los que asistieron.
En todo caso, todo esto queda como lección tanto para la organización como para los músicos y público, respecto a los retos que implica producir espectáculos culturales en el país, una tarea de titanes.
LAMENTABLE PROSELITISMO POLÍTICO MANCHA FESTIVAL
Todo lo anterior mencionado no hubiera llegado a mas sino se hubiera presentado un hecho indignante. Al finalizar el programa, Palacio anunció que había una "sorpresa". El tenor Francesco Petrozzi, había propuesto apoyar al festival participando en la gala. Como sabemos, el tenor es candidato al Congreso por el partido fujimorista. Entrando a escena con los brazos extendidos, decidió hacer un comentario sobre el aria que iba a interpretar, e lucevan le stelle de "Tosca". Dijo que se identificaba con Cavaradossi por ser "fiel a sus ideas". Cantó el aria aparentemente sin mayor ensayo (hacia el final parecía que habían ejecutado a Cavaradossi antes de tiempo) y luego llamó a los cantantes a escena para tomar el saludo junto a ellos.
Esto hubiera quedado en una innecesaria adición al programa sino fuera porque a la salida del teatro habían repartidores con propaganda política del candidato en cuestión. Evidentemente esto fue un acto oportunista indignante y de mal gusto al cual el Festival se prestó y lo deja muy mal parado. Esas son las informalidades que algunos creen que pueden hacer en este país y la gente no dice nada. No me imagino el escándalo que se hubiera formado si esto pasaba en Europa.
Como vaticinó un titular reciente en El Comercio, "Se desinfla el Festival Granda", esto ocurrirá si no se replantean varios temas dentro de la organización. Evidentemente sus objetivos de traer lo mejor de la lírica se cumplen ampliamente, pero la forma de manejar las cosas debe mejorarse. Todos sabemos que producir cultura es difícil y muy frustrante, pero hay ejemplos de éxito que se pueden copiar. Aquí no estamos para criticar, sino para apoyar, pero advertir los defectos constructivamente. Eventos culturales como estos deberían también evitar mezclarse con oportunistas circunstanciales, sobretodo en época electoral.

30 abril 2015

Una Lucia de lujo para Lima


Fotos: Gran Teatro Nacional
 VIII Edición - Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda". Ernesto Palacio, director artístico. "Lucia di Lammermoor". Director de orquesta: Carlos Izcaray. Régie, escenografía y luces: Allex Aguilera. Vestuario: Adán Martínez. Con Jessica PrattArnold RutkowskiJulian KimMarko Mimica, Juan Pablo Marcos, Edda Paredes, Dangelo Díaz. Coro Nacional del Perú, director: Javier Súnico. Orquesta del Festival Alejandro Granda. Gran Teatro Nacional del Perú.

Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
Una de las características mas destacables del Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda", e incluso desde antes, cuando Ernesto Palacio tuvo iniciativas de producir ópera tanto escenificada como en versión concierto, es el de haber podido traer a Lima tanto a estrellas consagradas de la lírica, así como a nuevos valores que con el pasar del tiempo han logrado el estrellato. Recuerdo por ejemplo en 2001 que se produjo una "Semiramide" de Rossini, en que se trajo a jóvenes cantantes que hoy son las estrellas del Met, Covent Garden, Scala, Paris, y tantos otros teatros: Ermonela Jaho, Ildar Abdrazakov y Daniela Barcellona. Por supuesto que Juan Diego Flórez ha sido recurrente y no hay mas que agregar a su célebre carrera internacional. Luego hemos visto a otros consagrados a nivel mundial sobre nuestros escenarios, como Mariella Devia, Gegam Grigorian, Roberto Frontali, Katia Ricciarelli, Ruggero Raimondi, Lucia Aliberti, Gregory Kunde, Dimitra Theodossiou, Elisabetta Fiorillo, Simón Orfila, Marco Spotti y Giuseppe Filianoti. Y otros nuevos talentos que hicieron carrera aquí como Ivan Magrí, Venera Gimadieva, Alexey Lavrov, Orlin Anastassov, Paolo Bordogna, Karoly Szemeredy, Riccardo Massi, Dmitry Korchak, Marco Caria y Jessica Pratt. Todos estos nombres fueron y son hoy los grandes del circuito internacional.
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Con este preámbulo quiero decir que el Festival Granda ha mantenido su estilo de convocar a voces que están por triunfar o ya recorren los principales teatros. La atracción de esta, su octava edición, es la soprano inglesa Jessica Pratt. Luego de su debut en Lima en 2013 en Guillaume Tell, Pratt vuelve para presentarnos su rol mas importante, y por el que es considerada una de las referentes en los teatros actualmente, el de Lucia di Lammermoor.
Pratt tiene una carrera corta que no llega a la década, y desde hace años ha sorprendido a los críticos y público en roles de bel canto, tanto populares como poco comunes. Sus éxitos la han hecho una cantante recurrente en el famoso Festival de Pesaro, donde cada temporada interpreta roles rossinianos que no se escuchaban en mas de un siglo, con gran técnica y estilo. Pratt es fiel a la tradición mas pura del estilo belcantista, gracias a las enseñanzas de sus grandes maestras, Renata Scotto y Lella Cuberli.
El rol de Lucia es complejo, tanto dramática como vocalmente. Es una adolescente que conoce el amor mas intenso, pero ha perdido a sus padres y depende de su hermano, que ante la desesperación por la falta de bienes, cosa que los hará bajar de categoría, obliga con intrigas y acosa psicologicamente a Lucia para que se case con Arthur Bucklaw. Tantos engaños y presiones llevan a Lucia a la locura, en la cual mata a su nuevo esposo, añorando sus momentos con Edgardo, el amor de su vida. Finalmente esta muere, y al enterarse de este hecho, Edgardo se suicida.
Esta tragedia fue adaptada por Donizetti y Cammarano de la famosa novela de Sir Walter Scott The bride of Lammermoor (otra ópera menos conocida sobre este tema fue escrita por Michele Carafa). El interés por las obras de Scott y lo éxotico de los parajes e intrigas escocesas llegó a Italia en la década de 1810, y fue Gioacchino Rossini el primero que toma una de sus obras como fuente para su ópera La donna del lago.
Lucia di Lammermoor vuelve a Lima despúes de varios años con un elenco importante de jóvenes cantantes en ascenso. El elenco original que tenía previsto Palacio para acompañar a Jessica Pratt incluía a Iván Magrí como Edgardo, a Marco Caria como Enrico y Sergey Artamonov como Raimondo. Solicitudes de otros teatros y cambio de prioridades hizo que el mismo Palacio, que maneja sus agendas, los envíe a Buenos Aires o Viena para cumplir otros compromisos. Para este reparto, finalmente se trajo al tenor polaco Arnold Rutkowski, al barítono coreano Julian Kim y al bajo croata Marko Mimica. Se contó nuevamente con la participación del Coro Nacional, dirigido por Javier Súnico, y la Orquesta del Festival Granda, que fue dirigida por el venezolano Carlos Izcaray, recientemente nombrado titular de la Sinfónica de Alabama.
Una de las malas costumbres que se han tenido en las veces que esta ópera se ha producido en nuestra ciudad es la de abusar de los cortes y omitir escenas. Era tradicional, por ejemplo, no ver el duetto de Raimondo y Lucia del segundo acto, o la escena de la tormenta entre Edgardo y Enrico que abre el tercer acto (esta escena tradicionalmente se omitía para que el tenor no llegue cansado a su gran escena final). Estos cortes eran tradicionales en épocas antiguas, cuando el bel canto se estaba restituyendo en las programaciones de los teatros y las grandes divas de la época (Callas, Caballé, Sutherland) eran el interés, por lo que escenas en las que no figuraban poco importaban. El gran acierto de esta producción, que a pesar de haber cortado la mayoría de da capos de la obra, mantiene estas escenas. Era inevitable ya que los cantantes de hoy no se pueden permitir esos privilegios, ya que están mas que preparados para afrontarlos.

La estrella sin dudas fue Pratt. Desde el inicio su personaje mostraba inestabilidad psicológica, y desde su entrada en el aria del primer acto Regnava nel silenzio,  pudimos disfrutar de sus mejores recursos: Pianissimi muy parejos, una linea de canto con bellos matices y control absoluto de la voz y fiato. En ningún momento sonó exagerada u optó por teatralizar la voz, salvo en momentos clave, como cuando Edgardo le anuncia que debe dejarla para emprender viaje, o cuando recibe la falsa carta que le da su hermano en que Edgardo le dice que tiene un nuevo amor, o cuando en plena boda aparece Edgardo y cree que ella lo ha engañado. Efectos teatrales que confirman la calidad de esta cantante.
Foto: Coro Nacional del Perú
Pratt además posee una facilidad para dar sobreagudos poderosos, incluso que suenan sobre el conjunto, coro y orquesta. Interpreta todos los sobreagudos finales que son tradicionales en la ópera (mas no fueron escritos por Donizetti) e incluso se anima a alcanzar un Fa, al final del duetto con Raimondo en el segundo acto. Su voz durante y al final del famoso sextetto chi mi frena in tal momento o al final del concertante del segundo acto vuela y golpea al público como bala de cañón. Ni que decir de su bello gusto para interpretar la escena de la locura il dolce suono. Su canto de pájaro junto a la flauta tiene un efecto mágico, y su voz se convierte en un instrumento de viento mas. Pudo haber causado un efecto incluso demoledor, si no fuera por la carencia de virtuosidad de la flauta.
Rutkowski, interpretando a Edgardo, fue un tenor parejo durante toda la ópera. Voz bella, timbre preciso y apropiado para el estilo, además de mostrar buen temperamento e intención con su personaje. Se mantuvo en la tradición y no buscó recursos fuera de lugar. Fue dramático y sorprendente en el concertante del segundo acto y sobretodo en su duetto con Enrico. Su escena final Fra poco a me ricovero fue intensa y mas que satisfactoria.
La sorpresa de este festival fue la participación del barítono Julian Kim. Desde el primer momento mostró una voz poderosa, con bellísimo legato y de un estilo muy elegante que recuerda al gran Piero Cappuccilli. La fuerza y presencia escénica de este barítono fue demoledora y atrajo la ovación del público. Fue el artista masculino mas imponente del conjunto. Sus agudos fueron avasalladores en su cavaletta La pietade in suo favore y especialmente contundente en el duetto con Lucia Soffriva nel pianto...Se tradirmi tu potrai.
El Raimondo de Marko Mimica mostró a un bajo también poderoso y con voz solemne, amplio rango y gran expresión escénica. Su línea de canto es inspiradora durante su duetto con Lucia Ah! cedi, cedi y en la bella Al ben de'tuoi qual vittima. Pero es en su gran escena del tercer acto Oh! qual funesto avvenimento en que demuestra su poder vocal. Este barítono dará mucho que hablar en el futuro cercano.
Mención aparte tienen los solistas peruanos quienes demostraron gran musicalidad y profesionalismo al lado de estos jóvenes pero experimentados cantantes internacionales. La bella y segura voz del tenor Juan Pablo Marcos como Arturo, que estuvo al nivel de sus colegas; La siempre imponente y potente voz y presencia de la mezzo Edda Paredes como Alisa, quien sorprende gratamente al flotar con poder sobre la orquesta en el concertante del segundo acto; Y el tenor Dangelo Díaz como Normanno, quien interpone un agudo a su entrada del primer acto junto al coro, así como en sus breves momentos impone presencia. Estos artistas dejan en alto la imagen de nuestros cantantes, con una buena impresión a sus pares internacionales que los halagan.
El Coro Nacional, dirigido por Javier Sunico, se luce como siempre de manera extraordinaria. Aunque personalmente me hubiera gustado que hubieran interpretado diversos volúmenes y jugaran mas con diminuendos y crescendos, el elenco sonó poderoso y muy al estilo belcantista. Están cada vez está mas seguros en la parte actoral y dieron grata impresión como un elenco de clase mundial, que no tienen nada que envidiar a otros coros de grandes teatros.
La dirección escénica, escenografía y diseño de luces recayó en el regista brasileño Allex Aguilera, quien optó por un escenario minimalista, bastante simple y funcional, que como diseño funcionó y dio una impresión estilizada, aunque el acabado final de algunos detalles no fue del todo perfecto. Su visión fue la de una historia en que los personajes tenían pocas reacciones realistas. Sus personajes se mueven poco e incluso de manera letárgica. Su elección del segundo cuadro del primer acto, en que vemos tres niveles y la entrada de Lucia y Alisa desde el fondo no fue acertada, ya que las voces de ambas cantantes se perdían en la inmensidad del escenario. Tampoco entiendo por qué Lucia se desmaya mientras comienza el sexteto, y los demás personajes ni se inmutan ante esto. Fue incluso una situación que causó risas durante el ensayo general previo al cual también asistí. Alisa se desplaza cual zombie y ni que decir de los movimientos y disposición del coro, tanto en el segundo acto como durante la escena de la locura. La dirección en general resulta floja y amateur. Hemos visto en nuestros escenarios mejores formas de resolver los movimientos escénicos, tanto de solistas como de conjuntos. Sin embargo algunos cuadros resultan bellos, como la entrada de Lucia en su escena de locura en que deja caer su larga cola de vestido nupcial ensangrentado, mientras baja las escaleras y caen sobre ella pétalos rojos. La iluminación no es del todo efectiva y puede mejorar.
Los vestuarios de época del colombiano Adán Martínez lucen estupendos y con gran presencia, que rompe con el escenario minimalista y aporta a la estética de la puesta. Martínez tiene experiencia con obras en nuestra ciudad en la que ha hecho gala del mismo estilo y gusto refinado, sobretodo en los acabados.
El competente director de orquesta Carlos Izcaray hizo lo que pudo con una orquesta emsamblada para la ocasión que no estuvo a la altura en general. Si bien las cuerdas por momentos daban ciertos colores, matices y dramatismo, no se puede decir lo mismo de la inseguridad en vientos y falta de precisión en metales. La flauta que acompaña a Lucia en su locura estuvo siempre detrás de Pratt, con lo cual ella no pudo imponer un mayor efecto, y los cornos que tienen gran participación estuvieron deplorables. Si Izcaray hubiera tenido una orquesta estable adecuada, como las que ya tenemos en Perú, y muy buenas además, hubiera podido dar una versión mas interesante, con detalles y matices mas allá de un resultado convencional y algo anticuado. Deberían considerar contratar una orquesta estable y no ensamblar, para evitar resultados que generalmente están muy por debajo del nivel de lo que sucede en el escenario. Esto se ha vuelto recurrente.
El Festival Granda, dirigido por Palacio y un grupo de personas, sigue siendo una iniciativa privada que nos ha dado grandes satisfacciones en estos años. No tiene el apoyo necesario de parte de entes privados o públicos, y muchas veces tampoco de parte del público. Si bien los costos de las entradas no son mas baratos pues no están subsidiados, el esfuerzo que se hace es grande y vale la pena invertir para ver espectáculos de gran calidad en nuestra ciudad. Todos debemos apoyar a que este proyecto se mantenga en el tiempo, ya que le da a nuestra ciudad otro estatus, y ha conseguido que Lima esté en boca de las grandes casas de ópera del mundo.
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28 abril 2015

Hoy Festival Granda estrena "Lucia di Lammermoor"

Foto: Coro Nacional del Perú
(Ópera Perú) Este martes el Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" estrena su título de la VIII edición: "Lucia di Lammermoor" de Donizetti. El atractivo de esta puesta es tener el honor de ver a la extraordinaria soprano Jessica Pratt interpretando el rol que la ha hecho famosa en Europa y que ha interpretado desde el inicio de su corta pero fructifera carrera.
Veremos una producción minimalista y oscura dirigida por el brasileño Allex Aguilera, que también se encargó de la escenografía y luces. El vestuario de época corre a cargo del colombiano Adán Martínez. La dirección de la orquesta es del joven y reconocido director venezolano Carlos Izcaray, recientemente nombrado titular de la Orquesta Sinfónica de Alabama.
© Gran Teatro Nacional
Junto a Pratt veremos a tres cantantes internacionales que debutan en este festival. El tenor polaco Arnold Rutkowski será Edgardo, el amor de Lucia, quien también tiene una corta carrera y bello sonido belcantista. El barítono coreano Julian Kim, quien goza de una poderosa voz y mucho sentido teatral interpretará a Enrico Ashton, el despiadado hermano de Lucia. El bajo croata Marco Mimica (se pronuncia Mimitza) será Raimondo. Un elenco de figuras nacionales jóvenes acompañará a este elenco. El tenor Juan Pablo Marcos será Arturo, Edda Paredes como Alissa y Dangelo Díaz es Normanno. Todos ellos serán acompañados por el poderoso Coro Nacional.
Serán solo dos fechas las que podamos disfrutar de esta increíble partitura, llena de melodía coloratura. Los sobreagudos y fuegos artificiales están garantizados. 28 y 30 de abril en el Gran Teatro Nacional. Puede adquirir sus entradas en Teleticket.
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21 abril 2015

Jessica Pratt: "El Gran Teatro Nacional es ideal para el Bel Canto"

© Luis-Condro
ENTREVISTA: La soprano australiana Jessica Pratt vuelve a Lima para interpretar "Lucia di Lammermoor", un rol del cual es referente a nivel mundial.

Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
Jessica Pratt es un nombre que en poco tiempo se ha vuelto una referencia en la lírica actual, y es que, desde su debut hace siete años, ha logrado posicionarse como una de las sopranos belcantistas mas interesantes de esta generación. Pratt destaca no solo por su bella voz y facilidad para la coloratura, con resultados brillantes, sino también porque ha profundizado roles que otras sopranos no han hecho. Por ejemplo, su aproximación a las óperas de Rossini le ha permitido cantar una serie de obras en las que ha logrado obtener valiosas críticas y destacar de manera extraordinaria.
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También en su corta carrera se puede ver que ha aparecido en varias producciones lanzadas comercialmente en formato de audio y video, sobretodo en rarezas del Festival de Pesaro, el mas importante de Italia que está dedicado a las óperas de Gioacchino Rossini.
Cabe destacar que Jessica Pratt ha ganado varios premios, esde la Competencia de Canto de Australia, premios de la Ópera del Estado Viena y la Ópera de Roma, hasta “La Siola d'Oro – Lina Pagliughi”, premio dedicado a las cantantes de coloratura. Hace pocos días fue nominada al Premio "Stella della Lirica" como Mejor Soprano, compitiendo con Mariella Devia y Anna Netrebko.
Pratt y Flórez en "Guillaume Tell" en Lima. © Festival Granda
Jessica Pratt debutó en Lima en el Festival Granda en 2013, cantando por primera vez el rol de Mathilde en "Guillaume Tell" de Gioacchino Rossini, junto al tenor Juan Diego Flórez. Aquí pudimos comprobar su espectacular talento, en un rol que exige tanto brillo como coloratura y legato romántico.
Esta vez vuelve para ofrecernos el protagónico en la ópera mas famosa de Donizetti, de la cual ya es una experta, pues la ha cantado mas que ninguna otra. Conversando con ella, me cuenta que placer le da traernos este rol. "La primera vez que vine a Lima fue algo especial, pues canté por primera vez con Juan Diego Flórez y encontré un teatro fantástico de última generación, con acústica maravillosa y un buen tamaño. Lo que me gusta es que es un teatro bastante grande, pero a la vez retiene esa intimidad que uno necesita en óperas del bel canto como ´Lucia´ y otras. Cuando me invitaron a volver con este papel fue emocionante pues es con algo mío, que he cantado mucho y estoy feliz por eso." 
Ha cantado Lucia muchas veces, tiene mucha experiencia con el rol y lo ha interiorizado. ¿Cuál es su aproximación actual a el?
Fue la primera ópera que canté cuando hice mi debut hace siete años, y he cantado ya como 17 producciones. Hago como dos o tres veces al año este rol y es uno que realmente amo. Es siempre diferente, de acuerdo a los colegas con los que trabajo o la producción que se tiene. Siempre es algo nuevo porque el elenco, dirección y conducción cambia, es diferente y lo hace crecer cada vez. Para mi, como paso cambios en mi vida personal, mis opiniones sobre las motivaciones de Lucia sobre ciertos detalles son diferentes, así que mi personaje cambia también. En esta producción ella esta bastante loca desde el inicio, lo cual es muy divertido de interpretar. La veo como una mujer que básicamente se enfrenta ante una sociedad en la que cree que no encaja, así que tiene una personalidad muy fuerte. Ella es atrevida y sale a lugares en los que no debería estar. Se enfrenta constantemente a su hermano, no acepta las decisiones de este y se enfrenta a el, y cuando es forzada a casarse, mata a su esposo. Yo no la veo como un personaje débil, probablemente está emocionalmente inestable, pero definitivamente no es débil.
De alguna manera es una visión del personaje mucho mas actual del tradicional
Puede ser. Mucha gente ve a este personaje como una niña débil y simpática que acepta todo lo que le pasa. Pero uno percibe desde el principio su personalidad, ya que desde el inicio, ella sale a las 3 am y ve un fantasma. En vez de asustarse y no volver a ese lugar, ella regresa una y otra vez, y no para de hablar de eso, es obsesiva. Me gusta interpretarla cada vez de manera diferente.
¿Como han ido los ensayos con este reparto?
Estamos pasándola muy bien. Son excelentes artistas y muy buenas personas, y eso ayuda siempre. Pienso que la producción es muy interesante, estamos haciendo un par de cosas que son muy diferentes a lo habitual y estoy contenta con eso.
¿Siente que Lima quizá es mas cómoda y amigable que otros lugares? Aquí parece que los repartos se integran mas que en otras ciudades.
Absolutamente, hay un sentido de comunidad que se forma aquí. Tendemos a estrechar lazos pues aquí almorzamos, comemos y pasamos el día entero juntos. Además, eso ocurre cuando uno está tan lejos de casa.
¿Cuáles son sus próximas producciones?
Voy a cantar con Juan Diego en Pésaro, lo cual es emocionante. Serán dos cantatas, una es la "Messa di Gloria" (de Rossini) y un concierto. Además cantaré "Semiramide" por primera vez en Marsella y también en Washington. Y por supuesto Puritanis, Lucias, y lo usual.
Entonces será un privilegio poder disfrutar de esta destacada soprano en una obra que contiene intriga, buen drama, excelente música y mucha coloratura.

Biografía de Jessica Pratt
Soprano australiana ganadora de numerosos concursos internacionales. Estudió con Renata Scotto y Lella Cuberli en la Ópera de Roma y la Academia de Santa Cecilia. Ha cantado en importantes teatros con gran éxito de público y crítica.
En el 2007 debutó en la Academia Nacional de Santa Cecilia de Roma bajo la dirección de Vladimir Ashkenazy y, pocos meses después, obtuvo un contrato como artista residente de la Wiener Staatsoper, donde debuta dirigida por Christian Thielemann. Se da a conocer mayormente al presentarse en el Teatro Comunale di Bologna en Lucia di Lammermoor, obteniendo un gran éxito de público y crítica.
Ha cantado también Lucia en el Maggio Musicale Fiorentino; en varias ocasiones en la Ópera de Zurich, dirigida por Ralf Weikert y por Nello Santi; en Salerno, dirigida por Daniel Oren; en el Carlo Felice de Génova, en La Fenice de Venecia, en Ámsterdam, Países Bajos y en el Teatro alla Scala, de Milán.
Jessica Pratt ha cosechado grandes triunfos como Gilda deRigoletto, en Como, Caracalla, y en el Festival Verdi de Parma; como Elvira de I Puritani, en Bergamo, Sassari, Salerno, Cremona, Brescia, Pavia, Como y Toulon; como la Prima Donna de Le convenienze ed inconvenienze teatrali, de Donizetti, en La Scala de Milán; en La Juive, en Tel Aviv; en Armida, de Rossini, en Garsington; como Julieta de Romeo y Julieta, en Salerno; como Amina de La Sonámbula en Como, Brescia, Cremona, Pavia y Saint Gallen; como Reina de la Noche, de La flauta mágica de Mozart, en el Covent Garden de Londres; en Adelaide di Borgogna y Ciro en Babilonia, en el Festival Rossini de Pesaro; y en Candide en la Ópera de Roma.
Presencias en el Festival Alejandro Granda: Mathilde, de Guillaume Tell (2013).

"Lucia di Lammermoor" se presenta en la Octava Edición del Festival Internaciones de Ópera "Alejandro Granda" los días 28 y 30 de abril en el Gran Teatro Nacional. Esta es una nueva producción dirigida y con escenografía de Allex Aguilera y vestuarios de Adán Martínez. Acompañan a Pratt el tenor Arnold Rutkowski, el barítono Julian Kim, el bajo Marko Mimica y el tenor Juan Pablo Marcos. Las entradas se venden el Teleticket.

13 abril 2015

"Lucia di Lammermoor" llega para impactar Lima

Jessica Pratt como "Lucia di Lammermoor" en La Scala de Milán. © Jessicapratt.org
La octava edición del Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" llega con este impactante y famoso título, uno de los mas populares de la lírica universal. Jessica Pratt volverá a deslumbrarnos con uno de sus roles mas exitosos.
(Ópera Perú) La próxima edición del Festival Granda promete ser volátil, impactante y llena de coloratura, ya que una de las óperas mas populares del repertorio llega para impactar Lima. "Lucia di Lammermoor" será interpretada por la fantástica soprano australiana Jessica Pratt, quien debutó en Lima en 2013 como Mathilde en "Guillaume Tell" en el mismo Festival junto a Juan Diego Flórez, y esta vez protagoniza un rol que la ha hecho famosa a nivel mundial, por la excelencia de su interpretación.
A inicios del siglo XIX en Europa se popularizaron las novelas y cuentos de Sir Walter Scott. Fue Gioacchino Rossini y Andrea Leone Tottola quienes usaron por primera vez un texto de este autor escocés en la ópera, lo cual provocó una moda entre los compositores italianos de la época. Gaetano Donizetti y Salvatore Cammarano basaron su ópera en la obra "La novia de Lammermoor" y la estrenaron en 1835, con gran éxito, a pesar de la censura por su tema controversial.
"Lucia di Lammermoor" es la historia de Lucia Ashton, quien ama a Alfredo pero es obligada a casarse con otro hombre por su hermano Enrico, pues la familia necesita recuperar el status económico. Esta presión la vuelve loca, con lo cual su amor se convierte en tragedia. La música de Donizetti es tremendamente inspirada, y es vehículo para que grandes cantantes den rienda suelta a sus cualidades vocales. Las mas grandes sopranos de la historia han interpretado este rol protagónico con tremendo éxito. Maria Callas, Montserrat Caballé, Beverly Sills, Joan Sutherland, Anna Moffo, Leyla Gencer, Renata Scotto, Edita Gruberová, Mariella Devia, Natalie Dessay, Diana Damrau, entre otras, son sus intérpretes mas destacadas, de las cuales podemos encontrar una amplia cantidad de grabaciones de estudio y en vivo.
El Festival Granda como siempre ha ensamblado un reparto internacional importante de jóvenes figuras para esta producción. En esta edición veremos una nueva producción dirigida por el brasileño Allex Aguilera y con vestuario del colombiano Adán Martínez. En el reparto principal veremos junto a Pratt al joven tenor polaco Arnold Rutkowski como Edgardo, al barítono coreano Julian Kim como Enrico, al bajo croata Marko Mimica como Raimondo y al tenor peruano Juan Pablo Marcos como Arturo. La Orquesta del Festival Alejandro Granda será dirigida por el venezolano Carlos Izcaray.
Diseño de la escenografía, por Allex Aguilera © Festivalgranda.com
Solo habrán dos funciones de esta popular obra, los días 28 y 30 de abril, en el Gran Teatro Nacional. Las entradas se venden en Teleticket. mas información en www.festivalgranda.com