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30 abril 2015

Una Lucia de lujo para Lima


Fotos: Gran Teatro Nacional
 VIII Edición - Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda". Ernesto Palacio, director artístico. "Lucia di Lammermoor". Director de orquesta: Carlos Izcaray. Régie, escenografía y luces: Allex Aguilera. Vestuario: Adán Martínez. Con Jessica PrattArnold RutkowskiJulian KimMarko Mimica, Juan Pablo Marcos, Edda Paredes, Dangelo Díaz. Coro Nacional del Perú, director: Javier Súnico. Orquesta del Festival Alejandro Granda. Gran Teatro Nacional del Perú.

Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
Una de las características mas destacables del Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda", e incluso desde antes, cuando Ernesto Palacio tuvo iniciativas de producir ópera tanto escenificada como en versión concierto, es el de haber podido traer a Lima tanto a estrellas consagradas de la lírica, así como a nuevos valores que con el pasar del tiempo han logrado el estrellato. Recuerdo por ejemplo en 2001 que se produjo una "Semiramide" de Rossini, en que se trajo a jóvenes cantantes que hoy son las estrellas del Met, Covent Garden, Scala, Paris, y tantos otros teatros: Ermonela Jaho, Ildar Abdrazakov y Daniela Barcellona. Por supuesto que Juan Diego Flórez ha sido recurrente y no hay mas que agregar a su célebre carrera internacional. Luego hemos visto a otros consagrados a nivel mundial sobre nuestros escenarios, como Mariella Devia, Gegam Grigorian, Roberto Frontali, Katia Ricciarelli, Ruggero Raimondi, Lucia Aliberti, Gregory Kunde, Dimitra Theodossiou, Elisabetta Fiorillo, Simón Orfila, Marco Spotti y Giuseppe Filianoti. Y otros nuevos talentos que hicieron carrera aquí como Ivan Magrí, Venera Gimadieva, Alexey Lavrov, Orlin Anastassov, Paolo Bordogna, Karoly Szemeredy, Riccardo Massi, Dmitry Korchak, Marco Caria y Jessica Pratt. Todos estos nombres fueron y son hoy los grandes del circuito internacional.
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Con este preámbulo quiero decir que el Festival Granda ha mantenido su estilo de convocar a voces que están por triunfar o ya recorren los principales teatros. La atracción de esta, su octava edición, es la soprano inglesa Jessica Pratt. Luego de su debut en Lima en 2013 en Guillaume Tell, Pratt vuelve para presentarnos su rol mas importante, y por el que es considerada una de las referentes en los teatros actualmente, el de Lucia di Lammermoor.
Pratt tiene una carrera corta que no llega a la década, y desde hace años ha sorprendido a los críticos y público en roles de bel canto, tanto populares como poco comunes. Sus éxitos la han hecho una cantante recurrente en el famoso Festival de Pesaro, donde cada temporada interpreta roles rossinianos que no se escuchaban en mas de un siglo, con gran técnica y estilo. Pratt es fiel a la tradición mas pura del estilo belcantista, gracias a las enseñanzas de sus grandes maestras, Renata Scotto y Lella Cuberli.
El rol de Lucia es complejo, tanto dramática como vocalmente. Es una adolescente que conoce el amor mas intenso, pero ha perdido a sus padres y depende de su hermano, que ante la desesperación por la falta de bienes, cosa que los hará bajar de categoría, obliga con intrigas y acosa psicologicamente a Lucia para que se case con Arthur Bucklaw. Tantos engaños y presiones llevan a Lucia a la locura, en la cual mata a su nuevo esposo, añorando sus momentos con Edgardo, el amor de su vida. Finalmente esta muere, y al enterarse de este hecho, Edgardo se suicida.
Esta tragedia fue adaptada por Donizetti y Cammarano de la famosa novela de Sir Walter Scott The bride of Lammermoor (otra ópera menos conocida sobre este tema fue escrita por Michele Carafa). El interés por las obras de Scott y lo éxotico de los parajes e intrigas escocesas llegó a Italia en la década de 1810, y fue Gioacchino Rossini el primero que toma una de sus obras como fuente para su ópera La donna del lago.
Lucia di Lammermoor vuelve a Lima despúes de varios años con un elenco importante de jóvenes cantantes en ascenso. El elenco original que tenía previsto Palacio para acompañar a Jessica Pratt incluía a Iván Magrí como Edgardo, a Marco Caria como Enrico y Sergey Artamonov como Raimondo. Solicitudes de otros teatros y cambio de prioridades hizo que el mismo Palacio, que maneja sus agendas, los envíe a Buenos Aires o Viena para cumplir otros compromisos. Para este reparto, finalmente se trajo al tenor polaco Arnold Rutkowski, al barítono coreano Julian Kim y al bajo croata Marko Mimica. Se contó nuevamente con la participación del Coro Nacional, dirigido por Javier Súnico, y la Orquesta del Festival Granda, que fue dirigida por el venezolano Carlos Izcaray, recientemente nombrado titular de la Sinfónica de Alabama.
Una de las malas costumbres que se han tenido en las veces que esta ópera se ha producido en nuestra ciudad es la de abusar de los cortes y omitir escenas. Era tradicional, por ejemplo, no ver el duetto de Raimondo y Lucia del segundo acto, o la escena de la tormenta entre Edgardo y Enrico que abre el tercer acto (esta escena tradicionalmente se omitía para que el tenor no llegue cansado a su gran escena final). Estos cortes eran tradicionales en épocas antiguas, cuando el bel canto se estaba restituyendo en las programaciones de los teatros y las grandes divas de la época (Callas, Caballé, Sutherland) eran el interés, por lo que escenas en las que no figuraban poco importaban. El gran acierto de esta producción, que a pesar de haber cortado la mayoría de da capos de la obra, mantiene estas escenas. Era inevitable ya que los cantantes de hoy no se pueden permitir esos privilegios, ya que están mas que preparados para afrontarlos.

La estrella sin dudas fue Pratt. Desde el inicio su personaje mostraba inestabilidad psicológica, y desde su entrada en el aria del primer acto Regnava nel silenzio,  pudimos disfrutar de sus mejores recursos: Pianissimi muy parejos, una linea de canto con bellos matices y control absoluto de la voz y fiato. En ningún momento sonó exagerada u optó por teatralizar la voz, salvo en momentos clave, como cuando Edgardo le anuncia que debe dejarla para emprender viaje, o cuando recibe la falsa carta que le da su hermano en que Edgardo le dice que tiene un nuevo amor, o cuando en plena boda aparece Edgardo y cree que ella lo ha engañado. Efectos teatrales que confirman la calidad de esta cantante.
Foto: Coro Nacional del Perú
Pratt además posee una facilidad para dar sobreagudos poderosos, incluso que suenan sobre el conjunto, coro y orquesta. Interpreta todos los sobreagudos finales que son tradicionales en la ópera (mas no fueron escritos por Donizetti) e incluso se anima a alcanzar un Fa, al final del duetto con Raimondo en el segundo acto. Su voz durante y al final del famoso sextetto chi mi frena in tal momento o al final del concertante del segundo acto vuela y golpea al público como bala de cañón. Ni que decir de su bello gusto para interpretar la escena de la locura il dolce suono. Su canto de pájaro junto a la flauta tiene un efecto mágico, y su voz se convierte en un instrumento de viento mas. Pudo haber causado un efecto incluso demoledor, si no fuera por la carencia de virtuosidad de la flauta.
Rutkowski, interpretando a Edgardo, fue un tenor parejo durante toda la ópera. Voz bella, timbre preciso y apropiado para el estilo, además de mostrar buen temperamento e intención con su personaje. Se mantuvo en la tradición y no buscó recursos fuera de lugar. Fue dramático y sorprendente en el concertante del segundo acto y sobretodo en su duetto con Enrico. Su escena final Fra poco a me ricovero fue intensa y mas que satisfactoria.
La sorpresa de este festival fue la participación del barítono Julian Kim. Desde el primer momento mostró una voz poderosa, con bellísimo legato y de un estilo muy elegante que recuerda al gran Piero Cappuccilli. La fuerza y presencia escénica de este barítono fue demoledora y atrajo la ovación del público. Fue el artista masculino mas imponente del conjunto. Sus agudos fueron avasalladores en su cavaletta La pietade in suo favore y especialmente contundente en el duetto con Lucia Soffriva nel pianto...Se tradirmi tu potrai.
El Raimondo de Marko Mimica mostró a un bajo también poderoso y con voz solemne, amplio rango y gran expresión escénica. Su línea de canto es inspiradora durante su duetto con Lucia Ah! cedi, cedi y en la bella Al ben de'tuoi qual vittima. Pero es en su gran escena del tercer acto Oh! qual funesto avvenimento en que demuestra su poder vocal. Este barítono dará mucho que hablar en el futuro cercano.
Mención aparte tienen los solistas peruanos quienes demostraron gran musicalidad y profesionalismo al lado de estos jóvenes pero experimentados cantantes internacionales. La bella y segura voz del tenor Juan Pablo Marcos como Arturo, que estuvo al nivel de sus colegas; La siempre imponente y potente voz y presencia de la mezzo Edda Paredes como Alisa, quien sorprende gratamente al flotar con poder sobre la orquesta en el concertante del segundo acto; Y el tenor Dangelo Díaz como Normanno, quien interpone un agudo a su entrada del primer acto junto al coro, así como en sus breves momentos impone presencia. Estos artistas dejan en alto la imagen de nuestros cantantes, con una buena impresión a sus pares internacionales que los halagan.
El Coro Nacional, dirigido por Javier Sunico, se luce como siempre de manera extraordinaria. Aunque personalmente me hubiera gustado que hubieran interpretado diversos volúmenes y jugaran mas con diminuendos y crescendos, el elenco sonó poderoso y muy al estilo belcantista. Están cada vez está mas seguros en la parte actoral y dieron grata impresión como un elenco de clase mundial, que no tienen nada que envidiar a otros coros de grandes teatros.
La dirección escénica, escenografía y diseño de luces recayó en el regista brasileño Allex Aguilera, quien optó por un escenario minimalista, bastante simple y funcional, que como diseño funcionó y dio una impresión estilizada, aunque el acabado final de algunos detalles no fue del todo perfecto. Su visión fue la de una historia en que los personajes tenían pocas reacciones realistas. Sus personajes se mueven poco e incluso de manera letárgica. Su elección del segundo cuadro del primer acto, en que vemos tres niveles y la entrada de Lucia y Alisa desde el fondo no fue acertada, ya que las voces de ambas cantantes se perdían en la inmensidad del escenario. Tampoco entiendo por qué Lucia se desmaya mientras comienza el sexteto, y los demás personajes ni se inmutan ante esto. Fue incluso una situación que causó risas durante el ensayo general previo al cual también asistí. Alisa se desplaza cual zombie y ni que decir de los movimientos y disposición del coro, tanto en el segundo acto como durante la escena de la locura. La dirección en general resulta floja y amateur. Hemos visto en nuestros escenarios mejores formas de resolver los movimientos escénicos, tanto de solistas como de conjuntos. Sin embargo algunos cuadros resultan bellos, como la entrada de Lucia en su escena de locura en que deja caer su larga cola de vestido nupcial ensangrentado, mientras baja las escaleras y caen sobre ella pétalos rojos. La iluminación no es del todo efectiva y puede mejorar.
Los vestuarios de época del colombiano Adán Martínez lucen estupendos y con gran presencia, que rompe con el escenario minimalista y aporta a la estética de la puesta. Martínez tiene experiencia con obras en nuestra ciudad en la que ha hecho gala del mismo estilo y gusto refinado, sobretodo en los acabados.
El competente director de orquesta Carlos Izcaray hizo lo que pudo con una orquesta emsamblada para la ocasión que no estuvo a la altura en general. Si bien las cuerdas por momentos daban ciertos colores, matices y dramatismo, no se puede decir lo mismo de la inseguridad en vientos y falta de precisión en metales. La flauta que acompaña a Lucia en su locura estuvo siempre detrás de Pratt, con lo cual ella no pudo imponer un mayor efecto, y los cornos que tienen gran participación estuvieron deplorables. Si Izcaray hubiera tenido una orquesta estable adecuada, como las que ya tenemos en Perú, y muy buenas además, hubiera podido dar una versión mas interesante, con detalles y matices mas allá de un resultado convencional y algo anticuado. Deberían considerar contratar una orquesta estable y no ensamblar, para evitar resultados que generalmente están muy por debajo del nivel de lo que sucede en el escenario. Esto se ha vuelto recurrente.
El Festival Granda, dirigido por Palacio y un grupo de personas, sigue siendo una iniciativa privada que nos ha dado grandes satisfacciones en estos años. No tiene el apoyo necesario de parte de entes privados o públicos, y muchas veces tampoco de parte del público. Si bien los costos de las entradas no son mas baratos pues no están subsidiados, el esfuerzo que se hace es grande y vale la pena invertir para ver espectáculos de gran calidad en nuestra ciudad. Todos debemos apoyar a que este proyecto se mantenga en el tiempo, ya que le da a nuestra ciudad otro estatus, y ha conseguido que Lima esté en boca de las grandes casas de ópera del mundo.
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28 abril 2015

Hoy Festival Granda estrena "Lucia di Lammermoor"

Foto: Coro Nacional del Perú
(Ópera Perú) Este martes el Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" estrena su título de la VIII edición: "Lucia di Lammermoor" de Donizetti. El atractivo de esta puesta es tener el honor de ver a la extraordinaria soprano Jessica Pratt interpretando el rol que la ha hecho famosa en Europa y que ha interpretado desde el inicio de su corta pero fructifera carrera.
Veremos una producción minimalista y oscura dirigida por el brasileño Allex Aguilera, que también se encargó de la escenografía y luces. El vestuario de época corre a cargo del colombiano Adán Martínez. La dirección de la orquesta es del joven y reconocido director venezolano Carlos Izcaray, recientemente nombrado titular de la Orquesta Sinfónica de Alabama.
© Gran Teatro Nacional
Junto a Pratt veremos a tres cantantes internacionales que debutan en este festival. El tenor polaco Arnold Rutkowski será Edgardo, el amor de Lucia, quien también tiene una corta carrera y bello sonido belcantista. El barítono coreano Julian Kim, quien goza de una poderosa voz y mucho sentido teatral interpretará a Enrico Ashton, el despiadado hermano de Lucia. El bajo croata Marco Mimica (se pronuncia Mimitza) será Raimondo. Un elenco de figuras nacionales jóvenes acompañará a este elenco. El tenor Juan Pablo Marcos será Arturo, Edda Paredes como Alissa y Dangelo Díaz es Normanno. Todos ellos serán acompañados por el poderoso Coro Nacional.
Serán solo dos fechas las que podamos disfrutar de esta increíble partitura, llena de melodía coloratura. Los sobreagudos y fuegos artificiales están garantizados. 28 y 30 de abril en el Gran Teatro Nacional. Puede adquirir sus entradas en Teleticket.
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21 abril 2015

Jessica Pratt: "El Gran Teatro Nacional es ideal para el Bel Canto"

© Luis-Condro
ENTREVISTA: La soprano australiana Jessica Pratt vuelve a Lima para interpretar "Lucia di Lammermoor", un rol del cual es referente a nivel mundial.

Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
Jessica Pratt es un nombre que en poco tiempo se ha vuelto una referencia en la lírica actual, y es que, desde su debut hace siete años, ha logrado posicionarse como una de las sopranos belcantistas mas interesantes de esta generación. Pratt destaca no solo por su bella voz y facilidad para la coloratura, con resultados brillantes, sino también porque ha profundizado roles que otras sopranos no han hecho. Por ejemplo, su aproximación a las óperas de Rossini le ha permitido cantar una serie de obras en las que ha logrado obtener valiosas críticas y destacar de manera extraordinaria.
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También en su corta carrera se puede ver que ha aparecido en varias producciones lanzadas comercialmente en formato de audio y video, sobretodo en rarezas del Festival de Pesaro, el mas importante de Italia que está dedicado a las óperas de Gioacchino Rossini.
Cabe destacar que Jessica Pratt ha ganado varios premios, esde la Competencia de Canto de Australia, premios de la Ópera del Estado Viena y la Ópera de Roma, hasta “La Siola d'Oro – Lina Pagliughi”, premio dedicado a las cantantes de coloratura. Hace pocos días fue nominada al Premio "Stella della Lirica" como Mejor Soprano, compitiendo con Mariella Devia y Anna Netrebko.
Pratt y Flórez en "Guillaume Tell" en Lima. © Festival Granda
Jessica Pratt debutó en Lima en el Festival Granda en 2013, cantando por primera vez el rol de Mathilde en "Guillaume Tell" de Gioacchino Rossini, junto al tenor Juan Diego Flórez. Aquí pudimos comprobar su espectacular talento, en un rol que exige tanto brillo como coloratura y legato romántico.
Esta vez vuelve para ofrecernos el protagónico en la ópera mas famosa de Donizetti, de la cual ya es una experta, pues la ha cantado mas que ninguna otra. Conversando con ella, me cuenta que placer le da traernos este rol. "La primera vez que vine a Lima fue algo especial, pues canté por primera vez con Juan Diego Flórez y encontré un teatro fantástico de última generación, con acústica maravillosa y un buen tamaño. Lo que me gusta es que es un teatro bastante grande, pero a la vez retiene esa intimidad que uno necesita en óperas del bel canto como ´Lucia´ y otras. Cuando me invitaron a volver con este papel fue emocionante pues es con algo mío, que he cantado mucho y estoy feliz por eso." 
Ha cantado Lucia muchas veces, tiene mucha experiencia con el rol y lo ha interiorizado. ¿Cuál es su aproximación actual a el?
Fue la primera ópera que canté cuando hice mi debut hace siete años, y he cantado ya como 17 producciones. Hago como dos o tres veces al año este rol y es uno que realmente amo. Es siempre diferente, de acuerdo a los colegas con los que trabajo o la producción que se tiene. Siempre es algo nuevo porque el elenco, dirección y conducción cambia, es diferente y lo hace crecer cada vez. Para mi, como paso cambios en mi vida personal, mis opiniones sobre las motivaciones de Lucia sobre ciertos detalles son diferentes, así que mi personaje cambia también. En esta producción ella esta bastante loca desde el inicio, lo cual es muy divertido de interpretar. La veo como una mujer que básicamente se enfrenta ante una sociedad en la que cree que no encaja, así que tiene una personalidad muy fuerte. Ella es atrevida y sale a lugares en los que no debería estar. Se enfrenta constantemente a su hermano, no acepta las decisiones de este y se enfrenta a el, y cuando es forzada a casarse, mata a su esposo. Yo no la veo como un personaje débil, probablemente está emocionalmente inestable, pero definitivamente no es débil.
De alguna manera es una visión del personaje mucho mas actual del tradicional
Puede ser. Mucha gente ve a este personaje como una niña débil y simpática que acepta todo lo que le pasa. Pero uno percibe desde el principio su personalidad, ya que desde el inicio, ella sale a las 3 am y ve un fantasma. En vez de asustarse y no volver a ese lugar, ella regresa una y otra vez, y no para de hablar de eso, es obsesiva. Me gusta interpretarla cada vez de manera diferente.
¿Como han ido los ensayos con este reparto?
Estamos pasándola muy bien. Son excelentes artistas y muy buenas personas, y eso ayuda siempre. Pienso que la producción es muy interesante, estamos haciendo un par de cosas que son muy diferentes a lo habitual y estoy contenta con eso.
¿Siente que Lima quizá es mas cómoda y amigable que otros lugares? Aquí parece que los repartos se integran mas que en otras ciudades.
Absolutamente, hay un sentido de comunidad que se forma aquí. Tendemos a estrechar lazos pues aquí almorzamos, comemos y pasamos el día entero juntos. Además, eso ocurre cuando uno está tan lejos de casa.
¿Cuáles son sus próximas producciones?
Voy a cantar con Juan Diego en Pésaro, lo cual es emocionante. Serán dos cantatas, una es la "Messa di Gloria" (de Rossini) y un concierto. Además cantaré "Semiramide" por primera vez en Marsella y también en Washington. Y por supuesto Puritanis, Lucias, y lo usual.
Entonces será un privilegio poder disfrutar de esta destacada soprano en una obra que contiene intriga, buen drama, excelente música y mucha coloratura.

Biografía de Jessica Pratt
Soprano australiana ganadora de numerosos concursos internacionales. Estudió con Renata Scotto y Lella Cuberli en la Ópera de Roma y la Academia de Santa Cecilia. Ha cantado en importantes teatros con gran éxito de público y crítica.
En el 2007 debutó en la Academia Nacional de Santa Cecilia de Roma bajo la dirección de Vladimir Ashkenazy y, pocos meses después, obtuvo un contrato como artista residente de la Wiener Staatsoper, donde debuta dirigida por Christian Thielemann. Se da a conocer mayormente al presentarse en el Teatro Comunale di Bologna en Lucia di Lammermoor, obteniendo un gran éxito de público y crítica.
Ha cantado también Lucia en el Maggio Musicale Fiorentino; en varias ocasiones en la Ópera de Zurich, dirigida por Ralf Weikert y por Nello Santi; en Salerno, dirigida por Daniel Oren; en el Carlo Felice de Génova, en La Fenice de Venecia, en Ámsterdam, Países Bajos y en el Teatro alla Scala, de Milán.
Jessica Pratt ha cosechado grandes triunfos como Gilda deRigoletto, en Como, Caracalla, y en el Festival Verdi de Parma; como Elvira de I Puritani, en Bergamo, Sassari, Salerno, Cremona, Brescia, Pavia, Como y Toulon; como la Prima Donna de Le convenienze ed inconvenienze teatrali, de Donizetti, en La Scala de Milán; en La Juive, en Tel Aviv; en Armida, de Rossini, en Garsington; como Julieta de Romeo y Julieta, en Salerno; como Amina de La Sonámbula en Como, Brescia, Cremona, Pavia y Saint Gallen; como Reina de la Noche, de La flauta mágica de Mozart, en el Covent Garden de Londres; en Adelaide di Borgogna y Ciro en Babilonia, en el Festival Rossini de Pesaro; y en Candide en la Ópera de Roma.
Presencias en el Festival Alejandro Granda: Mathilde, de Guillaume Tell (2013).

"Lucia di Lammermoor" se presenta en la Octava Edición del Festival Internaciones de Ópera "Alejandro Granda" los días 28 y 30 de abril en el Gran Teatro Nacional. Esta es una nueva producción dirigida y con escenografía de Allex Aguilera y vestuarios de Adán Martínez. Acompañan a Pratt el tenor Arnold Rutkowski, el barítono Julian Kim, el bajo Marko Mimica y el tenor Juan Pablo Marcos. Las entradas se venden el Teleticket.

13 abril 2015

"Lucia di Lammermoor" llega para impactar Lima

Jessica Pratt como "Lucia di Lammermoor" en La Scala de Milán. © Jessicapratt.org
La octava edición del Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" llega con este impactante y famoso título, uno de los mas populares de la lírica universal. Jessica Pratt volverá a deslumbrarnos con uno de sus roles mas exitosos.
(Ópera Perú) La próxima edición del Festival Granda promete ser volátil, impactante y llena de coloratura, ya que una de las óperas mas populares del repertorio llega para impactar Lima. "Lucia di Lammermoor" será interpretada por la fantástica soprano australiana Jessica Pratt, quien debutó en Lima en 2013 como Mathilde en "Guillaume Tell" en el mismo Festival junto a Juan Diego Flórez, y esta vez protagoniza un rol que la ha hecho famosa a nivel mundial, por la excelencia de su interpretación.
A inicios del siglo XIX en Europa se popularizaron las novelas y cuentos de Sir Walter Scott. Fue Gioacchino Rossini y Andrea Leone Tottola quienes usaron por primera vez un texto de este autor escocés en la ópera, lo cual provocó una moda entre los compositores italianos de la época. Gaetano Donizetti y Salvatore Cammarano basaron su ópera en la obra "La novia de Lammermoor" y la estrenaron en 1835, con gran éxito, a pesar de la censura por su tema controversial.
"Lucia di Lammermoor" es la historia de Lucia Ashton, quien ama a Alfredo pero es obligada a casarse con otro hombre por su hermano Enrico, pues la familia necesita recuperar el status económico. Esta presión la vuelve loca, con lo cual su amor se convierte en tragedia. La música de Donizetti es tremendamente inspirada, y es vehículo para que grandes cantantes den rienda suelta a sus cualidades vocales. Las mas grandes sopranos de la historia han interpretado este rol protagónico con tremendo éxito. Maria Callas, Montserrat Caballé, Beverly Sills, Joan Sutherland, Anna Moffo, Leyla Gencer, Renata Scotto, Edita Gruberová, Mariella Devia, Natalie Dessay, Diana Damrau, entre otras, son sus intérpretes mas destacadas, de las cuales podemos encontrar una amplia cantidad de grabaciones de estudio y en vivo.
El Festival Granda como siempre ha ensamblado un reparto internacional importante de jóvenes figuras para esta producción. En esta edición veremos una nueva producción dirigida por el brasileño Allex Aguilera y con vestuario del colombiano Adán Martínez. En el reparto principal veremos junto a Pratt al joven tenor polaco Arnold Rutkowski como Edgardo, al barítono coreano Julian Kim como Enrico, al bajo croata Marko Mimica como Raimondo y al tenor peruano Juan Pablo Marcos como Arturo. La Orquesta del Festival Alejandro Granda será dirigida por el venezolano Carlos Izcaray.
Diseño de la escenografía, por Allex Aguilera © Festivalgranda.com
Solo habrán dos funciones de esta popular obra, los días 28 y 30 de abril, en el Gran Teatro Nacional. Las entradas se venden en Teleticket. mas información en www.festivalgranda.com

04 marzo 2013

Soprano Jessica Pratt debuta el rol de Mathilde en "Guillaume Tell" en Lima

Jessica Pratt junto a Juan Diego Florez en una escena de "Guillaume Tell" de Rossini en Lima
Jessica Pratt es una soprano inglesa y criada en Australia que en los últimos años ha cosechado éxitos por tener una gran versatilidad en su voz, agudos fáciles  y bella y potente coloratura. Ha sido una de las pocas Gildas que han acompañado a leo Nucci, y ha destacado en roles complejos como "Ciro in Babilonia" y "Aureliano in Palmira". Llega a Lima por primera vez para interpretar el rol de Mathilde en "Guillaume Tell" de Rossini, en la sexta edición del Festival Internacional de opera "Alejandro Granda" en el Gran Teatro Nacional.


Lucia di Lammermoor
Como ha encontrado Lima en su primera visita?

La estoy disfrutando mucho. Me gusta mucho como desde el malecón se ve el amanecer. Nunca he visto algo asi en otro lugar.

Usted fue invitada a cantar el rol protagónico de "Lucrezia Borgia", pero luego se cambió el titulo a pedido de Juan Diego Flórez por "Guillaume Tell". Fue difícil el cambio?

En realidad mi repertorio es ya bien demandante. Al año hago 4 a 5 debuts en roles difíciles. Lucrezia Borgia probablemente llegara en el futuro, simplemente se ha retrasado. Hoy toca Guillaume Tell. Estoy disfrutando mucho el rol de Mathilde. La coloratura en su segunda aria es muy parecida a la coloratura en "Semiramide". Me siento cómoda en el rol, ademas el teatro es maravilloso, tiene una excelente acústica, así que eso nos ayuda a relajarnos.

Candide en Roma
Siente que en Rossini se siente absolutamente cómoda o prefiere algún otro compositor?

Me encanta Rossini como publico y también como cantante. Es muy saludable como cantante, al menos para mi, hacer al menos un rol rossiniano al año pues eso me ayuda a mantenerme en forma. Ademas, no podría haber hecho Bellini si no hubiera probado antes con los roles de Rossini. Es una coloratura que hay que practicar todos los días.

Ademas se dice que es bueno combinar roles de coloratura con otros mas pesados

Creo que no es saludable aislarse en un solo tipo de repertorio. Alguien que solo canta Rossini o solo canta Puccini no va a ser un artista completo. Dentro de los ejercicios diarios debe haber coloratura, staccati, respiración, etc. Creo que el problema con los cantantes de ahora es que tienen este apuro con cantar Verdi o Puccini. Cuando estos compositores escribieron estas obras, lo hicieron para cantantes que cantaron antes Donizetti, Bellini o Rossini, aproximados a esa técnica.

Ud ha cantado en Pesaro, la cuna de Rossini. Cree que ha logrado el éxito ahí?

Me siento muy contenta, es un festival maravilloso, es una gran experiencia y alegría  Lo he disfrutado mucho sobretodo en los últimos dos años.

No voy a preguntar cual es su teatro favorito, pero al menos dígame dos o tres donde haya tenido experiencias extraordinarias

En Covent Garden disfrute mucho. Yo soy inglesa, así que entre ingleses hay un entendimiento especial con el publico y la gente que trabaja en el teatro. También La Fenice en Venecia es muy importante para mi pues ahí me han dado la oportunidad de cantar operas que realmente amo.

Usted es inglesa pero ha crecido en Australia. Cuando se presenta en diferentes partes del mundo, cree que hay una costumbre por compararla, digamos con Joan Sutherland y otros cantantes que han dejado huella?

Es inevitable, pues como seres humanos, ponemos a la gente en categorías  Es fácil pensar de donde es este cantante y así ver quien vino de ahí antes. O si uno canta un repertorio, ver quien también lo hacia. Por supuesto que al saber que vengo de Australia piensan en Joan Sutherland, por sus grabaciones y su legado. es una cantante que yo admiro mucho pero no por ser australiana sino porque fue una gran cantante.

"Guillaume Tell" se escuchará en Lima por primera vez. Que le puede decir al publico que va a encontrar en esta obra, especialmente en el rol de Mathilde 

Tiene todo, es 'grand opera', y es una obra fantástica. Es genial poder presentarla aquí 

Cual seria la parte mas difícil para Mathilde?

La segunda aria, pues es dramática y como joven cantante es difícil poder darlo todo.

Aunque este Rossini no es todo coloratura, es mas pesado, mas grande, mas lírico

Yo no diría mas pesado, es mas largo mas bien. En términos de complicaciones Guillaume Tell no lo es tanto. Ciro in Babilonia o Armida si son complejas pues hay que cantar durante toda la ópera, eso es difícil. Mi voz esta adecuada al tipo de roles con coloratura y que va mas en los agudos, pero cantando en el registro central, en roles como Semiramide o Armida, ayuda a mi voz a trabajar esa parte.


"Ciro in Babilonia" en Pesaro, con Ewa Podles
Que planes tiene para el futuro inmediato?

Muchos, este año abrimos la temporada en La Fenice con "L'Africaine" de Meyerbeer. Ademas voy a debutar en España con Leo Nucci en un "Rigoletto" en Sevilla. Luego en Rheims haré mi primer "Capuleti e I Montecchi"



02 marzo 2013

"Guillaume Tell", un espectáculo que pudo ofrecer más

Fotos: Gran Teatro Nacional
Por Gonzalo Tello
Operaperu.com

La sexta edición del Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda" abrió este viernes en un nuevo recinto, el Gran Teatro Nacional, con todas las miradas nacionales e internacionales fijas y atentas en el debut en el rol de Arnold del tenor peruano Juan Diego Flórez, el cual volverá a hacer en el Festival Rossini de Pésaro, . 

El Festival Granda se caracteriza desde hace seis años de traer al Perú, un país donde la cultura lírica no ha sido tan difundida, a una constelación de artistas consagrados y en ascenso de la lírica internacional lo cual sorprende a nuestros vecinos que ven con asombro como aquí se pueden ensamblar elencos de ese nivel.

Y ese es el fuerte del Festival, lograr ensamblar elencos de primera que ofrecen un resultado importante. En las últimas ediciones del Festival Granda los resultados musicales han sido magníficos. Como gran ejemplo, el "Don Carlo" en 2012, "Barbero de Sevilla" en 2011, entre otros.


La edición 2013 nos trae, en vez de "Lucrezia Borgia" de Donizetti como estaba programado en un inicio, otra obra a pedido del propio Flórez: "Guillaume Tell", la última gran obra escrita por Rossini y estrenada en la Opera de París en 1829. Rossini no quiso componer una nota más luego de esta ópera, y hasta su muerte en 1868 solo escribió algunas obras de cámara y sacras. Lo que Rossini logró con esta partitura es increíble: La melodía, orquestación y sentido musical están muy por encima de obras como El barbero de Sevilla o La Italiana en Argel, deliciosas comedias que compuso poco más de una década antes. En "Tell", el nivel de la composición y las capas armónicas van más allá de lo acostumbrado en este compositor, he por ello la fría recepción del publico parisino en su estreno, y la poca frecuencia con que se representa esta obra. Tanto por la dificultad en contratar cantantes idóneos así como lo anacrónico del libreto, el cual está plagado de referencias patrióticas, sin un orden ideal. Es difícil además escucharla ya que existen muy pocas grabaciones referenciales y que un teatro o Festival la programe siempre es un evento de nivel mundial. Solo hace poco se interpretó de forma integral en el Royal Albert Hall de Londres como algo muy especial.

Szemeredy, Florez y Guagliardo
Flórez pidió esta ópera para poder prepararse antes de su debut en Pesaro este verano. Esta ópera no se ve en ese festival rossiniano desde 1995, cuando el legendario tenor Gregory Kunde hizo de Arnold. Flórez y su virtuosisima técnica son en parte la razón por la que este Festival dedicado íntegramente a las obras de Rossini, lo programe después de tanto tiempo.

Para Ernesto Palacio no ha sido nada fácil preparar este "Tell", ya que encontrar cantantes idóneos es difícil  Incluso a pocas semanas del viaje y ensayos, algunos artistas tuvieron que desistir, como la mezzo Daniela Barcellona quien recibió un ofrecimiento importante de Berlín para interpretar Dido en "Les Troyens", o del director italiano Alessandro Vitiello, quien un accidente le obligó a cancelar sus presentaciones. Felizmente se llega con un elenco solido de voces experimentadas.

Una grata sorpresa es saber que la partitura en esta versión en Lima no ha sido del todo recortada, se conserva gran parte de la música e incluso los ballets, los cuales son comúnmente recortados. Lo que se omiten los las repeticiones de cavalettas y algunos pasajes corales que dramáticamente dilatan bastante la historia.

Otra de las grandes sorpresas y enorme satisfacción es el nivel logrado por la orquesta. Cuando decimos que esta obra es difícil de montar, también lo es porque la partitura es complicada. Incluso su famosa obertura es difícil para una orquesta profesional. En este caso esta obra es interpretada por la orquesta juvenil "Sinfonía por el Perú" integrada en su mayoría por jóvenes estudiantes del Conservatorio Nacional de Música y algunos elementos de la red de orquestas. Con el apoyo de los cinco maestros de la Filarmónica de Viena que vinieron a darles apoyo pedagógico, y algunos integrantes invitados de la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar de Venezuela, este ensemble logra no solo sobrevivir sino darle un ritmo dramático e intenso a la genial partitura rossiniana. El director Espartaco Lavalle logra un buen maridaje entre peso orquestal, tiempos dinámicos y solemnidad cuando es requerido. y absoluto control sobre coro y orquesta, apoyando correctamente a los cantantes. Una excelente interpretación digna de elogio a director y músicos.

El protagonista de la historia, el barítono húngaro Kàroly Szemerédy en el rol de Guillermo Tell, demuestra una gran evolución desde su visita en 2009, en que eran claras sus deficiencias en la emisión.  Si bien no fue un Tell virtuoso, su voz a tomado un color interesante y su potente emisión lo ayuda a apoyar largos pasajes en esta obra, como en su aria "Sois immobile" del tercer acto.

La soprano inglesa Jessica Pratt, la cual es una de las nuevas figuras en Pesaro y se está haciendo conocida en el mundo por sus capacidades, sobretodo en el repertorio belcantista, debuta el rol de Mathilde en Lima. Con un bello timbre y una interpretación de lo más elegante nos da cátedra en su gran escena del segundo acto "Sombre forêt", en que no encontramos un bel canto tradicional, sino más bien una escena que roza un lirismo y unidad musical que encontramos solamente en el Verdi Maduro, incluso en Puccini medio siglo más tarde. Así de revolucionario fue Rossini al final de su vida de compositor. Pratt logra gran virtuosismo en los extensos dúos con Arnold.

Jessica Pratt y Juan Diego Florez
Y es el Arnold de Juan Diego Flórez el que se lleva las palmas de la velada, ya que este es el rol más difícil que cualquier tenor puede encarnar. Canta durante los cuatro actos largas escenas complejas, intercala hasta 28 Do de pecho y muchas otras notas agudas, y además debe sobrevivir todo ese viaje para llegar al último acto y cantar una escena extremadamente difícil de 15 minutos que incluye una caballeta suicida que lo obliga a lanzar sobreagudos a toda voz, por encima de una orquesta en forte y el coro. Flórez adapta a su estilo y timbre este rol, distanciándose de la voz Rossiniana heroica que nos dejaron Bruce Ford, Gregory Kunde, Rockwell Blake u otros, y volviendo a Arnold un personaje más lirico y con el fraseo, técnica y volumen propios de Flórez. El tenor peruano supera nuestras expectativas, y aunque corta severamente el “Aux armes” final, el cual en grabaciones dura varios compases más, es heroico lo que logra en este rol, y ademas un privilegio ya que el mejor tenor rossiniano de la historia, en el pico de su carrera, nos regala en su ciudad natal.

Impresionante Ivan Magri

El tenor italiano Ivan Magri llega a Lima luego de exitosas presentaciones en Valencia con “I Due Foscari” de Verdi, cantada nada menos que junto a Plácido Domingo. Magri es una de esas voces en ascenso que en cualquier momento se dispara al estrellato. Voz de bellísimo timbre, segura y con agudos fáciles, interpreta el breve rol del pescador, el cual tiene que intercalar hasta 3 Do de pecho, hace que esta producción sea un lujo de tener a un tenor de ese nivel en un rol “secundario”. Magri seguramente brillará cuando interprete a Hernando de Soto en “Atahualpa” de Pasta a finales de mes.


El barítono italiano Carlo Cigni interpreta a un Gessler rotundo, dramático y con una correcta interpretación rossiniana. Uno de los placeres del rossini serio es precisamente escuchar a los bajos o barítonos interpretar papeles duros como este.


La soprano ligera Arianna Ballota posee un bello timbre y le hace justicia al rol de Jemmy, hijo de Tell.

La mezzosoprano Albanesa Enkelejda Shkosa destaca en el breve rol de Edwige con fuerza, ya que tiene una voz con bella textura y transmite naturalmente dramatismo. Deja una grata impresión y nos gustaría ver pronto a esta mezzo en un rol más complejo en nuestros escenarios.

Interesante la voz del bajo italiano Ugo Guagliardo durante el terzetto con Arnold y Tell del segundo acto.


Aunque por momentos no se le escuchaba, fue correcto el Melchtal del barítono peruano Humberto Zavalaga. Buen resultado el del barítono Xavier Fernández como Leuthold, con buena emisión y adecuado dramatismo. Asimismo correcto el cazador el bajo Carlos Martínez. El Rudolphe de Juan Antonio de Dompablo si dio mucho que desear, inaudible casi completamente.

El Coro Nacional dirigido por Javier Súnico fue correcto, aunque inaudible muchas veces. El poco numero de integrantes y lo amplio del escenario pueden haber influido.

Ballet Nacional durante el tercer acto
La participación del Ballet Nacional, por más esforzado por ofrecer una interpretación decente, fue deplorable y poco digna del estatus de primer elenco. Si bien da gusto que no se hayan omitido las escenas de ballet y hayamos podido disfrutar de esos momentos, que en Rossini son muy inspirados, el Ballet Nacional no mostró el profesionalismo que su nombre remite, y estuvo muy por debajo del espectáculo. Comprendemos el interés del Ministerio de Cultura por incluir a los elencos y darles la oportunidad de participar en este tipo de producciones internacionales, pero hay que tener mucho cuidado de no exponer sus deficiencias de esa manera tan explícita. Si bien las coreografías que combinaban elementos modernos, sobretodo en el tercer acto, se veían muy atractivas, la ejecución fue penosa, con bailarines mirándose de reojo entre ellos, como no sabiendo que hacer, y en completa desincronización.

Otro punto gravísimo fue el pésimo trato de los subtítulos. Hicieron perder todo interés por entender la trama y le quitaron todo el peso al guión. Sin contar que ese español antiguo ya no se usa en los teatros de ópera. Siempre se actualiza al lenguaje moderno para hacerlo más atractivo al público joven.

Finalmente la puesta en escena de Massimo Gasparón estéticamente es atractiva y nos muestra un minimalismo propio del director. Sin embargo, no vivimos en 1950 y ese tipo de dirección casi nula, en que los cantantes entran a escena, declaman con las manos y se van, además de un escenario que si bien funciona claramente solo en el segundo acto, y en el resto de las tres horas siguiente se ve pobre y poco funcional desluciendo completamente el drama, desluce el espectáculo en su totalidad. No hay cosa más arriesgada que presentar una ópera desconocida, compleja y tan larga con un montaje que no apoye dramáticamente a la parte musical. Y si los subtitulos no sirven ni ayudan, estamos al borde de una tragedia.

Eso nos hace pensar el peligro que conlleva presentar espectáculos así. Últimamente parece que el rubro operístico peruano está alejándose de los nuevos públicos, ofreciendo solo espectáculos démodé que atrae a los públicos mayores más tradicionales, publico en extinción que no estará presente muchos años más. La ópera es un ente vivo, es drama, es teatro, es música de la mejor, y nuestro público limeño se ha vuelto exigente, exige ver calidad y está expuesto a excelentes producciones como musicales, teatro y demás que lo han hecho aprender en los últimos tiempos. Presentando espectáculos operísticos a la antigua, sin peso en lo teatral, ni explotando los recursos que el GTN si puede mostrar, estaremos ante un espectáculo de museo, reliquia antigua que será poco atractiva, y por lo que público joven neófito y con ganas de aprender no pagará, sobre todo a precios altos. Se estará alejando a cualquier otro público de la posibilidad de disfrutar de un espectáculo tan grato. Corresponde al Festival Granda estar a la altura no solo en lo musical, sino en lo teatral, como pasa en todos los festivales del mundo.

Es importante que todos los gremios que manejan la ópera en nuestra ciudad vean más allá de sus espectáculos y de los grandes elogios que reciben de amigos y afines, que siguen con la resaca del éxito de Juan Diego Flórez para justificar cualquier otra deficiencia. Es importante mirar al futuro y revisar qué es lo que falta completar. Solo así se saldrá del subdesarrollo cultural y empezaremos a ver espectáculos de excelencia. Estamos encaminados, solo hay que mirar los detalles, y aprender de otras artes afines y ver en qué punto se encuentran.

“Guillermo Tell” continua en en Gran Teatro Nacional los días lunes 4 y jueves 7. Luego viene “Atahualpa” el 23 y 25 de marzo, en forma de concierto, sobre el mismo escenario.