01 abril 2008

Rigoletto en el Teatro Alejandro Granda (UPDATED: English translation available)


Rigoletto en el Teatro Alejandro Granda

Rigoletto: Roberto Frontali
Duque: Juan Diego Flórez (debut)
Gilda: Alessandra Marianelli (debut)
Sparafucille: Carlo Malinverno
Magdalena: Josefina Brivio
Monterone: Humberto Zavalaga

Orquesta
Conductor: Michele Mariotti
Dirección: Massimo Gasparón
Escenografía: Massimo Gasparon
Vestuario: Emilio Montero, Massimo Gasparon


En un vestuario tradicional, como podría encontrase en La Scala o cualquier otro teatro, vemos a un Rigoletto, preparándose para la fiesta. Este sale a escena durante el preludio. El telón se levanta y vemos un palacio bastante convincente, con extras y miembros del coro, junto con mujeres que se desplazan por el escenario. El duque entona su “Questa o quella” con el aplauso excesivamente efusivo del público, quien ha ido a ver a su ídolo triunfar en este rol, desde antes que empiece la ópera.

De Juan Diego se dice que es el heredero de Pavarotti, pues él mismo lo nombró su sucesor. Otros críticos y especialistas coinciden, y ahí me uno yo, que es más un heredero del legado de Alfredo Kraus. El tenor canario hizo suyo el repertorio del belcanto, mas algunos líricos. Todo lo contrario a Pavarotti, quien con voz mas gruesa, y timbre y agudos espectaculares, no dudó en meterse al verismo y roles mas dramáticos, llegando hasta cantar un Otello.

El tenor aquí cumple de buena manera su rol, aunque hay dos cosas que me llamaron la atención. La primera, parecía que no dominaba el texto y no había hecho suyo aún el papel, todavía faltaba limar ciertos pasajes, que para mérito del tenor, reformuló y logró sacar de ellos nuevos matices y coloraturas en pasajes ya muy conocidos, y que muchos tenores han hecho suyos. Ahí está el merito de los grandes cantantes, en reformular papeles que como éste, son recontra conocidos, y darles una nueva lectura, y causar entusiasmo con esto. Lo segundo fue que la voz en sí no era la de un Duque al que estemos acostumbrados. Hasta el mismo Kraus tenía un volumen y tamaño mayor en la proyección que la que tiene Flórez, pero eso ya es cuestión de gustos.

En el segundo acto, canta “Parmi veder le lagrime” la cual empieza con un recitativo largo y complicado, y luego el aria, que el tenor canta brillantemente. La cavaletta siguiente es simplemente emocionante, y aquí el tenor no se resiste en recargar cada frase, y lanzar un re sobreagudo que enloquece al público. Mejor estuvieron “La donna e Mobile” y el cuarteto “Bella figlia dell´amore” donde Flórez, se aproxima más que nunca al fraseo y estilo de Kraus.
La interpretación de Flórez en su papel dejó a mas de uno satisfecho (aquí no incluyo a los entusiastas que aplauden de pie sin siquiera saber que ópera han visto). Lo digo por el despliegue de agudos que, tenores hoy día no se atreven a hacer. Ese es otro mérito de nuestro tenor, mantener viva la llama del bel canto de otrora, en nuestros tiempos donde hay escasas estrellas en ese repertorio.

Roberto Frontali, quien es una estrella consagrada en los grandes teatros, le dio al Perú el privilegio de verlo en un papel con el que pronto debutará en el MET, y que también llevará a Madrid. Frío al inicio, con agudos secos e inexpresivos, me hizo recordar las críticas que se le hicieron cuando cantó hace poco La Travista en Milán con Angela Gheorghiu. Poco a poco el barítono fue mejorando, pero tuvo algo en contra: la conducción de Mariotti no le permitió destacar en sus momentos clave. Definitivamente la noche era de Flórez.

Marianelli, debutante también en este rol, cumplió un papel correcto como Gilda, pues tenía todos los elementos del personaje, tanto en voz como en apariencia. Su presencia en Lima nos recordó a Ermonela Jaho, joven soprano que vino a Lima hace varios años a cantar Semiramide. Ahora está triunfando en Londres, alternando en el rol de Violetta en “La Traviata”, nada más que con Anna Netrebko. Su “caro nome” no me satifizo enteramente, ni sus momentos dramáticos junto a Rigoletto, pero tiene un buen instrumento que funcionaría mejor en otros roles, como en “Il Turco in Italia” por ejemplo, en el que canta excelentemente. La idea de presentar jóvenes cantantes en sus primeros años de carrera, es ganar experiencia en teatros nuevos y con audiencia virgen, y Lima es una oportunidad interesante.

Malinverno como Sparafucille resultó ser interesante en sus cortas apariciones. Mucho más interesante en el tercer acto que al inicio, en su dueto con Rigoletto.

Josefina Brivio demostró tener cada vez mejor voz, además de una soltura escénica que nuestra diva Jacqueline Terry envidiaría. Muy buena en el Cuarteto del último acto.

Humberto Zavalaga como Monterone estuvo a la altura, y eso demuestra lo buenos que pueden resultar nuestros talentos cuando están rodeados de talento y de exigencias mayores que las que se dan en nuestro medio.

La orquesta y coro sonaron bastante bien. La conducción de Mariotti fue buena en general, pero su interpretación de la ópera no trajo nada nuevo, tuvo cero inspiración en momentos clave, y ninguna intención de apoyar a los cantantes en sus momentos de lucimiento, salvo por Flórez. Su peor momento fue al final del segundo acto, cuando Frontali y Marianelli simplemente se dignan a terminar su escena, con sobreagudos de por medio, pero sin mayor brillo ni trascendencia.

Sobre la dirección escenica y la escenografia. Simplemente atroz. Según se decía, Gasparón tenía una idea muy bien hecha de lo que quería para esta producción. Pues diré que su propuesta fue de las más aburridas que he visto en mucho tiempo (desde que Prolírica presentó su última ópera, para ser precisos). Cero imaginación con las actuaciones, que por momentos parecían de colegio. Lo importante de una buena actuación, es complementar los gestos con la música e historia, pues aquí la dirección de Gasparón restó atractivo a la producción.

Ni que decir de los escenarios. Tras una buena impresión en el primer acto del palacio del duque, pasamos a un telón negro que pretendía suplantar calles oscuras, y luego a backings blancos, que pretendían sorprender al público haciéndole creer que era la casa de Rigoletto. En una producción moderna minimalista lo acepto, pero no había relación entre las columnas, los vestuarios, con eso. Una vergüenza. Básicamente no hubo cambio de escenario, pues las columnas se mantuvieron ahí. Gran ahorro de dinero y de creatividad. Con esto, tendré en cuenta la próxima vez de que si Gasparón es el director, mejor ni voy.

Los vestuarios, simplemente espectaculares. Especialmente el del Duque en el tercer acto, una especie de gato con botas todo en color melocotón. Los protagonistas tuvieron un cuidado especial en esto, mas no tanto los extras y roles menores.

Una experiencia que nos deja satisfechos, aunque más pareció haber visto a JDF en recital que una ópera con grandes talentos. Pero para los artistas mejor, Lima todavía es terreno virgen que sirve como laboratorio. Y eso no tiene nada de malo, el Perú lo agradece. No todos los días se dan estrenos mundiales por aquí.


-----------------------------------------------------------------------------------“Rigoletto” from Teatro Alejandro Granda, Callao, Peru


In a tradicional costume, as you can find in La Scala, or any other theatre, we see Rigoletto, getting himself ready for the party at the palace. He comes onstage with curtains down and during the prelude. Curtains up, and we see columns and the extras in the party at the palace of the Duke of Mantua. He sings the famous “questa o quella”, why he receives and intense and effusive applause from an audience that went to see him succeed, even before the opera starts.

About Juan Diego Flórez, is said that he is the successor of Luciano Pavarotti, because the late tenor named the Peruvian like that. Other critics and specialists agree (there I agree with them) that he is the heir of the legacy of Alfredo Kraus. The Spanish tenor did his the belcanto repertoire, and some other roles. Otherwise, Pavarotti, with a thicker voice, timbre and outstanding high notes, was more inserted in verismo and more dramatic roles, even recording verdi’s “Otello”.

Flórez, as the Duke, made a good job. But I have two reasons to doubt: First, it seemed that he didn’t know very well the words, and he couldn’t resolve some phrases immediately. There was some work to do yet, but for his merit, he could manage the arias and could find some original and new readings in coloratura, of the cavalettas specially. This is a good merit for him, and that’s how we make the difference between good and bad artists. Finding new readings on very well known works and characters, and performing with beauty and enthusiasm, is something Flórez acknowledged quite good here.

Secondly, I couldn’t find his voice as the Duke we are all used to. Even Kraus had a thicker and bigger voice for it, but this is just a matter of taste.

On the second act, Flórez sings “Parmi veder le lagrime” wich starts with a long and complicated recitativo, and then the aria, wich the tenor sings brilliantly. The cavaletta “Possente amor” is just frenetic, and the tenor does’nt care about singing with full voice and making all the fireworks he’s known for. He ended up with that high D that makes the audience crazy. In this point, I’m sure he will be one of the few new tenors that is able to sing those high notes during every single performance. Something other tenors don’t really care much.

The world famous Roberto Frontali gave Peru the privilege to see him singing a role he will repeat at the Met and in Madrid later. Cold voice at the beginning, with a grasp voice, and dry high notes, he could improve better during act two. But he couldn’t show all his abilities, because of a very quick and lacking-of-soul tempo of the conductor.

The 22 year old Marianelli was a good Gilda after all, having all the characteristics of this type of role: Looks and lyric voice. Her “caro nome” was not impressing for me, not even her dramatic moments next to Rigoletto, but the instrument works very good, and maybe is better suitable for other roles, like “Il Turco in italia” that she sang before and very good. She’s another artist in the roster of Flórez´s manager, Ernesto Palacio, that´s why he takes advantage of this opportunity where she can measure her abilities without having the problems with bad press or bad reviews. That´s why cities like Lima are good for, to try new things without consecuences. Imagine a bad Rigoletto in, Vienna, for example.

Malinverno as Sparafucille was interesting in his short scenes. He was much better at the trio of the third act, than at the beginning.

The Peruvian Brivio as Maddalena was above the circumstances, showing a good stage presence, and a dark and big voice, giving a lot to the quartet.

Orchestra and chorus were good. Mariotti´s conducting was fast and forceful, but he didn’t bring anything new to the score, no inspiration in key moments, and no intention to help singers to shine. Especially at the end of act two, when both father and daughter, end the scene with high notes, but no emotion.

Scenery and stage direction just sucked. Even if Gasparon was known of having a clear idea of the opera, it was boring and rested to the whole production.

Scenery was basically the same throughout the opera, just little changes that showed great savings in money, and creativity. Very disappointing scenes, like the house of Rigoletto, and the house of Sparafucille.

Costumes were traditional, and simply beautiful. More visually attractive were the costumes of the principals, specially my favorite: The duke on the third act, looking like Puss in Boots in color peach. And Gilda on man costume, very distinctive and exciting to look at. This is where I think Gasparon empahizes the most, as a Costume designer. The work of the Peruvian Emilio Montero is proven here to be good, with its elaboration.

This is a satisfactory experience for the Peruvian audience that loves his tenor, and will make him succeed whatever happens. This is still a virgin territory that works as a lab, and that’s not bad at all, the country give thanks for it. We don’t see world premieres here everyday.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, yo estuve en la función del dia de ayer, que puedo decir,
Sin lugar a apasionamientos doy mi punto de vista.

PUESTA EN ESCENA: muy buena, no tiene nada que envidiar a cualquier
Puesta de fuera pero tampoco puedo ser tan mesquino de compararla
con las puestas de Prolirica…
Es verdad que no es una maravilla, pues tenemos que tener en cuenta
que no tenemos Teatros con una tecnología que nos permita hacer grandes
cambios de escena, eso es muy independiente a tener alto o bajo presupuesto.
Pero la calidad con la que ha sido concebida es de muy alto nivel.
en general muy buena producción.

DIRECCION ESCENICA: Para mi gusto el movimiento escénico si tengo
que decir que estuvo muy “escolástico” muchos momentos del coro sobre todo
muy estáticos en escena. En general los cantantes solistas en papeles chicos y protagónicos tuvieron un movimiento escénico bueno.

DIRECCION MUSICAL: La dirección del maestro Mariotti fue correcta y muy
pulcra. Quizá algunos tiempos de la orquesta demasiado rápidos y otros lentos si comparamos con versiones discográficas de otros directores…. Pero en General logro
un sonido homogéneo y limpio. La Orquesta formada por profesores de la Sinfónica
estuve en un nivel bueno. El sonido por momentos si debo decir que le faltaba algo
de sutilezas pero…
Es evidente que en nuestro medio se lucha con la falta de teatros adecuados para espectáculos líricos como la Opera o la Zarzuela, puesto que
el teatro granda si bien se escucha bien, para el sonido de las butacas de mezanine, el sonido llega por momentos un poco sordo.

VESTUARIO: Muy bien logrado, muy bello y de buen ver.

ILUMINACION: Me parece que demasiado oscura para mí gusto.

SOLISTAS NACIONALES: Es evidente que son roles muy pequeños, en los cuales
no demuestran ante los ojos del común, las virtudes de sus capacidades vocales e interpretativas, pero tengo que mencionar el Borsa de José Marino, que se le escucho
muy bien y se paro bien en escena, igualmente el Marulo de Xabier Fernández que escénicamente estuvo ala altura. Los demás roles cumplieron aunque hubo desajustes para mi gusto en cuanto alas voces requeridas para estos roles…

ELENCO PROTAGONICO: Sin Lugar a dudas el triunfador de la noche fue el gran barítono Robero Frontalli, que supo administrar su voz hasta llegar a una performance
muy brillante, su voz quizá es algo áspera en algunos pasajes, pero su entrega y ese excelente fraseo y musicalidad, logran conmover al público de las butacas.
Su momento más alto, el dúo con Gilda, el aria de Cortigiani, vil razza del acto 2, con una entrega y un fraseo conmovedor, y el dueto final de la obra.
La soprano Alesandra Marianelli, tenemos que tener en cuenta que es una chica de 22 años y debutante en el rol. Voz calida y muy bella, su Gilda fue muy expresiva, su momento más alto fue el aria Caro Nome, con bellas notas y un bonito fraseo, se le noto muy nerviosa en otros momentos. No puedo ser tan injusto de quitarle cosas positivas simplemente porque ajusto y desafino una nota en el dueto del segundo acto con el barítono, nota que además no esta escrita. Es aun el ímpetu de la juventud, pero ella tiene todas las condiciones para llegar a ser una gran cantante pues posee carisma, bella voz y interpretativamente mucha intuición, tuvo momentos muy bellos, otros fríos .el tenor Juan diego Flores, posee una musicalidad excelente, una técnica de primera y canta con un fraseo muy fino, Quizá para mi gusto no es la voz adecuada para el rol teniendo en cuenta ojo.. que no lo comparo con Domingo, Villazon, Álvarez o Pavarotti, pues es ilógico. Mas bien lo tengo que comparar con tenores como Kraus , Wunderlich , que son en este caso los mas cercanos a el , es decir un tenor lírico ligero asumiendo un rol Verdiano como es el Ducca . Tuvo momentos muy bellos sobre todo en el aria Parmi veder le lacrime, y lo mas brillante sin lugar a dudas es su La Donna è Mobile, Pero tengo que comentar que en muchos pasajes sobre todo en el Questa o quella, el dueto con Gilda, la cabaleta, el cuarteto, pues es natural que su voz no se adecua a este rol, dejando eso de lado, hizo un Ducca con un fraseo exquisito, un legato y un canto de primera calidad. Pero repito
no posee aun el timbre adecuado para el Ducca, resultado de esto es que en muchos momentos se le escucha muy bajo y por debajo de la presencia de Rigoleto o de Gilda.
El Bajo Carlo Malinverno muy notable en el primer dueto con Rigoleto , con una voz de bajo bella y rica en color , mas bien no tan brillante en el acto 3.
La mezzo Peruana Josefina Brivio cumplió a cabalidad el rol de Magdalena igualmente
para mi gusto personal es una voz muy pequeña para un rol que casi es el de una contralto, pero musicalmente hizo una magdalena muy buena. Y vocalmente tuvo momentos muy buenos.

Veremos que sucede con la siguiente función… esta es mi humilde opinión

Anónimo dijo...

Thanks for a balanced commentary that is willing to give us the not so good with the good. As for the costumes, I only saw pictures of Florez in the heavy robes (at the beginning)? Did he wear such bulky costumes throughout? I find it odd that he should so often be weighed down with what seem to be to be excessively bulky costumes. Same thing at the Met with the Barber of Seville.

Anónimo dijo...

Josefina Brivio demostró tener cada vez mejor voz, además de una soltura escénica que nuestra diva Jacqueline Terry envidiaría. Muy buena en el Cuarteto del último acto.

Que poca SERIEDAD!!!!!! POR FAVOR!!! como va a poner en un articulo de critica de una obra, UNA AFRENTA A OTRA COLEGA PROFESIONAL DE ALTISIMO NIVEL...????
Es una RIDICULEZ y con este comentario, pierde toda seriedad el contenido de su critica... me parece vergonzoso. Cada artista es UNICO e IRREPETIBLE, como los seres humanos... esas ridiculas comparaciones.... por favor? por que no abren el corazon sin prejuicio y se dejan inundar por el arte que PUEDE brindarle el artista que este en ese momento alli, que seguramente esta dando lo mejor que puede y lo mejor que puede hacer ademas...
Que se yo... es mi opininon!

Felipe dijo...

Pareceria que el ultimo comentario es de la propia Srta. Terry o de algun allegado.
No veo nada malo en que el autor de la critica haga una comparacion de este tipo (las criticas se basan muchas veces en comparaciones!!).
No creo que sea una "afrenta" ni mucho menos, no se dice nada en que se le falte el respeto.
Por otro lado, para los que hemos escuchado a ambas cantantes, a pesar de ser de cuerdas distintas, es obvia la diferencia de calidad.
Esto no resta meritos a la Srta. Terry, que los tiene sin duda.
Igualmente, esta es solo mi opinion.

Felipe dijo...

La critica me parecio muy interesante. Cuando pusieron los fragmentos del ensayo, la primera impresion del escenario fue muy buena: el palacio del Duca se veia realmente esplendoroso. Luego cuando pasaron fragmentos de la escena siguiente, en la casa de Rigoletto, me decepciono el hecho de que no cuidaran de cubrir bien el palacio, que se veia muy claramente al fondo. Ahora me entero que el finale tambien fue hecho sobre el "palacio", un detalle que afea la puesta.

Gonzalo Tello dijo...

Aqui todos los comentarios se respetan, y aprecio su interes y entusiasmo. Cuando me refiero a Jacky Terry, no lo hago sin ningun animo de desmerecerla. Pero yo en anteriores criticas, he destacado que le falta experiencia y movimiento escenico cuando interpreta las obras. Me parece una buena cantante digna de los papeles que ha interpretado, y si le recomiendo explotar su lado escenico, que e smuy importante.

Otra de las caracteristicas de este blog, es no ser serios, sino relajados y utilizar cuando se pueda jerga y comparaciones comunes, que cualquiera pueda enterder. Esto no es un blog de especialistas para especialistas, es un blog de un joven aficionado para el publico joven, mayor, etc.

Gonzalo Tello dijo...

Otra cosa, al primer anonimo:me parece que tu "humilde opinion" es una opinion bastante critica y excelente. Si te das cuenta no coincidimos en muchas cosas, sin embargo creo q ambas criticas son validas, y aportan mucho.

Otra cosa, en la medida de lo posible, pongamos nombre, o seudonimo, asi hacemos la discusion mas personalizada, para que no aparezcan todos con el mismo nombre "anonimo"...saludos.

Anónimo dijo...

Hola , Soy "Humilde Opinion" apartir de ahora me bautizo con ese nick. Gracias por el comentario.

Acaba de salir una critica en el diario El Comercio... se las paso.

EL COMERCIO PERU

CRÍTICA DE MÚSICA
Ópera grande en el Callao de Granda
Por José Quezada Macchiavello


La decisión del Gobierno Regional del Callao, en alianza con Romanza y Amigos Peruanos de la Ópera, plasmada en la producción del Primer Festival Internacional de Ópera Alejandro Granda del Callao, es digna de los mayores elogios, ya que además de los logros artísticos contribuye a descentralizar la difusión de la música en nuestro medio, donde, salvo excepciones, se concentra en pocos distritos limeños.


Tanto en el Callao como en el balneario de La Punta residía una extensa colonia italiana desde la segunda mitad del siglo XIX. Era época de efervescencia política en Italia, en plena gesta por la unidad nacional. Y al lado de Garibaldi o Cavour estaba la figura grandiosa de Giuseppe Verdi sentando a través de su arte las bases sentimentales de esa unidad ansiada por siglos por los italianos. Sus óperas se montaron en el Perú a pocos años de sus estrenos absolutos en Italia.


Si para quienes descendemos de italianos en aún cercanas generaciones la ópera es un ancla poderosa y sentimental con una tradición, me imagino que para los italianos emigrantes del siglo XIX las frases emotivas de la música de Verdi y sus textos exaltados que rememoraban a veces la patria perdida y distante tenían un poder singular de cohesión. Justamente las óperas de Verdi están siempre llenas de mensajes patrióticos. Recordemos por ejemplo cómo en "Rigoletto", que es precisamente del mismo año en que Garibaldi anduvo por el Perú, 1851, el bufón recuerda que lo que lo sustenta es la patria, la familia y el culto.


El festival es un merecido homenaje para Alejandro Granda, y es más interesante aun que involucre a un tenor que está siendo reconocido en el mundo y en su tierra, como es Juan Diego Flórez, a quien es un privilegio apreciar en la plenitud de su carrera en ascenso.


Justamente, el teatro municipal Alejandro Granda Relayza del Callao luce impecable en su presentación, posee un foso cómodo, un buen escenario y un aforo si bien no muy extenso bastante aceptable. Hay que mejorar la mezzanine, que tiene diseño de cine. Quizá retirar algo de alfombras, ya que en las primeras filas de esa zona se escucha muy velado el sonido. Por otro lado, el trajín de personas que llegan tarde a la mezzanine es detestable. En la platea la acústica es mucho mejor.


En este montaje inaugural del festival, Juan Diego Flórez estuvo cerca de la altura de su prestigio ostentando sus estupendas cualidades vocales, hermosa voz y técnica, así como su muy buena capacidad actoral. El rol del Duca di Mantova, sin embargo, no parece lo más adecuado para este notable tenor peruano, aunque esto no significa en absoluto que haya estado ausente el buen resultado y el nivel que Juan Diego Flórez ha evidenciado en todo el mundo. Pero Flórez no debería arriesgar en aquello donde no remonta las cimas insuperables a las que ha accedido con las óperas de Rossini o de los bel-cantistas anteriores a Verdi. Para qué tentar títulos donde aunque está bien, hay quienes están mejor. En "Rigoletto" la densidad orquestal en ciertos momentos, particularmente en los conjuntos como el dúo con la soprano en el primer acto, sobreexigen en potencia a nuestro tenor, al menos demandan un cuidado en el balance percibido por el director de orquesta. A partir del segundo acto estuvo más cómodo y empezó a dar lo mejor de sí.


El grandioso cuarteto del último acto fue quizás uno de los momentos mejor logrados. La voz de Flórez estuvo estupenda guiando ese conjunto que fue, por primera vez en la historia del teatro, un milagro en el arte escénico con cuatro textos, cuatro 'frenias' que fluyen simultáneamente en un contrapunto que las transparenta excepcionalmente.


El "Rigoletto" del barítono Roberto Frontali fue estupendo en todo orden: dúctil y poderoso, con la gama de colores y expresiones justas para este rol, que es insuperable por su dramatismo, y las transformaciones de carácter y sentimiento que Verdi logra en apenas unos pocos compases.


Estupenda la Gilda de la joven soprano Alessandra Marianelli, quien, no obstante su juventud, posee un extenso repertorio y se ha situado en una expectante posición en el ámbito internacional, en mérito a su excelente preparación y a sus brillantes dotes vocales y escénicas. El Sparafucile del también aún joven bajo Carlo Malinverno fue igualmente notable vocal y escénicamente. La mezzosoprano peruana Josefina Brivio ofreció una Maddalena convincente, concordante con el alto nivel de las primeras figuras. Todos los roles secundarios y primarios alcanzaron un nivel estándar, así como el coro preparado por Andrés Santa María.


La orquesta, dirigida por Michele Mariotti, estuvo precisa en lo referente a 'tempo' y oportunidad de entradas, aunque en ciertos pasajes se descontrolaba un poco en la dinámica y el balance y se descuidaron los finales de frase. La Regie de Máximo Gasparon, sobria, acertada en los colores y la iluminación en armonía con el escenario. Hay que destacar que el vestuario, muy bueno y suntuoso sin exageraciones, fue realizado en Lima.


Esta primera jornada operística en el Callao alcanza un alto nivel y, cuidando más detalles en el futuro, se puede situar el festival en un estándar internacional y remarcar el prestigio que tanto Alejandro Granda como el Callao y nuestra urbe en general merecen.

Anónimo dijo...

hoy la soprano ya ni intento llegar al agudo del final del segundo acto... y con el abrazo le tapo la boca literalmente al baritono. nuestro juan diego hoy canto la dona e mobile mejor que el lunes, que bella interpretacion, lo mejor de la noche. tb me gusto mucho el cuarteto de madalena, duca,gilda y rigoleto.

el salmón