16 julio 2012

"Akas Kas: La Promesa del Guerrero" primer gran espectáculo en el Gran Teatro Nacional del Perú

Foto: Gran Teatro Nacional en Facebook

Por Gonzalo Tello 
Operaperu.com

Por fin luego de muchos meses de espera (y porque no decirlo, mucha incertidumbre) se inició la primera temporada del Gran Teatro Nacional del Perú. Este logro es producto de una iniciativa del gobierno, que logró recaudar la ayuda de un grupo de empresas privadas que son hoy parte del Patronato del Gran Teatro Nacional, y lograron construir este edificio que ya es la envidia de nuestros vecinos y otros países del primer mundo, por su avanzada tecnología y mucho cuidado en su construcción sin escatimar en los últimos recursos.

"Akas Kas: La Promesa del Guerrero" es una obra encargada especialmente para la apertura de este nuevo recinto cultural. El encargo recae sobre Nilo Velarde, reconocido compositor peruano que compuso anteriormente en 2011 el ballet "Rasu Ñiti", encargado por el Ministerio de Cultura. Junto a la dramaturga Celeste Viale, le dieron vida a esta obra en dos actos y que dura dos horas. La composición de Velarde muestra desde los primeros compases una música descriptiva y melódica, que además utiliza sonidos e instrumentos autóctonos para realzar el ambiente milenario en que esta basada la obra, una inspiración de la cultura Moche. La composición vocal es grandilocuente, tanto para el Coro adulto como el de niños, pero es simple y fácil para el espectador. La acción dramática de esta obra y su estructura musical la hacen mas que una ópera o un ballet, algo como una cantata escenificada, algo similar a obras como el "Edipo Rey"  o "La Consagracion de la Primavera" de Stravinsky. La obra funciona mejor para los Coros que para los solistas, los cuales se diluyen cuando la orquesta suena al máximo, pero destacan en los momentos mas íntimos. Como dije, la música es claramente incidental, descriptiva de alguna manera al estilo de Dvořák o Janáček. Sin embargo su momento mas interesante se desarrolla en el segundo acto, diametralmente opuesto al primero, en que el compositor encuentra el momento para mostrar gran inspiración en una suerte de escritura atonal y politonal, que llega a su clímax con la escena de la 'visión' del Sacerdote.

La historia narra el amor entre el guerrero Huashmin y la doncella Mishak, que deben soportar las intrigas de la sacerdotisa y el destino fatal que tienen para la protagonista. Esta producción es grande y utilizan al máximo los recursos del Teatro. Destaca sobretodo el gran espacio y la iluminación, la cual es claramente de gran nivel y resalta a esta puesta que incluye a mas de un centenar de artistas sobre escena. Interesante ver que utilicen ademas los ascensores del escenario, y mapeo de la escenografía lanzando proyecciones. Esto le da a una puesta, básicamente clásica, un aire moderno y vanguardista pocas veces visto en un espectáculo cultural de este tipo en nuestra ciudad.

La dirección del regista y coreógrafo Hector Sanzana es correcta y trabaja muy bien con todos los elencos. Correctos desplazamientos, buena intención dramática y cuidado en varios momentos. La coreografía presentaba ciertos acentos modernos muy elegantes y nada forzados. Un trabajo de calidad y buen gusto.

Los vestuarios diseñados por Sumy Kujon mostraron su característica personal: Estilizados, atemporales, funcionales y al ser simples, se veían muy elegantes en cada miembro del elenco y estos les daban dinamismo.

Primera bailarina Rina Barrantes

Destacadísimos los primeros bailarines Rina Barrantes y Antonio Quevedo como Mishak y Huashmin, con un dominio escénico impecable. Correctos en sus roles todos los cantantes solistas: Las sopranos María Eloísa Aguirre y Jacqueline Terry, el bajo Humberto Zavalaga  y el tenor Álvaro López.

El Coro Nacional, Coro Nacional de Niños, Elenco Nacional de Folclore y Ballet Nacional se desempeñaron de buena manera vocal y teatralmente, salvo mínimos descuadres coreográficos.

La Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por Fernando Valcárcel dio una buena interpretación de la obra, con adecuada energía. da gusto sobretodo escuchar a esta Orquesta en una nueva acústica, totalmente acondicionada para ellos.


Elenco el día del estreno

Felicito al Ministerio de Cultura y a la dirección de Elencos Nacionales en haber considerado estrenar una obra peruana en la que destaquen sus elencos y este hecha por peruanos. Ocasión muy apropiada para un momento tan importante como la inauguración de un nuevo teatro. Eso es algo que en cualquier ciudad es siempre todo un acontecimiento. Muy fácil hubiera sido contratar cantantes internacionales, los cuales puedan haberle dado mas realce. Sin embargo, siendo este un regalo para los peruanos, hacerlo con artistas locales reconocidos por el publico local lo hace un tema íntimo y de mayor valor. El esfuerzo ahora estará en que el Ministerio pueda conseguir los fondos para mantener este Teatro y garantice que los Elencos Nacionales no solo los usen cómodamente, sino que tengan la obligación de estar a la altura de este recinto y exijan cada vez mayor calidad y entrega en su trabajo, algo que los artistas con vocación ven como algo obvio. También sera su obligación velar porque este Teatro no sea un mero "espacio de alquiler" para cualquier nivel de espectáculo, algo que ha pasado con nuestros teatros y que incluso ocasionó la destrucción del Municipal, ahora ya reconstruido. Esperamos pronto ver grandes obras como conciertos, óperas, ballet, musicales, teatro y demás, en este nuevo centro de la cultura. 


"Akas Kas" continúa en temporada hasta el 24 de julio. Vaya al teatro, disfrute de esta obra, y tómese fotos en su nuevo teatro, el de todos los peruanos.


Foto: Operaperu.com