16 agosto 2014

Ray Chen exhibió virtuosidad en segunda visita a Lima

Fotos: SFL y Ópera Perú
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú).- El joven violinista Ray Chen, del cual hemos hablado mucho y al cual entrevisté para esta segunda visita a Lima, es considerado un nuevo prodigio mundial y en muy poco tiempo ha llegado a las salas y festivales de música mas importantes del mundo. Chen tiene ese talento para expresar amplias emociones a través de una técnica impecable, mezclada con esa energía que le da su juventud. 
Ray Chen volvió a Lima después de un exitoso y muy comentado recital en 2012. Esta vez ofreció dos presentaciones, un recital en Santa Úrsula junto a la pianista japonesa Riko Higuma, y un concierto acompañado de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, dirigida por su titular, Pablo Sabat.
En el recital del martes 12 de agosto en Santa Úrsula, Chen y Higuma iniciaron la presentación con la sonata K. 305 de Mozart, la cual es parte de las "Sonatas Palatinas", dedicadas a Maria Elizabeth, esposa del Príncipe Elector del Palatinado. Esta es una sonata en dos movimientos, del cual el segundo son variaciones. Si bien fue la obra que calentó a los artistas, la sincronización de ambos fue perfecta, con un sonido brillante y cálido desde la primera nota. El diálogo y partes solistas de ambos instrumentos mostraron el talento tanto de Chen como de Higuma. La japonesa fue una fiel acompañante, sin opacar en ningún momento al violín solista, pero con gran rigurosidad y mostrando un talento y solidez interesante. Por algo Higuma colabora con artistas importantes de la talla a Alan Gilbert.
Terminó la primera parte del recital con obras que bien pudieron cerrar el programa o ser regalos: Las danzas españolas "Habanera" y "playera", y "Aires gitanos" Op. 20, del español Pablo De Sarasate. Este compositor es considerado el "Paganini español", ya que sus obras están escritas con audacias y mucha virtuosidad, siendo todo un show de lucimiento a sus intérpretes. Chen lució sus habilidades y su destreza con prestissimos casi imposibles que hicieron explotar al público. Nuevamente destacó la perfecta sincronización entre ambos solistas.
La segunda parte estuvo dedicada a un monstruo de las obras de cámara: La sonata no. 9 Op. 47 de Beethoven. Esta sonata es llamada "Kreutzer" porque el compositor la dedicó a este violinista, aunque se dice que este rechazó interpretarla, por la complejidad de su escritura. Si bien Beethoven marcó el romanticismo con obras robustas y novedosas, además le dió a la sonata Kreutzer pasajes realmente complejos que permiten un gran lucimiento al violín solista. 
El público estaba mas emocionado que de costumbre frente a un recital, a lo que pienso que Chen pensará que somos así siempre, cuando en realidad esa emoción fue producto de su talento. Generosamente y también muy emocionado, regaló una versión muy inspirada de la famosa "Méditation", intermedio sinfónico de la ópera "Thaïs", de Jules Massenet. En mi opinión este ha sido el mejor recital en lo que va del año en la temporada de la SFL.
Su segunda presentación fue este miércoles 13 de agosto en el Gran Teatro Nacional, junto a la OSNJ dirigida por Pablo Sabat. Para este concierto, Chen interpretó un concierto mucho menos virtuoso en el que su pleno talento no se exhibe, pero permite demostrar su versatilidad. La obra fue el famoso concierto para violín y orquesta de Felix Mendelssohn-Bartholdy. El concierto fue interpretado con seguridad, respetando muy bien el estilo del compositor. La orquesta dirigida por Sabat, la cual por su tamaño y sonoridad es perfecta para este repertorio, acompañó de manera correcta. Chen regaló el Caprice no. 21 de Niccolo Paganini ante los aplausos efusivos del público.
La OSNJ tuvo la oportunidad de lucirse en una obra que los desafía: La sinfonía no. 5 de Tchaikovsky. La OSNJ es un orquesta de mediano tamaño, por lo cual una obra tan brillante representó un reto, no tanto por la capacidad de los músicos, que en muchos casos tienen mas talento que otros de su contraparte adulta, sino por la cantidad de músicos que no llegó a hacerle justicia del todo al sonido que encontramos habitualmente en esta obra, tan conocida del repertorio y que emociona. Sin embargo, la sinfonía fue interpretada con energía y mucha concentración. Tchaikovsky logra el resto.
Bien por parte de la OSNJ ya que pudo lucir su talento frente a un público exigente como el de la Sociedad Filarmónica y demostrar sus enormes capacidades. Esta oportunidad permite romper ciertos prejuicios y ridiculeces que estoy un poco harto de oír de gente que me cruzo por ahí de vez en cuando. Que orquestas como esta no van a dar un buen show, sólo porque "son jóvenes" o porque "seguro van a sonar mal", prejuicios de lo mas absurdos y retrógrados.
Actualmente en Perú los músicos juveniles son los mas talentosos y los que trabajan con mejores resultados. Lamentablemente la mediocridad de ciertos músicos adultos que trabajaron durante años dando malos conciertos deja estas ideas, que poco a poco esperemos ir rompiendo y dejando atrás ese daño. Por eso yo recomiendo a todos ver todo ya que si vamos a opinar que sea con argumento y no por simple idea. Nada peor que el prejuicio sin conocimiento de causa. Hace buen tiempo ya que los elencos estatales han demostrado que con trabajo se pueden lograr grandes resultados.
De esta manera, la Sociedad Filarmónica de Lima celebró sus 107 años. Continuarán las celebraciones en un evento central privado este lunes 18 en Santa Úrsula y el martes con la presentación de la Cappella Istropolitana, orquesta muy conocida por los mas de 100 discos grabados por el sello Naxos, y que vimos en 2012 ya en Lima. Ellos brindarán un interesante programa en el Gran Teatro Nacional. Estos eventos son la antesala a la visita de la Orquesta Philharmonia de Londres, legendaria orquesta fundada por Karajan y que, bajo la batuta de Vladimir Ashkenazy y con la joven revelación Esther Yoo, darán un concierto que recordaremos por mucho tiempo.