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29 agosto 2019

El desafío de Werther en Lima

La magnífica ópera de Massenet, obra cumbre del romanticismo francés, llega en una extraordinaria producción de la Ópera de Colombia, para abrir la Temporada de Ópera 2019 del Ministerio de Cultura. (Fotos: GTN)
Gran Teatro Nacional, Perú. Werther de Jules Massenet. Jonathan Tetelman, Carol García, Ximena Agurto, Xavier Fernández, Fernando Vizcarra, etc. Coro Nacional de Niños. Dirección: Mónica Canales. Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil Bicentenario. Dirección: Oliver Díaz. Dirección de escena: Alejandro Chacón. Vestuario: Adán Martínez. Escenografía: Nicolás Boni. Iluminación: Caetano Vilela. Dirección General: Javier Súnico.
⭐️⭐️⭐️⭐️
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
Jules Massenet se inspiró, junto a los libretistas Milliet, Blau y Hartmann, en la extraordinaria obra homónima de Goethe para componer esta ópera llena de lirismo, intimidad y dramatismo. Aunque su éxito tuvo que darse fuera de Francia para que finalmente llegara a presentarse en París, llegó a convertirse en la obra cumbre de Massenet, además de una de las mas complejas, y hasta podría decirse, "experimentales".
Y es que a diferencia de las otras óperas de su basta producción, que contienen melodías exóticas, o un estilo mas "delicado", Werther es una composición contundente, que no solo presenta una complejidad wagneriana, sino que predice a Debussy en su estilo orgánico y amalgamado, aquel que este produjo con su trascendente "Pelleas". Y es que de Wagner, Massenet aplica los leivmotivs y el protagonismo de la música como un personaje principal, combinado con esa eterialidad y sonido espacial que la orquesta debe manejar a la perfección para producir el efecto deseado, que tiene Debussy.
Mi primer y único Werther a la fecha lo vi una matinée de sábado (que fue transmitida por radio), una helada mañana del 10 de enero del 2004 en la Metropolitan Opera de Nueva York, en una clásica producción de Rudolph Heinrich, con Roberto Alagna y Veselina Kasarova en los protagónicos, junto al legendario Paul Plishka como Le Bailli. La producción fue extraordinaria, tanto cantantes como orquesta, de los mejores del mundo. Sin embargo, ver este Werther esta vez en Lima fue revelador en cómo una ópera así puede sonar de lo más natural en una orquesta de ópera de primer orden, y en una que enfrenta esta partitura por primera vez. En este sentido, la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil Bicentenario se enfrentó por todos los frentes con una partitura colosal, que bajo la batuta del director del Teatro de la Zarzuela de Madrid, Oliver Díaz, supo hacerle justicia en ciertos momentos, tanto en tamaño y brillo, aunque no termina de cuajar del todo en su interpretación como uno de los personaje mas importante de la ópera, debido precisamente a que esta no es una orquesta de ópera. A su favor tienen el esfuerzo y el saber que otro elenco adulto local no hubiera logrado ese resultado.
A diferencia de aquel Werther del 2004, una producción de los 70s, ambientada en la época de Goethe, (1780 en adelante), y que tenía todos los elementos físicos que remiten a la época, esta producción de Lima, a cargo del trio Chacón-Martínez-Boni, presenta varios retos.
La última vez que estos tres artistas trabajaron juntos en Lima fue en 2012 en la legendaria producción de "Don Carlo" de Verdi, que el Festival Granda presentó en el Teatro Municipal, en una producción magnífica estelarizada por Giuseppe Filianoti, Ildar Abdrazakov, Daniela Barcellona, Marco Spotti, Marco Caria y otros grandes artistas. Aquella puesta fue muy similar a esta de Werther en minimalismo y simbolismo en su estructura.
Esta producción original de la Ópera de Colombia y que también se ha visto en el Solís de Montevideo, no muestra ningún elemento de época, solo grandes tablas pintadas que forman las escenas, con los textos escritos a mano y extraídos del libro de Goethe, precisamente las cartas que se refieren al tiempo en que transcurre la ópera, entre mayo, julio y diciembre de 1780. Por ende, la puesta nos envuelve del todo en la literatura de la obra. La realización de Nicolás Boni es como siempre muy estilizada. El extraordinario vestuario de Adán Martínez (QEPD) nos remite a la época original, sin embargo este minimalismo y el carácter propio de la ópera, suponen un reto para el regista Alejandro Chacón, para que sus protagonistas transmitan toda la emoción e intención de sus personajes, que no siempre se hace obvio a través de la música, y que debe enganchar al espectador en la primera parte de la ópera,  para llevarlo efectivamente hasta el clímax del desenlace.

La historia narra el enamoramiento y posterior obsesión de Werther con la joven Charlotte, prometida a su gran amigo Albert. A través de la poesía, se lamenta de su destino y la historia se vuelve cada vez mas obsesiva hasta el trágico final, todo esto dentro del contexto de la preparación para la Navidad con Villancicos infantiles, y la creciente tensión por los celos de Albert sobre la obsesión de Werther sobre su esposa y su duda sobre los sentimientos de ella. Uno de los giros originales de esta versión de Chacón, es la presencia de Albert al final del acto, con semblante amenazador, dejando el final abierto en si el tomará venganza sobre su esposa o quizá habría una reconciliación.
Esta ópera debe tener cantantes y actores extraordinarios. En esta producción tuvimos la suerte de contar con el extraordinario tenor Jonathan Tetelman, una joven figura que ya recibe excelentes críticas e inicia su carrera en los grandes teatros. Su presencia sobre el escenario es difícil no compararla al joven Jonas Kaufmann de los 2000s, justo antes de ser la superestrella de hoy, con una voz en la transición del repertorio ligero al lírico-dramático. La oscuridad de la voz, correcta pronunciación, presencia, y hasta el volumen de la voz me resultaron muy parecidos. Por supuesto que el resultado de este tenor, que interpretará importantes roles en Londres, Montpellier, Buenos Aires, Turín y Moscú, estuvo a la altura del difícil rol, especialmente en sus monólogos del segundo acto, su gran escena recitando el poema de Ossian en el tercero, y a mezzavoce en una gran rendición del cuarto.
La mezzosoprano española Carol García interpreta a Charlotte, una inocente muchacha comprometida a un hombre mayor, que debe cuidar de su familia y a la vez, sufrir en silencio amando a quien no puede tener. Su personaje va creciendo, en desarrollo dramático, desde un discreto ingreso en el primer acto, su interacción en la escena de medianoche con Werther, hacia su impresionante tercer acto, en el cual la voz crece hasta llenar el teatro con dramatismo puro y gran oficio.
Sería injusto seguir hablando de la soprano peruana Ximena Agurto como una joven voz en ascenso ya que ella vuelve a nuestro primer escenario convertida en una cantante consagrada con gran experiencia internacional, dando vida al personaje de Sophie, la inocente e ingenua hermana de Charlotte. Ella da el contrapeso a los personajes femeninos. Su voz lírica luce muy ubicada, la experiencia la demuestra en una interpretación interiorizada, incluso en una excelente interpretación que rompe el hielo del drama de Charlotte en el tercer acto, con una bella coloratura y contundente voz.
Otro gran resultado lo da el barítono Xavier Fernández como Albert, el esposo de Charlotte que se convierte durante la obra de un hombre bondadoso en uno desconfiado y vengativo. Su interpretación le da consistencia al personaje.
La interpretación de Le Bailli de Fernando Vizcarra resulta poco preparada, teniendo en cuenta que este es un rol breve pero importante, que comúnmente es reservado a los grandes bajos en su últimos años de carrera, por lo que debería ser mas imponente. Entre los roles secundarios destaca la bella voz ligera del tenor Juan Pablo Marcos. Dieron una correcta interpretación, aunque pueden mejorar lo escénico y la pronunciación del francés.
El Coro Nacional de Niños tiene una participación importante y da buen resultado al inicio y final de la ópera.

Este "Werther" es un reto para nuestro público, ya que a pesar de su popularidad internacional, no es el tipo de ópera que se hace comúnmente en nuestro país. La exigencia al público es mayor y este buen montaje logra gustar. Es importante notar el desarrollo de nuestros cantantes locales, que se ven cada vez mas  preparados y con nivel internacional. El tener una temporada de ópera verdaderamente nacional que coordine y traiga producciones de los teatros de la región y produzca las propias para exportar (El caso de "Alzira") y nos permita entrar de lleno en el circuito internacional, es la culminación de un trabajo arduo que debe continuar. Ojalá esto haga posible que en el futuro veamos óperas más exigentes. Me animaría a proponer óperas tempranas y corales de Verdi como Il Corsaro o I Lombardi, trayendo a voces peruanas que están dando frutos en el exterior, como la del tenor Iván Ayón que canta hoy en primeros teatros, o la mezzo Jimena Llanos, con amplia experiencia en Europa. Alguna del repertorio lírico que pueda protagonizar Ximena Agurto, o algunos títulos que bien podrían montarse, como Fidelio, o Ariadne auf Naxos. Eso dependerá del público y de su interés en conocer obras nuevas, y su respuesta en la taquilla.

25 marzo 2012

Plácido Domingo debuta nuevo rol de barítono como Athanaël en "Thaïs" de Massenet

(Foto: EFE)

(ABC.es) Si hace tres meses Plácido Domingo se metía en la piel del dios Neptuno, en el estreno mundial de «La isla encantada» en el Met de Nueva York, ahora incorpora otro nuevo personaje, Athanaël de la ópera «Thaïs» de Massenet. Se trata de un nuevo papel de barítono que Domingo incorpora a su extensísimo currículum y que debuta este domingo en el Palau de les Arts de Valencia, bajo la batuta del francés Patrick Fournillier.
«Thaïs» es la primera de las óperas con las que el centro valenciano y Plácido Domingo rinden homenaje al compositor francés en el centenario de su muerte. A ella se sumará después, «Le Cid», en versión de concierto, con Plácido Domingo en el podio.

Comedia lírica en tres actos y siete escenas, «Thaïs» aborda la historia de Santa Thaïs, una mujer bella y disoluta que renuncia a la riqueza y los placeres terrenales para convertirse al cristianismo y consagrar su vida a la oración.

La alemana Nicola Raab firma la puesta en escena de este montaje, una producción de la Ópera de Goteborg, que traslada la acción original, situada en Alejandría en el siglo IV D.C. a finales del siglo XIX, subrayando la lectura que entonces quiso hacer el compositor francés del personaje femenino, al que conviritió en una femme fatale.

El reparto está encabezado por la soprano Malin Byström, como Thaïs, y el tenor Paolo Fanale, que encarna Nicias, completando así la terna protagonista. El montaje se podrá ver hasta el 15 de abril.

19 junio 2011

"Werther" en Viena. Jonas Kaufmann y Sophie Koch


Jules Massenet
Werther

Jonas Kaufmann - Werther
Adrian Eröd - Albert
Sophie Koch - Charlotte
Ileana Tonca - Sophie
Janusz Monarcha - Le Bailli
Benedikt Kobel - Schmidt
Clemens Unterreiner - Johann

Director: Frédéric Chaslin
Wiener Staatsoper, 21 de enero 2011

20 enero 2010

Es el Cumpleaños de Plácido Domingo

Este 21 de enero Plácido Domingo cumple 69 años, y lo vamos a celebrar aquí, trayéndoles una grabación poco conocida, pero sin embargo espectacular. De mas estaría decir que este es uno de sus mejores roles, pues ha hecho tantos, que basta con decir que la calidad de esta producción sobrepasa los estándares. Me refiero a "Le Cid", ópera en 4 actos de Jules Massenet basada en el famoso personaje de Pierre Corneille. Lo acompaña la no menos famosa Grace Bumbry y el bajo Paul Plishka, todos dirigidos en un concierto de la Orquesta de opera de Nueva York, dirigida por su titular Eve Queler.

Tambien podemos ver un video de Domingo cantando la famosa aria "O Souverain, o Juge, o Père" de una produccion de 1999 en Washington, que fue televisada.

Jules Massenet
LE CID

Parte 3

Rodrigue: Plácido Domingo
Chimene: Grace Bumbry
Don Diegue: Paul Plishka
Linfante: Eleanor Bergquist
Le Comte de Gormas: Arnold Voketaitis
Le Roi: Jake Gardner
Don Arias: Clinton Ingram
Don Alonzo: Theodore Hodges
l'Envoye Maure: Peter Lightfoot
St.Jacques: John Adans

Byrne Camp Chorale
Opera Orchestra of New York
Directora: Eve Queler
Carnegie Hall, Nueva York
1976.



16 enero 2010

Diana Damrau es "Manon", en Viena


Diana Damrau, una de las mas completas sopranos del momento, abrió la producción de "Manon" de Massenet esta semana en la Wiener Staatsoper. Ella se presentó junto a Ramón Vargas como Des Grieux, y ambos estuvieron dirigidos por Bertrand de Billy.

Damrau participará próximamente en un concierto en Carnegie Hall dirigida por Levine, y en dos producciones en el Met: "La Fille du Regiment" junto a Juan Diego Flórez y Kiri Te Kanawa, y como Rosina en "Il Barbiere di Siviglia"

Fuente: Opera Chic

24 diciembre 2008

Thaïs, la cortesana de Alejandria, por Jules Massenet


Aqui una excelente grabacion con las reciente estrellas de esta produccion.

Jules Massenet 
Thaïs

Parte 2

Renée Fleming - Thaïs
Thomas Hampson - Athanael
Giuseppe Sabbatini - Nicias
Stefano Palatchi - Palemon

Elisabeth Vidal, Marie Devellereau, Isabelle Cals, Enkelejda Shkosa, David Grousset

Choeur de L'Opera de Bordeaux
Orchestre National Bordeaux Aquitaine
Yves Abel

21 diciembre 2008

Thaïs desde el Metropolitan Opera, 20 diciembre 2008

Por Gonzalo Tello

Thaïs es una ópera muy poco frecuente en los repertorios, y con justa razón. No solo es la música tan difícil de cantar para una soprano y un barítono, que tienen que explotar sus limites lo que lo hace difícil, sino también la historia, tan inverosímil en nuestros tiempos. Un monje, a través de visiones clichés, pretende y consigue en tiempo record convertir a una cortesana feliz con su vida de placeres en una mujer desprendida y entregada a Dios. Cuando en realidad lo que creeríamos de esas frases, es que esta aprovechando esa conversión para conquistarla. 

Pero para Massenet no fue tanto así, pues el camino de ambos personajes se cruza y cambia radicalmente de comienzo a fin. Athanaël realmente quiere cambiar a la cortesana Thaïs, pero en el camino siente que la ama, y desprecia todas sus creencias por su amor carnal. Ella deja sus lujos y placeres, por el simple hecho de que se siente vacía, y necesita encontrar estabilidad emocional y sobrevivir cuando la belleza se haya ido. Athanaël es el instrumento por el cual se vuelve santa y lo consigue. Estos cambios se van dando a través de una exhibición completísima y casi suicida del registro vocal de ambos, que musicalmente hacen de esta obra una de las más profundas y trascendentes del compositor francés.  

Definitivamente esta es la opera de Renée Fleming. Esta vez la soprano americana ha demostrado que es la diva por sus dotes histriónicas y seguridad en la voz, más su interiorización en este rol, que interpreto a plenitud, sin descuidar un segundo sus expresiones y teatralidad. Thomas Hampson, si bien tiene un repertorio tan basto que lo hace irregular, demostró también que le va bien el repertorio francés, y que merece ser uno de los barítonos más interesantes en la escena, y verlo entregarse a este rol es todo un placer. 

Michael Schade puede sonar muy ligero como Nicias, el amante de Thaïs, pues esta partitura se presta mejor para una voz con mayor peso, que por momentos exige mucho a este tenor especialista en roles mozartianos. El Palemón de Alain Vernhes es mucho más imponente en su corta participación, ya que estamos al frente del barítono estrella del repertorio francés.

López-Cobos fue un correcto director, que destaco especialmente por los volúmenes y tiempos tan sobrios y elegantes, propios de una obra que llega a ser sexy. El momento mas inspirado de esta interpretación orquestal fue el de la famosa “Meditación” de Thaïs, que dejó mudos y emocionó a los espectadores.

La transmisión del sábado en el cine de Larcomar fue todo un éxito, ya que la calidad de transmisión fue impecable, y congregó a gran cantidad de público de todas las edades, lo que incentiva la mayor difusión de estos eventos.

La repetición de Thaïs va este martes 23 a las 7:30 pm en el cine UVK Larcomar.

19 diciembre 2008

Thaïs: Algunas escenas

Massenet escribió música muy inspirada para esta opera. Como característica de la opera francesa, cada ambiente y estilo de cada historia estaba reflejada en la música, que crea las atmósferas y nos mete en la historia completamente.

Dúo de Nicias y Thaïs (Joseph Calleja, Renée Fleming).



Aria: "Di-moi que je suis belle" acto 2 (Renée Fleming)



Meditacion



Aria de Athanael: "Thais va mourir" (Michele Pertusi)

17 diciembre 2008

Renée Fleming: "Me conecto mucho con cantantes del pasado. Me hace sentir que pertenezco a una tradición"


Thaïs es una figura sexy, manipuladora y sofisticada, además de ser de las mas exigentes del repertorio. Es una ópera que no se monta si no se tiene una gran figura que llene el rol. En el caso del Metropolitan Opera, tener a Renée Fleming permite traer esta producción de John Cox, del Lyric Opera de Chicago a Nueva York. Ella interpreta a la cortesana más famosa del repertorio romántico francés, junto a Thomas Hampson como el monje seducido por sus encantos, y Jesus Lopez Cobos en el podio. Fleming dio esta entrevista al site del Metropolitan promocionando esta produccion que podremos ver este sabado 20 desde las 12m en la sala digital de Multicines UVK en Larcomar.

Usted es conocida como una de las grandes intérpretes de Thaïs, ¿Qué la trae a este papel?

Thaïs es uno de esos roles icónicos en la literatura de las sopranos y el rol mas glamoroso musicalmente que canto. Esta opera tiene todos los mecanismos vocales del léxico musical de la soprano, desde liricismo con cuerpo a gran pianissimo…cada tres paginas hay algún efecto que suena terriblemente difícil y riesgoso, pero vale la pena. Y el rol me queda bien en términos de peso vocal y tesitura. Los mejores roles son los que son interesantes y dramáticamente desafiantes también. Thaïs es uno de quizá cuatro roles en todo mi repertorio que pudo haber sido escrita para mi.

 

¿Que es lo que la hace calzar tan bien?

La tesitura. Thaïs vuela alto, pero al tesitura real esta en media voz. Los roles de Massenet realmente quieren una voz lírica entera, además de cualidades mas ligeras.

 

Thaïs no es solo un show vocal. Desde el punto de vista actoral, es un estudio psicológico interesante.

Es una gran figura moderna. Una de las cosas que es importante entender es que la palabra ‘cortesana’, particularmente en tiempos en que Massenet la escribía, tenia connotaciones diferentes y mas positivas que las que se tienen hoy. Eran más mujeres independientes que prostitutas. Hay un gran libro de Joanna Richardson llamado The Courtesans: The Demi-monde in 19th Century France. Es un perfil de todas las cortesanas top de esa época, y lo que uno entiende de cada mujer, si fueron afortunadas y económicamente acomodadas, es que tuvieron vidas fascinantes. Fueron completamente independientes, no como las mujeres casadas, y se pudieron rodear de los grandes artistas y mentes del momento. Thaïs además es una gran actriz e interprete, una estrella, por eso precisamente Athanaël quiere convertirla. Entonces es un rol maravilloso para interpretar, tanto por su autoconfianza como por la forma como utiliza sus atributos seductores para dominar el mundo. Aunque ella esta también increíblemente sola. Ella ve mucho en su futuro, que una vez que la belleza se desvanezca, no tendrá mayor valor en la sociedad, así que busca desesperadamente cada vez más. Esa búsqueda de vida espiritual más allá de la belleza física tiene que ver con nosotros ahora, esta relacionado a la gente en todos los tiempos.



Thaïs no se ha oído en el Met desde Beverly Sills en 1978. ¿
Por qué?

No es común porque es imposible para audicionar. Si mi rol es difícil, Athanaël es el doble de difícil. Es largo, muy demandante y duro. Hay una legenda de la Thaïs original, Sybil Sanderson, en la que le falló el vestido en el ensayo general, la parte de arriba se cayo, lo cual pudo o no haber sido planeado. Han habido otras producciones recientes donde el escándalo de como se viste una, o como no se viste, se convierte en un foco de atención mas que los valores musicales y teatrales de la producción. Así que Thaïs tiene antecedentes.

 


¿Usted disfruta investigando la historia de la obra?

¡Me encanta! Desearía poder hacer mas, porque realmente enseña mucho. La historia de Sanderson y Massenet es muy interesante. Tengo la edición original de la ópera, y la escritura para la voz es completamente diferente. Es bastante simple y no va muy arriba. Pero Massenet se enamoro de Sanderson, o se obsesiono, y ella lo ayudo a forjar una línea vocal mas exigente y ágil, lo cual resulto en una partitura diferente. Ella fue su musa. Lo que es interesante, es cuando Sanderson hace su debut en el Met en Manon, fue un absoluto desastre. Las críticas fueron todas terribles. Los críticos dijeron: ¿Como pudo ser famosa? Pensaban que su voz era muy pequeña, sin color, actuación fingida. Pero fue la figura histriónica que inspiro esos roles que ahora yo canto. Ella cambio completamente la forma como Massenet escribía para la voz. Es fascinante leer sobre estas colaboraciones.

 

Sills, Sanderson, ¿se siente inspirada por cantantes legendarias?

Me conecto mucho con cantantes del pasado. Me hace sentir que pertenezco a una tradición. No creo que uno pueda conseguir décadas de placer haciendo lo que hago si uno no quiere realmente conectarse a esta red de grandes cantantes que vinieron antes.

–Matt Dobkin