15 diciembre 2008

Plácido Domingo canta «Amor infinito», la vigorosa poesía de Karol Wojtyla

El tenor presentó en el Vaticano su disco homenajea Juan Pablo II, con música compuesta por su hijo
Plácido Domingo canta «Amor infinito», la vigorosa poesía de Karol Wojtyla
La vigorosa poesía de Karol Wojtyla y la maravillosa voz de Plácido Domingo desatan juntas una fuerza arrolladora. El tenor español presentó ayer en el Vaticano «Amor Infinito», un disco de doce poemas escritos por Juan Pablo II en su juventud, musicados e interpretados de forma magistral con ayuda de Jorge Calandrelli, Plácido Domingo Jr., Andrea Bocelli, Katherine Jenkins y Vanesa Williams. Domingo presentará estas canciones en diez conciertos a lo largo de todo el mundo: Polonia, Italia, Alemania, México...
Bajo el poderoso símbolo de las llaves cruzadas, emblema de los Papas, el tenor comentó ayer, emocionado, que «la poesía de Karol Wojtyla es increíble, es una muestra de su humanidad y su bondad». Juan Pablo II, «la persona más importante que he conocido en toda mi vida», era un personaje único, en el que se fundían «el actor, el dramaturgo, el deportista, el creyente...».
Un año antes de su muerte
Domingo manifestó que «empezamos este proyecto un año antes de su muerte. Al regreso de un concierto en Ancona, el Papa nos invitó al Vaticano para darnos las gracias, y yo le dije que me gustaría convertir en canciones algunos de sus poemas. Me dijo que sí con gran alegría». El proyecto es una colaboración de gigantes pues, además de Karol Wojtyla y Domingo, dos personajes de altura mundial cada uno en su terreno, han participado la London Symphony Orchestra y el sello Deutsche Grammophon.
La aventura comenzó con la selección de poemas entre los centenares escritos por Karol Wojtyla, muchos con seudónimo, durante su juventud. Los derechos pertenecen a la Librería Editorial Vaticana, cuyo presidente, Giuseppe Scotti, consideró «muy lógico que un cantante de fama mundial haya querido vertir la poesía de Karol Wojtyla, un hombre que comprendía a fondo el sentido de la vida, en el rico mundo de la música».
El arzobispo Giancarlo Crepaldi, secretario del Consejo Pontificio Justicia y Paz, descifró el titulo del disco explicando que «para Juan Pablo II todo nace de un sí de Dios al hombre, todo nace de un proyecto de amor infinito de Dios, que toma al hombre de la mano y lo eleva por encima de todo lo creado, otorgándole un destino de eternidad». Según Crepaldi, «el cristianismo es un planteamiento inaudito, pues su raíz no consiste en un sí del hombre a Dios sino de Dios al hombre».
Dúo genial
La primera canción, «La conciencia», describe el esfuerzo inútil de un fabricante de armas por drogar su conciencia. La voz de Plácido se desborda con fuerza arrolladora: «Yo no influyo en el destino del mundo; yo no inicio las guerras. Yo no peco. Preparo fragmentos de exterminio, pero nunca mato a un hombre». Escuchando la canción viene a la memoria la espléndida voz timbrada de Juan Pablo II en los primeros años del Pontificado, antes de que el parkinson le fuese robando poco a poco las fuerzas y la expresividad. El Papa y el tenor hubiesen sido un dúo genial.
En todo caso, el álbum incluye varios dúos excepcionales formados por Domingo con diversos cantantes de primera línea como Andrea Bocelli, en «El canto del sol inagotable», Catherine Jenkins en «Maravilla de una madre», o Vanesa Williams en «Gratitud». Aunque Juan Pablo II escribía sus poemas en polaco, la mayor parte de las canciones son en italiano, excepto tres en inglés y una en español, «Palabras».
La talla de luchador de Karol Wojtyla, el hombre que impulsó el desplome del comunismo aparece en poemas como «La libertad» ya desde los primeros versos: «La libertad es una conquista / que no termina nunca. / No es nunca una posesión / sino una heredad. / La libertad no tiene precio. / La pagarás con tú mismo. /Deberás darlo todo / sin recriminar».
Placido Domingo comentó que «Amor Infinito» es «un disco clásico, pero a la vez un cross-over», y reveló que está trabajando en otro proyecto similar con otros poemas de Karol Wojtyla de contenido más espiritual. Y reveló que destinará todas sus ganancias de «Amor Infinito» a niños y ancianos «pues eran los preferidos de Juan Pablo II», el Papa ante quien cantó en la basílica de Guadalupe, en Ancona y en el Vaticano. Y cuyas canciones lleva ahora al mundo entero.