Mostrando entradas con la etiqueta Cosi fan Tutte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cosi fan Tutte. Mostrar todas las entradas

26 abril 2014

"Così fan tutte" de Mozart, este sábado en vivo desde el Met

Fotos: Marty Sohl / Metropolitan Opera
Fotos: Marty Sohl / Metropolitan Opera
"Così fan tutte", una de las mas famosas comedias escritas por Da Ponte y Mozart, llega en vivo vía satélite desde el escenario de The Metropolitan Opera a UVK Larcomar este sábado 26 de abril desde el mediodía. Las entradas se venden en boletería.

Dirige James Levine, y participan Susanna Phillips, Danielle de Niese, Isabel Leonard, Matthew Polenzani, Rodion Pogossov y Maurizio Muraro.

Esta transmisión en vivo también podrá ser escuchada a través de Radio Filarmonía 102.7 Fm Stereo.
Puede ver mas fotos en la página de Ópera Perú en Facebook
Così fan tutteCosì fan tutteCosì fan tutteCosì fan tutte


24 febrero 2013

El Teatro Real de Madrid estrena 'Così fan tutte', con Michael Haneke como director teatral



Por J.A. Vela del Campo - El País 
Vea aquí un vídeo de la producción 
El azar, la necesidad y una extraña coherencia escénica han coincidido en la nueva producción de Così fan tutte que presentó este sábado el Teatro Real. El azar viene de la elección de Michael Haneke como director teatral, justo en un momento de reconocimiento artístico en varios frentes gracias a su película Amor. La necesidad de un éxito por todo lo alto flotaba en el ambiente en torno al Real. Se esperaba gracias a la expectación que había generado este espectáculo, como lo prueba la multitudinaria asistencia con sobradas muestras de admiración que provocó esta semana la concesión de la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes al director. La coherencia escénica era una incógnita dada la falta de información sobre el montaje que Haneke había impuesto, algo muy diferente a la otra ópera de Mozart que había dirigido en 2006 en París, Don Giovanni, donde hizo una descripción detallada de las características de cada personaje en su tratamiento teatral. En esta ocasión pidió que el propio espectador se enfrentase sin explicaciones previas a lo que veía en escena. El resultado ha sido realmente estimulante.
Obvio es recordar que el ideal de ópera en el siglo XXI –y en los demás- supone la conjunción de valores vocales, instrumentales y teatrales. En este Così fan tutte es evidente que el protagonismo principal ha correspondido a Haneke, lo cual no ha supuesto un abandono de los valores más específicamente musicales. Al contrario. Todo ha funcionado con un gran nivel de integración, algo nada fácil de conseguir en una ópera tan compleja como ésta. De entrada Haneke, tanto en el cine como en sus incursiones en la ópera, otorga una importancia fundamental a la dirección de actores. En ese sentido su trabajo en Così ha sido excepcional. Es clave lo que se dice -de ahí la atención primordial a los recitativos que desemboca inevitablemente en una lentitud del desarrollo que contagia a la orquesta-, pero también el gesto, el movimiento y la creación de atmósferas gracias a la iluminación. El sello cinematográfico Haneke se nota en eso, y también en la existencia de un sentimiento trágico y conceptual de los valores morales, saltándose las coordenadas realistas al pie de la letra.
El personaje de Despina, pongamos por caso, deja de ser una criada ingenua y pícara, como normalmente se representa, para convertirse en una joven que se las sabe todas, con un sentido del humor en segundo plano. La vitalidad de los personajes de esta comedia perversa queda marcada por unos pasos de baile y poco más. Lo que queda claro es la condición humana y la fragilidad de los sentimientos. Hay un factor que posee un mérito especial: la fidelidad absoluta a Mozart desde una sobriedad sabia. Y un peligro, sobre todo en la primera parte: la dosificación de las emociones por un control exhaustivo del ritmo escénico, que puede llevar a una sensación de distanciamiento por momentos.

En cualquier caso el trabajo es de una gran coherencia, en su combinación de los siglos XVIII y XXI desde el vestuario, en la implicación social gracias al papel del coro y en la capacidad como actores de los cantantes. Puede ser que algunas arias o conjuntos pasen más desapercibidos de los deseable pero, en cualquier caso, el equipo vocal es compacto y la orquesta se mueve con pericia y sensibilidad con el tratamiento de tempo elegido. Recuerda, por su compromiso de profundidad humanista en las relaciones entre los personajes, Haneke más a Strehler, e incluso a Chéreau, que a otros directores de cine que han afrontado esta obra como el iraní Abbas Kiarostami. La velada transcurrió, en líneas generales, a un buen nivel musical. Sin voces superlativas, pero con cantantes-actores que transmitían la complejidad intelectual de los sentimientos.
Con todos estos valores puestos en juego el gran triunfador de la noche no fue Haneke sino Mozart, algo que debe satisfacer plenamente al director muniqués nacionalizado austriaco. La música de Mozart dio alas al drama teatral, llegando donde solamente la música puede llegar. En ese aspecto de integración teatral-textual-filosófico-conceptual-plástico-musical la representación de Così fan tutte tuvo un gran poder de seducción. Y eso se debe a Haneke más que a nadie. Por saber dejar a un lado la aspiración a una versión personal, como en Don Giovanni, y poner toda su inteligencia al servicio de la música de Mozart más que a su exhibición personal. En los días previos él mismo decía que una ópera de Mozart siempre lleva al fracaso en una medida u otra. Su diseño escénico ha permitido acercarse a Così fan tutte con una sensibilidad de nuestros días, pero no ha cerrado el campo ni mucho menos. Al contrario. Ha subrayado que Mozart sigue siendo nuestro contemporáneo.

14 noviembre 2010

Estreno en Talca: una soberbia ópera de Mozart sobre los espejismos del amor


El Teatro di San Carlo de Nápoles lleva a Talca "Così fan tutte". La regie es la de Giorgio Strehler, gran artista escénico fallecido en 1997.

por Claudia Ramírez Hein

Muchos teatros en Europa se pueden preciar de su gran importancia como sede y de haber contado entre sus filas a grandes figuras, pero pocos pueden decir que tuvieron el privilegio de haber sido en su momento el más grande del mundo, el más prestigioso de Italia y el que recibió por primera vez la mayoría de los triunfos de Rossini. Sí, porque el edificio del San Carlo de Nápoles ostentó en el siglo XIX esos tres títulos. Y si bien la vorágine teatral lo delegó luego a otros planos (en Italia fue eclipsado por La Scala de Milán), hoy sigue teniendo una tradición que lo mantiene en la retina.

El valor intrínseco del lugar es imposible de obviar, pues esa inconfundible sala donde predominan el rojo y el dorado, que data de 1854, ha sido, desde Enrico Caruso, nicho de grandes voces. Y su orquesta, acompañante de otras tantas, además ha estado comandada por eximios directores. Hoy, como parte de un programa de reposicionamiento del coliseo lírico, la superintendenta del teatro, Rosanna Purchia, pretende que las giras internacionales no sean ocasionales, sino transformarlas en "una vitrina prestigiosa en el extranjero", como explicó recientemente a un medio italiano.

Junto con presentar las grandes obras del repertorio operístico universal y reponer piezas del Ottocento, en los últimos años la institución ha efectuado una intensa actividad en la recuperación de la ópera bufa del Settecento de la escuela napolitana. Justamente, es en esta nueva proyección explicada por Rosanna Purchia en la que se enmarca la gira por nuestro país, en un programa de viaje que ha mostrado la variada faceta del teatro (que ya se vio en su colaboración en las ruinas de Pompeya junto a artistas chilenos), pero centrándose siempre en torno a la lírica.

La revolucionaria mirada de Strehler para el 'Così'

Habiendo traído a Chile un programa que incluyó un paseo por la lírica italiana, el cual se presentó en Antofagasta, Santiago y Valparaíso, la compañía no podía dejar a un lado su pieza fuerte: una ópera integral, Così fan tutte (ossia la scuola degli amanti), del austríaco W.A. Mozart. La obra llega en dos funciones al Teatro Regional del Maule, en Talca, con parte del elenco que la estrenará en abril próximo en Nápoles y con la histórica regie del italiano Giorgio Strehler, muerto en 1997.

Siendo la última ópera en la que Mozart colaboró con el libretista Lorenzo da Ponte, la regie de Strehler fue también su legado póstumo. Se dice, por un lado, que su historia se inspiró en un hecho real ocurrido en Trieste en el siglo XVIII y, por otro, que no hubo modelo alguno: se trataría de ficción pura. Como sea, Da Ponte esta vez (a diferencia de lo que ocurre en otras producciones basadas en textos literarios suyos) aplicó más que nada la invención para la historia de dos parejas de enamorados (Fiordiligi-Guglielmo y Dorabella-Ferrando) que pelean, se intercambian, se engañan y se reconcilian, todo producto de un juego manipulado por el viejo Don Alfonso y en el que tiene un papel importante la sirvienta Despina, siempre lista para aconsejar, traicionar y recomponer. Se trata de una reflexión sobre los espejismos del amor y de un libreto que, dentro de la producción mozartiana, se distingue por su gran simetría y por la carga de ironía que deja caer sobre las relaciones personales. Este rasgo será vinculado después a las grandes composiciones instrumentales de Mozart y a sus óperas tardías más serias (Clemenza di Tito y La flauta mágica).

Aplaudida en su estreno y condenada luego por los románticos por sus inverosimilitudes, "Così fan tutte" fue descubierta en el siglo pasado como obra plena de ironía y pasó a ser un acto de fe en la irrealidad lírica. Se trata de una ópera milimétricamente jugada a sus equilibrios dramáticos y musicales, a los límites entre verdad y simulación, y a la creatividad de sus directores de orquesta y de escena. Es ahí donde entra la visión de Giorgio Strehler, artista imbatible, que nunca prescindió del hecho musical en sus creaciones operísticas y cuyo trabajo tuvo gran importancia aquí. Para él, Così fan tutte debía tener la levedad de un "aleteo" de pájaros.

La puesta en escena de hoy, si es coherente con la regie original de Strehler para el Teatro Piccolo de Milán, del que fue su fundador, debiera ser un alarde de movimiento. "Así como en la vida, nada está quieto -escribió Strehler-. La pareja es un hecho provisorio, siempre puede romperse. Las personas no son nunca definitivas, sí momentáneas. El Eros está siempre más allá de las conveniencias". Tal fue su concepción como director de escena y a esta percepción sumó una mirada de Nápoles (ciudad en que se desarrolla la trama), donde la naturaleza se contrapone con las sombras de la inestabilidad del amor, creando una atmósfera mórbida y sensual.

Son estas las ideas que presidirán la puesta del Teatro di San Carlo y que debería dejar estampadas en el escenario el elenco integrado por la joven soprano Sofía Soloviy (Fiordiligi), muy destacada en el último tiempo en este rol en Siena y en el Festival de Aix-en-Provence; la mezzo Marianna Pizzolato (Dorabella), que en Chile cantó con éxito La italiana en Argel el año pasado; el barítono Nicola Ulivieri (Guglielmo); el tenor Alexey Kudrya (Ferrando); la soprano Marilena Laurenza (Despina) y el bajo Alessandro Spina (Don Alfonso).

Con una partitura armoniosa y de gran belleza trágica, donde todo es agridulce, es el director Maurizio Benini, ya conocido por el público chileno por sus aplaudidos trabajos en el Teatro Municipal de Santiago, quien asume una vez más, la gran orquesta del San Carlo.

05 septiembre 2010

"Così fan tutte" en el Teatro Avenida en Buenos Aires



Por Ramón Jacques
operaperu.com

Como parte de su temporada 2010, la Asociación de opera Juventus Lyrica de Buenos Aires, con la participación de dos entidades holandesas como: la fundación Opera2day y el Conservatorio Real de la Haya, ofrecieron una brillante y divertida ejecución de la opera bufa de Mozart, Così fan tutte que musicalmente fue interpretada por una orquesta con instrumentos de época.

El montaje de la opera se realizó con apego al libreto y al tiempo en el que se desarrolla la historia. Las escenografias ideadas por Daniel Feijóo fueron sencillas pero funcionales, con el uso de pocos pero indispensables elementos, y telones que subían y bajaban, se cerraban o se abrían, creando diversos ambientes, como en la partida del barco de los militares, el salón de una casa y en un jardín. La brillante iluminación y los elegantes y tradicionales vestuarios, muy coloridos en el caso de los turcos, crearon una imagen escénica visualmente atractiva.

De la dirección escénica se encargó la regista Ana D’ Anna, quien realizó un adecuado trabajo, dentro de la justa comicidad y sin exagerar las actuaciones de los artistas, y que se expandió mas allá de los confines del escenario: hacia los corredores de la sala entre el publico, la primera fila del teatro, y el mismo foso de la orquesta donde habitaba Despina. Colocó el clavecín sobre uno de los extremos del escenario, y su intérprete participaba como un observador y un personaje más.

Satisfactorio fue el desempeño del elenco de cantantes argentinos que contó con la presencia la soprano Sabrina Cirera que como Fiordiligi, mostró una voz dúctil de ágil y grato color, facilidad en la emisión de agudos, con la que cautivó en la interpretación de sus arias, y buena actuación. El tenor Santiago Bürgi cantó con elegancia y buen fraseo a Ferrando, personaje al que dio vida con diversión y seguridad. El barítono Santiago Tiscornia, fue un correcto Guglielmo, de buenos medios vocales, aunque por momentos el sonido nasal de su timbre vocal opacó su proyección. La mezzosoprano Guadalupe Barrientos creó una pasional Dorabella de robusta voz de tono oscuro. Convincente y autoritaria, en la parte vocal y actoral, fue la interpretación que el barítono Alberto Jáuregui dio al malicioso Don Alfonso. Una mención aparte merece la sobresaliente soprano Laura Polverini, por su simpática y amena Despina, a la que prestó su voz de cristalina tonalidad, transparente y ligera.

El director argentino Hernán Schvertzman, realizó una alegre y colorida lectura de la partitura mozartiana; y de la orquesta de instrumentos antiguos, reforzada con músicos provenientes del Conservatorio Real de la Haya, extrajo un sonido uniforme, compacto y adornado, favorable en la dinámica y elección de tiempos. El coro tuvo una digna y meritoria participación.




"Così fan tutte", ópera bufa en dos actos de Wolfgang Amadeus Mozart (1790).
Función de la Asociación Juventus Lyrica realizada en el Teatro Avenida de Buenos Aires Argentina el 26 de agosto del 2010.

Sabrina Cirera (Fiordiligi),
Santiago Bürgi (Ferrando),
Laura Polverini (Despina),
Guadalupe Barrientos (Dorabella),
Santiago Tiscornia (Guglielmo),
Alberto Jáuregui (Don Alfonso).
Coro y Orquesta de Juventus Lyrica.
Director del coro: Miguel Pesce.
Dirección de escena: Ana D’Anna.
Diseño producción: Daniel Feijóo.
Iluminacion: Ana D’Anna.
Vestuarios: María Jaurena.
Director musical: Hernán Schvartzman

12 abril 2010

Teatro San Carlo de Nápoles llega a Chile


Es la primera gira internacional del teatro después de su restauración. Traerá a sus elencos estables y la puesta en escena de Giorgio Strehler para "Così fan tutte" de Mozart. Un gigantesco proyecto de la Fundación Teatro a Mil.

Por Juan Antonio Muñoz H.
El Mercurio


Italia y Chile unidos por el Teatro San Carlo de Nápoles y la Fundación Teatro a Mil (Fitam). Una iniciativa única que será recordada entre las actividades artísticas más importantes del año, con ecos de una unidad curiosa: Pompeya y Talca, como Nápoles y Santiago, como Italia y Chile, son tierras de terremotos y volcanes. "Nos unen tantas cosas y nos parecemos. Somos parte de la tierra que tiembla. Eso ha formado nuestro carácter. Tenemos una enorme ilusión con este viaje, pues es la primera gira después de la restauración y queremos que sea a Chile. Hay un profundo sentido de hermandad en esto, aparte de que deseamos mostrar la vitalidad del teatro", dice Rosanna Purchia, superintendenta del San Carlo de Nápoles.

Fue Carmen Romero, directora de Fitam, quien propuso llevar a cabo este proyecto. "Sé que es algo enorme. Es fantástico que un teatro como éste venga por primera vez a Chile, con su orquesta y coro, y una producción del maestro Giorgio Strehler", dice Romero, quien además ideó la primera parte de "este sueño", como lo define: el 29 y 30 de julio, en las ruinas de Pompeya y de Pestum, la orquesta y el coro del San Carlo, dirigidos por el flamante director musical del coliseo napolitano, Maurizio Benini, interpretarán "Canto para una semilla" (1972), de Luis Advis con textos de Violeta Parra. Un concierto en el que participarán, además, Inti Illimani histórico, Claudia Acuña, Ángel Parra Orrego y Francisca Valenzuela, entre otros.

"Será un gran homenaje a la música chilena", dice Benini desde Londres y agrega: "Aún no conozco la partitura, pero me han dicho que es muy emotiva. Estamos excitados con esto porque el teatro viene de lanzarse a una nueva vida tras la restauración. He estado varias veces en el Teatro Municipal, y el espíritu de los artistas y chilenos me encanta".

El Teatro San Carlos, que data de 1737, acaba de cerrar un meticuloso período de restauración, pese al cual nunca estuvo cerrado. Algunos lo definen como el más hermoso de Italia, pero el maestro Riccardo Muti cree que es el más bello del mundo. "Partimos con una puesta de Luca Ronconi para 'La clemencia de Tito' de Mozart y fue un éxito enorme. Pensamos ir a Chile con eso mismo, pero finalmente optamos por este 'Così fan tutte' de Mozart, con régie de Giorgio Strehler. Esto tiene un significado importante para mí, pues trabajé mucho tiempo con él en el Piccolo Teatro de Milán. Además, la puesta se inicia con una cortina que reproduce la fachada del San Carlo. Con eso siento que llevamos el mismo teatro a Talca", dice Purchia.

"Esta gira sintetiza las dos líneas fundamentales de nuestro trabajo: favorecer la divulgación de nuestro patrimonio artístico y crear ocasiones de encuentro en Italia con culturas y pueblos diversos. La acción de 'Così fan tutte' ocurre en Nápoles y nosotros la llevaremos a Talca, y aquí, en nuestra provincia, estarán los representantes principales de la nueva canción chilena, en un encuentro inédito con músicos del San Carlo", dice Luigi Cesaro, presidente de la Provincia de Nápoles.

En Santiago, el 9 de noviembre, solistas, coro y orquesta realizarán un concierto multitudinario al aire libre, en un lugar todavía por determinar (podría ser el Parque O'Higgins o la Plaza de Armas). Interpretarán fragmentos de óperas de Verdi, Donizetti, Bellini y Puccini, entre otros. El 14 y 16 del mismo mes, en el Teatro Regional del Maule (Talca), se verá un "Così" considerado histórico, pues fue el último espectáculo dirigido por Strehler. "¡Fue su testamento y con Mozart!", cuenta Benini.



El reparto estará integrado por la soprano Carmen Giannattasio (Fiordiligi), quien cantó en Chile "La Bohème" y que vuelve en julio para el rol titular de "Alcina", de Haendel; la mezzo Marianna Pizzolato (Dorabella), quien cantó "La italiana en Argel" de Rossini en Santiago (2009); el tenor Alexey Kudrya (Ferrando); el barítono Nicola Ulivieri (Guglielmo), y la soprano Cinzia Forte (Despina). Todos, bajo la dirección de Benini.

12 noviembre 2008

Alva y Berganza en "Cosi fan Tutte", 1957


Esta es una grabacion del Festival de Aix-en-Provence de 1957, y es historia, pues marco el debut operistico de Teresa Berganza. Ambos se conocieron en esta misma epoca, y desde entonces se volvieron grandes amigos. Esta produccion es dirigida por Hans Rosbaud, y los acompana en el elenco Rolando Panerai, entre otros. Es destacable que el estado vocal de Alva y Berganza es optimo y la grabacion suena muy bien.

Mozart
COSI FAN TUTTE

Acto 2

Fiordiligi: Teresa Stich-Randall
Dorabella: Teresa Berganza
Ferrando: Luigi Alva
Guglielmo: Rolando Panerai
Don Alfonso: Marcello Cortis
Despina: Mariella Adani

Director: Hans Rosbaud
Aix-en-Provence 1957
Choeurs du Conservatoire
Membres de l'Orchestre de la Societé des Concerts du Conservatoire