11 mayo 2015

Salzburg Chamber Soloists este 16 de mayo

Dfusión SFL
(Difusión SFL) Continuando con su Temporada de Abono 2015, la centenaria Sociedad Filarmónica de Lima presenta este sábado 16 de mayo en el Auditorio Santa Úrsula a la agrupación Salzburg Chamber Soloists, que llegará acompañada del pianista Andreas Klein como solista. 
El programa que ofrecerá es el siguiente: Adagio y fuga para cuerdas en do menor, KV. 546 de W.A. Mozart, Concierto para piano N° 4 de L. van Beethoven; Preludio de la ópera Tristán e Isolda, de R. Wagner en un arreglo para cuerdas por S. Gürtler; y Noche transfigurada Op. 4, de A. Schöenberg.
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Salzburg Chamber Soloists

En 1991, el violinista Lavard Skou-Larsen y un grupo de músicos colegas decidieron formar un ensamble inusual, cuyo objetivo era interpretar música de cámara orquestal con la libertad que caracteriza a los solistas. Su inspiración fue el inolvidable Sandor Végh, cuyo carisma ha sido una considerablemente influencia para muchos miembros del grupo.
Ya en su primer año de existencia, la orquesta realizó su primera gira por los Estados Unidos y Canadá, y gracias a su éxito surgieron invitaciones para numerosos conciertos con celebridades como Boris Belkin, Mischa Maisky, Michel Dalberto, Rodolfo Bonucci, Jean-Bernard Pommier, Giora Feidman y Alexander Lonquich. Otro gran suceso fue la participación de la orquesta en La Folle Journée Mozart en Nantes (Francia), en 1995.

Desde entonces, se han presentado en el Concertgebouw; la Philharmonie de Berlín; el Théatre des Champs-Elysées, París; la Tonhalle de Zurich; el Teatro Municipal de Río de Janeiro; Teatro Colón, y otras importantes salas de concierto.
Los Salzburg Chamber Soloists suelen presentarse regularmente en numerosos festivales, entre ellos el de la Academia Chigiana de Siena; el Turku Musikfestival de Finlandia; el Festival Mozart en Würzburg; el Schubertiade de Roskilde; el MIDEM de Cannes; y el Salzburger Kulturtage.
En Enero de 2002 el grupo realizó una gira por Alemania junto a la actriz Senta Berger, interpretando Las 8 estaciones de Antonio Vivaldi y Astor Piazzolla. Un especial suceso en el año 2003 consistió en una gira por Alemania junto a Giora Feidman, interpretando klezmer judío junto a tango argentino.
En el 2006, celebrando el aniversario de los 250 años del nacimiento de Wolfgang Amadeus Mozart, la orquesta realizó 17 conciertos en Salzburgo en el prestigioso Grosser Saal des Mozarteums.
Desde el 2008 la orquesta toca regularmente en el concierto de apertura de la Academia Internacional de Verano del Mozarteum/Salzburgo, en calidad de orquesta residente.
En el 2013 debutaron en Nueva York en el Metropolitan Theater. Para la temporada 2014/15 actuarán como ensamble de música de cámara oficial en el ciclo de conciertos "Resonancia" de Le Havre, Francia.

Andreas Klein, piano
El pianista de origen alemán Andreas Klein se ha distinguido como un artista dinámico y convincente, gracias a su dominio de una amplia gama de colores tonales e imaginativas interpretaciones. El New York Times se ha referido a Klein como "Un artista fascinante… hace que los silencios suenen como música".
La carrera de Andreas Klein como solista lo ha llevado a los lugares más prestigiosos del mundo, desde el Wigmore Hall de Londres, la Filarmónica de Berlín, el Carnegie Hall de Nueva York y el Alice Tully Hall, al Kennedy Center de Washington DC. Se ha ganado elogios de la crítica por sus actuaciones en ciudades como Berlín, Roma, Milán, Berna, Leipzig, Dresde, Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Washington DC y la Ciudad de México.
Su repertorio incluye todos los conciertos de Mozart y Beethoven. Asimismo, ha colaborado con algunos de los mejores conjuntos de la actualidad. Durante el año del Aniversario de Mozart, realizó el Concierto de Mozart KV 415 con la orquesta de cámara Salzburg Chamber Soloists a lo largo de todo Estados Unidos. El Washington Post escribió "el articulado y fluido pianismo del inteligente solista Andreas Klein conjugó bellamente con el sonido de la orquesta en esta obra cristalina" en respuesta a su actuación en el Kennedy Center junto a la orquesta de cámara Festival Strings Lucerne.
En el 2009, se unió nuevamente a la agrupación Salzburg Chamber Soloists en una conmovedora interpretación de la versión para cuerdas del Concierto para Piano Nº 4 de Beethoven. Klein interpretó el mismo concierto junto al Kammerakademie Neuss, en Düsseldorf y recientemente se unió al Cuarteto Casals interpretando el Quinteto para piano de Schumann en las principales ciudades de Estados Unidos.
Las grabaciones de sus discos han recibido grandes elogios de la crítica, de directores y presentadores por igual. El Deutschland Sender y la radio DS Kultur registraron y conservaron sus interpretaciones de obras de Busoni, Ginastera, y Stravinski para sus archivos.
Andreas Klein se graduó en la Escuela Juilliard y complementó sus estudios con el legendario Claudio Arrau y Nikita Magaloff. Copias de su disertación sobre los Estudios de Chopin se encuentran en las bibliotecas de la Sociedad Chopiniana de Viena y Leipzig, y descargables en la Biblioteca de la Universidad de Rice.
  Programa
W.A. MOZART (1756 – 1791)
Adagio y fuga para cuerdas en do menor, KV. 546
 L.VAN BEETHOVEN (1770 – 1827)
Concierto para piano N° 4  (arreglo para cuerdas por S. Gürtler)
RICHARD WAGNER (1813 – 1883)
Introducción de Tristán und Isolde 
A. SCHÖNBERG (1874 - 1951)
Noche transfigurada Op. 4
Notas al Programa
Wolfgang Amadeus Mozart  (1756 – 1791)
Wolfgang Amadeus Mozart nació en Salzburgo, Austria, el 27 de enero de 1756. Fue el hijo menor de Ana María Pertl y de Leopold Mozart, un músico que prestaba servicios en la corte del Príncipe-arzobispo de Salzburgo. Desde muy niño, Wolfgang mostró su condición de genio musical pues era capaz de interpretar obras leídas a primera vista, de improvisar y de componer. Consciente de que su hijo era un niño prodigio, Leopold lo llevó de gira por diversas ciudades europeas en las que Wolfgang impresionó a los aristócratas por su habilidad para tocar el clavecín y otros instrumentos. Sus presentaciones públicas empezaron con un concierto en la Universidad de Salzburgo realizado en setiembre de 1761, es decir, cuando tenía cinco años de edad. En enero de 1762, pocas semanas antes de cumplir los seis años, Wolfgang se presentó con su hermana Nannerl en Múnich ante el príncipe elector de Baviera. Unos meses después (setiembre de 1762), toda la familia emprendió un viaje más largo que la llevó a Passau, Linz, Viena y Bratislava. En Viena los hermanos Mozart tocaron para la emperatriz María Teresa y alcanzaron un éxito notable en diversos salones aristocráticos. Los viajes continuaron en los años siguientes pues Leopold supo sacar el máximo provecho de las presentaciones de sus hijos. Múnich, Augsburgo, Mannheim, Maguncia, Frankfurt, Coblenza, Aquisgrán fueron ciudades visitadas por los Mozart, cuyos pobladores tuvieron el privilegio de escuchar a los precoces y talentosos músicos que se dirigían a París. El éxito en Francia fue notable: pasaron dos semanas en Versalles, donde tocaron para Luis XV en varias oportunidades. En París, el niño Wolfgang publicó cuatro sonatas para clave. Se trataba del caso insólito de un compositor que a tan temprana edad (siete años, dice el texto de la publicación de las sonatas) viera impresas obras suyas (eran las obras K. 6,7, 8 y 9).
Los éxitos continuaron en Londres con conciertos ante el rey Jorge III y la reina Sophie Charlotte, conocedores y amantes de la música, y con difíciles pruebas musicales a las que se sometió Wolfgang, quien las venció con solvencia inexplicable en un niño. Por aquellos tiempos, el joven músico inició la creación de sinfonías y obras vocales. Después de haber pasado quince meses en Londres, los Mozart fueron a los Países Bajos, donde también permanecieron varios meses. Volvieron a París y luego emprendieron el lento regreso a Salzburgo, ciudad a la que llegaron a fines de noviembre de 1766, tras haber estado en Dijon, Lyon, Ginebra, Lausana, Berna, Zúrich, Augsburgo y Múnich. El viaje había tomado más de tres años, durante los cuales el niño Wolfgang había ampliado sus horizontes vitales y musicales. Si bien su padre fue su único maestro, el contacto con artistas de otros lugares resultó muy provechoso para el niño, quien empezó a forjarse una voz propia en el terreno de la composición. En la estancia en Londres había conocido a Johann Christian Bach, de quien recibió una fuerte impresión e influencia. Los tres viajes que posteriormente realizó a Italia dejaron en él nuevas enseñanzas. Muy útiles le fueron los contactos con Sammartini y, en especial, el Padre Martini, con el cual trabajó el contrapunto. El interés del joven Mozart por la ópera se acrecentó por esa época y obras suyas de ese género se estrenaron con éxito en Milán en 1771 (Ascanio en Alba) y en 1772 (Lucio Silla).
En 1773, de vuelta a Salzburgo, empezó Wolfgang Mozart a trabajar en la corte del nuevo Príncipe-arzobispo, Hieronymus von Colloredo, con el cual nunca mantuvo relaciones muy armoniosas. Nuevos viajes lo llevaron a Múnich, Viena, Augsburgo y Mannheim, ciudades en las que se sentía libre de su tiránico empleador de Salzburgo. En 1778 se dirigió a París cargado de esperanza en compañía de su madre. Sin embargo, esta murió sorpresivamente, lo que sumió a Wolfgang en una crisis seria ahondada por la indiferencia de quienes de niño lo habían tratado con tanta benevolencia. Vuelto a Salzburgo en 1789, obtuvo el puesto de organista de la corte de su antiguo amo. Pronto las tensiones se agudizaron tanto, que el joven músico decidió trasladarse a Viena (1781).
En 1782, sin el consentimiento de su padre, quien había desempeñado por años un papel importante en el rumbo de la vida de Wolfgang, este se casó en Viena con Constanze Weber. Dos años después, encontró en el movimiento francmasónico la acogida de la que no había disfrutado durante los años de profundo aislamiento en el que se encontraba como artista, según ha hecho notar Alfred Einstein en su famoso libro sobre Mozart.[1]
En los años siguientes, a pesar de la creación de grandes obras maestras, algunas de las cuales lograron impresionante acogida, como las óperas Las Bodas de Fígaro y Don Giovanni, en sus estrenos en 1786 y 1787 en la generosa ciudad de Praga, la vida de Mozart se volvió difícil. Una economía precaria y una salud cada vez más deteriorada lo hicieron padecer intensamente hasta el momento de su muerte, la que se produjo en Viena en la noche del 4 al 5 de diciembre de 1791, cuando este genio contaba con solo 35 años.
Aunque su vida fue breve, la obra de Mozart es amplísima y abarca una gran variedad de géneros: óperas, música sacra, sinfonías, conciertos para instrumento solista y acompañamiento de orquesta, abundante música de cámara, obras corales, canciones, etc.
El Adagio y fuga para cuerdas en do menor (K.546) data de junio de 1788. Previamente, a fines de 1783, Mozart había compuesto una versión de esa fuga para ser interpretada en dos pianos, la cual figura con el número 426 en el catálogo Köchel. El autor la transcribió para cuarteto de cuerdas y le añadió un adagio a modo de preludio que anticipa y destaca el carácter trágico de toda la obra.
Desde niño, Mozart se había educado en el contrapunto y lo había usado con habilidad en diversas composiciones; sin embargo, fue su amistad con el Barón van Swieten la que le permitió conocer las grandes obras de J.S. Bach y G. F. Haendel. El referido noble poseía una rica biblioteca donde se conservaban manuscritos de esos importantes compositores, y a la cual Mozart tuvo acceso cuando contaba con 26 años de edad. El estudio de las obras de esos dos grandes compositores barrocos alemanes enriqueció notablemente al joven músico de Salzburgo.
El Adagio, en ritmo de 3/4, se despliega a lo largo de 52 compases en los que las notas en staccato, el ritmo y las alternancias entre matices piano y forte crean una cierta tensión y generan un clima de expectativa. Riqueza cromática y osadas modulaciones otorgan a esta intensa pieza un carácter muy especial. Después de un calderón, y sin solución de continuidad, se presenta la extraordinaria fuga a cuatro voces, la que, salvo detalles mínimos repite a la compuesta para dos pianos en 1783. Esta pieza de gran complejidad abarca 119 compases en ritmo de 4/4 y tempo Allegro. Su estilo es severo y el tema a partir del cual está construida encierra elementos cromáticos abundantes. En esta fuga, según Adélaïde de Place, Mozart emplea “con un arte particularmente acabado los procedimientos de la disminución y de la inversión”.[2] Ella se refiere a los recursos que usa el compositor para presentar en ciertos pasajes el tema (sujeto) a partir del cual elabora la extraordinaria arquitectura de esta fuga. Cabe destacar que la interpretación de esta obra por un conjunto orquestal más grande que un cuarteto de cuerdas permite apreciar en ella una peculiar y bella riqueza sonora.
La fuga se inicia con la presentación del tema en los instrumentos más graves (violonchelos y contrabajos), luego toman el tema, sucesivamente, grupos de instrumentos con registro menos grave (violas), instrumentos más agudos (violines segundos y finalmente primeros violines). Después de una compleja construcción, hacia el final la pieza se vuelve especialmente intensa y culmina con potentes acordes en dinámica fortissimo.
Ludwig van Beethoven (1770 – 1827)
Ludwig van Beethoven nació en Bonn el 16 de diciembre de 1770. Desde niño manifestó una notable disposición para la música. Debido a ello, el padre, tenor de la corte obsesionado por el ejemplo de Mozart, quiso hacer de él un prodigio, por lo cual lo obligó a estudiar sin consideración. En 1778 lo presentó en Colonia en un concierto de piano y en 1781 lo llevó en una gira de conciertos por Holanda, la que fue un fracaso. Beethoven recibió lecciones de Pfeiffer, van der  Eeden, Rovantino, Koch y Zeese. Neefe lo hizo estudiar elClave bien temperado de J.S. Bach, y las sonatas de Karl Philipp Emmanuel Bach y de Muzio Clementi.
En el invierno de 1786 estuvo en Viena, donde conoció a Mozart, quien le dio algunas clases y comentó: «Escuchen a este joven; no lo pierdan de vista que alguna vez hará ruido en el mundo». La enfermedad de su madre lo hizo volver a Bonn, donde ella murió en 1787. Obligado a hacerse cargo de sus hermanos, se vio en la necesidad de pedir el retiro de su padre y que se le entregara la pensión correspondiente para que no fuese despilfarrada. Las penas y sufrimientos que pasó fueron considerables. Sin embargo, encontró un generoso consuelo en la familia Breuning, y llegó a sentir un afecto especial por la gentil Eleonora, a quien dio clases de música a cambio de conocimientos de literatura. Ella se casaría más tarde con el Dr. Wegeler, y Beethoven mantuvo con ellos una estrecha amistad durante toda su vida. Asimismo, halló un decidido protector en el conde Waldstein, hombre de gran cultura y pianista distinguido, que había ido a residir a Bonn por razones políticas; este personaje, después de haber oído a Beethoven, lo proclamó como el heredero legítimo de Mozart y Haydn y lo ayudó eficazmente para que pudiera radicarse en Viena recomendándolo para que se abriese camino.
En 1792 Beethoven dejó Bonn, ciudad que nunca olvidaría. Llegó a Viena en noviembre con gran número de obras, la primera de ellas escrita a los diez años, y las publicó más tarde, después de haberlas revisado o refundido en otras que compuso en esa ciudad. Las recomendaciones que traía le abrieron los salones aristocráticos. Recibió clases de Haydn, Schneck, Salieri, Schuppanzigh, Albrechtsberger y Aloys Föster. Su primer concierto como pianista lo dio el 30 de marzo de 1795; pero su presentación ante el gran público con sonado éxito se concretó el 2 de abril de 1800. La gloria parecía sonreírle; sin embargo, ya había experimentado los síntomas de su penosa enfermedad, la sordera, desde 1796. A todos los sufrimientos que había soportado, se añadía ahora la tortura física y psicológica de ir perdiendo el sentido más necesario para su profesión. No obstante, su carrera como prolífico compositor comenzó a afianzarse y ya en esa época los rasgos de su carácter estaban bien definidos. Su sensibilidad se manifiesta en exaltados impulsos de fuerza, de alegría, de tristeza y de profunda melancolía, que arrancan del corazón y que hacen vibrar las cuerdas de sus semejantes.
Beethoven compuso cinco conciertos para piano y orquesta, los cuales corresponden a los números de opus 15, 19,37, 58 y 73. El cuarto de ellos, el opus 58, en sol mayor, fue escrito entre 1805 y 1806 e interpretado por primera vez públicamente el 22 de diciembre de 1808 en Viena en una función cuyo programa incluía la Quinta y la Sexta Sinfonías del mismo compositor.
El Concierto N° 4 consta de tres movimientos. El primero de ellos, Allegro moderato en compás de 4/4 y tonalidad de sol mayor, se inicia originalmente con una intervención del instrumento solista en dinámica piano y con carácter dolce que se extiende por cinco compases. Después de esta breve intervención, pasa el tema a la orquesta, la que lo amplifica notablemente y luego lo lleva gradualmente a dinámicas forte y  fortissimo. La orquesta presenta después un hermoso segundo tema. Varias ideas secundarias van apareciendo. El piano se encargará de aprovecharlas transformándolas constantemente en su primera intervención larga, la cual está cargada de riqueza musical. Según M. Mila, “… el piano, que tras de los compases iniciales, puestos al principio, casi como un epígrafe, había callado ante la orquesta, comienza su desarrollo, en una de las más prodigiosas manifestaciones de fantasía musical, toda ella poéticamente conmovida, que se conocen. La entonación general sigue siendo la de una beatitud suave, como embriagada de sí misma, unas veces vibrando en un canto desplegado, ora rebosante de figuras de júbilo vivísimo, otras veces dirigiéndose con rápidos pasajes de carácter rapsódico y otras hallando encantadas sonoridades, que ya encierran en germen los elementos poéticos del virtuosismo pianístico de Liszt”.[3]
El segundo movimiento, Andante con moto, está compuesto en la tonalidad de mi menor y en compás de 2/4. En esta pieza tan intensa, contrastan las intervenciones alternadas de la orquesta y del solista. Empieza la orquesta en dinámica forte interpretando acordes en staccato que encierran un carácter imperioso. En el quinto compás calla la orquesta; en el sexto, el piano solo en dinámica pianissimo, con entonación molto cantabile y toque ligado, canta una melodía tierna de aire suplicante. El contraste es total: a la fuerza de la orquesta se opone la dulzura del piano. Después de una decena de alternancias entre el poder orquestal y la súplica del piano, este se suelta en la entonación de una hermosa línea melódica no interrumpida por la orquesta. Tres trinos sucesivos sobre fasostenido, la y do interpretados con incremento de la intensidad inician una intensa cadenza que finalmente regresa a la dinámica pianissimo. La orquesta vuelve a sonar, pero ahora muy breve y tenuemente. En los últimos dos compases se escuchan en la orquesta tres acordes de la tonalidad de mi menor, al último de los cuales se superpone un arpegio del piano suplicante.
Sin solución de continuidad, sigue el tercer movimiento, un Rondó, en tempo vivace, compás de 2/4 y tonalidad de sol mayor. Esta pieza vivaz introduce una atmósfera que contrasta con el dramatismo del movimiento precedente. Su arquitectura sigue el modelo de construcción A-B-A-B-A-B. Cabe destacar que el empleo de arpegios quebrados, de abundantes pasajes en semicorcheas, de trinos dobles y trinos triples otorgan un carácter muy brillante al movimiento final de este concierto, el cual concluye con una vibrante coda rica en matices dinámicos: en los últimos 19 compases se transita de pasajes de arpegios en tresillos interpretados en dinámicapianissimo hacia el fortissimo final, en el que se afirma con júbilo la tonalidad de sol mayor.
Richard Wagner (1813 – 1883)
Richard Wagner nació el 22 de mayo de 1813, en Leipzig. Su padre, Karl Friedrich Wilhelm Wagner, murió seis meses después del nacimiento del futuro gran músico. En 1814 su madre, Johanna Pätz, se trasladó a Dresde y se casó con el pintor retratista Ludwig Geyer, quien falleció en 1821.
El inquieto joven Richard realizó estudios en la Kreuzschule de Dresde desde 1822. Por aquella época entró en contacto con las obras de los antiguos hombres de letras griegos. En 1824 inició estudios de piano, pero su campo de interés ya era la ópera: entonces se mostraba entusiasta admirador de la obra de Weber. Cuando su familia dejó la ciudad de Dresde (1826), él permaneció en esa ciudad, descuidó los estudios y se concentró en la creación de una tragedia (Leubald), obra que completó en 1828 en Leipzig, ciudad a la que había ido para reunirse con su familia. A partir de entonces, atraído por la música de Beethoven, intenta la composición musical. En los años siguientes realiza estudios de violín, teoría, armonía y contrapunto, y completa diversas obras cortas. En 1832 compone su Sinfonía en do mayor, dos oberturas y otros trabajos musicales, y empieza a escribir libretos para óperas pues pensaba que solo podría componer música para sus propios libretos.
Luego vinieron estancias en Wurzburg (1833) y en Magdeburgo (1834), donde asumió el cargo de director de orquesta y conoció a Minna Planer, con quien inició una relación sentimental que lo llevó al matrimonio el 24 de noviembre de 1836. Las dificultades económicas obligaron a la pareja a tomar la decisión de abandonar Magdeburgo y a trasladarse a Königsberg y luego a Riga. En 1838, Wagner empezó la creación de Rienzi, una gran ópera, pensando en presentarla en una importante plaza como París. Después de pasar por Londres, el 20 de agosto de 1839, él y Minna llegaron a Francia. En París, Wagner conoció a un grupo importante de artistas entre los que se encontraban Hector Berlioz y Franz Liszt. Este último acogió al compositor alemán e influyó positivamente en la vida y la obra de Wagner.
Un nuevo viaje, en 1842, llevó a Richard y Minna de regreso a Alemania. El 20 de octubre se estrenó en Dresde, con rotundo éxito, la ópera Rienzi: había nacido un gran músico para el público. Los años siguientes fueron muy productivos, pero la participación de Wagner, en 1849, en movimientos políticos revolucionarios al lado de M. Bakunin, lo llevó al destierro. Weimar, donde se encontraba su amigo Franz Liszt, París y Zúrich, fueron los lugares donde encontró refugio. Su prestigio como compositor por aquellos tiempos fue creciendo y los éxitos se sucedieron en diferentes teatros de Europa.
Sin embargo, no faltaron en la vida de Wagner los momentos de dificultad económica y las situaciones conflictivas en el aspecto sentimental: la separación de Minna, su peculiar amistad con la esposa de Otto Wesendonk, y el romance con Cosima Liszt, joven hija de Franz y esposa del director de orquesta Hans von Bülow, discípulo de Liszt.
El rey Luis II de Baviera, entusiasmado con la obra de Wagner, lo apoyó económicamente y secundó los proyectos del compositor, lo que generó al soberano dificultades políticas dentro de su reino.
En 1882 estrenó su ópera Parsifal cuando su salud estaba muy deteriorada. El 13 de febrero de 1883 falleció en Venecia por una enfermedad del corazón que arrastraba desde tiempo atrás.
Wagner fue autor de una notable cantidad de óperas importantes por su calidad y por la influencia que ejercieron en el curso posterior de ese género; pero también creó obras orquestales, música coral, canciones, piezas para piano y algunas otras para diferentes instrumentos. Asimismo, realizó arreglos, revisiones, o transcripciones de creaciones de Beethoven, Donizetti, Gluck, Halévy, Mozart, Palestrina y Rossini. Además, destacó como director de orquesta y como escritor, pues publicó decenas de ensayos y textos de variados géneros, algunos de ellos de carácter polémico.
Los intereses artísticos de Wagner eran tan amplios, que incluso intervino en la concepción del Teatro de Bayreuth, lugar ideado especialmente para la representación de sus óperas que fue construido con diversos aportes, entre ellos los muy generosos del excéntrico rey Luis II de Baviera.
La ópera Tristán e Isolda, una de las obras maestras del género, inspirada en una leyenda celta, se estrenó en Múnich el 10 de junio de 1865, en el Teatro de la Corte. Esta obra, que había sido compuesta entre 1857 y 1859, ejerció gran influencia en los compositores de las generaciones siguientes ya que percibieron en ella el inicio de un lenguaje musical que abandonaba la armonía tradicional. El Preludio de esta ópera, pleno de un lenguaje basado en el empleo de armonías tensas, cromatismos insistentes, un tejido polifónico y variadas modulaciones, es muy complejo y original. Desde el punto de vista de la forma musical, está construido con gran libertad. Durante el desenvolvimiento de la pieza se pueden apreciar continuos contrastes de temas, tonalidades, matices, dinámicas y ritmos que sugieren o expresan los más variados sentimientos que puede vivir el ser humano en la experiencia del amor, desde el apasionamiento desbordado hasta la serenidad. Sebastian Gürtler  es autor de tres arreglos del Preludio de Tristán e Isolda, uno de ellos para orquesta de cuerdas.
ARNOLD SCHÖNBERG (1874 - 1951)
A. Schönberg nació en Viena el 13 de setiembre de 1874 en el seno de una familia de origen judío. Fue uno de los pioneros de la composición atonal y creador de la revolucionaria técnica del dodecafonismo, predecesora del serialismo. Desde niño interpretaba el violín. Curiosamente este importante creador, que ejerció gran influencia en la música del siglo XX, fue en la práctica un compositor autodidacta. La única enseñanza formal que recibió fue la de Alexander von Zemlinsky, quien le dio algunas clases de contrapunto. Alcanzó una técnica impecable gracias al estudio de los grandes maestros, desde Bach hasta Mahler, quien se convertiría en su protector y admirador. Su primera obra maestra fue el sexteto para cuerdas titulado Noche transfigurada (1899), en el que unió las tendencias programáticas de Brahms y Wagner. La cantata Gurrelieder (1900-11) y el poema sinfónicoPelleas y Melisande (1903) se enmarcaron en un estilo propio del romanticismo tardío. En su Primer cuarteto para cuerdas (1905) mostró una intensidad expresiva más controlada. Una crisis personal y la tendencia hacia un mayor cromatismo lo llevaron a abandonar la tonalidad en algunas partes de su Segundo cuarteto para cuerdas (1908) y en Das Buch der hängenden Gärten (1909). Durante este período expresivo nació la Segunda Escuela de Viena, un grupo de compositores encabezado por Schönberg, entre los cuales se encontraban Alban Berg y Anton Webern. A ellos se los conocía como la Trinidad Vienesa. Al ver que los músicos empleaban una armonía en la que la disonancia no encontraba lugar, Schönberg creó el dodecafonismo, sistema de doce notas, a las que ordenó en una escala cromática especial. Estas tienen el mismo valor y no están sometidas a un centro tonal.
Si bien en 1926 obtuvo el puesto de profesor en la Academia de Artes de Prusia, Berlín, en 1933 se vio obligado a emigrar a los Estados Unidos por el nazismo. Se dedicó a la enseñanza, a la aplicación y perfección de su técnica, y continuó su vasta producción musical, que comprende desde óperas, música orquestal, vocal, de solista y de cámara, hasta música religiosa. Falleció en Los Ángeles en 1951.
La primera obra maestra y una de las más apasionadas de Schönberg fue concebida en tan solo tres semanas.Noche transfigurada Op.4 (1899) es un sexteto de cuerdas que constituye un poema sinfónico inspirado en el poema Mujer y mundo de Richard Dehmel. El mismo autor trabajó en 1917 una versión para orquesta de cuerdas que revisó en 1943. La obra comprende cinco secciones encadenadas que aluden a la relación de un hombre enamorado y una mujer que le confiesa que está esperando un hijo de otro hombre. La música no pretende narrar los hechos, sino comentar la situación emotiva de los personajes.
La primera parte (muy lento) presenta en la tonalidad de re menor un paseo nocturno bajo la luz de la luna. La segunda (más animado) presenta un tema de marcado sabor dramático que corresponde a la confesión de la espera del hijo de otro hombre. Surge, entonces, un largo pasaje en el cual la mayor intensidad recae en el diálogo entre las cuerdas agudas y las graves. La tercera sección retoma brevemente el tema de introducción: es la espera de la reacción del hombre. Esta parte culmina simbólicamente en la alejada tonalidad de mi bemol menor. Luego de su primera reacción, en la cuarta sección, el hombre afirma que el amor que siente por su amada es tan grande, que está dispuesto a hacer de aquel niño su hijo. La obra se afirma en un luminoso remayor y las cuerdas susurran con sordina el segundo tema principal de la obra. En esta parte, en la que triunfa el amor, vuelve el primer tema, pero “transfigurado” por su tratamiento en modo mayor. La quinta sección corresponde a una extensa coda que cierra este himno a la naturaleza y el amor.
(Textos de Carlos Gatti Murriel, Profesor del Departamento de Humanidades de la Universidad del Pacífico y del Departamento de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú).


08 mayo 2015

The Rake´s Progress cierra temporada radial del Met

© Marty Sohl/Metropolitan Opera
Este sábado termina la temporada 2014-2015 del Metropolitan de Nueva York y llegará la última transmisión radial en vivo. Será la comedia The Rake´s Progress (El progreso del libertino) de Igor Stravinsky. Esta es una ópera en tres actos y nueve escenas de la etapa neoclásica del compositor, escrita inspirándose en el estilo tonal de Mozart, Hándel y otros.
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Stravinsky dirigió el estreno en La Fenice de Venecia en 1951 con Elisabeth Schwarzkopf en el rol de Anne Trulove. Esta ópera se le ocurrió al compositor luego de ver una serie de grabados del pintor inglés William Hogarth, titulada de la misma manera. Es una versión faustiana moderna, con toques de picardía y mucho humor. Ese humor y doble sentido es añadido por el libretista Wystan Hugh Auden.
© Marty Sohl/Metropolitan Opera
Esta ópera fue estrenada en el Met en 1953 pero no se volvió a subir a escena hasta 1997, cuando James Levine la devolvió al repertorio.
Para esta producción escucharemos a Paul Appleby como Tom Rakewell, a Layla Claire como Anne Trulove, a Gerald Finley como Nick Shadow, y a Stephanie Blythe como Baba la Turca. James Levine vuelve a dirigir esta deliciosa partitura. La podremos escuchar en vivo este sábado a partir del mediodía a través de Radio Filarmonía 102.7 fm.
Conozcamos este divertido argumento:
© Marty Sohl/Metropolitan Opera
Argumento: Tom Rakewell se ha comprometido con Ann Trulove. Ambos parecen tener por delante un futuro de amor y felicidad. Pero el padre de Ann desconfía del carácter vacilante de su futuro yerno y quisiera verlo en una posición firme y segura. Eso no es lo que quiere Tom, en cuyo inconsciente duermen miles de deseos y veleidades. Entonces aparece una personalidad tenebrosa, Nick Shadow, una figura mefistofélica inventada por los libretistas y que no aparece en los grabados de Hogarth, y cuyo nombre (shadow = sombra) adquiere significación simbólica; Nick, por otro lado, es un popular nombre inglés del demonio. Shadow explica que ha sido criado del tío de Tom, que al morir dejó una enorme herencia a su sobrino; y quiere entrar al servicio de Tom, el sueldo carece de importancia, se puede negociar más tarde. Shadow lo lleva a Londres y comienza, como anuncia dirigiéndose al público, the rake 's progress, la carrera del libertino en el que se transforma Tom bajo la dirección de Shadow.

Aunque al principio se contiene por el recuerdo de Ann Trulove (también un símbolo: true love = amor verdadero), la vida lo introduce en sus formas más primitivas. Después del prostíbulo sigue el grotesco matrimonio con una atracción de feria, la «bab turca», un monstruo barbudo al que apenas se puede considerar una mujer. Al mismo tiempo, Tom quiere explotar un invento capaz de convertir las piedras en pan. Shadow está detrás de todo y cada paso conduce a Tom más cerca del abismo. No se puede impedir la quiebra financiera, la subasta de todos sus bienes se presenta en una escena casi fantasmal. Shadow cree que ha llegado su hora. Conduce a su señor, que en realidad es su víctima, al cementerio de una iglesia, en medio de la noche, y le revela ante una tumba abierta el salario que exige: el alma de Tom. Juegan una decisiva partida de cartas en la que, gracias a la intervención mística de Ann, Shadow pierde y cae muerto cuando dan las doce. Pero Tom no se salva. La locura se apodera de él y termina en el manicomio. Sin embargo, hay una transfiguración más allá de su final. La fiel Ann, que intentó ayudarlo varias veces, se le aparece como un cuadro de luz. Ann, en la escena tal vez más bella de la obra, acuna en su regazo la cabeza de Tom, destruido por la vida, y canta para que se duerma.

Por último vuelven al escenario todos los personajes de la pieza (como solía hacerse en la antigua ópera italiana y como hizo Mozart en su Don Juan) y sacan conclusiones de los hechos descritos. Lo hacen sin máscaras, sin pelucas y sin falsas barbas: en cierta medida regresan a nuestro siglo, que se ha servido de una fábula vieja pero siempre vigente para exponer la seriedad de la vida. (hagaselamusica.com.ar)

Música vienesa en el Gran Teatro Nacional


(Ópera Perú) La Asociación Romanza cumple 10 años y sigue la tendencia de presentar, dentro de sus temporadas anuales, conciertos con temas centrados en países. El año pasado presentaron un concierto dedicado a la música española. Esta vez será a la música vienesa en una gala en que presentarán oberturas, arias y duettos de Johann Strauss (hijo), Franz Léhar, Franz Von Suppé, Emmerich Kálmán y Robert Stolz, famosos compositores de operetas y valses.
Esta Gala dedicada a Viena se presentará el sábado 30 de mayo en el Gran Teatro Nacional a las 8:00 pm. y contará con la participación del director alemán Martin Wettges, la soprano lituana Viktorija Kaminskaite y el tenor peruano, radicado en Alemania, Francesco Petrozzi.
Para este programa Romanza ha invitado a dos artistas internacionales de prestigio, que destacan en el conocimiento de este género musical: el director alemán Martin Wettges y la soprano lituana Viktorija Kaminskaite.
Se une a ellos el tenor peruano Francesco Petrozzi quien es reconocido en el mundo de la lírica  por sus actuaciones  en los mejores teatros de las principales ciudades de Europa y Asia. Actualmente es miembro de los elencos estables del Teatro de la Opera de Múnich y del Teatro de la Ópera Mannheim (Alemania). Petrozzi hace su regreso al Perú en un programa que le permitirá hacer gala de su dominio de las piezas líricas que se cantan en alemán.
Las entradas están a la venta en los módulos de Teleticket de Wong y Metro y en la Boletería del Teatro, con precios  escalonados desde S/. 190 soles la platea hasta S/. 30 soles en dos sectores del 4° piso. Más información en la página web de Teleticket y  Facebook de Romanza.
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Nueva plataforma digital de ópera


(Ópera Perú) Desde este viernes el mundo disfrutará de una nueva plataforma dedicada a la ópera. Pero no será cualquier otra plataforma, ya que esta está respaldada por la Comisión Europea, a través del programa Europa Creativa, y reunirá a nada menos que 15 de las mas importantes casas de ópera de ese continente, con el apoyo técnico del canal cultural ARTE.
The Opera Platform ofrecerá un gran contenido que incluye transmisiones en vivo, a la carta, material como sinopsis, entrevistas y documentales.

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A partir de este 8 de mayo podremos ver importantes producciones en vivo de teatros como Welsh National Opera, Royal Opera House, Teatro Real de Madrid, Teatr Wielki de Varsovia, Den Norske Opera de Oslo, Ópera Nacional Holandesa de Ámsterdam, Ópera Nacional Letona de Riga, Teatro Regio de Turín, Oper Stuttgart, Komische Oper Berlin, Ópera National de Lyon, Festival de Aix-en-Provence, Ópera Nacional Finlandesa de Helsinki, La Monnaie de Bruselas y Wiener Staatsoper.

La primera transmisión en vivo podrá verse este viernes a la 1:00 pm hora de Lima  y será una producción de La traviata de Verdi, desde el Teatro Real de Madrid, con Ermonela Jaho como Violetta. Es una producción dirigida por David McVicar, y en el podio estará Renato Palumbo.
Las próximas transmisiones serán muy interesantes. El 16 de mayo veremos una celebrada producción de Król Roger de Szymanowski desde la Royal Opera House de Londres, con Mariusz Kwiecien y dirigida por Antonio Pappano. También , el 23 de mayo, veremos una versión escenificada de Kullervo de Sibelius, celebrando su 150 aniversario y que llega desde la Ópera Nacional de Finlandia. El 30 de mayo, desde la Ópera Nacional de Latvia, veremos Valentina de Maskats, y el 7 de junio Götterdämmerung de Wagner desde la Wiener Staatsoper.

06 mayo 2015

"Nabucco" por 50 años del Coro Nacional


Arte: Coro Nacional
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
Este 2015 el Coro Nacional del Perú cumple 50 años de existencia. Por esta razón, han preparado una intensa programación nacional e internacional que incluirá, dentro de la temporada de ópera del Ministerio de Cultura de este año, la famosa y popular Nabucco de Giuseppe Verdi.
Nabucco es la tercera ópera que escríbió Verdi. Se estrenó en 1842, y a pesar de ser de sus obras mas tempranas, se mantiene con fuerza en el repertorio por la belleza e inspiración de sus melodías. La historia de la creación de esta ópera es muy intensa, ya que Verdi, un joven compositor que ha pesar de haber tenido suerte y haber estrenado sus primeros trabajos en la Scala de Milán, estaba pasando por su momento mas terrible. Su segunda ópera, la comedia Un giorno di regno, fue un rotundo fracaso, y paralelamente su esposa y dos hijos habían muerto. Verdi estaba devastado y juró nunca componer nuevamente. Fue el empresario Merelli quien lo persuadió.
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Se dice que Merelli le dió a Verdi el libreto escrito por Temistocle Solera, el cual era basado en la historia bíblica así como en una obra de teatro de 1836 de Auguste Anicet-Bourgeois and Francis Cornue. Verdi se la llevó a casa sin ningún interés. Hay dos versiones sobre este episodio, una contada por Verdi en su autobiografía de 1879 y otra diez años antes por Michele Lessona en Volere è potere. Ambas distan mucho en estilo.
El hecho mas interesante fue que Verdi, al tirar el libreto sobre la mesa, este cae y se abre en una página específica. Cuando Verdi se acerca, sus ojos se van directo hacia la frase 'Va pensiero, sull' ali dorate'. Esta le llama la atención, pues era la época en que los estados estaban bajo dominio extranjero y tanto Verdi como otros buscaban la independencia de una manera muy activa.
Sea como sea el caso, la cosa es que Verdi se sentó al piano y escribió su música mas inspirada. Según el mismo, esa fue su primera ópera, la cual le dió el mayor éxito y por la cual no sólo sería recordado como uno de los mas grandes compositores de Italia sino como uno de sus mas influyentes activistas. Hoy en día Verdi es un héroe nacional italiano, así como su compositor mas representado. El estreno de Nabucco fue todo un furor y su nombre apareció en pintas por todo Italia, como símbolo de independencia.
El extracto Va pensiero, por el que Verdi decidió seguir componiendo, fue dedicado al Coro. Esta melodía es considerada el segundo himno nacional italiano.
Otro dato interesante es que, a la muerte de Verdi en 1901, las miles de personas que acompañaron su féretro cantaron a voz en cuello este famoso Va, pensiero.
Sin embargo, Nabucco no es una ópera fácil, pues necesita cantantes con dotes histriónicas y técnica vocal muy seguras. Se dice que incluso Verdi no sabía escribir para cantantes, por lo que las primeras Abigailles resintieron sus voces, entre ellas la que sería su segunda esposa, Giuseppina Strepponi, quien cantó en el estreno ese rol.
La ópera trata sobre Nabucodonosor, quien conquista al pueblo judío con sus tropas. Su hija Abigaille, quien descubre que es descendiente de esclavos, quiere apoderarse de la corona de Nabucco. Este, con despotismo, se autoproclama Dios, por lo que fuerzas extrañas lo someten y lo vuelven loco. Cuando este recupera la cordura, se vuelve judío y reina en bienestar de ese pueblo que conquistó.
© Ministerio de Cultura
Para este exigente reparto se ha convocado a dos cantantes italianos de trayectoria. El barítono Giuseppe Altomare vuelve después de algunos años y de el hemos disfrutado otros roles importantes en Tosca, Gianni Schicchi, Cavalleria, Pagliacci, Aida, e Il trovatore. Será el protagonista de esta obra. Junto a el llega por primera vez a Lima la soprano Rachele Stanisci, quien ha debutado hace poco este rol, pero tiene las cualidades y el peso vocal para dar una versión a la altura. Junto a ellos disfrutareos del bajo venezolano Ernesto Morillo en el noble rol de Zaccaría. Junto a ellos veremos a cantantes peruanos como Josefina Brivio, Edda Paredes, Juan Antonio de Dompablo, Carlos Martínez, Juan Pablo Marcos y Flora Cabrera en otros roles de este gran reparto uqe promete a mas de cien artistas.
© Ministerio de Cultura
Nuevamente el Coro Nacional ha convocado al venezolano Victor García Sierra para la dirección de escena. Sus anteriores trabajos han sido de primera y le han dado realce a las puestas locales.
 Al ser esta una ópera con grandes numeros corales, incluído en famoso Va pensiero, el Coro Nacional tendrá la oportunidad de lucir todas sus capacidades como elenco.
Serán cinco las funciones del 15 al 23 de mayo en el Gran Teatro Nacional y las entradas están ya a la venta en Teleticket en excelentes precios. No se pierda este que seguro será uno de los grandes eventos del año.

01 mayo 2015

OSNJ ofrecerá concierto con pianista polaco

Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil ofrecerá concierto con pianista polaco Marian Sobula el domingo 10 de mayo, a las 17:30 horas, en el Gran Teatro Nacional, con piezas de Chopin y Mozart
(Difusión MinCul) La Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, dirigida por el maestro Pablo Sabat, ofrecerá un concierto especial por el Día de la Madre, este domingo 10 de mayo, a las 17:30 horas, en el Gran Teatro Nacional, con importantes obras compuestas por Frédéric Chopin, Concierto para piano y orquesta en mi menor, Op. 11, y Wolfgang Amadeus Mozart, Sinfonía N°. 41 en do mayor, K. 551 “Júpiter”.
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Como parte de la temporada regular de conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, el Ministerio de Cultura ha programado una función de lujo en coordinación con el Gobierno de Polonia, la Asociación Piano Classic y otras instituciones del país europeo que promueven el proyecto “Días de la música polaca”.
La estrella internacional que participará en esta gala es el pianista Marian Sobula, graduado con honores de las academias de Cracovia (Polonia) y Santa Cecilia (Roma, Italia) y ganador de prestigiosas competencias alrededor del mundo como el Concurso de Piano de Valladolid, Yamaha Music Foundation of Europe y Cittá di Treviso.
El músico polaco se ha presentado con orquestas insignes y en recitales de piano realizados en auditorios gigantes. Asimismo, ha realizado clases magistrales en la Academia de Artes Interpretativas de Bratislava, la Escuela Superior de Música y Teatro de Leipzig, el Conservatorio Central de Música de China, la Universidad Nacional Australiana, la Universidad Te Koki de Wellington y el Conservatorio Nacional de Música de Lima.
Las piezas que se interpretarán el 10 de mayo son algunas de las más importantes que escribieron Chopin y Mozart. Incluso, la sinfonía “Júpiter” es considerada entre las más difíciles de ejecutar en el repertorio del período clásico vienés. El concierto servirá, además, para demostrar el alto nivel técnico y artístico que está alcanzando gradualmente la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil del Perú.

SFL presenta a Domenico Nordio

Difusión SFL
(Difusión SFL) La Sociedad Filarmónica de Lima presenta al violinista Domenico Nordio y al pianista Nazzareno Carusi en un concierto que se llevará a cabo el martes 5 de mayo a las 7:45 p.m. en el Auditorio Santa Úrsula, como parte de su Temporada de Abono 2015. 
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El programa para esa noche es el siguiente comprende la Sonata para violín y piano, op. 100 y Scherzo en do menor (Sonata F.A.E) de Johannes Brahms, y la Sonata para violín y piano en mi bemol mayor, op. 18 de Richard Strauss. 
Domenico Nordio se ha presentado en las salas de conciertos de mayor prestigio del mundo, incluyendo el Carnegie Hall en Nueva York, Salle Pleyel en París, Teatro alla Scala en Milán, Barbican Centre en Londres y Suntory Hall en Tokio. Tiene una trayectoria de más de treinta años, y ha compartido escenario con las orquestas London Symphony, National de France, Orchestre de la Suisse Romande, Orchestra dell’Accademia di Santa Cecilia, SWR Sinfonieorchester Stuttgart, Moscow State Symphony, Orchestra Nazionale della RAI y ha trabajado con directores como Steinberg, Casadesus, Luisi, Karabtchevskij, Lazarev y Aykal. Recientemente ha ofrecido presentaciones en St. Petersburg Philharmonic Great Hall, Amsterdam Concertgebouw, Moscow Tchaikovsky Great Hall, Moscow International House of Music, Teatro Colón y Teatro Municipal de Río de Janeiro, entre otros escenarios. 
Por esta razón la Fundación Stradivari de Cremona lo ha seleccionado como testimonial para su proyecto «Friends of Stradivari», el cual incluye conciertos y recitales con los grandes violines de su colección (Stradivari, Amati, Guarneri y Bergonzi). 
Apreciado como solista y músico de cámara, Nordio participa en importantes festivales junto a Misha Maisky, Louis Lortie, Boris Belkin, Giovanni Bellucci, Mikhail Lidsky y Jeffrey Swann. Nordio es amante de la música contemporánea y muchos compositores le han dedicado sus obras maestras: Semini, Donatoni, Boccadoro, Dall’Ongaro y Molinelli. 
Nordio tiene un acuerdo exclusivo con el sello discográfico Sony Classical. Su más reciente lanzamiento es un disco que contiene el Concierto Gregoriano de Respighi y Tartiniana Seconda de Dallapiccola, con Muhai Tang y la Parma Toscanini Philharmonic (lanzado en 2013). Otro álbum, dedicado a los conciertos de Castelnuovo Tedesco y Casella y grabado con la Orchestra della Svizzera Italiana y Tito Ceccherini, fue lanzado en enero de 2015.
Nordio nació en Venecia en 1971, fue alumno de Corrado Romano y Michèle Auclair y dio su primer recital a los diez años de edad. A los dieciséis años ganó el Viotti International Competition en Vercelli con el legendario Yehudy Menuhin como Presidente del Jurado. Después de sus logros en el Paris Thibaud Competition, ganó en 1988 el Eurovision Grand Prix, convirtiéndose en el único italiano que se ha hecho acreedor de este premio en la historia del concurso.
Nazzareno Carusi ha compartido escenario con la Orquesta de Cámara de la Filarmónica de Berlín, el Cuarteto de Bellas Artes de Chicago y los Solisti del Teatro alla Scala de Milán, entre otros. Riccardo Muti lo ha descrito como “un pianista superlativo y un artista de primer orden”.  Ha ocupado el primer lugar en numerosos concursos nacionales e internacionales, como en Roma, París, Nueva York, y ha ganado el Premio Alexis Weissenberg en Engelberg (Suiza). Sus diálogos con el famoso crítico Vittorio Sgarbi ganaron en el 2011 el Premio Lunezia Recital Musical por el proyecto “Discurso de a dos”.
Programa
J. BRAHMS
Sonata para violín y piano, op. 100
Scherzo en do menor (Sonata F.A.E)
R. STRAUSS
Sonata para violín y piano en mi bemol mayor, op. 18

JOHANNES BRAHMS (1833 – 1897)
Compositor alemán nacido en Hamburgo en 1833, fue maestro de música en la corte del príncipe Lippe, y en Viena ejerció como profesor de la Academia de Canto en 1862. Las obras de este célebre maestro de la época romántica han recibido el sello indeleble de la inmortalidad. En 1868 estrenó el Réquiem Alemán, partitura grandiosa que constituyó una revelación. Su herencia musical es fructífera e inigualable, por lo cual es reconocido como uno de los grandes pilares de la música germana junto con Bach y Beethoven. Entre la producción orquestal de Brahms son famosas las cuatro sinfonías y los conciertos que dedicó al piano y al violín. Fue, asimismo, un gran creador de música de cámara, para piano, para órgano y para canto. Llegó a escribir más de 200 lieder. La producción de música de cámara de Brahms cuenta con veinticuatro números de opus del total de ciento veintidós. Ocupa, así, un lugar comparable al que dedicó a la música para piano. Como esta, reviste un carácter confidencial y a veces hasta confesional, pero muestra un cuidado de la forma mucho más exigente y perfectamente clásico. La abundancia de ideas temáticas y la profusión de combinaciones armónicas, melódicas, rítmicas, ornamentales e incluso de color nutren extraordinarios desarrollos, así como inmensas codas, características propias de la obra de este compositor, que en el campo de la música de cámara ha encontrado un equilibrio particular entre inspiración y ciencia, como ha hecho notar Claude Rostand. Brahms pasó la última etapa de su vida en Viena, donde dejó de existir en 1897.
Brahms compuso tres sonatas para violín y piano (op.78, op.100 y op.108), todas ellas obras de su madurez. La segunda, la op.100, escrita en la tonalidad de la mayor, data de 1886. Como fue creada en una localidad suiza ubicada a orillas del lago de Thun, a esta obra se la suele designar con el nombre de Thuner-sonate. Fue estrenada en Viena por el autor y el violinista Hellmesberger el 2 de diciembre del mencionado año. Esta gran creación consta de tres movimientos. El primero de ellos es un Allegro amabile en compás de 3/4 y en tonalidad de la mayor. Está construido en forma sonata de tres temas. El primer tema, presentado al comienzo por el piano, se extiende por más de cincuenta compases. En contraste con él, el tema segundo se inicia con un carácter más lírico, aunque pronto aparece un pasaje más marcadamente rítmico. El tercer tema, enérgico, cierra la larga parte de la exposición correspondiente a la forma sonata. En la sección correspondiente al desarrollopredomina el tercer tema presentado en la exposición, el cual se ve sometido a ricas transformaciones. La reexposición, que retoma los temas de la exposición, concluye con una larga coda de aire heroico en su tramo final.
El segundo movimiento posee una estructura bastante compleja en la que se alternan episodios contrastantes. Un Andante tranquillo, en fa mayor y compás de 2/4, inicia la pieza cantando dulcemente un tema ligero del violín que luego toma el piano. Después el tempo se vuelve Vivace, el ritmo cambia a 3/4 y la tonalidad usada es la de re menor. El nuevo episodio encierra un aire de danza. A continuación vuelve el Andante, ahora en re mayor. El Vivace regresa como Vivace di più y con un mayor ímpetu. En un último episodio, el quinto, se emplean brevemente los dos elementos contrastantes.
Allegretto grazioso (quasi Andante), en la mayor y compás de 2/2, es el tercer y último movimiento de la obra. Su forma de construcción evoca en algo a la del rondó. El tema que sirve de ritornelo tiene la apariencia de un lied compuesto por el propio Brahms. Después de diversos pasajes en los que en algún momento asoma la melancolía, a la cual se sobrepone el tema del tierno ritornelo, la pieza concluye con una breve coda de espíritu sereno.
En octubre de 1853, a los veinte años, J. Brahms compuso un Scherzo en do menor, para integrar una composición colectiva para el ilustre violinista Josef Joachim. Los autores de los otros movimientos de la sonata fueron Albert Dietrich (compositor del Allegro inicial) y Robert Schumann (creador del Intermezzo y el Finale). A esa obra de cuatro movimientos se la conoce como Sonata F.A.E. porque Dietrich había construido el primer tema del Allegro a partir de las notas musicales F (fa), A (la), E (mi), que, a su vez, eran las letras iniciales de las tres palabras del lema de Joachim: Frei, aber einsam (Libre, pero solo). En una reunión de amigos, el 28 de octubre de ese año, los tres músicos entregaron el regalo al violinista. En 1906, al final de su vida, Joachim consideró que la única pieza de la referida sonata que merecía difundirse era el Scherzo que Brahms había elaborado. Años más tarde se encontró la obra completa, y en 1935 se publicó con los cuatro movimientos.
 RICHARD  STRAUSS (1864 – 1949) 
Richard Strauss nació en Múnich, Alemania, el 11 de junio de 1864. Era hijo de Franz Strauss, primer corno de la orquesta de la ópera de Múnich, emparentado por matrimonio con una rica familia de fabricantes de cerveza que patrocinaba las artes. Desde muy pequeño, incluso antes de que empezara a estudiar en el colegio, Richard mostró un gran interés por la música, lo que lo llevó a componer a los seis años Schneiderpolka para piano, y una canción navideña. En su familia había varios músicos, lo que favoreció a su temprana formación en la ruta trazada por los autores clásicos.
En 1880 completó la elaboración de su Sinfonía en re menor, obra que escuchó interpretada públicamente cuando tenía 18 años. Durante su juventud decidió dejar los estudios universitarios para dedicarse por entero a la música, por lo que fue a Berlín en el invierno de 1883. Ahí recibió la invitación de Hans von Bülow para ser su sucesor como director de la orquesta de Meiningen en 1885. Su amigo Alexander Ritter, músico de orquesta 30 años mayor que Strauss, lo invitó a abandonar los moldes clásicos de creación musical y a seguir el ejemplo de autores como Berlioz, Liszt y Wagner. Su poema sinfónico Don Juan, compuesto en 1888, es una de las obras que lo distinguió como uno de los músicos más importantes del momento. Participó como asistente en el Festival de Bayreuth, así como también fue director del Teatro de la Ópera de Weimar en 1889. En 1894 contrajo matrimonio con Pauline de Ahna, cantante soprano, quien fue fuente de inspiración para muchas de sus obras. El reconocimiento de este compositor a nivel mundial fue aumentando al punto que llegó a ser nombrado Doctor honoris causa por la Universidad de Heidelberg. Desde comienzos del siglo XX, se dedicó más a la ópera. Algunas de las obras más importantes de este género compuestas por aquella época son: Salomé (1905), Electra (1909), El caballero de la rosa(1911). Realizó giras por Sudamérica en 1920 y luego por los Estados Unidos. En una oportunidad estuvo de gira por Brasil y Argentina con la Orquesta Filarmónica de Viena. Falleció el 8 de setiembre de 1949, a los 85 años, en Garmisch.
Además de compositor e intérprete, R. Strauss fue un importante director de orquesta que destacó por sus versiones cuidadas y su sobrio estilo de conducción.
El catálogo de composiciones de Richard Strauss incluye un buen número de óperas (varias de ellas de gran calidad), un par de ballets, algunas sinfonías, varios poemas sinfónicos (género en el que destacó particularmente y con especial originalidad), otras obras orquestales, creaciones para coro, canciones con acompañamiento de orquesta, piezas para piano y una gran cantidad de obras para voz y piano.
En el terreno de la música de cámara, Strauss creó pocas obras: un cuarteto de cuerdas (op.2) que data de la juventud del autor (1880); una sonata para violonchelo y piano (op.6) escrita en 1883, a los 19 años; un cuarteto para piano y cuerdas (op.13) de 1884; una sonata para violín y piano (op.18), compuesta entre 1887 y 1888. Ya muy avanzado el siglo XX, elaboró un sexteto de cuerdas que pertenece a la ópera Capricho, representada en 1942.
La Sonata para violín y piano en mi bemol mayor (op.18) se estrenó en Múnich el 3 de octubre de 1888. En esa oportunidad, el compositor interpretó la parte del piano. Esta obra marca el fin de una etapa en el proceso creativo del autor. Los años de aprendizaje y de sujeción a una concepción clásica tradicional de la música de cámara ceden el paso a un período marcado por la creación de composiciones orquestales más originales, como Aus Italien y la primera versión del poema sinfónico Macbeth, ambas de 1887. En la sonata para violín y piano se pueden hallar huellas del lenguaje orquestal de tales partituras, según hace notar Francois-René Tranchefort.[i]
La obra comprende tres movimientos. El primero es un Allegro ma non troppo en mi bemol mayor y compás de 4/4 que alterna con pasajes en 3/4. Es una pieza rica en melodías. En la exposición aparecen dos temas principales de carácter heroico (el segundo en la tonalidad de si bemol mayor) que se combinan con temas secundarios de apariencia más lírica. En la sección correspondiente al desarrollo de esta pieza afloran pasajes que revelan una particular habilidad en el uso de la polifonía.
El segundo movimiento, Andante cantabile, en la bemol mayor y compás de 2/4, llamado Improvisación, es una encantadora y elegante pieza. Incluye una parte central tensa y agitada que evoca al acompañamiento del lied Erlkönig de F. Schubert. Acabada esta sección, vuelve la primera melodía con algunas variantes con cierto aire a lo Chopin. Cierra el movimiento unacoda cuyo tema se puede asociar al Adagio de la Sonata Patética de Beethoven, según Tranchefort.[ii]
El movimiento final (tercero) se inicia en tempo Andante y compás de 6/8. Después de nueve sombríos compases, el tempo se vuelve Allegro y el compás cambia a 3/4. Con carácter enérgico y apasionado se inicia esta sección, en la cual las ideas secundarias no cumplen otra función que la de destacar el ímpetu del tema principal. En el tempestuoso desarrollo, el violín se sobrepone a la marejada creada por el piano. Ello genera un efecto orquestal. Una coda vibrante cierra brillantemente la obra.
NOTA:
El pianista Nazzareno Carusi sustituye a su compatriota Pietro de María anunciado originalmente, pero que por razones familiares debió cancelar su gira. Interpretarà el mismo programa.
Por razones de feriado no laborable TELETICKET no atenderá en sus tiendas de Wong y Metro el día Martes 5 de mayo. Ese día sólo se habilatará la boletería del Auditorio Santa Ursula, desde las 4 p.m. exclusivamente para la venta de entradas de la Sociedad Filarmónica de Lima. Agradeceremos tomar sus precauciones y compre con anticipación su entrada.