20 octubre 2010

El Alma de Boris Godunov: Notas sobre la producción del Met

Fotos: Metropolitan Opera

René Pape, Valery Gergiev y Stephen Wadsworth exploran la poderosa historia de un líder caído acosado por su conciencia.

Texto escrito por David Shengold para el Metropolitan Opera. Traducción de operaperu.com

Este 11 de octubre el Metropolitan Opera dio a conocer su nueva produccion de “Boris Godunov” en 36 años. Retrato de Modest Mussorgsky de una Rusia épica y de su gobernante en crisis, rica en evocaciones musicales de elegancia, crueldad, amor, terror y humor, - en resumen, de la vida misma - es una de las óperas más difíciles del repertorio para cualquier compañía. El desafío puede ser aún mayor en el caso de la nueva producción de Stephen Wadsworth. Wadsworth reemplazó a Peter Stein como director hace apenas unos meses y esencialmente ha tenido que concebir su acercamiento a esta obra monumental en cuestión de semanas. Pero Wadsworth es entusiasta respecto a los espectaculares trajes y escenarios, diseñados antes de llegar a este proyecto, pero que han sido refinados para adaptarse a sus ideas sobre la pieza. Tambien cuenta con el famoso bajo alemán René Pape en el papel principal y el infatigable Valery Gergiev en el foso. Es difícil imaginar dos colaboradores más emocionantes con quien trabajar.

Este es la primera produccion que Wadsworth hace de “Boris Godunov”, pero esta es una obra que a venerado por mucho tiempo. "He conocido y amado esta ópera por 40 años", dice Wadsworth sobre una pieza que es a la vez un thriller político, un drama familiar, y el retrato del deterioro de un gran hombre. "Me ofrecieron hacer una producción teatral de la obra de Pushkin [en la que “Boris” se basa] hace un par de años y se canceló por diversas razones, pero aportó a todo esto una gran cantidad de ideas.

Vestuarios creados por Moidele Bickel, nominada al Oscar por Queen Margot

René Pape, cuyo torturado zar ha sido aclamado en teatros de Berlín y Dresde, su país natal, está cantando por primera vez el rol de Boris en el Met. Pape se ha convertido en uno de los bajos favoritos gracias a sus retratos deslumbrantes del rey Marke, Gurnemanz, Escamillo, y Mefistófeles, entre otros. Boris exigirá a su extraordinaria variedad, control de la respiración y resistencia vocal, así como a su flexibilidad espectacular y destreza en el dominio de escena. "René tiene la complejidad, intensidad, y la ironía,"acota Wadsworth. "Su Boris va a ser muy potente y fresco." El director general del Met, Peter Gelb, añade: "Fue fácil programar una nueva produccion de “Boris” una vez que supimos que René estaría disponible, ya que él es intérprete líder mundial de este rol hoy".

La vasta experiencia que tiene Wadsworth dirigiendo óperas épicas, dramas familiares sutiles, y una amplia gama de teatro clásico lo ha preparado bien para realizar “Boris”. Él ve esta gran ópera en términos históricos: "Hay dos protagonistas en Boris: El personaje del título, y el pueblo que el gobierna. A través del Zar podemos ver la mente de un líder defectuoso, y a través de los coros, por turnos apasionado, volátil, necesitados y temerario, vemos la volatilidad de un pueblo escéptico y desconfiado de sus líderes. La tercera historia es la aparición del nuevo régimen, primero como una idea, luego en planificación, por último en la acción. En un sentido más grande, la ópera se trata de la historia que siempre se repite, y envía una advertencia cada vez más actual, y en particular a la Rusia en que se celebra la acción. En las primeras escenas de la ópera, un nuevo líder llega al poder mediante la violencia, y la gente se rebela a esto. En la última escena otro nuevo líder hace lo mismo, tan sólo siete años más tarde, y la gente está tan atrapada en el momento de la rebelión que no pueden ver que el hombre al que animan y vitorean no es menos culpable que el hombre del que dudaban al principio. Esta es la tragedia de la historia: Siempre se olvidan las lecciones y se cometen los mismos errores ".

Stephen Wadsworth alcanzó fama internacional con la producción "verde" que hizo del “Anillo del Nibelungo” de Wagner para la Opera de Seattle (llamada así por su énfasis en la naturaleza y su inspiración en paisajes del Noroeste del Pacífico americano), y su colaboración con el Met ha incluido otras dos óperas que combinan la dinámica elemental de la familia con la intriga política: “Rodelinda” de Haendel, protagonizada por Renée Fleming, y “Iphigénie en Tauride” de Gluck (que se verá de nuevo en el Met esta temporada, nuevamente con Susan Graham y Plácido Domingo en los roles principales). Él se acerca al reto especial de la puesta en escena de “Boris Godunov” en un corto plazo pero con claridad y energía.

"He necesitado comprender todos los detalles en el diseño, reelaborar alguno de ellos, estudiar la pieza con mucho cuidado, concebir la narración, y de alguna manera dar tiempo a que las ideas fluyan, y no sólo sean información", dice. La aproximación visual a la producción se caracteriza por la simplicidad: un escenario diferente para cada escena, sobre la base de un escenario inclinado con bloques de madera como pavimento en el suelo, diseñado por Ferdinand Wögerbauer. Moidele Bickel ha creado alrededor de 600 trajes espectaculares para los muchos cantantes que forman parte de “Boris Godunov”.

El planteamiento de esta producción es ambicioso, como “Boris Godunov” demanda. La historia de la ópera se desarrolla durante casi una década, en lugares bastante alejados entre sí. El texto de la obra es también complejo, con dos versiones completas creadas por el compositor, varias re-orquestaciones por otros compositores y muchas ediciones aprobadas. El maestro Valery Gergiev opta por utilizar lo que el musicólogo Richard Taruskin llama, el "sobresaturado" texto de “Boris”; mantiene la orquestación de Mussorgsky, pero aumentando la versión musical de 1875; además incluyendo texto de la versión de 1869, sobre una impresionante confrontación en la Catedral de San Basilio, así como algunos otros pasajes. Ideas posteriores de Mussorgsky agregan más humor y textura a la obra. También incluyen el vistoso “acto polaco” - seductor, brillante y lleno de números de baile, un contraste total a la trama previa. Eso también produce el quiebre de la ópera dominada por los hombres, a ser dominada durante un acto por una prima donna. La mezzo-soprano del Teatro Mariinsky Ekaterina Semenchuk interpreta a la ambiciosa princesa polaca Marina Mnishek.

Soprano Ekaterina Semenchuk y tenor Alexandrs Antonenko

Comenzando con el estreno en EE.UU. en 1913 dirigida por Arturo Toscanini, “Boris Godunov” cuenta con una rica historia de presentaciones en el Met, abarcando varias ediciones e idiomas (Italiano, Inglés y, desde 1974, también el ruso) con la participación de grandes nombres, incluyendo a Adamo Didur, Alexander Kipnis, Ezio Pinza, George London, Jerome Hines, Cesare Siepi, Giorgio Tozzi, Martti Talvela y Nicolai Ghiaurov. Por encima de todos ellos se abre paso la gran figura de Fiodor Chaliapin, cuya interpretación (oído en el Met cerca de 40 veces en la década de 1920) establece el estándar mundial vocal e interpretativamente.

"Boris me parece una buena persona que ha cometido un error terrible, y, en última instancia, no se puede vivir con eso", dice Wadsworth. "Hay un pasaje que me mata, y es cuando le dice a su hijo mientras él está muriendo: "Proteje tu inocencia: es tu poder, tu fuerza, tu equilibrio, tu salvación”. "Él anhela su propia inocencia perdida…eso es tan triste. Cada vez que Boris esta en escena lo miramos muy de cerca, y es maravilloso cómo Mussorgsky hace que estos momentos se sientan tan íntimos incorporando estos primeros planos fuera de escenas de gran tamaño de multitudes espectantes".

Bajo alemán René Pape

El primer minuto de esta obra maravillosa suena como una pieza lírica de música de cámara. De pronto, irrumpe el tema de Mussorgsky "fuerza de la historia" y entra en acción, preparando el camino para la etapa en que el pueblo ejerce presión sobre Boris para tomar el trono (Pushkin tomó una hoja de “Ricardo III” de Shakespeare). Ese mismo tema resuena por la vorágine de los acontecimientos históricos y personales que les suceden durante la ópera a estos dos (imperfectos) antagonistas históricos, al personaje principal y a Grigori, el monje fugitivo que se convierte en el Dimitri pretendiente. Él se presenta como el verdadero heredero dinástico al que Boris, si no en Pushkin pero en la historia, ha causado o por lo menos ha permitido ser asesinado. La estructura dramática episódica, pero emocionalmente conmovedora incluso supera a sus modelos de Shakespeare de reproducir la historia: Boris y El Pretendiente (cantado por el tenor Aleksandrs Antonenko) nunca se encuentran, y los únicos personajes que interactúan con ambos son el monje Pimen –quien es el testigo y el recolector de la historia – y la sufriente gente de Rusia en sí misma.

Wadsworth también toma nota de la importancia del personaje secundario, pero clave, del boyardo Shchelkalov (Alexei Markov), secretario de la Duma de gobierno y una de las pocas figuras, aparentemente incorruptible en el estado ruso. Su entrada inicial, cuando ora por Boris para que este acepte el poder, lo encuentra también lamentándose por el triste destino de Rusia y la desgracia cíclica cometida por el hombre. "Shchelkalov articula este dilema de la historia", explica Wadsworth. "La música que presenta aquí y, más tarde, en la escena de la Duma, es el corazón y el alma de la ópera para mí. Esas cinco barras musicales tratan de las ironías terribles y tristes de la vida, la forma en que no se pueden resolver y lo mucho que duele. "

Y Shchelkalov es uno de los muchos personajes aparentemente menores en “Boris” a quien Wadsworth entiende que se les debe dar vida propia y un distintivo. Al igual que en Shakespeare, hay pequeñas partes, nada insignificantes, en este enorme drama musical. "Mussorgsky y Pushkin estaban interesados en la creación de una imagen en movimiento de la conciencia moral de un hombre y su sufrimiento", dice el director. "Y el resultado es una obsesionante, y gran, obra de arte”.

Escenarios diseñados por Ferdinand Wögerbauer

"Boris Godunov", de Modest Mussorgsky. Dirigida por Stephen Wadsworth y Valery Gergiev y protagonizada por René Pape, será transmitida en vivo vía satélite desde el Met este sábado 23 de octubre desde las 11 am, y será repetida el lunes 25 a las 7:30 pm y el sábado 30 a las 12m. En UVK Multicines Larcomar.