10 enero 2010

'Der Rosenkavalier' desde el Met, por fin Strauss en Lima

Por Gonzalo Tello
(operaperu.com
)

Este sábado vimos en directo “Der Rosenkavalier”, una de las óperas más celebradas de Richard Strauss, aunque quizás no una de las mas fáciles de digerir. Digo eso básicamente por dos cosas: su música tan incidental, y su duración. Poder tener dentro de la temporada de transmisiones del Met una obra como esta fue todo un privilegio, teniendo en cuenta que probablemente nunca en nuestra historia el Perú haya podido ver en vivo una obra de Strauss, y mucho menos cuando la oferta y la demanda va tan por el lado de la melodía simple, con obras populares que el público quiere y repite sin cansancio.

La sensación con obras de este tipo es siempre la misma: un público mas atento y que se exige mas, debido a la necesidad por procesar la música y entender el texto y la trama, algo que mucho aprecian y sienten. Para los que buscan emociones mas allá de las obras de repertorio, es todo un disfrute.

Esta producción de Nathaniel Merrill tiene más de 40 años en el Met. Eso lo pudimos apreciar, pues la escenografia denota el paso del tiempo. Pero aunque se haya visto algo gastada, algo común y frecuente en estos casos, no podemos dejar de apreciar la meticulosidad con que Robert O’Hearn ha trabajado los escenarios, denotando un gran estudio y conocimiento de la época en sus acabados y demás accesorios.

Esta producción de Merrill es muy bien trabajada al milímetro con el libreto y música de Hoffmannsthal y Strauss. Cada momento es meticuloso, e imprime fuerza a la trama, por más que esta sea una comedia fácil. Cada personaje denota en su movimiento escénico su perfil respectivo. Aunque por momentos, sobretodo en las escenas grupales, se sobreactúe. Esto al final no molesta tanto, considerando que la obra es una comedia al estilo “Las Bodas de Fígaro”.

Durante sus cuatro horas de duración, es fácil reconocer sus melodías más importantes, entre las que destacan el monólogo de la Mariscala en el primer acto, el aria del tenor, la presentación de la rosa de plata, el vals de Ochs, y el trío del tercer acto. El resto de la música es básicamente secundaria al texto, muy al estilo del Strauss tardío de “Arabella” y “Capriccio”. Estilo que sorprende, ya que esta ópera la escribió después de escribir dos obras tan diferentes como “Elektra” y “Salome”, con aires y estructura musical muy diferente.

Quizás el personaje más interesante y que se debería llevar el protagonismo es el del Barón Ochs. Incluso Strauss pensaba ponerle a esta ópera el nombre del barón, pero a pedido de su esposa, le puso “Rosenkavalier” por ser un nombre mas comercial y romántico, y podía vender mejor. El islandés Kristinn Sigmundsson interpretó al barón frívolo, que cae victima de la trampa que le tiende Octavian, secundando a la Mariscala, de una manera destacada y muy celebrada por el público.

Renée Fleming como la Mariscala fue una intérprete soberbia, con mucha clase y demostrando gran oficio. Su presencia escénica fue única y demuestra que este es uno de sus mejores roles, demostrando al milímetro, sobretodo cuando demuestra ironía. Musicalmente estuvo a la altura de la obra, con esa voz característica que respeta la tradición straussiana.


Susan Graham, en el papel del amante de la Mariscala, Octavian, estuvo bien interpretado, pese a que la mezzosoprano no entrego su mejor interpretación. Vocalmente no despertó la emoción que habitualmente demuestra. Escénicamente estuvo bastante mejor, sobretodo en las escenas de amor, donde la química entre ambas interpretes, que además son grandes amigas, aporto con creces a la trama.

Quien estuvo a la altura pero no demostró más que eso fue la soprano Christine Schäfer, como Sophie. Su interpretación escénica se desinfló luego del dúo de la rosa, y musicalmente se vio bastante limitada. Lo mismo para el tenor Eric Cutler quien cantó su breve aria en el primer acto. Su voz ideal va a los roles de tenor ligero. Creo que su elección fue un error.

Se puede destacar la aparición del recordado barítono Thomas Allen como Faninal, el papa de Sophie. Papel ingrato y secundario vocalmente, pero interesante en el aspecto cómico, que lo hace idóneo para cantantes ya casi retirados.

El holandés Edo de Waart destacó de forma importante al frente de una de las mejores orquestas de opera del mundo, como es la del Met. Director refinado y preciso en todo momento.

También merecen mención especial varios miembros del coro del Met que interpretaron varios de los personajes secundarios. Mención no tanto por la voz, sino por su excelente versatilidad actoral. Definitivos profesionales del teatro.

El presentador de esta transmisión fue Placido Domingo, quien, con un pésimo ingles entrevistó a los protagonistas, así como a la mezzo Elīna Garanča, quien habló de su personaje en “Carmen”. El mismo Domingo también habló sobre su experiencia como barítono en “Simon Boccanegra”. También pudimos ver un poco del trabajo en la escenografia de la opera “Armida” que veremos en mayo.

Si bien esta no es la primera obra que recomendaría para iniciarse en la música de Strauss, ver “Der Rosenkavalier” en escena es una de esas experiencias que uno va digiriendo de a pocos, y disfrutando esa digestión minuto a minuto.


Richard Strauss
DER ROSENKAVALIER

Acto 3

Marschallin Fürstin Werdenberg: Renée Fleming
Octavian: Susan Graham
Baron Ochs auf Lerchenau: Kristinn Sigmundsson
Herr von Faninal: Thomas Allen
Sophie von Faninal: Christine Schäfer
Marianne: Jennifer Check
Valzacchi: Rodell Rosel
Annina : Wendy White
Comisario: Jeremy Galyon
Tenor: Eric Cutler

Coro y Orquesta del Metropolitan Opera
Director: Edo de Waart

Metropolitan Opera, New York
9 Enero 2010