17 enero 2010

¿Dónde se ha metido Plácido?

Por Gonzalo Tello
(Ópera Perú)


Hablar de Plácido Domingo siempre trae los mejores elogios para el que fue elegido por la BBC como el mejor tenor de todos los tiempos. Talentoso y trascendente, su figura eclipsa a cualquiera con sus innumerables récords batidos en el ámbito de la música.

No solo porque Domingo es un gran tenor que sigue cantando a tiempo completo a casi cumplir 70 años, sino que además es un director de orquesta, y director de dos compañías importantes, en Los Ángeles y Washington.

Este merito ha creado una estela tan grande que cualquier critica contra su trabajo seria considerada casi como herejía por propios y ajenos.

Debido a la reciente presentación de la nueva temporada de Washington, el New York Times y el Washington Post, pilares de la crítica cultural e nivel mundial, cuestionaron varias cosas en la carrera del tenor-director-empresario, y ahora también barítono. El mayor problema, dicen, es que Domingo al ser multifacético, se la pasa todo el tiempo en diferentes lugares. En lo que concierne al manejo de las compañías de Los Ángeles y Washington, las decisiones las maneja el, desde donde este, y siempre tiene la ultima palabra.

Uno de los grandes problemas, dicen personas allegadas a estas compañías, pero mantienen sus identidades en reserva, es que al no estar presente a tiempo completo en las compañías, hay retrasos y ciertas cosas que no se llegan a controlar del todo. Incluso Domingo a veces es difícil de contactar, demora en tomar decisiones, y cuando llega, usualmente a ver las producciones cuando ya están listas, toma decisiones de último minuto que son costosas para las compañías. Esto, en tiempos de crisis, es un lujo.

Sin lugar a dudas, la sola presencia del producto “Domingo” ya es atractivo para empresas y auspiciadores, quienes han colaborado para que L.A y DC tengan compañías de gran nivel, con los mejores artistas y producciones de lo mejor. Todo gracias al tenor que por si solo es un imán de dinero y prestigio, logrado a traves de su carrera.

Buen ejemplo pone el diario El Mundo en hablar de Rolando Villazón, el tenor que quemó su carrera por querer imitar a Domingo y cantar todo, sin cuidar la técnica. Y es que por más que Domingo haga muchas cosas a la vez, lo cierto es que como tenor es ya una legenda, como director de orquesta esta por debajo de la media, es decir, “masomenos bueno”, y como director de compañías…allí esta por verse.