08 noviembre 2010

Gala Lírica cierra temporada de opera y zarzuela de Lima


Por Carlos Corzo Castañeda
para operaperu.com

Cerrando la temporada de Zarzuela 2010, la Universidad de San Martín de Porres y Romanza presentaron una Gala Lírica, que en su primera parte estuvo dedicada a la ópera y en la segunda a la zarzuela.

Esta antología dual fue ideada y realizada por dos connotados artistas peninsulares, el director de escena Goyo Montero y el maestro Juan de Udaeta, y resultó sumamente atractiva tanto desde el punto de vista musical como el visual ya que, a diferencia de otras funciones similares, en este caso la orquesta estuvo en el foso y los diferentes números estuvieron enlazados a través de pequeños pero acertados toques de coreografía, escenografía y vestuario que dieron unidad y amenidad al espectáculo.

La dirección del coro de Romanza estuvo a cargo del maestro Javier Súnico.

La Ópera

Todas las obras seleccionadas se desarrollan en Sevilla, aunque en diferentes épocas y circunstancias. El programa se inició con la obertura de “La nozze di Figaro” (Las bodas de Fígaro) de Mozart, a cargo de la orquesta de Romanza dirigida por el maestro Juan de Udaeta.

La soprano ligera peruana Lorena Aranda ofreció excelentes versiones del aria “Voi che sapete”, de “La nozze di Figaro” y de la parte solista de “Bei raggi lucenti”, de “La Favorita” de Donizetti. Pensamos que ya está lista para atacar arias de mayor bravura que éstas.

El coro se lució en las partes a su cargo de las dos obras mencionadas.

El tenor peruano Andrés Veramendi interpretó con gran calidad la difícil aria “O souverein, o juge, o pere” de “Le Cid” (El Cid) de Massenet y la soprano española Milagros Martín nos deleitó con el aria “Pace, pace, mio Dio”, de “La forza del destino” (La fuerza del destino) de Verdi.

El notable barítono español Luis Cansino mostró esta vez su faceta cómica a través de sus interpretaciones del aria del catálogo de “Don Giovanni” (Don Juan) de Mozart y de la cavatina de Fígaro de “Il barbiere di Siviglia” (El barbero de Sevilla) de Rossini, haciendo las delicias del público.

El broche de oro de esta primera parte lo constituyó una selección de “Carmen” de Bizet, en la que se incluyeron los tres principales números de esta ópera: la habanera, el aria de la flor y la canción del toreador, interpretadas, respectivamente, por Milagros Martín, Andrés Veramendi y Luis Cansino, secundados por el coro. El resultado fue óptimo. Los personajes netamente españoles Carmen y Escamillo, interpretados por artistas ibéricos de esta categoría resultaron muy auténticos. Veramendi, por su parte, fue un excelente Don José, completándose así el triángulo.

La Zarzuela

El preludio de la zarzuela “El Bateo” (bautizo), de Federico Chueca, en este caso bajo la magistral batuta de Juan de Udaeta, nos transportó directamente al Madrid de comienzos del siglo XX y nos franqueó el ingreso al mundo encantado de la zarzuela. En esta pequeña joya musical del género chico el gran compositor madrileño utiliza diversos ritmos de moda en la época, desde el vals, pasando por la habanera y el pasodoble y rematando con una briosa marcha. No pudo ser mejor la elección para la introducción orquestal de esta segunda parte.

Más adelante la orquesta ofreció, con igual calidad, el fandango de “Doña Francisquita”.

El coro se lució interpretando las seguidillas de “La Verbena de la Paloma” de Tomás Bretón y acompañando a los solistas en los diversos números.

Milagros Martín cantó “Sierras de Granada” de “La Tempranica” de Jerónimo Giménez, y la romanza de Rosa de “Los Claveles”, de José Serrano, luciendo su gran capacidad interpretativa y su notable voz de tiple dramática.

El joven y destacado tenor peruano Andrés Veramendi, que viene triunfando a nivel internacional en la ópera, así como en la zarzuela, interpretó la romanza de Rafael “Amor, vida de mi vida” de “Maravilla”, de Federico Moreno Torroba, siendo muy aplaudido.

Luis Cansino interpretó la conocida romanza de Germán de “La del Soto del Parral” de Severiano Soutullo y Juan Vert y la preciosa romanza verista “Hacer de un mísero payaso”, de “Black el payaso”, de Pablo Sorozábal. Este genial músico donostiarra fue el último gran compositor de zarzuela y se caracterizó por la calidad musical, fino humor y originalidad de sus obras, como “La tabernera del puerto”, “Don Manolito” o “Katiuska”. En ambas interpretaciones Cansino fue aclamado por el público.

La debutante peruana Edda Paredes, con registro de tiple dramática, secundada por el coro, interpretó con gran soltura y salero el pasacalle “Voy con mi mantilla a los toros”, de “El último romántico”, de Severiano Soutullo y Juan Vert.

Milagros Martín y Andrés Veramendi cantaron el dúo jota de Giuseppini (el baturro Pepe) y la Antonelli (la andaluza Antonia) de “El dúo de La Africana”, de Manuel Fernández Caballero. Estos dos personajes son cantantes de una compañía de ópera que está ensayando “La Africana” de Giacomo Meyerbeer. Es uno de los dúos más emblemáticos del repertorio zarzuelero y lo han cantado Plácido Domingo con Pilar Lorengar en Salzburgo, José Carreras con Monserrat Caballé en Turku (Finlandia), Marcelo Álvarez (argentino) con Elina Garanca (letona) en Viena, entre muchos otros grandes cantantes. Veramendi y Martín salieron airosos de las inevitables comparaciones, manejando con solvencia artística y vocal la difícil parte final que se inicia con la frase del tenor “si me quieres dilo por favor”.

A manera de apoteosis se presentó el chotis de “La Chulapona” de Federico Moreno Torroba, cantado y bailado por los solistas y el coro. El chotis es un baile de origen escocés que a principios del Siglo XX se propagó desde Bohemia (hoy República Checa) a toda Europa (de allí su nombre original schottisch) y cuando llegó a Madrid se convirtió en el baile castizo por excelencia de la Villa. Se dice que las parejas expertas lo bailan sobre una baldosa (loseta). En zarzuela se han incluido muchos, siendo los más populares el chotis del Eliseo, de “La Gran Vía”, de Federico Chueca, y el chotis del Pichi, de “Las Leandras”, de Francisco Alonso.

Hubieron tres encores: la repetición del chotis, la romanza “Mujer de los negros ojos” de “El huésped del sevillano” de Jacinto Guerrero a cargo del tenor español Ricardo Muñiz y el “Cumpleaños feliz” ofrecido por el elenco en pleno y el público asistente al Presidente de Romanza, Dr. Enrique Bernales, con motivo de su cumpleaños.