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06 mayo 2018

Esplendor desde Rusia




La Orquesta Estatal de Moscú "Evgeny Svetlanov" nos trajo un brillante programa y se ubicó como uno de los grandes eventos del año. (Fotos: SFL)
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
⭐️⭐️⭐️⭐️
La Sociedad Filarmónica de Lima inició su Ciclo Sinfónico este 2018 con la presentación de la Orquesta Sinfónica Estatal "Evgeny Svetlanov" de Rusia, uno de los tantos elencos de la capital de uno de los países con la mayor tradición musical del mundo. Ellos llegaron en gira por Sudamérica, dirigidos por su titular, el noruego Terje Mikkelsen y con la grata presencia de un virtuoso pianista, el ruso Philipp Kopachevsky, quien ha grabado varios discos y sus interpretaciones son admiradas por crítica y público. A los 28 años, a logrado una técnica excepcional.

El programa incluyó tres obras del repertorio universal: Primero una selección de las suites 1 y 2 de "Peer Gynt" de Edvard Grieg. Por supuesto las mas conocidas (La mañana, Danza de Anitra, Retorno de Peer Gynt, Canción de Solveig y En el vestíbulo del Rey de las montañas). El director noruego, con dirección elegante, condujo al bloque orquestal del centenar de músicos por los diversos estilos, volúmenes e intenciones de cada sección,  y percibimos la capacidad, color y fuerza del conjunto. Muy precisos y elegantes ritardando, que le daban mayor efecto a las piezas.

Llegó el turno del solista Kopachevsky y del famoso Concierto para piano y orquesta No. 1 Op. 23 de Tchaikovsky. Este concierto es tan ejecutado, y en manos de unos rusos no hubiera sido nada extraño que salga bien, y listo. Pero lo que hizo Kopachevsky en el teclado fue digno de atención. Primero que nada, los músicos rusos tienen ese mérito de respetar las partituras e interpretar lo mas fiel al original, cosa que ya no es tan común en orquesta y directores occidentales. Los últimos prefieren acelerar las cosas, lograr efectos mucho mas dinámicos y muchas veces quitarles el peso y contundencia a ciertas obras por lograr un efecto mucho mas impactante y "vendedor". Esto, si bien se aprecia cuando está bien dirigido y ejecutado, muchas veces nos aleja de aquella tradición de los intérpretes de antaño. Los rusos no buscan el efecto fácil, mas bien respetan su tradición. Esto se puede decir de esta orquesta y el pianista, quien es conocido por ser fiel ejecutante de las indicaciones del compositor. Durante los tres movimientos del concierto, logró muchos acentos, cambios de tiempo y claridad en las melodías. Especialmente en el tránsito del Allegro con spirito al Andantino, que usualmente termina el primero con fuerza efectista, en este caso, se hizo un proceso de transición que resultó novedoso y fuera de la rutina habitual.

Escuchar tocar el piano a este pianista de 28 años fue como escuchar a los grandes, y no necesitamos que esté en las portadas de las webs de las grandes casas discográficas cuando lo que fluye del piano fue magia. Definitivamente uno de los grandes solistas que hemos escuchado últimamente. Una pena que no se le haya dado mas relevancia en el anuncio.
La impresión fue tal, que el solista recibió ovaciones de pie, las cuales agradeció con un bis, la Danza Húngara no. 6 de Johannes Brahms, con juegos de tiempo y mucha virtuosidad.
La segunda parte fue dedicada a la célebre Quinta Sinfonía de Dmitri Shostakovich. La génesis de cómo el compositor creó esta obra no tienen mucho que ver con el efecto que causa. La armonía y orquestación son de tal nivel que escucharla por primera vez le cambia el mundo a cualquiera. Fue lo que me pasó hace 20 años.
En la interpretación de la orquesta volvieron a brillar las cuerdas, y vientos, aunque no del todo los metales. La interpretación de cada movimiento fue perfecto y seguramente produjo el mismo efecto en quienes la escucharon por primera vez que en mi. Para destacar está el Largo, pieza digna de las mas grandes jamás escritas, y  el brillante Allegro non Troppo.
De regalo, la orquesta fue generosa y ofreció el célebre Romance de la Suite de "The Gadfly", también de Shostakovich. Esta pieza es tomada por los grandes violinistas como pieza de concierto. El Concertino Sergei Girshenko dió una sentida interpretación. 
Como cereza final, El Vals de la Suite "Masquerade" de Aram Khachaturian llevó esta presentación al sitial de lo que será seguramente una de las mas importantes y destacadas del año.

16 abril 2018

Réquiem de Verdi en versión nacional

Fotos: GTN
Gran Teatro Nacional
"Requiem" de Giuseppe Verdi
Lorena Aranda (soprano), Edda Paredes (Mezzosoprano), Dangelo Díaz (tenor), Humberto Zavalaga (bajo). Coro Nacional. Dirección: Javier Súnico. Orquesta Sinfónica Nacional del Perú. Dirección: Fernando Valcárcel.
Puntuación: 5/10
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
La Orquesta Sinfónica Nacional del Perú (OSN) cerró su temporada de verano en el Gran Teatro Nacional (GTN) en un concierto especial, presentando una de las obras sinfónico corales mas importantes del repertorio romántico, y que no se había escuchado antes en este teatro. El Réquiem, o Misa de Difuntos escrita por Giuseppe Verdi y estrenada en 1874, es una obra de carácter sacro con los componentes del Verdi maduro, y estilo operístico. Salvo algunas obras para coro, canciones y un cuarteto de cuerda, Verdi solo escribió durante su vida para la escena, y se convirtió en una de las grandes figuras de Italia en el siglo XIX, tanto por su éxito en la música como por su participación activa en política, siendo uno de los líderes de su país en lograr la tan ansiada Unificación hace un poco mas de 150 años.
Verdi, conmovido por la muerte del mas grande compositor italiano, Gioacchino Rossini, le propuso a los mas importantes compositores de la época dedicarle un Réquiem, escribiendo cada uno una parte de la obra, de la cual el se reservó el "Libera Me", movimiento final. La obra no prosperó y, aunque se escribió y pueden encontrarse grabaciones de esta obra original, finalmente escribió una obra completa, esta vez conmovido por la muerte de Alessandro Manzoni, el gran poeta italiano de su época. Escribió la obra estrenándola en la iglesia de San Marco, en Milán.
La última vez que Lima lo escuchó fue en el 2011 en el Teatro Municipal, cuando el Festival Granda presentó una extraordinaria versión con el tenor Gregory Kunde, La mezzo Elisabetta Fiorillo, entre otros cantantes. La presentación de este Réquiem, por primera vez en el GTN, contó con un elenco enteramente nacional: Los solistas Lorena Aranda, Edda Paredes, Dangelo Díaz y Humberto Zavalaga, junto al Coro Nacional que dirige Javier Súnico.
La OSN tiene toque para las obras con peso contundente y este Réquiem, por sus características musicales le viene bien. Fernando Valcárcel le dió un buen toque con pianissimos y largos efectivos al inicio del Kyrie. La entrada de las cuerdas era íntima, como de cámara, y las voces casi como susurros pronunciaban aquel "Requiem aeternam". El sonido fue creciendo hasta la entrada de los solistas. Si bien es una oportunidad para que los nacionales puedan probar una obra dramática y referente del repertorio, por momentos resultaron muy ligeras y faltas de volumen en general. El que mas destacó y sorprendió en toda su interpretación fue el tenor Dangelo Díaz, con un volumen adecuado, claridad en la voz, legato, y grata intención. Destacó por supuesto en su "Ingemisco", único número dedicado íntegramente a la cuerda de tenor. 
El "Dies Irae" fue la pieza mejor ejecutada, con una brillantez de la orquesta en una sutil pero precisa dirección de Valcárcel, junto a un Coro que resulta infalible. Fue una pena que los metales complementarios que se colocaron en los palcos superiores, para dar la sensación de espacialidad que requiere este momento, hayan desafinado completamente, destruyendo uno de los momentos mas dramáticos y contundentes de la obra. Lamentable ejecución. Las trompas sobre el escenario hicieron un buen trabajo, sin embargo. El ingreso del bajo en el "Mors stupevit" fue mediocre. Zavalaga hasta que no agarró la partitura en el penúltimo movimiento "Lux aeterna", desafinó toda su parte. Sería preciso cultivar mas voces de bajo que le hagan justicia a estas obras y no tener que arruinarlas simplemente por dar oportunidades.
Edda Paredes como Mezzo tiene grandes capacidades pero no un instrumento grande, especialmente en los graves, en que la orquesta la comía del todo. Sin embargo el timbre es dramático para dar versiones interesantes del "liber scriptus", buen drama en el "lacrimosa" aunque algo de escasa claridad en el fraseo del "Agnus Dei". 
La soprano Lorena Aranda, quien dedica sus primeros años de carrera a trabajar en Europa, volvió después de un buen tiempo ausente de nuestros escenarios para interpretar este Réquiem, el cual le pide una gran exigencia, sobre todo en el "Libera Me Domine", pieza final que cierra la obra y que interpreta con el Coro. Como toda música madura de Verdi, se pide una soprano dramática con voz grande, legato y técnica muy bien desarrollada y un sentido lírico de la interpretación, ya que en si, esta pieza es como una gran escena operística, digna de grandes obras de Verdi como "Don Carlos" o "La forza del Destino". El timbre y técnica interpretativa de Aranda ha mejorado, sin embargo el peso aún no lo da del todo. Sin embargo, fue salió airosa de esta gran prueba, dando una interpretación personal correcta y sentida. Destaco especialmente los momentos acapela del coro y la soprano, quizá el momento mas complicado, por estar expuestos a la audiencia. 
Siempre es un placer escuchar el Réquiem, especialmente con un Coro Nacional como el que tenemos. Si bien el elenco es mediano, y se requieren voces complementarias para este tipo de obras,  el resultado siempre es fantástico.

07 abril 2018

Tosca cumple expectativas en el Festival Granda

Fotos: Ópera Perú

Tosca, ópera en tres actos con música de Giacomo Puccini y libreto en italiano de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa. Gran Teatro Nacional de Lima.
Tosca: Viktoria Yastrebova; Cavaradossi: Ivan Magrì; Scarpia: Carlo Cigni; Angelotti: Humberto Zavalaga; Sacristán: Xavier Fernández; Spoletta: Juan Pablo Marcos; Sciarrone: Royer Durand; Niño pastor: Gabriel Laines. Director de orquesta: Christopher Franklin; Dirección de escena, escenografía y vestuario: Lev Pugliese; Coro Nacional del Perú, Director: Javier Súnico; Coro Nacional de Niños del Perú, Directora: Mónica Canales; Orquesta Academia Sinfonía por el Perú, Director titular: Hugo Carrió.
Calificación: ⭐️⭐️⭐️
Por Gonzalo Tello (Ópera Perú)
Alguna vez, conversando con el famoso crítico de El País, Juan Vela Del Campo, me comentaba: "Hoy quiero criticar lo que me llama la atención. Ya no puedo poner mas adjetivos a La traviata...". Pues bien, si el lleva varias décadas mas que yo escribiendo y comentando espectáculos, algo similar me pasa, especialmente con Puccini. Y es que su música y obras son tan frecuentemente representadas y a veces con tan poco de novedad, que a uno ya se le hace pesado ver mas Toscas, Butterfly o Bohèmes, y es que Puccini de alguna manera quedó en el gusto popular del siglo pasado, y lamentablemente debe ser omnipresente si las casas de ópera quieren subsistir con buena cantidad de público. Y es que Puccini es eso, espectáculos de gusto para las masas y los turistas.
Algo similar propone el Festival Internacional de Ópera "Alejandro Granda", quien durante 10 años ha ofrecido en Lima títulos diferentes y hasta estrenos en nuestro país, y con elencos de primeros teatros mundiales. Pero esa falta de apoyo y desinterés de nuestro público por la cultura, tanto en auspicios como en venta de tickets, los obliga a buscar títulos efectivos para subsistir y de alguna manera obtener taquilla. Sin eso, el Festival debería cerrar, pues sería inmanejable.
Por eso vimos esta "Tosca" con algo de incredulidad, pues es complicado que una obra tan bien descrita por Puccini en su partitura pueda traernos alguna novedad, mas allá de las voces que la interpretan.
De esta producción podemos destacar el debut en el rol del tenor italiano Iván Magrì, quien ya ha cantado otros roles en nuestro país en años anteriores. Esta sería la primera vez que lo veamos en un rol verista. La "italianità" del tenor es siempre evidente en sus interpretaciones, con un hermoso timbre, gran pasaje y agudos extraordinarios. Magrì presenta a un Cavaradossi joven en aspecto y timbre, entregado y con una interpretación elegante. El rol pide graves y agudos poderosos, en los que Magrì no tiene problema. esta fue su noche.

La soprano rusa Viktoria Yastrebová, quien es protagonista frecuente en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo, interpretó una Tosca inspirada. Aunque esperé una voz mas grande y dramática, como es común en cantantes rusos, tiene un timbre lírico interesante y su caracterización estuvo acorde a la partitura. Su "Vissi d´arte" del segundo acto fue intenso, abriendo las notas como en un intento por emular a La Callas, la referencia absoluta en este rol.

El barítono italiano Carlo Cigni ofreció un Scarpia de peso. Aunque la voz es grande, es algo seca y no redonda del todo. Sin embargo fue convincente, especialmente en su desarrollo en el segundo acto.
Correcto estuvo el bajo Humberto Zavalaga en el breve rol de Angelotti. Xavier Fernández como el sacristán ofreció buen oficio sobre las tablas y buen volumen de voz. Los otros cantantes, interpretando a Spoletta, Sciarrone dieron de sí, aunque con voces demasiado ligeras.

Destacable estuvo El Coro Nacional y Coro Nacional de Niños, en el Te Deum, con una muralla de voz poderosa y contundente. La Orquesta de la Academia Sinfonía por el Perú ha demostrado ser la mejor para interpretar ópera en nuestro país. El sonido es pastoso, las cuerdas contundentes, los metales afinados y precisos, y el conjunto suena a la perfección. La experiencia comprobada de Christopher Franklin se hizo notar desde el podio, con una dirección clara, balances perfectos y fortes precisos, aunque en el tercer acto faltó ensayo.

"Tosca" es una ópera con escenarios reales precisamente descritos, e indicaciones que Puccini agregó en la partitura, por lo que cambiarla de época o agregarle audacias escénicas cae mal en el público tradicional. Si bien los recursos no daban para construir una escenografía que mostrara la Iglesia Sant'Andrea della Valle, el Palacio Farnese o la terraza del Castillo de Sant´Angelo, lugares que existen y pueden visitarte hoy en Roma, la propuesta del director escénico Lev Pugliese estuvo acertada, proyectando ángulos particulares de estos escenarios, sobre fondo y piso, y con escenografía mínima, con el escenario reducido. Esto da la sensación de sofocación, pero llenando el espacio preciso para enfocarnos en el drama. Fue un acierto original proyectar el cuadro de la Magdalena en el piso y la iluminación cumplió el resto. Mejor efecto tuvo el segundo acto. El tercer acto, si bien la música, e incluso el texto, describe, una noche oscura antes del amanecer, aquí se presenta de día, con el ángel de espaldas y con acentos rosas y amarillos. la silueta del Castillo se refleja en el piso y acompañan dos bancas a los laterales. Algo excéntrico resultó que el Ángel de la vuelta y tenga movimiento interactivo, aunque cumplió con el mensaje que quería dar el director.
El vestuario creado también por Pugliese lució pulcro y con buen acabado. Siempre de época, apoyó a que la obra no luciera vacía, sino cargada en su concepción, esencialmente tradicional. Incluso se respetan las indicaciones de Puccini al final del segundo acto, en que Tosca coloca dos velas y un crucifijo sobre Scarpia, luego de matarlo. Aunque por momentos la dirección no era precisa, y los actores se desplazaban de manera errante, y quitándole peso al texto.

Esta "Tosca" con estilo y fiel al drama le da un toque elegante y puede decirse que supera a otros intentos no muy pulidos de escenificar esa obra en nuestros escenarios. Las voces y orquesta son destacadas y superarán las expectativas de los amantes de los dramas de Puccini.
- "Tosca" tendrá dos presentaciones mas, el domingo 8 a las 18 horas, y el martes 10 a las 20 horas, en el Gran Teatro Nacional. Las entradas se venden en Teleticket. - 
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06 enero 2018

Año Nuevo de lujo en la Filarmónica de Berlín

(Fotos y videos: Berliner Philharmoniker y Ópera Perú)
Por Gonzalo Tello desde Berlín
La Orquesta Filarmónica de Berlín tiene una de las temporadas mas completas y largas que se puedan ver en general. Conciertos en la Philharmonie (su sede principal), giras nacionales e internacionales, conciertos para niños, de cámara y múltiples actividades de formación de públicos. Dentro de este parámetro, la orquesta trabaja incluso hasta en Año Nuevo, literalmente.
Y es que el último concierto del 2017 se dió en la legendaria großensaal de la Herbert Von Karajan Straße en Potsdamer Platz, para recibir el nuevo año en el célebre "Silvesterkonzert", bajo la dirección de su titular, Sir Simon Rattle. Como solista invitada, disfrutamos de la exquisita mezzosoprano Joyce DiDonato, quien interpretó canciones de Richard Strauss y de Leonard Bernstein.
En una noche lluviosa del 31 (en Berlín anochece a las 4:00 pm en estos días) llegué a este concierto de localidades agotadas, sabiendo que no sería uno común y corriente. Desde la entrada el impecable atuendo del personal así como un gran destacamento de mozos se preparaban a ordenar el ambiente. Una cantidad de mesas fueron dispuestas con grandes hieleras y decenas de botellas de Moët et Chandon para recibir al público y personalidades especiales.
Este concierto fue transmitido en vivo no solo a través del Digital Concert Hall, la web de la Filarmónica de Berlín en que se puede ver sus conciertos en vivo y diferido bajo suscripción, sino que se transmitió a cines de Europa a 14 países y 280 salas, y por televisión, a través de la cadena ARTE. Mas de 10 cámaras dispuestas en la platea, escenario y galerías mostrarían este concierto especial.
Fue especial además, porque el programa era algo poco común. Si bien en Europa la norma es que los conciertos de Año Nuevo se celebren con valses u obras populares, destinadas a todo público, el programa de la Filarmónica de Berlín fue mucho mas selecto, escogido bajo un criterio vanguardista, sin dejar de lado piezas de gran inspiración.
El concierto inició a las 5:30 pm y con atuendos y expresiones en el público mas contentas de lo acostumbrado. No solo uno se preparaba para celebrar el nuevo año sino que las cámaras y toda la disposición para ser vistos por millones, no solo artistas sino también público, era mas que obvia.
Una maestra de ceremonias y la conductora de la transmisión toma el podio para dirigirse al público en alemán, inglés y francés para presentar el programa a continuación. Sir Simon Rattle aparece inmediatamente y se inicia el programa con la "Obertura Carnaval" Op. 92 de Anton Dvořák, música vivaz y de alto impacto. La orquesta y director dan todo de si desde el inicio con un sonido y brillo contagiante, pues el alma checa es bienvenida en este inicio de celebración. La precisión y exhuberancia de Rattle se complementa bien con los maestros de la orquesta, los cuales demuestran cada uno su apreciado talento. Seguidamente pasamos a una  breve obra, el "Pas de Deux" del ballet "Apollon musagète" de Igor Stravinsky, a ritmo de vals. De alguna manera, y aunque las obras del programa no tienen mucho en común, este bocado ruso nos conecta con lo que vendrá a continuación.
Joyce DiDonato hace su entrada en vestido de noche negro brillante, con esa elegancia característica e interpreta sin interrupciones cinco canciones de Richard Strauss. Da inicio con la breve Zueignung, op. 10 No. 1 (orquestada por Robert Heger), con el brillo y fuerza del compositor en su etapa juvenil. Luego la sutilidad e imperceptibilidad de Wiegenlied, op. 41 No. 1. DiDonato canta en pianissimo junto con la orquesta, quien la acompaña en esta casi canción de cuna.
La también breve Müttertändelei, op. 43 No. 2 es casi un aria en la cual la voz de la mezzo se apoya en pizzicatos y las flautas. Damos paso ahora a Morgen, op. 27 No. 4, la canción mas conocida de este grupo, la cual canta acompañada del concertino Noah Bendix-Balgley en un bello solo, de aletargada melodía y como en trance. Finalmente, Die heiligen drei Könige aus Morgenland, op. 56 No. 6 es una bella canción con texto de Heinrich Heine que habla de los Tres Reyes Magos que vienen a ver al recién nacido en Belén. La música final, muy Straussiana, los lleva no solo a su destino, sino a los confines del cosmos.
Vale mencionar que entre los maestros que interpretaron solos durante estas canciones pude divisar a quizá el músico mas popular de la orquesta, el clarinetista austríaco Andreas Ottensamer, quien hace carrera como solista mientras cumple con su oficio dentro de la Filarmónica de Berlín.
 La orquesta dirigida por Rattle da el tono desenfadado y virtuoso, con 3 danzas de On the Town, famoso musical compuesto por Leonard Bernstein. La nota musical y jazzística la dan con fortes y mucho ritmo.
Luego, vuelve DiDonato y Rattle toma el micrófono para dar unos breves comentarios sobre la canción "Take Care of this House", escrita por Leonard Bernstein de la "White House Cantata". Rattle explica  que le letra de la canción habla de cuidar la casa del Presidente, como símbolo de la tradición americana. Esto, en cierto modo irónico al momento tan duro que atraviesa el gobierno de EE.UU.
El concierto, que se dio sin interrupciones y desde las galerías, era narrado por la conductora de la transmisión, justo debajo del órgano y a vista de la platea. Rattle y la BPO interpretan la suite "La era dorada" Op. 22a de Dimitri Shostakovich, en sus cuatro movimientos. Como todas las suites del compositor ruso, la música incluye música para todos los grupos musicales, con sus melodías características y su pompa y circunstancia. 
Tras los aplausos de final de programa, Rattle vuelve rápidamente al podio para interpretar dos "encores" adecuados para la ocasión. La danza eslava no. 2, Op. 72, de Dvořák. Obra íntima y elegante, muestra un color brillante y deliciosos volúmenes de la orquesta. Cierran con la elegante y exhuberante Danza húngara no. 1 en sol menor de Johannes Brahms, con una fastuosidad impresionante. Un autor alemán para un cierre de Año Nuevo muy alemán.
Cabe notar que al final del concierto, Rattle recibe el tradicional ramo de flores, y este inmediatamente procede hacia la platea y sube, a la misma fila en la que me encontraba, pero a unos 10 asientos del lado derecho. Entrega el ramo a una invitada especial, la canciller Angela Merkel, quien llegó sin que el público se diera cuenta, y ante tal sorpresa se dio una ovación de pie general.
La velada terminó con champán para todos en el foyer de la Philharmonie, mientras la señora Merkel se retiraba entre el público. Fue una excelente velada y con un elenco y solistas insuperables. Este programa ya ha sido editado en video y saldrá próximamente a la venta.
Estas crónicas desde la Philharmonie permitirán acercar a la Filarmónica de Berlín con nuestro país, ya que además de poder disfrutar de sus conciertos a través de internet, se pueden ver varios de ellos en diferido en el Goethe Institut de Lima, y hay un plan para llevar estos conciertos a auditorios mas grandes. Próximamente daremos mas información.

25 septiembre 2016

Mischa Maisky: Canto al corazón


Ciclo Sinfónico - Sociedad Filarmónica de Lima. Mischa Maisky, chelo. Solistas de Tel Aviv. Barak Tal, director. Obras de Mozart, Tchaikovsky, Bruch, Prokofiev y Haydn. Rating: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️

Por Gonzalo Tello
El esperado regreso a Lima de Mischa Maisky, uno de los músicos mas virtuosos del orbe y el mas grande chelista de hoy, no podía ser mejor que en el marco del Gran Teatro Nacional, acompañado de los Solistas de Tel Aviv, orquesta de cámara compuesta por jóvenes de estilo y carácter impetuoso que tocan disfrutando de cada compás y en complicidad con sus compañeros.
Si hablamos de lo que fue en su tiempo asistir a un recital de Pau Casals o Mischa Rostropovich, hoy podemos decir lo mismo de Mischa Maisky, no solo gran artista por la depurada técnica, sino porque es uno de esos pocos que logra “resucitar” a los compositores con un lenguaje que llega directamente a la mente y al corazón. Es lo que sería Schiff o Argerich en el piano, o Vengerov en el violín.
Esta velada es especial por lo variado y sofisticado del repertorio, especialmente en el orden que es tocado. Inicia con la brillante Sinfonía “Júpiter” K. 551 de W.A. Mozart, una de sus obras mas refinadas, inspiradas y virtuosas. El sonido camerístico de los Solistas de Tel Aviv sugiere sutilezas delicadas, especialmente en las cuerdas. La precisión como Barak Tal lleva al conjunto hace que su sonido logre el efecto de una orquesta grande.

Maisky interpreta una poco conocida de Tchaikovsky: Versión para chelo y orquesta del “nocturno”, de las “Seis piezas para piano, Op. 19”. En su particular atuendo y presencia característica, Maisky dibuja con el cuerpo las notas de esta obra que concluye con un diminuendo que se diluye en el espacio. Sin pausas, interpreta el “Kol Nidrei, Op. 47” de Max Bruch, con una franqueza y sonido que nos dejan inmóviles. La plegaria de esta intima obra nos llega como flechazo al alma con una franqueza indiscutible.
La orquesta interpreta una versión estupenda de la “Sinfonia clásica” de Prokofiev, obra llena de brillo y estilo neoclásico con un lenguaje propio. La orquesta supo darle clase y color, y los músicos, sonrientes y precisos, se divertían en la interpretación con miradas cómplices.
Maisky cierra el programa con una obra que ha grabado hace décadas y ha interpretado innumerables veces: El “Concierto no. 1 en Do mayor” de Haydn. Obra con melodías directas, Maisky inicia sus entradas en pianissimo y con hermosos crescendos. Su chelo Montagnana de 1720 aporta un sonido barroco, especialmente en los graves.

Un concierto de tal intensidad y con un testamento tan contundente como es el mensaje de Maisky no podía terminar ahí, por lo cual cierra con dos brillantes obras de Tchaikovsky: Las dos últimas “Variaciones Rococó” y el “Andante cantabile”, célebre pieza adaptada para toda serie de instrumentos y conjuntos.
(Publicado en Luces del diario El Comercio el martes 13 de setiembre del 2016)

09 junio 2016

Barroco para todos

 Festival Internacional de Música Antigua es una atractiva propuesta gratuita y descentralizada. © FIMA

 Por Gonzalo Tello
 Conjunto de Música Antigua de la PUCP, Ensamble Artifex, MUSIca ALcheMIca, etc. Música de Falconieri, De Milán, De Ortiz, Romero, Zipoli, Corelli, Bach, Biber, Vivaldi, entre otros.
 La música antigua tiene mucho de contemporánea y su nivel de complejidad es alto. Por ello, los genios de los siglos XVI y XVII como Corelli, Scarlatti, Bach o Vivaldi son incomparables, aunque otros destacados compositores también nos dan gratas satisfacciones. 
Gracias al Festival Internacional de Música Antigua que se celebra en nuestra capital, por iniciativa de la Pontificia Universidad Católica del Perú y el apoyo de empresas privadas, podemos disfrutar de manera gratuita de esta noble música en diversas sedes que le dan un toque mágico y especial, ya sean iglesias, museos o galerías de arte.

En esta, su XIV edición, pude asistir a dos fechas memorables: La primera en la maravillosa iglesia Santa María Magdalena de Pueblo Libre, en que su imponente interior en pan de oro nos prepara para una gran experiencia. Allí el Conjunto de la PUCP, en la primera parte, interpretó una serie titulada “Música en los tiempos de Cervantes” celebrando los 400 años del famoso autor del “Quijote”. Flauta dulce, viola da gamba, guitarras barrocas, clavecín y la bella voz de la soprano Marielly Minaya nos sumergen en la atmósfera de autores como Falconieri, Luis de Milán, Diego de Ortiz y Mateo Romero. En la segunda parte descubrimos la ópera sacra “San Ignacio” de Domenico Zipoli, en su estreno nacional. El Ensamble Artifex, dirigido por su virtuoso director Luis Chumpitazi, interpretó con esmero y pulcritud. Los solistas demostraron estilo y buen gusto, destacando nuevamente la soprano Minaya, quien además derrochó vertiginosa coloratura, bello fraseo y adecuado legato.

El siguiente concierto fue del dúo español MUSIca ALcheMIca, formado por Dani Espasa al clave y Lina Tur Bonet al violín. En el marco de la Galería Germán Krüger del ICPNA, rodeados por pinturas contemporáneas de Jaime Higa, pudimos disfrutar del talento y magisterio de Espasa y Bonet en obras de Corelli, Vivaldi y Bach, pero el plato fuerte llegó gracias a las sonatas “La Anunciación” y “La Crucifixión” del famoso “Rosario” de Heinrich Biber, compositor austriaco del siglo XVII que pocas veces tenemos la suerte de disfrutar.
El público responde efusivamente a estas iniciativas, que no solo deberían ser gestadas por promotores musicales, sino por dueños de galerías, auditorios y demás, así tendríamos una ciudad que respire música también fuera de los teatros, como es habitual en las grandes urbes.
(Publicado en Luces de El Comercio el martes 7 de junio del 2016).

29 abril 2016

Joyce DiDonato: Una dama de la lirica

Joyce DiDonato dio inolvidable recital en el Gran Teatro Nacional con el pianista Craig Terry. Fotos: IXLO / Cabeza Hueca

Por Gonzalo Tello
Que Lima reciba a una superestrella de la ópera que no esté en el ocaso sino mas bien en la cumbre de su carrera es todo un acontecimiento, ya que usualmente los promotores locales nunca deciden apostar por ellos, por lo que aún estamos fuera de ese circuito internacional. Esta fue una excelente iniciativa de IXLO Producciones, quien se sumerge por primera vez en los espectáculos de música clásica.
La mezzosoprano americana Joyce DiDonato, en su tercera gira sudamericana finalmente cumple el sueño personal de cantar aquí. Ligada con el tenor Juan Diego Flórez como su pareja ideal en los principales teatros del mundo, DiDonato llega a Lima en la plenitud de sus facultades, habiendo desarrollado una técnica y sonoridad de calidad que la hacen ser considerada la mejor mezzosoprano de hoy. Esto, sumado a un carisma y proximidad con el público, la hacen una intérprete inigualable.

DiDonato estuvo acompañada del pianista Craig Terry, nada menos que el director asociado de la Opera Lírica de Chicago, y trajeron para esta gira un variado repertorio compuesto de arias de obras italianas, españolas, francesas y americanas.
La trayectoria de esta artista no es ajena a nuestro público, quien ha disfrutado de ella a través de radio, internet, o las acostumbradas transmisiones desde el Met, en que ha sido protagonista o incluso presentadora. Por ello es que ni bien salió al escenario recibió una larga ovación muy calurosa que la sorprendió gratamente y respondió comentando lo encantada que estaba de esta visita.
Inicia con la popular “De España vengo”, romanza de la zarzuela “El niño judío” de Luna, para conectar con la audiencia local. Luego interpreta por primera vez la suite “Shéhérazade” de Maurice Ravel, obra en cuatro partes íntima y delicada, en que expone otra faceta de su interpretación, con pianos deliciosos y control vocal que Terry sabe seguir con delicadeza en las teclas. Seguidamente, con el aria "Bel raggio lusinghier" de “Semiramide” de Rossini expone todos sus recursos técnicos en una obra demandante que debutará el próximo año en Europa, por lo que este es un excelente adelanto para nuestro público.

La segunda parte se inició con tres tonadillas de Enrique Granados, con mucha fuerza dramática vocal y un volumen que inundó completamente el teatro. Diálogos entre temas hicieron que conecte con la audiencia.
Con una delicada, ornamentada y técnicamente depurada “Lascia ch´io pianga” de Händel, DiDonato interpreta seguidamente 3 arias antiguas: "Caro mio ben", "Se tu m´ami" y "star vicino", que Terry transcribe con armonías propias del jazz, y que lúdicamente la cantante interpreta levantando el calor del público.
Dedicando su último número a Juan Diego Flórez, interpreta el aria final de “La donna del lago” de Rossini, rol principal en su repertorio. La coloratura, fiato y potencia de la voz desencadenan una larga ovación, premiada con dos temas americanos como bis, “I love a piano” y “Over the rainbow”.

Esta fue una velada inolvidable. IXLO desde ya anuncia la llegada de la soprano Renée Fleming, la diva indiscutible de la ópera, para dar un recital el sábado 25 de junio en el Gran Teatro Nacional. Las entradas estarán muy pronto a la venta.