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| Parte del elenco de esta producción |
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| Bocetos de la producción de Emilio Montero |
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| Parte del elenco de esta producción |
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| Bocetos de la producción de Emilio Montero |
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| Ópera Perú |
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| Fotos: SAZ |
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| La japonesa Miki Mori y el italiano Lorenzo Tazzieri llegan para "Madama Butterfly" |
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| Miki Mori y Andrés Veramendi protagonizan "Madama Butterfly" |
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| (Difusión Romanza) |
La zarzuela "La del Soto del Parral" y la ópera "Madama Butterfly" son los títulos de la temporada de ópera 2014 de la Asociación Romanza.






Articulo Publicado en la revista de El Mercurio de Chile, del sabado 25 de abril.
El Dolor de Cristina
Ha cancelado su agenda de conciertos por una dolencia a las cervicales que la inmoviliza. Algunos, sin embargo, creen que su problema es más grave. ![]()
Por Marcela Escobar. Revista El Mercurio
Hace unas semanas, Cristina Gallardo-Domas le reveló a su amiga Pilar Arredondo la dimensión real de su estado de salud. "Hay días en que me quedo simplemente como estatua", le escribió por email, "sin contar con los dolores imposibles de resistir. Estos dolores me los llevo para todos lados: al dormir, conducir, hablar por teléfono, al escritorio. Y para cantar".
Pilar Arredondo tiene en sus manos las páginas en las que imprimió los últimos correos que, desde Gran Canaria, le envió la soprano. Desde septiembre pasado, Cristina Gallardo ha empeorado de una afección que compromete cuatro de sus discos cervicales, de los cuales el C5 y el C6 están completamente gastados. El diagnóstico es una artrosis aguda, que le impidió cumplir con los conciertos que tenía en agenda para marzo, abril y –hasta el momento– también para mayo.
Los médicos le han dicho que la recuperación le llevará mucho tiempo y que quizás no es operable. Su mal es antiguo y la actividad que realiza es contraria a cualquier mejoría. Como toda cantante de ópera, Cristina no es sólo voz cuando canta. Cuando canta, Cristina lo hace con todo el cuerpo.
Ya estaba complicada cuando se subió al escenario del Metropolitan Opera House, en Nueva York, la noche del 27 de febrero último. Se puso las ropas de Cio-Cio- San, la geisha de Madama Butterfly, un rol al que ella le dio su sello: histriónica, esbelta como pocas cantantes, Cristina ha dado forma a una Butterfly que, dicen algunos, es la mejor del mundo. Aquella noche de febrero en Nueva York fue la última vez que encarnó a la geisha.
Ella dice que en el Metropolitan sufrió "una situación absolutamente desagradable e injusta", que le desencadenó, además, una depresión. En el principal referente operático neoyorquino la respuesta es diplomática: "Patricia Racette cantó el rol principal de Madama Butterfly el martes 3 de marzo y el sábado 7 de marzo, reemplazando a Cristina Gallardo-Domâs, quien estaba enferma".
Pero hay quienes achacan su receso no sólo a la artrosis, sino que a graves problemas vocales. Cristina parece asumirlo y en el diario que mantiene en su página web confiesa que se encuentra "muy afectada": "He tenido que retirarme a dar oídos a las habladurías (sic)… sobre por qué en mi último tiempo he tenido que estar cancelando mis compromisos agendados, lo cual se ha visto exclusivamente ligado al diagnóstico médico".
En los mails que le ha escrito a Pilar Arredondo, Cristina reconoce que en el concierto de Nueva York "si bien podía cantar, más o menos a nivel de espalda llevar la cosa, tampoco era el ideal". La cantante ha intentado ya varios tratamientos para manejar su dolencia: a los remedios le ha sumado fisioterapia, acupuntura y, últimamente, hidroterapia.
Nada ha resultado. El dolor continúa.
"Esto es algo de lo que no sanaré nunca…", se lamenta Cristina, en otra de las líneas escritas a Pilar Arredondo. "Hay momentos en que lo único que desearía es cortarme la cabeza".
Para seguir leyendo, pulse aqui.
Por Gonzalo TelloLo más interesante e impresionante de esta producción es la limpieza de su dirección y tratamiento de los desplazamientos, jugando con elementos del teatro Kabuki japonés y del Teatro Negro, que Julie Taymor también utilizó en su “Zauberflote”. Los colores juegan parte importante en este escenario minimalista, que aportan suficiente al efecto teatral que permite que descubramos a todos los personajes de manera clara e inmediata, algo que no muchas producciones logran, sobretodo de directores de ópera muy convencionales o ineptos en comunicar. Genial el trabajo sobre el personaje de Suzuki, quien es la que sirve de embudo al torrente de dolor que sería para nosotros descubrir a Cio-Cio San darse cuenta de la verdad de su destino.
Anthony Minghella concibió toda la dirección de la opera desde el punto de vista cinematográfico, y todas las expresiones y manierismos sobre el escenario propios de los cantantes se reducen a expresiones naturales y menos forzadas, algo que identifica mas a la audiencia de hoy con la obra. Excelentes los preludios en el primer y tercer acto, que por si solos aportan a la obra en una suerte de ‘flashback’ coreográfica y teatralmente bien logrados, sobretodo la marioneta del hijo, y de la misma Butterfly.
Patricia Racette es una excelente actriz y cantante. Tiene todo lo necesario para volcarnos una Butterfly que cautive a los nuevos públicos, pues es efectiva tanto con la historia como con la música. Felizmente existen muchísimas grabaciones de las mejores cantantes para dejar satisfechos a los que no la consideran adecuada, al fin y al cabo la ópera es espectáculo, y este se cumplió con creces. Marcello Giordani fue competente, y cómodo en esta producción, así como lo fue el no siempre efectivo Dwayne Croft. Destacada la Suzuki de Maria Zifchak, que nos llenó de emoción sobretodo al final del segundo acto, y con esa mirada apenada que solo vaticinaba lo peor, y llenaba el espacio de lástima.
El nuevo decodificador de UVK Larcomar que llegó este mismo sábado mejoró con creces la calidad en audio y sonido, y esta vez tuvimos una transmisión pulcra e impecable, que el público no debe perderse en su repetición este miércoles

Este sábado veremos la archiconocida ópera de Giacomo Puccini “Madama Butterfly”. Tan conocida y de las más populares, que no es nada raro que se hayan agotado las entradas hace más de un mes.
Esta producción es de Anthony Minghella, director de cine que murió hace poco. Esta fue la primera ópera en ser transmitida en vivo, el día de su estreno en las pantallas del Lincoln Center y de Times Square en 2006, cuando empezó este gran proyecto. Ahora por fin, el mundo podrá verla.
Si bien Cristina Gallardo-Domas estaba programada, ahora veremos a Patricia Racette, soprano americana que le hace buena justicia al papel, y lo interpreta alrededor del mundo con muy buenas criticas. He visto a Racette antes y puedo decir que será una gran experiencia verla este sábado, pues su voz tiene un gran carácter lírico, cuerpo y terciopelo que definitivamente impactara en los fanáticos a este culebron pucciniano.
Junto a ella el grandísimo Marcello Giordani. A este ya lo vimos en noviembre en “La Damnation de Faust” y ahora lo vemos como Pinkerton. Giordani es un favorito del Met y una extraordinaria voz, quizás subvalorada en fama. Es uno de los pocos tenores que han cantado dos grandes papeles el mismo día. El año pasado el cantaba “La Damnation…” en una matinée de sábado, y tuvo que reemplazar a Roberto Alagna en “Butterfly” esa noche, así que tuvo solo pocas horas para descansar. Roberto Alagna había tenido que reemplazar a otro colega en “Aída” el día anterior.
Seguro que los que estemos este sábado en el cine disfrutaremos una gran función.


Aqui presento una critica musical de Jose Quezada (Critico de El Comercio) y un articulo de Daniel Roca (Miembro de Prolirica) sobre la puesta de "madama Butterfly" de esta semana, a la cual no pude asistir por ir al concierto de Kylie Minogue.
De El Comercio, Domingo 9 de Noviembre de 2008.
Cae el Telon de Prolirica
Por José Quezada Macchiavello
Prolírica culminó su trayectoria con una puesta de "Madama Butterfly" de Giacomo Puccini, conmemorando los 150 años del nacimiento de este compositor. Ciertamente la belleza de esta conmovedora ópera, una de las obras maestras del género, justifica con creces su elección para una ocasión importante, pero triste.
En este montaje, la soprano japonesa Hiroko Morita fue una Cio Cio San realmente perfecta, tanto en lo vocal como en lo histriónico. Una voz delicada, casi con el color de una lírico ligera, pero con proyección, sonido robusto en los graves y un mismo color en todo el registro. Agradablemente natural, supo resaltar y conducir con inteligencia la transformación del personaje a lo largo de los tres actos, hasta el trágico final, en que fue realmente conmovedora en una cumbre de hondo dramatismo.
Juan Carlos Valls resultó un Pinkerton aceptable, con algunos momentos brillantes en los agudos y con potencia, pero por lo general poco comprometido y desigual. Mejor estuvo el barítono Víctor García Sierra como Sharples, haciendo lo correcto como un buen cantante de oficio. A Mónica Canales en el papel de Suzuki se le notó un poco dispareja en la voz y rígida en la actuación. Sin embargo, en la última escena con Pinkerton y Sharples estuvo mejor.
Me parece inadecuado que un promisorio tenor ligero como Juan Pablo Marcos se gaste en un rol medio, más bien para barítono, como es el de Yamadori. Zenón García, en el papel de Goro, no estuvo nada bien, ni en términos vocales ni actorales. Este es un personaje que no llega a ser cómico sino más bien siniestro, que exige además más sonido y un color vocal más oscuro. Los otros roles coprimarios estuvieron dentro de lo aceptable y no merecen observaciones.
La orquesta muy bien, y el maestro Marco Titotto reveló su vasto dominio de la partitura y su oficio, pues alcanzó momentos de gran belleza y lirismo. El coro por su parte cumplió bastante bien. La Regia de Luis Alva inobjetable.
Una lástima el desatino de parte del público, que puso en relieve que la ignorancia no solo es atrevida sino impulsiva, al interrumpir constantemente antes de que las frases conclusivas de la orquesta terminen precisamente. El silencio final es del compositor y requiere escucharse. Fue el colmo, cuando obligó al director a hacer señas deteniendo las estruendosas ovaciones en el delicado pianísimo en que culmina el coro de boca chuisa, momento en el cual la delicadeza de la textura fue "ornamentada" por sonidos de celulares.
Es realmente triste que el retiro de Luis Alva implique además el final de un esfuerzo valioso por el desarrollo de la ópera en el medio. Faltó quizá preparar una posta. Pero es justo reconocer que fue exitosa la iniciativa que Alva emprendió hace 30 años, para devolverle a Lima temporadas de ópera regulares y con calidad, gracias en gran medida a su poder de convocatoria, sustentado en el enorme prestigio que obtuvo, al ser reconocido a fines de los 50 y en los 60 como el primer tenor del mundo en su tipo. Cae el telón de Prolírica, con un final de sabor heroico, pero ojalá que no signifique un retroceso en el cultivo de la ópera en Lima.
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Broche de oro para Prolírica
Por Daniel Roca Alcázar
Diplomático y miembro de Prolírica
La Asociación Prolírica del Perú baja definitivamente el telón con la presentación de "Madama Butterfly", opera cumbre de Giacomo Puccini que conmemora los 150 años de su nacimiento.
Este melodrama narra la historia de una geisha que comete el error de enamorarse de un hombre (Pinkerton) que pertenece a un mundo lejano. Las consecuencias de este romance deberá pagarlas con su propia vida. Puccini tuvo la habilidad de crear con Cio Cio San, una de sus más atormentadas criaturas musicales. En la 'avant premiere' del jueves 30 de octubre, organizada por A.W. Faber Castell Peruana, se juntaron en el escenario del teatro Segura los mejores elementos posibles para ofrecer al público de Lima un espectáculo de altísimo nivel. El extraordinario tenor y director Luis Alva fue nuevamente el gran animador y triunfador de la velada con una regia impecable y elementos escenográficos de primer orden. Todo fue cuidado hasta el mínimo detalle, incluidos los vistosos trajes orientales que dieron un ambiente muy adecuado.
"Madama Butterfly" es una opera que gira en torno de la protagonista. Intérpretes históricas de esta opera han sido divas de la talla de Renata Tebaldi, Victoria de los Ángeles y Renata Scotto. La más importante, sin duda, fue la búlgara Raina Kabaivanska, la más aplaudida Cio Cio San del siglo XX. Para la puesta en escena de Lima el maestro Alva escogió una soprano con muchas bellas cualidades, la japonesa Hiroko Morita. Sin lugar a dudas tiene el "phisique du rol". La fragilidad y suavidad demostrada en el primer acto y la fuerza histriónica y vocal demostrada hacia el final de la opera ponen en evidencia a una cantante y actriz de valores poco comunes. Gracias a su capacidad interpretativa y a su inteligencia musical tuvo la virtud de hacernos comprender la esencia misma de su drama. La desesperación por la pérdida del ser amado, la renuncia a su hijo y sobretodo el honor como única solución final.
El extraordinario tenor uruguayo Juan Carlos Valls, que ha cantado con éxito en otras temporadas de la institución, nos sigue sorprendiendo por la belleza de su registro vocal. Demostró gran compenetración con el personaje de Pinkerton, pese a que recientemente lo ha incorporado a su repertorio. Valls es más que una promesa, es un talentoso artista, sólido, con mucho oficio que ha paseado su arte por muchos escenarios internacionales. Una elección muy acertada del maestro Alva. De muy buen nivel Mónica Canales como Suzuki y, nuestro conocido, el aplaudido artista venezolano Víctor García Sierra como Sharpless. Ellos se lucieron con profesionalismo y dieron vida a sus personajes con verdadera convicción. Muy eficaz en sus intervenciones el Coro Nacional, bajo la dirección de Antonio Paz. La Orquesta Prolírica rindió una prueba de gran calidad magníficamente conducida por el destacado maestro italiano Marco Titotto, a quien ya hemos tenido la oportunidad de apreciar en anteriores temporadas. Ovaciones, muchos aplausos y público de pie. También mucha tristeza porque sabemos que el cierre de las temporadas de Prolírica representa el fin de una época dorada para la opera en el Perú. Un capítulo importante de la historia operática en nuestro país, que supo desarrollar con supremo talento, inteligencia y señorío el maestro Luis Alva a quien le debemos un monumento de gratitud y quien tiene el reconocimiento y el afecto de todo el país.
PUCCINI